Como ocurre en el norte de país, Lambayeque atraviesa uno de los momentos más críticos en materia de seguridad ciudadana, y la evidencia es categórica: estamos frente a una escalada delictiva que ya no distingue barrios, oficios ni sectores sociales. El reciente Reporte del Observatorio del Crimen y la Violencia —iniciativa desarrollada por el BCP y Capital Humano y Social S.A.— lo confirma con contundencia: la región aparece entre las siete con mayor número de denuncias por extorsión, al acumular 714 casos solo entre enero y agosto. Este dato es alarmante por sí mismo, pero lo es aún más cuando se observa que el Estado ha sido incapaz de frenar el avance del delito. En los últimos siete años, a nivel nacional, únicamente se han sumado 32 presos más por extorsión, pese a que las denuncias casi se duplicaron.
En Lambayeque, la extorsión ya no es un delito aislado ni marginal; es un mecanismo de control criminal que asfixia a emprendedores, transportistas, comerciantes y familias enteras. Y lo que se ve en las calles lo confirma: negocios que cierran, rutas de transporte amenazadas, obras paralizadas y un miedo silencioso que se normaliza. La expansión de atentados con explosivos —132 en todo el país en los primeros ocho meses de este año— revela la gravedad del contexto. Estos ataques están estrechamente vinculados a la extorsión, el patrón criminal no respeta fronteras y ya ha golpeado repetidamente la franja norte.
La violencia letal también se hace sentir. El informe destaca que Lambayeque registró ocho homicidios recientes, con casos en Pimentel y Chongoyape, lo que demuestra que ni las zonas turísticas ni las rurales están a salvo. A esto se suma un factor inquietante: según encuestas nacionales, cuatro de cada diez hogares no han tomado ninguna medida de protección. Esta inacción bien puede leerse como un reflejo de desconfianza, cansancio o resignación.
Pero la inseguridad no es solo lo que ocurre afuera; también se cocina adentro. El sistema penitenciario peruano opera con 62 % de hacinamiento, una situación tan grave que el Tribunal Constitucional ha declarado un estado de cosas inconstitucional por las severas deficiencias en la calidad de la infraestructura y servicios básicos en las cárceles. En la Oficina Regional Norte – Chiclayo, que cubre Lambayeque, hay solo tres médicos, y el ratio es de un agente por cada 45 internos. Este desequilibrio facilita que bandas recluten y operen desde dentro, lo que amplía su poder en las calles. A ello se suma la incapacidad estatal para ejecutar proyectos penitenciarios y la mala gestión que subutiliza recursos destinados a cerrar brechas estructurales.
El debate
A pocos meses de las elecciones generales, esta realidad debería sacudirnos. Lambayeque necesita escuchar propuestas serias: inteligencia regional coordinada, unidades fiscales contra el crimen organizado, intervención en corredores críticos, Serenazgo articulado y una reforma penitenciaria que corte el cordón umbilical entre cárceles y calle. Y hay algo más: si la inseguridad sigue devorando mercados, agroexportadoras, centros de abasto y cadenas logísticas, Lambayeque perderá el enorme potencial que tiene para convertirse en hub comercial del norte peruano. Un territorio productivo no puede prosperar cuando el delito marca el ritmo económico.
La región posee una enorme capacidad agrícola, turística y comercial. No podemos permitir que el miedo la paralice. Lambayeque debe recuperar el control de sus calles, de sus mercados y de su vida cotidiana. La inseguridad no es un destino inevitable; es un desafío que exige liderazgo y decisión. Y el momento de actuar es hoy.
(*) Director ejecutivo de Videnza Instituto.
La deficiencia para la ejecución de los recursos asignados para obras y proyectos es una de las características más saltantes de la actual gestión en la Municipalidad Provincial de Chiclayo – MPCh. Hace unos días la Contraloría General de la República reveló que la comuna había perdido 5 proyectos que gozaban de viabilidad por no presentar a tiempo los perfiles y expedientes técnicos. Sin embargo, la fotografía no está completa. El panorama es mucho más crítico aún.
Contraloría ha señalado que la municipalidad permitió la pérdida de vigencia de la declaratoria de viabilidad de 5 proyectos de inversión, con un costo de inversión actualizado de 19 millones 584 mil 170.11 soles, esto por no registrar el expediente técnico ni documento equivalente en el banco de inversiones, situación que limitó la continuidad del ciclo de inversión, desaprovechó los recursos invertidos en su formulación y postergó el cierre de brechas y la atención de servicios públicos en beneficio de la población.
El ente de control identificó que, al 30 de septiembre de este año, los 5 proyectos habían sido declarados viables entre el 2021 y el 2022, pero que pese al tiempo transcurrido, la municipalidad no había cumplido con acreditar el expediente técnico, venciéndose el plazo de 3 años para dicho procedimiento, con lo cual se perdió la posibilidad de invertir casi 20 millones de soles a favor de la provincia.
