El cinco de junio el electorado peruano decidirá quién será el nuevo presidente de la República. En esta segunda vuelta participarán los candidatos de los partidos políticos Fuerza Popular, representado por Keiko Fujimori, y Peruanos Por el Kambio, representado por Pedro Pablo Kuczynski, quienes fueron los más votados en el primer balotaje, con una presencia mayoritaria del fujimorismo.
César Cardoso Montoya, sociólogo y catedrático principal de la Facultad de Ciencias Histórico Sociales y Educación de la Universidad Nacional Pedro Ruiz Gallo – UNPRG, señala que el panorama de la segunda vuelta electoral se divide claramente en dos fuerzas: “la autoritaria y corrupta, y la democrática y decente”. Sin embargo, agrega que ambos candidatos presentan un discurso monótono, donde se prioriza la estabilidad económica, mas no el desarrollo humano.
Menciona que al presentarse dos candidatos de derecha, que representan la misma opción que limita al Estado a participar en las tareas económicas del mercado, se presumiría un gobierno con las mismas características del de Ollanta Humala Tasso.
“Un Estado débil, el cual no se reconstruye y no vitaliza sus órganos de control interno, permitiría que el Poder Judicial y el Ministerio Público no jueguen ningún papel protagónico, siendo Keiko Fujimori quien gobierne. El discurso de campaña ha sido monótono y neoliberal, en el que se privilegia la inversión privada, o mejor aún si es extranjera respecto a la inversión pública, en el cual se sataniza la participación del Estado, por ende no va a haber ningún cambio”, manifiesta.
El sociólogo define que el discurso político se enriquece cuando forma parte el Estado, el cual ha sido un tema casi obviado entre ambos candidatos presidenciales. Asimismo, señala que los candidatos deben luchar por una reforma electoral en la que se establezca una nueva ley de partidos, una reforma penitenciaria, del Poder Judicial y el Ministerio Público, y una profundización de la reforma educativa.
Sobre esto último, reconoce a Ollanta Humala por los avances en educación y programas sociales, en vez de centrarse solamente en una estabilidad económica.
“Gane Keiko o PPK van a estar preocupados por el crecimiento económico, la estabilidad de la moneda y la inversión extranjera. Como estamos frente a un Estado evaluador, el cual busca resultados, no se orientan a invertir en capitalización, desarrollo y capacitación. Lo más temeroso es, como dijo Jorge Basadre Grohmann, que vamos a llegar al bicentenario con una hipótesis de política inconclusa. El Perú sigue siendo un Estado en formación con casi 200 años de independencia nacional, y políticamente aún no cuajamos como nación”, advierte.
POLARIZAR EL VOTO
Por otro lado, indica que aquellos electores que no han apostado por ninguno de estos candidatos anteriormente, tendrán que votar el 5 de junio por el mal menor, es decir “el menos autoritario y corrupto”, representado – en su opinión - por el candidato presidencial Pedro Pablo Kuczynski”.
“La clase media, la cual es la más reflexiva ya que tiene intelectuales y representantes propios, va a tener que polarizar su voto. O apostamos por el autoritarismo y la corrupción, o apostamos por la decencia y la democracia, que lamentablemente está representada por PPK, creando así un gran dilema. PPK tendría que construir un discurso político donde reivindique la cuestión social, que es la educación y la salud. A la vez, ver la medida en cómo capitalizar los votos de Cajamarca y Puno, donde Gregorio Santos tiene una presencia gravitante y, por otro lado, equiparse de excelentes asesores, ya que él no es político sino un técnico, que traten de capitalizar la representación variopinta del congreso. Solo así ganaría las elecciones presidenciales, a pesar que el partido Fuerza Popular tenga 17 regiones a su favor”, explica, agregando que el electorado peruano es voluble debido a la falta de información y formación política.
No obstante, el catedrático principal de la UNPRG remarca que el candidato que desarrolle un discurso de campaña audaz, basado en lo positivo, redes sociales y buena propaganda, ganaría las elecciones, citando de esta manera al politólogo y sociólogo nacional Ignacio López Ramírez, quien define que el electorado peruano ve al candidato como un chicle, que al perder el sabor es cambiado por otro.
“Si hay algo que diferencia a Keiko de PPK, es que ella revela las fuerzas autoritarias y corruptas de la derecha peruana, a diferencia del otro candidato que reivindica la derecha peruana moderna y tecnológica, con una postura menos autoritaria. Sin embargo, en el caso que salga electo como presidente en la segunda vuelta, tendría que gobernar con la bancada minoritaria del congreso, los medios de comunicación y trabajar con los movimientos sociales de las diferentes regiones apostando por la descentralización, que ha sido un punto olvidado en el proceso electoral, para acortar distancias. Asimismo, trabajaría directamente con los movimientos regionales, con la juventud a través de las universidades, y trataría de capitalizar, respetando siempre la independencia, con los medios de comunicación y el clero, teniendo así un parachoques fundamental para frenar el autoritarismo y la prepotencia de este congreso eminentemente fujimorista”, expone.
DESPUÉS DE LAS ELECCIONES
El sociólogo señala que el proceso electoral del presente año tuvo una participación abrumadora de candidatos presidenciales, de los cuales terminaron por diputarse el sillón presidencial solamente diez.
“Es un proceso político extraordinario inducido desde arriba, donde los jueces y abogados han señalado quién debe ser el nuevo presidente de la República. En el caso de Acuña, se excluyó por cuestiones de clientelismo, a pesar que la política peruana siempre ha sido clientelista y que forma parte de la tradición. En la época de Odría se presentaba el clientelismo gamonalista. Ahora estamos frente a un nuevo tipo de clientelaje oportunista, por ejemplo, por el cual se recibe dádivas, pero no es coercitivo, es decir que uno puede recibir pero no hay ningún compromiso que vote por ti. Otro tipo es el clientelaje de los meetings, en el que se paga por la presencia y que en estos que no se da. Y por último el clientelaje autoritario, siendo un ejemplo específico el APRA, el cual impuso en Lambayeque la candidatura de Javier Velásquez Quesquén, quién representa para el Perú la no renovación de los políticos”, explica.
Además, el sociólogo advierte que el punto más importante del proceso electoral estuvo marcado por la guerra de tachas, ya que “la campaña electoral no fue atendida por las ideas o propuestas, sino por una atención permanente, de los electores y medios de comunicación en las tachas, generando así la caída de la democracia”.
Asimismo, señala como excluida de contienda la participación del Partido Aprista Peruano – PAP, y del Partido Popular Cristiano – PPC, que postularon al expresidente Alan García sabiendo que los resultados no iban a ser favorables.
