Infraestructuras usurpadas, arrinconadas y olvidadas a su suerte
Desde las tablillas cuneiformes mesopotámicas de barro cocido (2400 a. C.) a la computadora e internet del siglo XXI, ha corrido mucha tinta, se han empleado muchos papiros -y posterior celulosa- y se han sucedido muchos escribas.
Estos espacios cerrados que nacieron como archivos depositarios de contabilidad económica y comercial, canciones y jaculatorias religiosas, censos y hechos históricos, luego de convirtieron en fontanas de todo el capital ideográfico y lingüístico de las ciencias y humanidades, el sabio referente de todo el saber de las civilizaciones.
En ciudad de Lambayeque existe solo una única biblioteca Municipal denominada Emiliano Niño Pastor (Ubicada en la Av. Bolívar N° 434, junto al Palacio Municipal), para servicio público. Otras bibliotecas existen en el interior de la Universidad Nacional Pedro Ruiz Gallo, una general Jaime Hernández de Souza y dispersas en sus 14 Facultades y 30 carreras profesionales bibliotecas especializadas, pero de uso exclusivo para sus estudiantes (15,226: 12,846 estudiantes, 716 docentes y 1,664 personal administrativo, sin contar con los usuarios externos y ocasionales de los programas semipresenciales y de post grado).
Desde la década del 90 del siglo XX, hay una espada de Damocles en los escritores que no necesariamente tienen ni usan páginas web, blogs, face o correos electrónicos donde divulguen su obra: la muerte inminente de los libros impresos en físico. Y pese a que el internet ha masificado los libros (virtuales) y ha hecho que hasta incunables y libros joyas raras e incomprables sin ediciones posteriores, que eran de acceso restringido, hoy puedan ser leídos al otro lado del orbe en PDF. Sin embargo, entre la gran masa de adolescentes y jóvenes el uso del interne tiene otros propósitos: el chat, el juego, el entrenamiento, vídeos, etc. pero no necesariamente la lectura. Hoy se abren cada día más cibercafé que bibliotecas. Hoy cada día los jóvenes llevan en su celular su internet y todas las inteligentes aplicaciones, pero no necesariamente para leer. Por eso, el temor sigue latente: hoy los cibercafés están abarrotados de jóvenes mientras que las bibliotecas languidecen junto con la polilla y el polvo.
La región Lambayeque-Perú, con más de un millón de habitantes, (1’260, 650 mil habitantes, INEI, 2015) y una población escolar de primaria y secundaria de 87,984 estudiantes y 2,932 docentes y una población universitaria de unos 25,600 universitarios, distribuidas en 11 universidades (Universidad Nacional Pedro Ruiz Gallo (UNPRG), Universidad Católica Santo Toribio de Mogrovejo (USAT), Universidad Tecnológica del Perú (UTP), Universidad Señor de Sipán (USS), Universidad de San Martín de Porres (USMP), Universidad de Chiclayo (UDCH), Universidad César Vallejo (UCV), Universidad Privada Juan Mejía Baca (UMB), Universidad de Lambayeque (UDL), Universidad Alas Peruanas (UAP), Universidad Los Ángeles de Chimbote (ULADECH), tienen escasos lectores y no existen un plan de recuperación de lectura en marcha. Los docentes no se quedan atrás, no solo hay un desconocimiento de una treinta de autores regionales en nombre y sus obras, sino que no se ha generado el hábito ni en los mismos profesionales ya en sus ejercicios y desempeños profesionales.
Son tres las bibliotecas más emblemáticas y las más importantes en la región Lambayeque-Perú y su estado de funcionamiento no es nada halagüeño.
La Biblioteca Municipal Emiliano Niño Pastor (laureado poeta motupano: 1845-1931) de la Ciudad evocadora de Lambayeque cuenta actualmente con unos 6,000 textos codificados y unos 600 no codificados. Sus orígenes como biblioteca se remontan a los años 70 al interior de la propia municipalidad como archivo de sesiones y de partidas de nacimiento. Recién en 1981 se independiza y funciona como biblioteca en el rigor tal como la conocemos hoy. (35 años de servicio), en su todavía sede de la Av. Bolívar. Cuenta actualmente con nueva infraestructura en la intersección de las calles Huamachuco y Miguel Grau cuadra 1 y de pronta mudanza proyectada para julio de 2016). Aquí hay un hecho curioso con esta biblioteca de reciente fabricación (inaugurada como biblioteca sin ningún libro adentro): se obtuvo presupuesto para su construcción que duró caso 10 años su construcción y una vez ya lista todo el mundo se mudó (oficinas administrativas municipales) con teléfonos, internet, mobiliario y ocupando la primera planta casi en su integridad. La pobre biblioteca, libros y bibliotecarios (aún en su antigua morada) la dejaron abandonada y la condenaron a que todavía se espera hasta julio hasta que haya presupuesto para su nuevo mobiliario y pasará al segundo piso (¿y las rampas para los discapacitados, que no existe?). La cultura, como siempre, es una Cenicienta.
