En Chiclayo su marca está participando de un mercado gastronómico interesante en conocido centro comercial.
Ilder Santos Ramos es un joven audaz de 30 años de edad, nacido en la ciudad de Jaén, y desde los 10 años se trasladó a vivir a la ciudad de Chiclayo con sus tíos Oscar y Patty. Con este viaje, nunca imaginó el cambio radical que daría su vida, dejó los juegos de carritos y soldados porque a esa corta edad tuvo que ayudar a su tía a preparar humitas, salir a venderlas para generar ingresos y poder sostenerse como familia. El trabajo era en equipo, eso es lo que él recuerda con mucho cariño, sus tíos le enseñaron el amor al trabajo, a conseguir todo con esfuerzo y sin hacerle daño a nadie, a valorar lo poco o mucho que se tenga, pero siempre con humildad y responsabilidad.
¿Cómo nace tu amor por la gastronomía?
Levantando sus ojos, con una mirada tierna, nos cuenta con agrado “Yo provengo de una familia muy humilde, y tenía que trabajar todos los días de mi vida, para poder comer. Aprendí a cocinar desde muy niño, me gustaba hacerlo, con el pasar del tiempo me di cuenta que la cocina era mi pasión. Recuerdo, cuando era muy pequeño acompañaba a mis tíos a vender ceviche y humitas en el mercado Moshoqueque, allí los aromas de los diferentes platos que las cocineras del mercado preparaban sentía que me alocaban. Y así fui tomando interés por la cocina, aprovechaba los momentos libres para cocinarle a mi familia y mientras lo hacía lo disfrutaba, ahí nació mi amor por la gastronomía.
Los años pasaron y organizó su tiempo entre estudiar gastronomía en “Cumbre”; apoyar en las madrugadas a su tío y trabajar como ayudante de cocina en “Fiesta Gourmet”, restaurante emblema de la gastronomía chiclayana. Ingresó como practicante de cocina, lavando platos como todos en sus inicios. “Trabajé en este restaurante por un buen tiempo, no deseaba irme pronto, porque es uno de los mejores de renombre y otro motivo, porque me sentía muy bien allí. Pero, siempre quería más, y me mudé a Lima para conseguirlo. Fue en esta etapa de mi vida, en donde tuve la oportunidad de demostrar mi talento”, señaló.
Si hablamos de experiencias ¿Cómo fue la tuya en la capital?
No fue muy fácil que digamos, pero la luchaba. Laboré en Lima en un restaurante que en su momento fue muy conocido “Ventarrón” en el distrito de Barranco, allí tuve una gran responsabilidad, la administración de cocina, pero lamentablemente cerró. Luego me presenté a una plaza disponible en el restaurante de Gastón Acurio, el chef más prestigioso del país, y le agradezco porque me dio la oportunidad de trabajar a su lado por casi seis meses, pero siempre tenía en mente, que me merecía más e iba en busca de mi sueño.
Siempre me hice la pregunta: ¿Qué más puedo hacer?, una de esas ideas era irme del Perú hacia Europa, pero algo me detenía, y nuevamente salía la idea de mi propio restaurante. Dije si me va mal, cierro y me voy a Europa, y pues hasta ahora es mi sueño irme, pero siendo dueño de mi propio restaurante peruano allá.
¿Qué negocio emprendiste y donde lo iniciaste?
El venir de trabajar de un restaurante muy grande y conocido al principio me dio miedo. Sin embargo, vencí el miedo y puse mi propio restaurante en Surquillo de Lima “La Raya Barra Chiclayana”.
Como a todos, al principio siempre es bajo, empecé solo con cinco mesas, pero tuve muy buena acogida, así que el negocio empezó a crecer de a pocos. Con el pasar del tiempo, el dueño del local, al ver que tanta gente llegaba a consumir, me ofreció el segundo piso y después el tercero. Hoy en día tiene la misma acogida y es algo de lo que me siento orgulloso y muy feliz. Despierto emocionado cada madrugada para empezar un nuevo día.
Puedes contarnos ¿Cuál ha sido la experiencia más linda que has tenido en tu vida?
Suspira por unos segundos…He tenido varias, pero lo más hermoso es cuando los famosos te recomiendan, llegan a tu negocio a consumir y conocer más sobre tu persona y la sazón de la comida chiclayana.
Te doy algunos ejemplos, hay muchos y reconocidos futbolistas que llegan a mi local a consumir desde que me inicié. Hay una buena relación con los integrantes de la Federación Peruana de Futbol en donde el presidente es Lambayecano, ni bien probó mi sazón le encantó, desde allí siempre los atiendo con almuerzos, ya son mis clientes de siempre.
¿Cuáles son tus metas y aspiraciones en esta etapa de tu vida?
Mira, en corto plazo deseo que la comida chiclayana se conozca en todo Lima, y el mundo. Luego me gustaría mudarme a España y llevar a mi familia para que conozcan y se sientan orgullosos de lo que he logrado. No se me quita de la mente emprender mi propio restaurante en Europa, específicamente en España. Siempre soñé conocer y vivir allí algún día y lo voy a lograr. Otra de mis metas más grandes es ganar una estrella Michelin, todos los chefs soñamos con ese premio. Y que mi marca sea conocida a nivel nacional e internacional.
Para Ilder, lo que la cocina transmite, es algo hermoso, inexplicable. Todos aman la comida peruana es demasiado rica señala. Cuando llegan extranjeros, lo primero que desean hacer es comer, probar platos típicos peruanos, y eso me fascina. Amo ver a familias unidas degustando y compartiendo comida peruana preparada por mí.
¿Cuántos años han pasado que tienes ya tu propio restaurante en Lima?
Luego de medio año trabajando en un reconocido restaurante, me permití crecer y decidí emprender mi proyecto gastronómico, concluyendo que debería dejar que mi ceviche hable por mí. Y a Dios gracias con mucho esfuerzo y respaldo de mis familiares, fundé La Raya – Barra Marina Chiclayana, donde cada bocado lleva a Chiclayo dentro. Ya con más de tres años dirigiendo mi propia cocina, mi objetivo sigue siendo el mismo, lograr la satisfacción de mis comensales brindando un espacio de calidad que ofrezca una experiencia culinaria inolvidable.
Y ahora cuéntanos, ¿Cómo es eso que estas rayando en Chiclayo?
Somos un equipo de chefs originarios de la tierra del Moche, chiclayanos de corazón, pero por sobre todo bien peruanos, somos un restaurante que difunde, promueve y transmite la gastronomía chiclayana a través de nuestra sazón, siempre con la mejor atención, sabor y calidad, brindando una experiencia memorable. Los sueños se cumplen, ahora mi marca La Raya – Barra Chiclayana forma parte del sector “La Barra Central” un mercado gastronómico variado ubicado en el segundo lugar del patio de comidas del Centro comercial real Plaza, espacio en donde el visitante podrá encontrar variedad en comida regional, nacional e internacional.
La Raya – Barra Chiclayana, es una familia que tiene el compromiso del trabajo en equipo, cuidamos nuestros insumos, los cuales son seleccionados de campos y sembríos de zonas productivas de Lambayeque. Por ahora hemos iniciado las atenciones en el C.C Real Plaza y estamos desde las 12 del medio día hasta las 10 de la noche de lunes a domingo. Nuestra intención es mantener la esencia de nuestro restaurante ofreciendo insumos de máxima calidad y una atención personalizada y cálida a nuestros comensales.
La Raya – Barra Chiclayana lo mejor de la comida lambayecana.
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Periodista – promotora cultural