“Él era consciente de que tenía un voto antipersonalista mucho más fuerte que el mismo fujimorismo, reflejando que el pueblo no lo quería en esta tercera oportunidad como presidente. Hay dos resultados catastróficos y penosos referidos a la gravitante situación de los expresidentes Toledo y Alan García. El alma de Nicolás de Piérola siempre acompañará a Alan García hasta su muerte, porque nunca más llegó a la presidencia de la República, y el mismo destino le pasará factura a él. Otro factor de su fallo, es la mala alianza realizada con Lourdes Flores Nano, que expresa la no renovación de su partido. Es una candidata que no gozaba de simpatía, peor aún con su discurso de campaña a favor de su viejo adversario, convirtiéndose así en una candidata antipática. El aprismo, al igual que el peronismo argentino y el Partido Revolucionario Institucional – PRI mexicano, representan los partidos más corruptos de Latinoamérica, sumándose el fujimorismo. Alan García no goza de buena imagen como político decente, pero jamás se retiraría de la política”, puntualiza.
EL FACTOR IZQUIERDA
Por otro lado, el sociólogo resalta la presencia de Verónika Mendoza, que – según sostiene - representa la renovación, la esperanza y el cambio.
Menciona que el sondeo realizado por el Instituto de Opinión Pública de la Pontificia Universidad Católica del Perú señaló que el 60 % del electorado apostaba por el cambio, que estaba simbolizado por el Frente Amplio, subiendo del 1 % en enero a casi 19 % de votos el 10 de abril.
“La primera moraleja es que la candidata de izquierda ha demostrado que para poder participar en un proceso electoral no necesita de la unidad izquierdista. La segunda, es que el electorado peruano no vota en sí por la organización, sino por el candidato. Hemos tenido a una candidata carismática, joven, más cercana al pueblo y la mejor que ha podido testimoniar las necesidades del pueblo. Tengo la impresión que si el electorado votó por ella es porque encontró sinceridad, transparencia y fundamentalmente principios, porque su discurso y agenda se han mantenido en un 90 %”, resalta, dándola como ganadora, ya que después de 30 años el socialismo toma presencia en el Congreso de la República, siendo esta “la esperanza para el bicentenario nacional”.
Asimismo, indica que según su lectura de candidatos presidenciales, Alfredo Barnechea ha sido el mejor, siendo la persona mejor preparada que postuló en el momento oportuno para tomar el mando presidencial, que lamentablemente “en una sociedad civil débil y sin educación política no se ha sabido valorar”.
“Barnechea representó a un partido político tradicional, Acción Popular, y gracias a las características personales como candidato pasó la valla logrando estar presente en el congreso. Su discurso fue de centro orientado a la clase media, el cual denominé un discurso del gaseoducto, basándose en una crítica sobre la negociación de las gestiones anteriores respecto al gas de Camisea, ganando así credibilidad. Lamentablemente decayó por sus poses, que son la fachada social que abarca la personalidad, los sentimientos y los gestos, factores que le hicieron perder credibilidad ganada anteriormente. Al final termina con un electorado que apostó por él, pero en porcentajes bajos de un 7 %”, indica.
En el 2006 se inició un ciclo de auge para la industria inmobiliaria del país que se prolongó por seis años, llegando a su pico más alto en el 2012, con 6 % de crecimiento. Durante este tiempo Lambayeque fue una de las regiones más atractivas para la inversión en viviendas, sin embargo el escenario no ha reducido aún la enorme demanda de unidades habitacionales existente.
Para conocer alcances sobre el desenvolvimiento inmobiliario en Lambayeque y, en especial, en la capital del departamento, Expresión buscó la opinión técnica del economista Yefferson Llonto Caicedo, investigador del Instituto de Economía y Desarrollo – INEDES.
Explica que si bien el boom inmobiliario tuvo años de escalonado crecimiento, a partir del 2013 se inició un proceso de desaceleración que aún permanece, al punto que para este año no se proyecta ningún avance en el sector.
“El Banco Central de Reserva – BCR, emitió la semana pasada su reporte en el que señala que el sector construcción no crecerá este año, 0 %, de acuerdo a sus expectativas. Esto genera preocupación para los inversionistas privados porque no hay dinamismo. A nivel nacional, en el último año, solo hemos crecido en el consumo de cemento 1.9 %, eso quiere decir que en Lambayeque habrá decrecimiento. En consecuencia, el dinamismo del sector inmobiliario está detenido, está parado”, refiere el economista.
En Lambayeque se tiene un déficit habitacional de 52 mil 284 viviendas, concentradas el 60 % en Chiclayo, es decir 31 mil 730 casas, y el resto distribuidas entre Lambayeque y Ferreñafe.
En el caso de provincia, el 50 % de concentra en Chiclayo, la Victoria y José Leonardo Ortiz. Se trata de una carencia que afecta aproximadamente a 150 mil habitantes.
“La falta de crecimiento en el sector inmobiliario tendrá efectos directos sobre otros sectores como la industria cementera, de agregados y ferretera. El sector construcción es el que ha dinamizado la economía peruana al 6 % de crecimiento y ahora que se detiene afecta a los demás sectores. Al 2015 había una proyección de crecimiento del 2.5 %, pero ya el BCR dijo que no se dará”, detalla.
Según detalla Llonto Caicedo, existen tres factores determinantes que originan el estancamiento del sector inmobiliario y de la construcción.
El primer condicionante es la capacidad de pago de los potenciales clientes de los proyectos inmobiliarios. Esto debido a que existen diferencias muy marcadas en relación al estrato económico.
NEGOCIO VS. NECESIDAD
Resultado de la investigación realizada por el INEDES, Llonto Caicedo ha determinado que para el caso de Lambayeque, situación que se repite a nivel nacional, los constructores o compradores de viviendas de los niveles socieconómicos A y B, lo hacen con fines de negocio, es decir para luego vender o alquilar las unidades y obtener así rentabilidad. Esto – advierte – genera inflación y precios de las viviendas se encarezcan.
Por otro lado están los que verdaderamente necesitan las unidades habitacionales, no con fines comerciales sino para mejorar sus condiciones de vida. Estos pertenecen a los niveles C y D, con la particularidad de que sus ingresos no les permiten acceder a la vivienda por cuestiones de costos.
“Por esta razón quienes están en los sectores C y D tienen que recurrir al endeudamiento hasta por 30 años, porque el precio de las viviendas sube pero el sueldo de las personas sigue siendo el mismo, entonces se genera ese descalce y una sobreoferta, lo que origina el incremento de precios. Hoy en día no hablamos de burbuja inmobiliaria, porque si bien aún existe demanda insatisfecha, los precios ya no están subiendo”, precisa el investigador.