Tres de los proyectos tenían una inversión total de 10 millones 171 mil 402.78 y estaban relacionados a obras de agua y alcantarillado, en tanto dos, por 9 millones 415 mil 767.33, eran de obras del sector Vivienda (pistas, veredas y mejoramiento urbano). De este modo quedaron fuera de ejecución obras en las urbanizaciones Santa Rosa, San Juan y San Luis, el pueblo joven José Olaya y la Upis Nueva Esperanza.
De acuerdo al portal de Transparencia Económica del Ministerio de Economía y Finanzas – MEF, la gestión de la alcaldesa Janet Cubas Carranza debe administrar este año la ejecución total de 49 millones 889 mil 465 soles para proyectos de inversión (obras), de los cuales – al cierre de este informe – ha gastado el 29.9 %, equivalente a 14 millones 893 mil 966 soles.
En el desagregado de proyectos, lo que se evidencia es llamativo, pues la comuna tiene proyectos millonarios que al 19 de noviembre presentan 0 % de avance, pese a su importancia para el cierre de brechas.
Proyectos en cero
Uno de ellos es el “Mejoramiento de las redes de agua potable y alcantarillado con conexiones domiciliarias de los pueblos jóvenes San Antonio y Ampliación San Antonio”, proyecto que se remonta al 2013 y cuyo costo actualizado – según el MEF – es de 14 millones 578 mil 951 soles. Para este año, la comuna ha recibido 5 millones 615 mil 901 soles que corresponden a lo que se debe devengar (gastar y aprobar para pagar), pero al 19 de noviembre lo desembolsado es del 0 %.
Esta obra inició en abril del 2024 y solo avanzó al 27 % en ejecución física. En septiembre del año pasado la municipalidad resolvió el contrato con el ejecutor y decidió aprobar un expediente de saldo de obra, según lo que informa el Reporte de Seguimiento a la Ejecución de Inversiones del MEF.
En la lista figura también el “Mejoramiento del servicio de transitabilidad vehicular y peatonal en la Upis Los Olivos, distrito de Chiclayo”, con viabilidad desde el 2019 y que para este año cuenta con un presupuesto asignado 4 millones 618 mil 925 soles. A la fecha se ha ejecutado el 0 %.
El “Mejoramiento de los servicios de información en la Municipalidad Provincial de Chiclayo”, valorizado en 4 millones 543 mil 991 soles, es otro de los proyectos que tiene 0 % de avance. Fue registrado como viable - según Sistema de Seguimiento de Inversiones - en diciembre del 2023.
Otro proyecto es el “Mejoramiento de la transitabilidad vehicular y peatonal en la Ca. Sergio Bermejo Quiroga, tramo entre la Ca, Karl Weiss o Ca. 30 de Agosto y Av. Garcilazo de la Vega del distrito de Chiclayo”, por un millón 927 mil 659 soles, también con 0 % de ejecución presupuestal este año.
Se trata de un proyecto viable desde el 2012, pero que la municipalidad de Chiclayo no ha podido concluir desde el 2023, pese a que ese año recibió el presupuesto. El año pasado se firmó un primer contrato para su ejecución con la empresa Meltass Contratistas Generales SAC, que avanzó hasta el 51.1 % de los trabajos, pero finalmente los dejó paralizados. En octubre de este año se firmó un nuevo contrato, esta vez con el Grupo Empresarial ORFA, Negocios Construcciones & Servicios SAC. Aún no hay desembolsos en el marco de la nueva contratación.
Esta es la suerte de la obra “Mejoramiento del servicio de movilidad urbana en la avenida José Quiñones Gonzales, desde la calle Vicente de la Vega hasta la avenida Nicolás de Piérola, distrito de Chiclayo”, que para este año cuenta con un millón 308 mil 770 soles de presupuesto. Lo ejecutado es 0 %. El presupuesto total del proyecto es de 6 millones 830 mil 761 soles. La convocatoria para la contratación se lanzó el 7 de noviembre pasado.
La misma suerte
Con 0 % de avance presupuestal y 752 mil 295 soles para invertir este año, se encuentra el proyecto “Mejoramiento del servicio de alcantarillado en la Urbanización El Amauta, del distrito de Chiclayo”. La obra es viable desde mayo del 2024, el total de inversión es de un millón 856 mil soles. El 16 de octubre se lanzó la convocatoria a través del Sistema Electrónico de Contrataciones del Estado – Seace, la buena pro debió entregarse el 14 de noviembre, pero no hay resultados publicados.