DATOS PARA TENER EN CUENTA:
10. Convocatoria a juegos florales: No registra, nunca lo hizo.
11. Donaciones recibidas en los últimos 5 años: 600 textos.
12. Carnet de lector: Costo S/ 3.00 (Vigencia 1 año).
13. Lectores carnetizados vigentes: 203
14. Servicio: Solo libros en sala y periódicos del día con DNI a la mano.
15. Jefe de Biblioteca: César Alvitez Ríos (Cheysar).
16. Misión: No se exhibe.
17. Blog o página institucional: No cuenta.
18. Tipo de catálogo ofrecido: Escrito en cuaderno manual
19. Aforo sala lectura: 27 lectores sentados (6 mesas grandes y dos pequeñas para infantes).
20. Infraestructura en uso en m2 : 70 m2
21. Profesión/ocupación alcalde vigente: Ricardo Casimiro Velezmoro Ruiz (Ingeniero agrónomo).
22. Área total usada de infraestructura construida como biblioteca: 60%
PROBLEMÁTICA CONSTATADA IN SITU
No cuenta con presupuesto para adquisición de modernos textos y enriquecer el patrimonio existente. Falta de capacitación al personal encargado en bibliotecología. Ausencia de un plan de trabajo y planes en marcha de fomento y motivación a la lectura. La falta de módulos de computación ha generado una deserción de lectores escolares y universitarios que llegaban a investigar en fuentes electrónicas linkográficas. No existe un presupuesto para convocar a juegos flores o armar coloquios y presentación de libros.
Su nueva infraestructura, en el colmo de la usurpación y malversación de espacios, ha sido ya inaugurada sin que exista allí un solo libro aún y ya el 60% de su infraestructura está ocupada irregularmente por oficinas administrativas municipales.
Existe una alta rotación de personal lo que no les permite capitalizar experiencia e iniciar mejoras ni ser capacitado.
La Biblioteca Municipal José Eufemio Lora y Lora (laureado poeta chiclayano: 1885 – 1907) de la Ciudad de la Amistad-Chiclayo cuenta actualmente con unos 10,000 textos codificados y unos 2000 no codificados. Sus orígenes como biblioteca se remontan a los años de 1980 (35 años de servicio) en su local de funcionamiento Miguel Grau cuadra 1, sus orígenes se dieron en la ex estación del puerto, cuando ejercía la alcaldía don Gerardo Pastor entre los años 1970-1974. La bibliografía de Lambayeque (literatura e historia) se encuentra como archivo histórico en el Palacio Municipal antiguo (que hoy funciona como museo) frente a la plaza principal y cuenta con unos 300 volúmenes
DATOS PARA TENER EN CUENTA:
10. Convocatoria a juegos florales: Sí registra.
11. Donaciones recibidas en los últimos 5 años: 760 textos.
12. Carnet de lector: Costo S/ 3.00 (Vigencia 1 año).
13. Lectores carnetizados vigentes: 73
14. Servicio: Solo libros en sala y periódicos del día con DNI a la mano.
15. Jefe de Biblioteca: Félix Salazar Santacruz y José Larrea Cachay.
16. Misión: Fomentar la cultura de la lectura e investigación literaria, científica, artística y socio cultural, empleando y apoyando mecanismos que ayuden a optimizar la administración de servicios de infraestructura y el tratamiento del material bibliográfico.