Agrega que, en consecuencia, el inversionista inmobiliario local debe entender que los segmentos C y D, que son los que requieren acceso a la vivienda, tienen ingresos promedio de dos mil soles mensuales.
MODOS DE ACCESO
Como alternativa aparece el ahorro hipotecario ofrecido por la banca comercial, el que posibilita el endeudamiento por un determinado período a favor de la obtención de la unidad habitacional.
Según el análisis realizado, la vivienda más accesible en Chiclayo tiene un costo aproximado de 120 mil soles, existiendo en la actualidad proyectos inmobiliarios que ofertan unidades de hasta 210 mil soles.
De los 30 proyectos que existen en Chiclayo metropolitano, el de Galilea resulta ser el más accesible, cuyo precio por vivienda en el 2010 era de 90 mil soles, habiéndose incrementado en un 35 % a la fecha.
“Hay oferta parada y aún productos aprobados por el Estado, como el leasing inmobiliario o el alquiler venta, que se están reglamentando, no dan los resultados esperados. La banca no apuesta por estos productos porque no los ve atractivo. Por ejemplo, de qué les sirve hacer el alquiler venta cuando el usuario puede después rechazar el inmueble y dejarlo. Es muy riesgoso, y es por eso que la banca sigue trabajando con el Fondo Mi Vivienda que tiene el bono del Buen Pagador de 12 mil 500 soles”, precisa Yefferson Llonto”, menciona, añadiendo que recién en el 2017 el Banco de la Nación ingresará al sector inmobiliario apostando por las nuevas modalidades de acceso a la vivienda validadas con la Ley del Arrendamiento – Decreto Legislativo N° 1177.
Indica que en el caso de Chiclayo los nuevos clientes del sector inmobiliario buscan preferentemente casas, en atención a la necesidad de espacio. Una familia promedio se compone de cuatro integrantes. Los departamentos son más orientados a personas solteras.
Entre la oferta con mayor tendencia de elección en la vitrina inmobiliaria de Chiclayo, destacan, además de Galilea, los proyectos Colibrí, Torres de Salaverry, Ciudaris y Villas de Bouganville.
¿Quiénes compran?
El 70 % de la Población Económicamente Activa – PEA en Lambayeque es informal, y entre ella se encuentran los nuevos propietarios de viviendas en Chiclayo, generalmente micro y pequeños empresarios.
“Al hablar de un sector con esta característica, mucho se apuesta por el ahorro hipotecario. La mayoría de personas hacen eso porque aun cuando se encuentran en el sector informan sí pueden demostrar capacidad de pago al banco y así acceder al crédito. Antes era más fácil, pero hoy en día se han endurecido las políticas de crédito debido a que el escenario económico internacional presenta decrecimiento. El contexto, más el incremento de la tasa de referencia de los Estados Unidos, hace que el crédito sea más caro y, en consecuencia, de mayor riesgo”, explica Yefferson Llonto.
Refiere que para atender la demanda la banca ha distribuido tres segmentos de clientes. En el grupo A se encuentran los trabajadores con renta de cuarta y quinta categoría, con capacidad de pago mayor al 30 % de remuneración mensual, con sueldos promedio de hasta cinco mil soles.
El tipo de cliente B es el que gana desde la Remuneración Mínima Vital – RMV, 850 soles desde mayo, hasta dos mil 500 soles, cuya capacidad de pago es menor al 30 %, pero adicional a su renta de cuarta y quinta categoría tiene alguna otra actividad que puede sustentar.
El tipo de Cliente C es el trabajador independiente o la ama de casa a la que la banca también puede atender, dependiendo del sustento que presente. Está fuera de las pautas y como representa un mayor riesgo, se le aplica un mayor interés.
El interés hipotecario oscila en 12.5 %, que es el más barato, hasta el 15 o 18 % en promedio. Los créditos hipotecarios se dan con un mínimo de diez y un máximo de 30 años, “por eso es razonable que tengan esa tasa de interés regulada por la Superintendencia Nacional de Banca y Seguro – SBS”.
Llonto Caicedo comenta que la profesionalización de los jóvenes no es aún una característica que se refleja en los nuevos propietarios de viviendas en Chiclayo. La adquisición se define por el nivel salarial de la persona.
“La morosidad se ha mantenido en los últimos años. Según reportes actualizados del Fondo Mi Vivienda, entre diciembre y febrero de este año se ha desacelerado los créditos del fondo estatal. Los montos han bajado 4.6 %, y el número de créditos en 1.6 %. Ha bajado la cantidad de desembolsos de Mi Vivienda, debido a la falta de capacidad de pagos y la demanda insatisfecha concentrada en los sectores C y D. El inversionista no comprende aún que sus precios actuales son inaccesibles para quienes realmente requieren la vivienda. Otro factor es que el Estado no define aún políticas de impulso inmobiliario y esto afecta tanto al inversionista como al consumidor”, precisa.
CONDICIONES DESFAVORABLES
Algunas de las labores del Estado para la promoción de la actividades inmobiliarias es la adecuación de habilitaciones urbanas, la reducción de la tramitología en la emisión de licencias, el saneamiento básico y urbano de las zonas de expansión y asistir con servicios como limpieza, seguridad y ornato a estos nuevos sectores. Precisamente, en el caso de Chiclayo, estás son condiciones de las que la ciudad adolece.
“La función municipal no desarrolla proyectos de esa magnitud y eso también afecta a la inversión privada. Quiérase o no se necesita engranar a la inversión pública y privada, porque de nada vale construir un tremendo edificio habitacional cuando no se cuenta con el servicio de limpieza pública o servicios básicos. Hay necesidad de políticas claras. Chiclayo sigue siendo una ciudad contaminada, con acumulación de basura y con problemas del saneamiento. Estos problemas de zonificación cargan pasivos al sector inmobiliario. El Plan de Desarrollo Urbano de la ciudad es necesario, pero en el caso de Chiclayo no se aplica y no se sabe cuál es el modelo de desarrollo a seguir”, remarca Yefferson Llonto.
Menciona además que otro serio problema es el de la corrupción e inseguridad asociadas a industria de la construcción, cuyos efectos también se expresan en el incremento de los precios, lo que hace inaccesible la vivienda para quienes lo requieren.
La oferta de vivienda en Chiclayo es aproximadamente de 40 mil unidades distribuidas en los distintos proyectos inmobiliarios.