El proyecto “Mejoramiento del servicio de agua potable y alcantarillado del pueblo joven Jorge Basadre, distrito de Chiclayo”, tiene un costo total de un millón 754 mil 776 soles, de los cuales 366 mil 865 deben ejecutarse este año. Al cierre de este informe el avance es 0 %. El proyecto es viable desde el 2020 y en el Seace no existe convocatoria para su contratación.
En la urbanización Hipólito Unanue la comuna debe ejecutar un proyecto de mejoramiento de los servicios de agua y alcantarillado. La obra cuesta 399 mil soles, 317 mil de los cuales deben ejecutarse este año. El avance es 0 %, pese a ser un proyecto que data desde el 2018.
La sumatoria de los proyectos con presupuesto para este 2025, pero sin ninguna ejecución, arroja un total de 19 millones 134 mil 406 soles.
Del 2 al 97.3 %
Hay también proyectos que evidencian avance en ejecución presupuestal y en ese grupo están los que tienen desde 2 % hasta cerca del 98 %. Lo particular es que la gran mayoría (casi todos) no pertenecen a la gestión de Janet Cubas Carranza; es decir, fueron concebidos en gobiernos anteriores.
Por ejemplo, el mejoramiento de las redes de agua potable y alcantarillado con conexiones domiciliarias del casco central de Chiclayo antiguo y colectores Pedro Ruiz, Francisco Cabrera y Elvira García y García, obra inconclusa y paralizada desde el 2014, tiene programado para ese año una inversión de 399 mil 718 soles. Se ha ejecutado el 97.3 %, pero el proyecto data desde el 2009, desde cuando Roberto Torres Gonzales era alcalde.
La rehabilitación del local escolar 10042 Monseñor Juan Tomis Stack, que este año debió recibir una inversión total de un millón de soles de los 18 millones que es el presupuesto total, avanzó al 97.3 %. El proyecto pertenece a la gestión de Marcos Gasco Arrobas.
La reparación de pavimento en las avenidas Angamos, Balta, El Carmen, José Eufemio Lora y Lora, Luis González, Nacionalismo, Pedro Ruiz, Víctor Raúl Haya de la Torre y El Progreso, cuesta un millón 552 mil 920 soles y avanzó al 95.9 %, pero se trata de un proyecto del 2020.
El proyecto de pavimentación del pueblo joven San Francisco de Asís, con 88.3 % de avance, data del 2018; la reconstrucción de la avenida Tarapacá, entre Francisco Cabrera y Vicente de la Vega, con 78.6 %, data del 2022; el parque de la urbanización Jardines de Santa Rosa, con 64.4 %, viene desde el 2021; las obras viales en el pueblo joven San Sebastián, que tienen alerta del MEF por inconsistencias en el avance físico y presupuestal, muestra 52.6 % de avance, pero data del 2018.
Hay otros 7 proyectos que tienen avance presupuestal entre el 52 y el 30 % a la fecha, y dos con solo 2 % de ejecución este año: la construcción del Colegio Juan Mejía Baca, que data del 2021, y la finalización del Colegio César Vallejo, también del mismo año.
(*) Periodista especializado en bases de datos abiertos y contrataciones públicas.
La estrategia de prevención contra el dengue ha funcionado. A diferencia del 2024 y el 2023, este año no se ha reportado ninguna defunción por dengue, situación que, en palabras del gerente regional de Salud, Yonny Ureta Núñez, obedece al empeño que se ha puesto en la prevención contra la picadura del zancudo Aedes Aegypti. Ahora que han empezado las lluvias y se avecinan precipitaciones más fuertes, el titular del sector salud en la región refiere que se necesita nuevamente de presupuesto para que la curva epidemiológica no despegue.
“Adelantándonos a lo que sabemos que se puede venir en nuestra región, hemos enviado un documento al Ministerio de Salud solicitando el presupuesto para contratar por lo menos 90 brigadas para trabajar a nivel de todo Lambayeque en la parte preventiva. Estamos hablando de un promedio de tres millones de soles para la contratación de estos brigadistas durante tres meses, contados a partir de diciembre. No podemos esperar. Las lluvias ya vinieron. Mientras el Ministerio de Salud nos responde estamos trabajando con nuestras brigadas ya conformadas”, indica.
Alerta
Ureta Núñez señala que ya ha advertido ante la Comisión Intergubernamental de Salud que el norte no puede esperar a que el dengue se active, pues allí sí, por más presupuesto que se mande, será difícil controlarlo.
“Si esperamos a que el dengue se encienda, así nos manden 20 o 30 millones de soles, ya será muy tarde y la gente se morirá. Tenemos que trabajar desde ya. Estas brigadas son para que trabajen casa por casa, eduquen a la población, trabajen con las municipalidades y salgan a fumigar después del levantamiento del índice aédico, ya que el nuevo laboratorio que tenemos en la Dirección Ejecutiva de Salud Ambiental ha capacitado a todos los biólogos de la región para que realmente sepan identificar la larva del Aedes Aegypti, porque se detectó que había deficiencia en esto. Hoy, gracias a los nuevos equipos tan capacitados que tenemos, el índice aédico es menor en la región y está en los niveles óptimos”, afirma.
