Como parte de la responsabilidad social empresarial, la marca de cueros Renzo Costa desarrolla en Chiclayo el tercer programa llamado ‘Escucha el grito de mi silencio’ que beneficia a personas con discapacidad auditiva.
“Hace 10 años mi madre, Marina Bustamante, sugirió implementar un espacio de inclusión laboral en la empresa. Comenzamos con gente que tenía problemas auditivos y luego trabajamos con exinternos penales. El primer proyecto de inclusión para personas con discapacidad ‘Renzo Costa piensa en mí’ se realizó en mayo del 2007, para ello convocamos a personas con habilidades diferentes permitiéndoles descubrirse. Este programa empezó como un plan piloto y solo incluía a dos personas. Actualmente 20 personas participan en él”, comenta el empresario Renzo Costa.
En el 2014, el Consejo Nacional de Igualdad de Discapacidades – CONADIS, reconoció a la empresa por brindar oportunidades laborales a personas con discapacidad, labor que ha permitido la reinserción social de esta población vulnerable y el acceso a un trabajo digno de acuerdo a sus capacidades.
El segundo proyecto, ‘Manos invencibles’, busca la reinserción a la sociedad de jóvenes privados de su libertad. Este nació gracias a un convenio marco firmado entre el Instituto Nacional Penitenciario – INPE y Renzo Costa, que en una primera etapa capacitó a 41 internos del penal de Ancón para la producción de artículos de cuero como llaveros, agendas, billeteras y morrales. “Hoy, los resultados son más que reconfortantes, no solo por el nivel de productividad que muestran los internos, sino porque hemos transformado sus vidas, brindándoles la oportunidad de ser mejores personas”, expresa.
El éxito de la campaña fue el impulso para que sea replicada el 2015 en el pabellón de mujeres del mismo establecimiento carcelario, con la intención de seguir revolucionando el sistema penitenciario.
Además, el representante de la marca agrega que la campaña es un llamado a las demás empresas para seguir el ejemplo. “Vivimos en sociedad y la empresa forma parte de ella, por ende tenemos que apoyarla. No se trata de recibir, también hay que dar”, señala.
Renzo Costa cuenta que el personal aprendió el lenguaje sordomudo con el fin de realizar actividades integradoras como obras teatrales para involucrar a todos los colaboradores.
Asimismo, Renzo Costa hace mención al valor de la marca como sinónimo de calidad y producto de mucho esfuerzo. “Todos somos amantes de la marca. Cada uno de los colaboradores es apasionado, porque cuando alguien ama lo que hace, entrega todo de sí”, menciona.
Actualmente Renzo Costa cuenta con 58 puntos de venta y la línea de productos más conocida son carteras, pero se ha comenzado a incluir calzado masculino. “Parte de la visita comercial a Chiclayo es ubicar un posible punto de venta de calzado. Ya tenemos uno en Trujillo, Arequipa y tres en Lima”, manifiesta.
CALIDAD GARANTIZADA
Antes de lanzar un producto al mercado este pasa por un período de prueba, sobre todo de calidad. “El cuero viene del animal y no todos son igual de buenos o cumplen las normas de control, ya sea por el tiempo o la procedencia. Tenemos una fase de prueba, selección y control muy estricto”, expresa Renzo Costa, quien añade que la marca trabaja con un equipo de diseñadores exclusivos conformado por cinco peruanos y colaboradores italianos.
Respecto a las ventas a través de la Internet, Renzo Costa manifiesta que cada año aumentan en un 50 %. “Animo a las personas a realizar este tipo de compras. Es muy seguro y rápido, solo deben proporcionar su dirección, realizar el pago y el producto llega a la puerta de su casa.”
El propósito de Renzo Costa es fomentar y crear sentido de réplica para que otros empresarios apuesten por personas con habilidades diferentes, contribuyendo de esta manera en la inclusión laboral e integración humana dentro de la sociedad. “Ellos son personas muy dedicadas a su trabajo y saben valorar la oportunidad que se les brinda”, finaliza.