“El caso Colibrí, que son dos torres de 12 pisos, con aproximadamente 12 departamentos por nivel, es el único que está desarrollando su infraestructura de manera permanente. Los otros están aún a la espera del desembolso de los bancos para construir. Colibrí es el único proyecto que avanza de manera acelerada. Detrás del proyecto está el Interbank. En el caso de Galilea es el BCP”, indica Llonto Caicedo.
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Sabido es que al alcalde de la ciudad no le agradan las críticas que se han realizado hasta el momento a su gestión y que ha calificado en más de una vez como “opinólogos de escritorio” a sus opositores. Pues bien, Expresión buscó a cuatro reconocidos periodistas locales para que, en base a la información diaria que reciben, contrastan y difunden, analicen lo que son, hasta ahora, los 500 días del gobierno de David Cornejo Chinguel. El resultado es preocupante.
Una de las primeras decisiones que tomó el Concejo Municipal en enero del año pasado fue la declaratoria de emergencia administrativa del municipio local. Aunque no se presentó un plan sobre lo que se realizarían durante los 90 días de este período, se dijo que el objetivo era ordenar la casa después de los casi ocho años de gobierno de Roberto Torres Gonzales.
Así, en abril, hace un año, el alcalde David Cornejo Chinguel anunció, precisamente para el aniversario de la provincia, la restructuración del municipio, supresión de gerencias y subgerencias y adopción de nuevas nomenclaturas. A esto le denominó “la reingeniería”, “el tiempo nuevo”.
DESPUÉS DE LA EMERGENCIA
¿Cuánto de percibe como avance hasta el momento? La periodista Deysi Cubas Cubas, productora de Radio Programas del Perú – RPP, señala que muy poco, al punto de calificar al tiempo transcurrido en la gestión municipal como intrascendente.
“La verdad es que yo calificaría la actual gestión de Chiclayo como intrascendente, más allá de los escándalos, que no han sido tan exagerados, no ha pasado absolutamente nada. Varias veces recibimos notas de prensa de la municipalidad sobre la pavimentación de alguna calle o que terminaron un parque, pero son básicamente obras que dejó la gestión anterior, a pesar de los problemas que se tenían, y obras que también habría que evaluar si tienen o no cuestionamientos. Me parece que no ha llenado las expectativas, en lo más mínimo, aunque tampoco se tenían muchas expectativas con David Cornejo, para ser honestos”, refiere.
Juan Vejarano Vergara, editor del diario La República, es de la opinión de que la autoridad edil no encuentra aún el equipo ni el mecanismo adecuado para conducir a la comuna y responder, con eficiencia, a las expectativas de la población.
“Él sabía a lo que se metía, no era una novedad encontrar la ciudad en una situación catastrófica y una gestión deficiente, y él tenía que ver la manera e ingeniarse cómo afrentar ese tipo de situaciones. Ha pasado poco más de un año y vemos cómo todavía le está costando a David Cornejo enrumbar al menos en algo a la ciudad. La gestión misma es un tanto deficiente. Él busca liderar este equipo municipal para la ciudad, pero no encuentra en sus colaboradores lo que espera. Por ejemplo, el gerente general no ha dado la talla con el cargo”, sostiene.
No menos severa es la percepción de la editora del diario La Industria, Cecilia Martínez Romero, quien considera que un severo error de la autoridad fue abundar en las promesas electorales, sin tener claro si eran viables para su ejecución.
“Pienso que todo lo que se ofreció durante su campaña y mostró a la ciudadanía no se ha cumplido. Al margen sí habíamos decidido elegirlo o no, más importante era el desarrollo de la ciudad. Si los chiclayanos lo eligieron como autoridad, ciframos nuestras esperanzas en que se arme un buen equipo de trabajo y consigan todos esos cambios que lamentablemente no se han cumplido. Ofrecieron demasiadas cosas tal vez por desconocimiento, porque dirigir una empresa privada es distinto que dirigir a una ciudad. A parte, el equipo de trabajo con el que cuenta, al estar cambiándolo constantemente, no ayuda. Parece que no tenían nada concreto, es lo que se percibe. Que no tenían equipo y un plan reflejado en estos momentos. Ojalá que enderece la gestión”, reflexiona la periodista.
Martínez Romero añade que la administración ha retrocedido en la aplicación de las normas y ordenanzas dadas para alcanzar el objetivo de ordenar Chiclayo. Cita e caso de las zonas rígidas y paraderos para el transporte.
“Se publicaron ordenanzas municipales sobre diversos problemas de Chiclayo; por ejemplo, del tránsito. Se habló de paraderos, de educar a la población, pero no se cumple”, resalta.
A decir del conductor de Radio Capital Chiclayo, Ruperto Arroyo Coico, la emergencia administrativa y la reingeniería municipal siguen sin dar resultados tangibles de mejora en el manejo del gobierno provincial.
Desde su óptica, existen dos escenarios para analizar el desarrollo de la gestión Cornejo Chinguel hasta el momento: el administrativo y el político.
“Cornejo Chinguel asume la alcaldía con un cuarto del apoyo de la ciudadanía (según los resultados de las elecciones 2014), ofreciendo muchas cosas. Él decía que el Servicio de Administración Tributaria de Chiclayo – SATCH, era represor con el contribuyente. Todos imaginaron que lo iba cerrar, pero en vez de cerrarlo, siendo el SATCH un organismo público descentralizado, donde solamente el alcalde tiene injerencia en la denominación del titular, se le cambió el nombre y dispuso su reorganización. Todos recordamos, por ejemplo, que nombró a un jefe del SATCH sin título profesional, luego sacó a la reemplazante porque esta pidió autonomía y terminó colocando a quien no ha alcanzado las metas. El SATCH sigue teniendo atribuciones que no le competen, pese a que fue creado solo para recaudar impuestos. Solo este caso sirve para demostrar que los indicadores, metas y modernidad están muy lejos de la gestión”, anota.
Ruperto Arroyo es enfático al añadir que la reducción y reconversión de gerencias en el municipio tampoco ha significado mayor avance para la administración.
“Se supone que tenía un plazo que largamente ha rebasado y hasta ahora no vemos nada, y dentro de eso estaba el tema de la conformación de un Servicio de Gestión Ambiental de Chiclayo, al igual que en Trujillo, como es el SEGACH, que tampoco se ha dado”, explica.
NO APRUEBA
Por su análisis, Juan Vejarano considera que a Cornejo Chinguel le será difícil el cumplimiento de su plan de gobierno municipal, pero además concretar los proyectos de desarrollo y gran infraestructura que se demandan como solución ante la problemática local.
