Enorme vergüenza ajena tengo con los amigos de la Cooperación Suiza por toda la corrupción que ha enlodado al Proyecto “Chiclayo Limpio”, el piloto que debía sacar la basura de las calles y la contaminación de los pulmones de la gente.
En junio del 2013 se puso en marcha esta iniciativa cuyo costo de 62 millones de soles sería asumido por los suizos, financiando el 85 %, y la Municipalidad Provincial de Chiclayo, con una contrapartida del 15 %, respaldada por el gobierno central a través del Ministerio del Ambiente - MINAM.
A seis años de esta iniciativa que generó una gran expectativa en la provincia, “Chiclayo Limpio” podría quedar en un proyecto frustrado por los hechos de corrupción en los que estarían inmersos el congresista fujimorista Héctor Becerril Rodríguez, sus hermanos Antonio y Wilfredo, así como el exalcalde David Cornejo Chinguel, la empresaria Mirtha Gonzales Yep y los exregidores Boris Bartra Grosso y Luis Carlos Cabrejos Ucañay.
Si el proyecto que se inició en su primera fase con la sensibilización e instalación de 189 tachos de basura diferenciada entre papel, vidrio y basura orgánica, la adquisición de ocho compactadoras, dos camiones de recolección, 40 contenedores y 235 coches de barrido, se hubiera desarrollado de manera correcta, a estas alturas ya se tendría resultados óptimos para la ciudad.
En esa primera etapa, cuando creíamos que todo avanzaba, el ex alcalde de Chiclayo Roberto Torres Gonzales y otros funcionarios fueron detenidos acusados de una serie de actos de corrupción, por lo que la cooperación suiza evaluó dejar el proyecto.
Registrado este escándalo se produjeron las elecciones municipales y regionales y se eligió a David Cornejo Chinguel, quien prometió en problemas ambientales mejorar el sistema y con la locuacidad que manejaba le cacareó a los suizos el oro y el moro, convenciéndolos de quedarse en Chiclayo.
Con amplios retrasos, porque el proyecto estaba programado para durar 40 meses; es decir, de junio del 2013 a septiembre del 2016, “Chiclayo Limpio” dio pase a la última etapa de la primera fase: construcción de la Planta de Transferencia.
Para lanzar la convocatoria internacional para la ejecución de la Planta de Transferencia se tenía que alcanzar varios objetivos, entre ellos: cumplir con el 85 % del servicio de recolección domiciliaria y el 75 % de barrido de la ciudad.
Como bien sabemos, la Planta de Transferencia es muy importante porque es un requisito indispensable para finalmente dar pase al Relleno Sanitario, que permitirá reciclar, procesar la basura y convertirla en compost, erradicándola definitivamente de las calles.
La municipalidad dispuso que la Planta de Transferencia esté ubicada en el kilómetro 3.5 de la carretera al distrito de San José. Teniendo en cuenta que hasta allí una compactadora o camión recolector llega en 10 minutos, esta permitiría ahorrar tiempos e incrementar la productividad de cada compactadora, que pronto volvería a seguir recorriendo las calles, pues ya no tendría que viajar una hora y 20 minutos que le toma ir y volver a las pampas de Reque.
Con eso se ahorraría tiempo, combustible y evitaría el mayor desgaste de la maquinaria, además de dar un repaso en algunas zonas de mayor concentración de basura, conforme lo han explicado los especialistas.
Durante la campaña electoral vino a nuestra casa de redacción en varias oportunidades el ambientalista Larry Oblitas, quien precisó que en la Planta de Transferencia no se clasificarán los residuos. “Aquí sólo se pasará de las compactadoras o camión recolector a una unidad más grande, encargada de transportar la basura hacia Reque, distrito donde también se ubicará – a futuro – el Relleno Sanitario”, nos explicó
Pero además, la planta contempla mejores condiciones de trabajo para los obreros, pues tendrían espacios como duchas, oficinas, campo deportivo y otros. Actualmente, los obreros literalmente respiran basura, porque su oficina y ambientes están en el segundo piso de donde se guardan las compactadoras.
Si bien la cooperación decidió quedarse en el 2015, cuatro años después nuevamente evalúa la posibilidad de irse, no solo porque el alcalde David Cornejo también fue apresado por corrupción, al ser consignado como líder de la organización delictiva "Los temerarios del crimen", sino porque las irregularidades alcanzaron directamente el proyecto, al haberse presuntamente cobrado coimas para la buena pro de la Planta de Transferencia a la empresa CRD Internacional.
El problema es tan grave que actualmente la obra está abandonada. La representante en Perú de CRD está prófuga de la justicia y el único guardián de la obra está impago desde noviembre del año pasado.
El ambientalista Larry Oblitas ha referido que todas las consultoras tienen cartas de garantía. El alcalde de Chiclayo, Marcos Gasco, debe tomar la decisión de rescindir el contrato, resolver el problema legal y convocar a un nuevo proceso de licitación, porque este proyecto no puede detenerse. No olvidemos que al alcalde Gasco Arrobas le corresponde articular a los siete distritos que arrojan basura en Reque y hacer un trabajo más grande del que se está haciendo actualmente.
Pero el problema de la limpieza en Chiclayo no pasa solo por la Planta de Transferencia. El impase es mayor, porque las compactadoras adquiridas por el proyecto “Chiclayo Limpio” – que no recibieron adecuado mantenimiento– no serán reparadas por la cooperación.
Sabemos que poner en operatividad la maquinaria demanda un desembolso de unos 400 mil soles, los que no serían asumidos por el Proyecto “Chiclayo Limpio”. La Cooperación a estas alturas de lo acontecido está evaluando su retiro y abandonar un proyecto que malos ciudadanos han manchado con hechos de corrupción.
Por toda esta situación, la municipalidad está solicitando que se declare un inminente desabastecimiento, lo que permitiría destinar recursos para el arreglo de las compactadoras y mientras esto se solucione alquilar camiones recolectores.
De esta forma, Chiclayo se aleja cada día más del objetivo de sacar la basura de sus calles y, por el contrario, su situación agudiza, pues el proyecto tiene un costo muy alto. Solo la Planta de Transferencia requiere un presupuesto de 11 millones de soles, sin contar con el dinero para mantenimiento de maquinaria, uniformes para los obreros, mayor número de papeleras en las calles y otros requerimientos.
No olvidemos que se producen 400 toneladas de basura al día, solo se recogen 180 y quedan esparcidas 220 que generan montículos pestilentes en diversas esquinas de los pueblos jóvenes y las vías que conectan a la ciudad con Lima, Lambayeque, Ferreñafe, Pomalca y Monsefú. Esto nos produce caos, contaminación ambiental y vergüenza.
¿Es irresponsable señalar que como ciudad hemos fracasado en el tratamiento de la basura por la corrupción? Creo que no.
Tenemos que aceptar que el principal problema de la ciudad es la basura, las pampas de Reque están agotándose y las compactadores que existen son insuficientes. Los irresponsables alcaldes Torres Gonzales y Cornejo Chinguel presos hoy en día por negociar con esta obra de vital importancia nos han condenado a no solucionar un problema grave.
Nos conocen por ser la “Capital de la amistad”, mas no por una ciudad limpia y ordenada.