17. Blog o página institucional: No cuenta.
18. Tipo de catálogo ofrecido: Escrito en cuaderno manual
19. Aforo sala lectura: 96
20. Infraestructura en uso en m2: 140 m2 (24 mesas x 4 usuarios).
21. Profesión/ocupación alcalde vigente: David Cornejo Chinguel (Ingeniero industrial)
22. Área total usada de infraestructura construida como biblioteca: 25%
PROBLEMÁTICA CONSTATADA IN SITU
La Biblioteca Municipal de Ferreñafe César Solís Célis (Connotado educador que recibió las Palmas Magisteriales: 1885 – 1907) de La tierra de la doble fe- Ferreñafe, cuenta actualmente con unos 2500 textos. Sus orígenes como biblioteca se remontan a los años de 1985 (30 años de servicio). Funciona adherido y dependiente en el sótano del palacio municipal (calle Nicanor Carmona Nº 436-Ferreñafe, frente a la plaza principal), en dos apiñadas y reducidas salas (25 m2 para estantes de libros y 30 m2 para la lectura) llena de polvo, abandono, olvido y con la hemerografía embalada como si recién se hubiera mudado.
DATOS PARA TENER EN CUENTA:
10. Convocatoria a juegos florales: No registra, en los últimos 20 años.
11. Donaciones recibidas en los últimos 5 años: No registra.
12. Carnet de lector: Costo S/ 5.00 (Vigencia 1 año).
13. Lectores carnetizados vigentes: 08
14. Servicio: Solo libros en sala y periódicos del día con DNI a la mano.
15. Jefe de Biblioteca: (no hay jefe solo encargada: María Rumiche Sandoval.
16. Misión: No registra.
17. Blog o página institucional: No cuenta.
18. Tipo de catálogo ofrecido: Escrito en cuaderno manual
19. Aforo sala lectura: 12
20. Infraestructura en uso en m2: 50 m2 (01 mesa con cuatro sillas).
21. Profesión/ocupación alcalde vigente: Alejandro Jacinto MuroTávara (Agricultor).
22. Área total usada de infraestructura construida como biblioteca: (no cuenta con local propio, solo un espacio municipal de 50 m2 destinados a biblioteca).
PROBLEMÁTICA CONSTATADA IN SITU
PROPUESTA:
TESTIMONIO DE PARTE
No sé cómo saqué tantos datos para esta investigación cultural-periodística, fue mi argucia y avezadez. Los encargados de las bibliotecas municipales en la región Lambayeque, le tienen pánico a las cámaras y fotos. Solo en Lambayeque y Chiclayo (a excepción del encargado del archivo en el Palacio del Palacio Municipal-Chiclayo) dieron datos certeros y realistas sobre su condición. En Ferreñafe –como no encontré a la encargada de la biblioteca en su puesto- sintió terror que haya tomado fotos “sin su consentimiento” [supuso mal que yo era un alto funcionario del Estado, que venía seguramente a capturarla in fraganti haciéndose la vaca (¡¡¡Que viva el Sindicato de Trabajadores Municipales!!!, para la defensa de los pobres) , fuera de su puesto, hueveando en otras oficinas, y le podía costar su despido] de los estantes de libros y de la abandonada y terrosas sala de lectura y como siempre sacan sus inexistentes normas y leguleyadas que hay que solicitar permiso para fotografiar libros con zoom desde 10 metros de distancia. Ese temor es propio de la infame cultura del secretismo laboral burocrático y el temor de hacer las cosas indebidamente y verse pillado por los usuarios, del síndrome de propiedad que han mal desarrollado y de intocabilidad del nombrado y malicia que yace en trabajadores que entraron como amanuenses y se quedaron a vegetar rotando, rotando y adormilarse en estantes y anaqueles y pasarse la vida contándose las novelas de Tv. de la noche de oficina en oficina.
De los jefes de las Oficinas de Imagen Institucional (que regularmente es un periodista), tengo una visión perspicaz: son lobistas apañadores y encubridores, maquilladores de una realidad ficcional como que dentro de las instituciones no pasa nada malo y nos venden los muñecos tan trucadamente con cirugías plásticas de doblez que se desdice de la realidad, aprendieron mal el oficio periodístico y de pronto la Oficina es de Maquillaje Institucional.
Solo soy un hacedor literario que quiere ver reflotarse a las bibliotecas e incrementar los hábitos y cultura de leer de todos.
¿Podrán interesarles la cultura viva, adquirir más libros, mejorar el servicio de una biblioteca, dar el ejemplo para incentivar la lectura a un ingeniero agrónomo, un ingeniero industrial y un agricultor?
------
(Narrador, docente universitario, comentarista crítico, gestor cultural y editor).