“Le va a quedar corto el tiempo para realizar todo lo prometido en la limpieza pública, en el transporte público y en el comercio ambulatorio. Sobre los bypass, considero que va a ser bien difícil que al menos haga uno en la ciudad, así como con el nuevo Mercado Modelo, en lo que tanto se tuvo esperanza. También veo muy difícil realizar el terrapuerto de Chiclayo con todos estos contratiempos que ha habido. Si le tuviéramos que poner un calificativo del uno al diez, le pondría todavía un signo de interrogación”, asevera.
Deisy Cubas cuestiona que el alcalde no haya cumplido el compromiso de tender puentes y concertar con la sociedad civil y los organismos técnicos para formular soluciones consensuadas a los problemas de la provincia.
“Una gestión municipal no es solamente el alcalde, seamos realistas. Chiclayo es una ciudad con muchos problemas y no podemos pedir un cambio completo porque no se va a lograr en cuatro años. Sin embargo, sí deberían por lo menos presentar un plan de trabajo con lineamientos en el que se indique hasta dónde se desarrollará y en dónde empezaría a trabajar la siguiente gestión; eso sería proyección. Esto se lograría con buenos funcionarios en todas las áreas, personas que quieran realmente a Chiclayo y quieran trabajar. David Cornejo debió cumplir con la única promesa más o menos creíble, que era convocar a los colegios profesionales y de ahí extraer a los mejores técnicos”, remarca.
CAPACIDAD DE ESCUCHA
Los periodistas consultados por Expresión coindicen en que la tolerancia a las críticas sigue siendo una tarea pendiente para la administración municipal.
“Él empezó con un cuarto de aprobación, lo que lo obligaba a abrir puentes vinculantes con la población. Más allá de la legalidad, que es el Presupuesto Participativo y el Consejo de Coordinación Local, lo que debió hacer es convocar al tejido social, a la representación de la sociedad civil para que pueda validar sus decisiones y no lo ha hecho, más bien se ha distanciado. Y una prueba ahí es el tema de la conformación de la Comisión Especial de Promoción de Inversiones – CEPRI, que ha terminado dándole un total descrédito a lo que estaban haciendo”, anota Ruperto Arroyo.
A su turno, el editor de La República comenta que los periodistas han percibido falta de apertura y capacidad de concertación del alcalde, lo que le resta apoyos a una administración carente de fuerza.
“Por algunas situaciones que he recogido de los reporteros y he visto por algunos medios, conozco que es un personaje que no tiene mucha correa y tolerancia con la prensa. Él sabe que todo funcionario está sometido al escrutinio público y a Cornejo no le gustan los temas de fiscalización o que se le diga las cosas que están mal. Le falta un poco más de tolerancia y entender que los medios solamente cumplen su papel, aunque hay algunos que se saltan de este”, señala.
En la misma línea, la productora de RPP Lambayeque lamenta que conductas que lindan con la soberbia, sean el modo de respuesta dado ante las críticas a la gestión.
“Se nota que no escucha y que no se está rodeando de las personas adecuadas, que no cumple con su promesa inicial de concertar, que era lo más destacable. Un político soberbio y que no acepta críticas resta mucho”, argumenta Cubas Cubas.
EL CONCEJO
Cecilia Martínez considera preocupante la inacción de los regidores para la fiscalización y la formulación de iniciativas legislativas de orden municipal, funciones para las cuales fueron elegidos por los ciudadanos.
Esta situación, señala, merece un llamado de atención al rol que están desempañando a favor del avance de la provincia su gobierno.
“Hay una cierta pasividad de los regidores para fiscalizar y ordenarse. Tienen ideas de qué está mal pero no concretan algo lógico para señalarle al alcalde. Hablan y critican, pero no proponen ni alcanzan un resultado concreto, y por eso siento que no se logran los objetivos que se persiguen”, expresa.
Juan Vejarano lamenta que el equipo de concejales no sea lo suficientemente compacto en disposición y capacidad para ser un brazo de apoyo a la gestión.
“Hay mejores regidores que en la gestión de Roberto Torres, por lo menos en su segunda parte, pero hay otros que dejan mucho que desear en el trabajo legislativo edil. Han tenido sus pequeños escándalos y tampoco están a la altura para presentar y generar proyectos en beneficio de la ciudad. Si bien ha habido cambio de nombres, todavía le falta a este concejo municipal. También se le suma el apoyo de la gestión que requiere el alcalde. Sus propios concejales no le están brindado todo su apoyo y hemos visto en algunas sesiones de concejo discusiones y discrepancias entre los propios regidores oficialistas. Quizá la constitución sea un poco mejor, pero no está a la altura de lo que la ciudad demanda”, afirma.
Por su parte, Ruperto Arroyo va más allá y se enfoca en el comportamiento entre oficialistas y oposición, resaltando que se han evidenciado actitudes incluso antidemocráticas al interior del concejo edil.
“El concejo ha cambiado en la forma pero no el fondo. El hecho que sean profesionales es muy importante y relevante para llegar a un nivel de entendimiento. La política exige que tengamos universalidad de pensamientos, pero que también seamos capaces de ponernos de acuerdo, y eso es lo que principalmente yo reclamo. El fondo es el interés colectivo. Esa agenda que estamos reclamando, esa herramienta de la gestión que tiene que tener el alcalde, no la vemos tampoco porque los regidores no la exigen. El concejo no solo está facultado para convocar a cada gerente y pedir explicaciones, sino también para plantear soluciones. Ahora están guardando en silencio, pensando en el qué dirán. Considero que este concejo hace más bulto que el de antes. El anterior hacía más bulla”, enfatiza.
SEGUNDO AÑO
Deisy Cubas sostiene que se debe esperar el discurso que por el aniversario de Chiclayo ofrecerá el alcalde este 18 de abril, para a partir de ello proyectar cómo concluirá este segundo año de gestión.
“Sin embargo, si no hace cambios radicales en funcionarios, sino convoca a los colegios profesionales para que se haga un concejo consultivo, esta gestión quedará en nada trascendente. Es más, ni siquiera investiga o audita la gestión anterior en varias áreas. Es un caso judicializado, pero bien puede la municipalidad ir investigando para saber más sobre la corrupción que se vivió en el período anterior. Simplemente se han sentado y se han dejado llevar por la rutina. Ese creo que es el principal problema de la administración Cornejo”, señala.
Vejarano Vergara confiesa guardar pocas esperanzas en los resultados y advierte que de mantenerse como hasta hoy el curso de la administración, esta podría generar el malestar generalizado entre los habitantes de la provincia.