Refiere que el requerimiento de presupuesto ya está en poder del Ministerio de Salud, pero esta semana se reforzará ante la Comisión Intergubernamental de Salud este pedido, pues Lambayeque es proclive a las inundaciones ante lluvias, las cuales a los cinco días empiezan a convertirse en criadero de zancudos.
“No podemos esperar a que vengan las lluvias, se inunden nuestras calles y empiece a salir el dengue. Felizmente la población ya sabe que no debe haber reservorios en sus casas, basura con llantas donde se acumule el agua y pueda multiplicarse el zancudo”, manifiesta.
Apunta que actualmente solo está activa una Unidad de Vigilancia Clínica – Uviclin, la cual se encuentra en Olmos. Esto se debe a que, al no haber casos de dengue, no se puede seguir manteniendo operativas el resto de uviclines. Sin embargo, refiere que el personal capacitado en manejo de dengue se encuentra en otras áreas a la expectativa de que se les requiera nuevamente en las uviclines.
“Al ya no haber casos de dengue no podemos seguir contratando a profesionales para su prevención. Quienes estaban en las uviclines están trabajando en otras áreas, claro que no con el presupuesto de dengue, para que se mantengan en actividad, porque este personal está capacitado para el manejo del dengue a nivel regional. Una vez que aparezca el dengue se les vuelve a enviar a los uviclin, tanto en La Victoria, Chiclayo, José Leonardo Ortiz, Olmos, Ferreñafe o a hospitales como Las Mercedes”, asevera.
Infraestructura
De otro lado, señala que el 40 % de los 189 establecimientos de salud que hay en Lambayeque se encuentran en un estado de vulnerabilidad media frente a lluvias intensas, mientras que hay diez que sí se encuentran en un estado de vulnerabilidad crítica.
“Los establecimientos de salud que están en muy malas condiciones son diez, en su mayoría de la zona altoandina. También tenemos en Motupe y Mórrope, pero hemos reforzado a todos estos establecimientos con una inversión de diez millones de soles este año. Sé que no es suficiente, pero esperamos combatir el dengue de manera articulada. Recordemos que para el dengue lo más importante es que podemos activar los siete uviclines en toda la región”, afirma.
Con el objetivo de fortalecer el vínculo entre la empresa y los trabajadores, generando un espacio directo de orientación y escucha activa, del 6 al 20 de noviembre la Gerencia de Recursos Humanos en coordinación con la Gerencia general de Azucarera Pomalca, a través del Área de Desarrollo de Personal, realizó la primera Feria de Conexión Laboral y Consultas “Conectados Contigo”.
Un espacio que permite identificar las necesidades reales de cada colaborador para brindarles un soporte oportuno en los principales servicios de Recursos Humanos como son el área de nómina (planillas), registro y control de asistencia, administración de personal, relaciones laborales, bienestar social, seguridad y salud en el trabajo, entre otras.
La primera jornada se desarrolló el 6 de noviembre en el anexo de Pampagrande, la segunda fue el miércoles 2 en el anexo Saltur y el jueves 20 de noviembre será en Pomalca a partir de las 11 de la mañana.
Hasta el momento la iniciativa viendo siendo exitosa, ya que los trabajadores acuden masivamente a realizar sus consultas e interactuar en forma directa y personal con el equipo de profesionales, quienes están preparados para absolver todas las preguntas e inquietudes sobre derechos laborales, planillas, vacaciones, problemas de salud, adeudos laborales, seguros de protección, etc.
El Gerente de Recursos Humanos, Lic. Fabricio Benavides, acompañado del Gerente de Campo y ejecutivos de línea, inauguró el evento agradeciendo a los trabajadores por la acogida, instándolos a que “aprovechen la ocasión para despejar todas sus dudas, ya que esta es una manera de promover la confianza, transparencia y una comunicación más cercana”.
Asimismo, dio a conocer que esta iniciativa surge como resultado de una encuesta de medición sobre clima laboral que se realizó a principios de año, que permitió recoger sugerencias e inquietudes, dentro de las cuales se detectó que uno de los problemas que tenían los trabajadores, principalmente de los anexos, era la dificultad para realizar consultas sobre estos temas laborales.
De esta manera Azucarera Pomalca viene fortaleciendo su compromiso con el bienestar y desarrollo integral de cada uno de sus colaboradores, brindándoles un espacio y la oportunidad de despejar todas sus dudas y conocer más sobre su situación laboral, así como sobre su empresa, teniendo en cuenta que para hacer algún reclamo o demanda, hay que estar siempre bien informados.