“Espero como un ciudadano que por el bien de Chiclayo se concreten las obras más prioritarias para la ciudad. No podemos pedirle que cumpla todas en corto período, pero sí las más importantes. Veo que no hay un timón o proyectos que puedan generar ese cambio de la ciudad. Lo que veo es que, al segundo año, ya se viene el proceso de revocatoria y vaya a ser esto lo que desestabilice la gestión de Cornejo. Remarco, ojalá se concreten las obras más prioritarias que necesita la ciudad”, manifiesta el editor de La República.
Finalmente, Arroyo Coico indica que es preocupante también el resquebrajamiento de relaciones entre el alcalde y el primer regidor, pieza clave de la organización política con la cual ganó el proceso electoral pasado.
“Veo bastante difícil el escenario, para Chiclayo en específico, por la poca capacidad que tiene el alcalde, que incluso quiso ser representante a nivel nacional de los alcaldes. Y encima hay un factor adicional que es la pelea que ha tenido con su primer regidor. Eso desdibuja más el plan que él expuso, porque no hay respaldo. El nexo con la organización política era el primer regidor y él respaldo que tenía hoy lo ha perdido. Ha perdido la brújula y sin esta es difícil el desarrollo”, enfatiza.
La consolidación de la estructura interna con personal idóneo y la ejecución de obras que coadyuven al crecimiento de la ciudad son las metas que se pretenden cumplir en la Municipalidad Provincial de Chiclayo - MPCh.
El gerente general, Ruperto Castellanos Custodio, sostiene que el 181 aniversario de creación política de Chiclayo no solo es propicio para asumir compromisos en el marco de la ley; sino también para identificar las deficiencias en la administración edil, las que deben ser corregidas.
En las siguientes líneas, Castellanos Custodio informa sobre los avances de la gestión que lidera por el alcalde David Cornejo Chinguel, la cual – dice – ha tenido que superar situaciones difíciles que se presentaron por la crisis que dejó la administración del exburgomaestre, Roberto Torres Gonzales.
“No ha sido fácil revertir este problema, pues se requirió un conjunto de esfuerzos y estrategias para cambiar el rostro a la institución; sin embargo lo importante es dar pasos sin bajar la mirada a nadie, pues no se cometen actos irregulares”, expresa.
De esta manera afirma que en la municipalidad se encontraron dos deficiencias. La primera, que el personal no era idóneo y la segunda es que no se contaba con los perfiles técnicos que se requerían.
Por ejemplo, señala que la mayoría de profesionales que laboraban en la subgerencia de Obras eran ingenieros agrícolas, cuando se requieren ingenieros civiles, por lo tanto se repotenció esta área.
“No se podía realizar estudios de proyectos, liquidación de obras y elaboración de planos. A la fecha, esta situación ha cambiado con el equipamiento de la Gerencia de Infraestructura Pública y en el resto de subgerencias, que padecían al mismo tiempo por la falta de materiales de trabajo”, anota.
“Cuando un día sábado o domingo necesitábamos hacer un proyecto, no teníamos ni siquiera un ploter para desarrollar la labor, lo que ya no ocurre actualmente por la reorganización y la ubicación del trabajador en el puesto de acuerdo a su perfil”, agrega.
Asimismo, anuncia que en la municipalidad ya comenzó a operar el Sistema de Gestión Documentaria- SISGEDO, el que es considerado una herramienta a favor de la transparencia y que facilita a los ciudadanos a realizar un seguimiento de sus casos desde sus domicilios.
“En esta administración la implementación de este servicio es positivo. Esto significó la adquisición de equipos informáticos modernos en reemplazo de computadoras modelo Pentium 3 y Pentium 4, las que no contribuían con el trabajo”, asevera.
Empero, cuando se le pregunta si se valoró al personal municipal eficiente, la respuesta de Castellano es positiva. “Claro que sí, debido que los resultados que ahora se obtienen es el productos de la unión de esfuerzos y conocimientos”, recalca.
OXIGENAN LA GESTIÓN
Luego que los sueldos de los funcionarios se incrementaron a inicios del 2016, Castellanos Custodios afirma que el titular del pliego, David Cornejo Chinguel, evalúa el trabajo de 46 gerentes y subgerentes. Los resultados que se obtengan se definirán los cambios.
“Este 18 de abril, el burgomaestre anunciará quiénes son los nuevos profesionales que acompañarán a esta gestión, la cual debe oxigenarse para una mejor productividad”, enfatiza y anota que la meritocracia es prioridad.
Aunque, cuando se le menciona el caso del exsubgerente de Imagen Institucional, Henry Chiclayo Vega, quien fue denunciado en el Ministerio Público por no justificar el dinero que se le entregó para la celebración del aniversario de Chiclayo en el 2015, el gerente municipal precisa:
“He conversado con el alcalde sobre este tema, pero él tiene un corazón muy grande en cuanto a lo que es la lealtad. No hay que olvidarse de que cuando nadie creía en él, si había una persona que lo hizo, y es Henry Chiclayo quien compartió momentos difíciles. El burgomaestre tiene gratitud a la conducta que asumió”.
Pero independientemente a esta apreciación, Castellanos Custodio dice que hay aspectos técnicos y éticos que no deben olvidarse. “Si hubiera tenido un problema de esta naturaleza, yo le hubiera agradecido la lealtad al alcalde y me hubiese hecho a un lado”, asegura.
Según Castellanos Custodio a Chiclayo Vega le faltó experiencia en rendición de cuentas, pero –asegura - que ya justificó los 34 mil soles de los 114 mil soles que se le entregó el año pasado.
“Ya justificó el dinero. El hecho está dado y desde el punto ético ya perdió credibilidad y eso hay que reconocerlo”, asevera.
PROYECTOS
La cartera de proyectos que tiene la institución municipal es de 130 millones de soles, afirma Ruperto Castellanos.
Respecto a la relación de proyectos importantes, el funcionario recalca que de repente para algunos construir una vereda es algo simple. La opinión es diferentes para quien vive en un pueblo joven.
Líneas seguidas precisa que las obras viales ocupan el primer lugar en atención. Menciona que se construyen radiales en la parte suroeste de la ciudad para contribuir en la solución del congestionamiento vehicular de Chiclayo.
“Se trabajó con la pavimentación en la avenida Cajamarca y se hace lo mismo con la calle Arequipa, Tumbes y Cieza de León”, subraya y asevera que a estas obras se sumaría el terminal terrestre, el paseo peatonal en la calle Elías Aguirre y el proyecto del Paseo de los Héroes.
Paralelamente, anota que por la estructura geográfica en Chiclayo no se podrán construir estacionamientos subterráneos, en razón que la napa freática es alta. En el caso de los proyectos de la planta de transferencia y el relleno sanitario, indica que siguen en pie con el proyecto Chiclayo Limpio.
Consultado sobre la construcción del nuevo mercado Modelo, Castellanos Custodio manifiesta que conversó con el alcalde David Cornejo a quien propuso olvidarse de este centro de abasto para concretar una propuesta nueva.
“En la carretera a Pomalca hay tres hectáreas y desde ese lugar se puede transformar Chiclayo que necesita más parques”, recalcó.
Informa que al finalizar las actividades por el aniversario de Chiclayo se llevará a cabo un desayuno empresarial para impulsar el programa “Chiclayo Verde”, el que busca que las empresas adopten un parque a cambio de publicidad, tal como ocurre en Trujillo y Lima.
Incluso dijo que uno de los objetivos es transformar los botaderos de residuos sólidos que existen en la ciudad en áreas verdes.
“El sueño del alcalde es que Chiclayo sea un anís, pero él reconoce que aún no es un anís. Si bien se recibió 10 compactadoras, aún no se tiene todo el equipo ya que hay 32 zonas que deben limpiarse en tres turnos, lo cual al 100 % no se ha conseguido”, asevera.
Y sobre la promesa que hizo Cornejo con relación a la construcción de 12 polideportivos, el funcionario dice que una limitante es el aspecto económico, pues solo uno cuesta siete millones de soles.
“Solo el que se proyectó en la Ciudad del Chofer vale siete millones de soles. El Ministerio de Economía no nos entrega el presupuesto”, comenta.
DEUDAS
La comuna chiclayana tiene deudas laborales, con la Superintendencia Nacional de Administración Tributaria - SUNAT y proveedores.
En el primer caso, subraya que en el 2016, diez obreros cesaron, por lo que cada uno exige a la municipalidad 320 mil soles por concepto de beneficios sociales, lo cual se ha acumulado a los casos anteriores.
En tanto, son más de 100 millones de soles la deuda que se registra en SUNAT por pagos incumplidos a la ONP y EsSalud en las gestiones anteriores. “Esta administración sí cumple con las aportaciones actuales, aunque debe asumir el pasivo que dejaron las anteriores autoridades”, remarca.
Añade que el 50 % de la deuda es por intereses acumulados y la única forma para terminar con esta problemática, que también la padecen otros gobiernos locales, es que el Congreso apruebe una ley para condonar las deudas.
También detalla que se firmó un acuerdo con EsSalud para la cancelación de la deuda, de esta forma, precisa se evitan los embargos.
Explica que a los servidores ediles, EsSalud no les ha negado la atención clínica, la que sí generó que se cobren adicionales a la municipalidad, como es de 178 mil soles, lo cual se solucionó a través de un convenio.
Ahora se enfrenta a otro cobro por un millón de soles. “Se espera encontrar una solución y evitar que se tomen acciones contra la municipalidad”, recalcó.
PLAN AHORRO
Ruperto Castellanos destaca que la municipalidad haya recibido cuatro millones 100 mil soles por el plan de incentivos, dinero que se ha invertido en la compra de equipos informáticos y en el mejoramiento de la infraestructura de los locales municipales.
“Se adquirieron 100 computadoras para las diferentes oficinas de la entidad. Estos recursos se emplearán en obras y en el servicio de limpieza, parques y jardines”, anota y agrega que en esta oportunidad el dinero es bien utilizado a diferencia de lo que ocurría anteriormente.
“Los incentivos siempre se han dado. La diferencia es que antes no había la seguridad del buen uso de los recursos”, puntualiza.
En el mismo contexto, Castellanos Custodio asevera que se ha dispuesto la compra de dos camiones para el traslado de los alimentos para el programa Vaso de Leche y para los comedores populares. “En un trimestre, la municipalidad gasta 45 mil soles en el alquiler de estos vehículos. Al contar con unidades móviles propias, entonces se ahorrará dinero”, asegura.
También se destinará 100 mil soles para la construcción de un almacén para guardar los productos alimenticios para los comedores populares.
De otro lado resalta el trabajo que realiza la Procuraduría Municipal a pesar que falta personal para atender el gran número de expedientes. “Ahora sí se ganan los juicios y, claro que 11 abogados, es muy poco para atender la alta demanda”, subrayó.
Cabe indicar que uno de los compromisos que hace Castellanos Custodio es que no se incrementará la carga laboral para las próximas gestiones. “Se aplica una política para evitar una mayor carga económica a la entidad. Se cuenta con mil 179 obreros y 478 empleados”, expresa.
Finalmente dice que una de las falencias de la gestión municipal es no haber logrado la integración del trabajador con la institución. Empero, rescata que en esta administración se actúa conforme a las normas para evitar un panorama sombrío por la corrupción.
Quince regidores conforman el concejo provincial de Chiclayo, y solo dos son mujeres: Liliana Barrantes Piscoya y Laura Hernández Gonzáles. Para ambas no ha sido sencillo desarrollar su labor, sobre todo cuando de cuestionar el desarrollo de la gestión que lidera el alcalde David Cornejo Chinguel se ha tratado. Actitudes machistas o insultos en las sesiones o por las redes sociales, han recibido de los concejales oficialistas. Es el costo de ser de la oposición, afirman.
Expresión las buscó y conversó con ellas al cumplirse un año y tres meses de iniciada la administración municipal actual. Sus reflexiones están cargadas de preocupación y son conscientes que en la provincia no se perciben aún los cambios que el alcalde y sus funcionarios dicen estar encaminando, y que eso alimenta el descontento de los vecinos.
Laura Hernández sostiene que en la comuna provincial hay aún mucho desorden, que se puede medir por la lentitud con la que avanzan los procesos internos, pero además con las quejas de los administrados. “No se ha cumplido a cabalidad el propósito de la reorganización municipal”, indica.
“Lamentablemente en el primer año no hemos tenido muchos resultados, hay poquísimas obras y quizá lo rescatable es que algunas subgerencias han logrado sus metas establecidas como sucede con Educación y Cultura, que alcanzó metas y la asignación de un mayor presupuesto, pasando de diez mil soles a 250 mil soles al año”, precisa la concejal, quien llegó al municipio como candidata del Partido Aprista Peruano.
Hernández Gonzáles sostiene que los problemas de la localidad no han sido mitigados con eficacia por la administración, citando al comercio ambulatorio, la limpieza y el desorden del transporte como principales puntos débiles.
“Lo feo es que Chiclayo sigue con un agudo problema por la basura, proyectando una imagen negativa a los visitantes”, asevera.
ANTES Y DESPUÉS
El caso de Liliana Barrantes como integrante del concejo de Chiclayo es especial. Ella integró la lista que acompañó a David Cornejo en su postulación al gobierno provincial como invitada por Alianza Para el Progreso, pero en septiembre del año pasado se vio forzada a presentar su renuncia a la bancada oficialista.
La decisión se motivó en el maltrato dado por sus colegas oficialistas cuando cuestionó las condiciones en las que se había acondicionado la Oficina de Control Interno – OCI. Desde entonces, Barrantes Piscoya ha pasado a las filas de la minoría, siendo uno de los rostros visibles de la oposición en el cuerpo edilicio.
“Se me llamó infraterna por cuestionar algo que me parecía malo para la transparencia y la buena gestión. Yo considero que la fraternidad no significa ser cómplice con el silencio. Fui convocada y tuve muchas expectativas en el desarrollo de la gestión porque se propuso empoderar a las juntas vecinales, bajo la Ley 27933, en la lucha contra la inseguridad, que es el tema en el que he venido trabajando en los últimos años. Sin embargo, muchos de los ofrecimientos electorales no se dieron, y eso en verdad me decepciona, además de la soberbia del alcalde, quien como candidato siempre se mostró abierto a las sugerencias, pero ya como autoridad es todo lo contrario”, remarca la regidora.
“Lo que más nos preocupa es que el alcalde se niega a corregir muchos aspectos que no andan bien. No acepta las sugerencias, como regidores de minoría le hemos hecho saber nuestra oposición a muchas cosas que el busca imponer con el respaldo de la mayoría. Él está muy equivocado”, añade Barrantes Piscoya.
GENERAR CONFIANZA
Ambas concejales refieren que como tarea pendiente de la comuna provincial en conjunto está el recuperar la confianza de la población, propósito en el que influye mucho la capacidad de concertación de la autoridad municipal y su equipo gerencial.
“La función de un asesor es contribuir al buen desarrollo de la gestión, y el alcalde tiene asesores, sin embargo la decisión política y ejecutiva es de él y hay muchos temas en los cuales él ha hecho oídos sordos a las recomendaciones que sus propios asesores le alcanzan”, precisa Laura Hernández y acota que en más de una vez el alcalde “se ha mofado y ha hecho críticas duras y crueles” a sus opositores.
DECISIONES DE CONCEJO
Hernández Gonzáles ha presentado cuatro iniciativas de legislación municipal, todas orientadas al aspecto educativo. Dos de ellas son: ofrecer capacitación en industria textil a las madres de los comedores populares para generar en ellas capacidades de desarrollo socio productivo, propuesta que fue aprobada el año pasado pero aún no se implementa, y poner en marcha un programa de educación en lenguaje de señas para los servidores municipales y profesores de educación básica regular a fin de promover el trato inclusivo a las personas con discapacidad auditiva. Este proyecto fue rechazado por el pleno del concejo.
“En todo lo referido a Educación y Cultura alcanzamos las propuestas contenidas en el Plan de Gobierno que elaboró el Partido Aprista Peruano, para la elección municipal del 2014, a la actual administración. Sin embargo, han prevalecido los lineamientos señalados por el plan del partido de gobierno y aún muchos están pendientes de aplicación”, manifiesta.
“Como minoría tuvimos que observar la iniciativa privada del Terminal Terrestre debido a que la empresa postora no garantizaba solvencia económica para ejecutar, si así hubiese sido el caso, una obra de esa naturaleza, y eso ponía en riesgo el desarrollo de un proyecto tan importante para la ciudad. Nuestra posición a veces es interpretada por el alcalde y los regidores oficialistas como negativa, sin entender quizá que el único afán que como integrantes del concejo tenemos es procurar lo mejor para Chiclayo”, anota Liliana Barrantes.
EQUIPO MUNICIPAL
La regidora lamenta que hasta el momento el equipo técnico convocado por la autoridad municipal no haya cubierto competencias que se requieren para inyectarle eficacia a la administración.
“No tenemos un equipo idóneo y esa fue una de las primeras críticas que se le hizo al alcalde al inicio de la gestión y esto se manifiesta en la renovación constante de los funcionarios, lo que ha generado que no haya continuidad en el trabajo que se desarrolla. Todo nuevo funcionario llega con sus formas de trabajar y esto a veces genera retraso, lejos de buenos resultados. Hay funcionarios que tienen serios cuestionamientos y, sin embargo, han sido premiados y colocados en otros puestos sin tener el perfil profesional que se requiere”, manifiesta.
“Tenemos un gerente general con experiencia, que quizá pudo dar mucho en nuestra gestión, pero desgraciadamente la decisión política la tiene el señor alcalde. Ruperto Castellanos está atado de manos, atado de pies; es más, está amordazado. Él ya se pronunció respecto al caso Henry Chiclayo, pero el alcalde le tapó la boca porque lo ratificó y le renovó su confianza al funcionario. ¿Para qué convoca entonces a asesores o a un gerente general si no lo va a escuchar?”, cuestiona Liliana Barrantes.
Las regidoras precisan que los cambios son urgentes, por ello ven con buenos ojos el anuncio de renovación de cuadros gerenciales que se ha anticipado desde el despacho de alcaldía.
“Hay muchos funcionarios que hace rato debieron irse, como sucede con el actual jefe del Centro de Gestión Tributaria – CGT, que no ha logrado la metas programadas ni dado mayores resultados. Estuvo en Programas Sociales y no funcionó, lo mandaron al CGT y tampoco, ya debe irse entonces. En el 2015 Residuos Sólidos no cumplió las metas programadas y sin embargo se le está favoreciendo con incremento presupuestal, tampoco se explica aún la situación de trabajadores eventuales, algunos sin pago desde hace tres meses. Las evidencias están ahí y el pareciera que el alcalde cree que nosotros somos ingenuos”, asevera Barrantes Piscoya.
Finalmente, la regidora aprista manifiesta que el respeto y atención a los aportes de la bancada de minoría en el seno del concejo sería un paso sustancial para que se corrijan muchos de los errores en lo que se incurre la actual administración edil. En ese sentido, exhorta al alcalde a reflexionar sobre los resultados que se esperan para el progreso de la provincia.
“Nosotros estamos en el concejo municipal por la voluntad del pueblo y con la intención de hacer las cosas bien. Las críticas que nosotros podemos hacer a la gestión son constructivas, para mejorar y encaminar al gobierno edil, porque en la actualidad tenemos demasiado rechazo de la colectividad y eso tiene que entender el alcalde. Si hay rechazo es porque las cosas no están bien, se debe reflexionar para mejorar el trabajo que se está realizando”, precisa Laura Hernández.