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Expresión cumple 30 años

Escribe: Rosa Amelia Chambergo Montejo (*)
Edición N° 1313

¡Que den gracias al Señor por su gran amor, por sus maravillas en favor de los hombres!, dice el Salmo 107:31, y que hoy con regocijo inicio Mi Expresión, al conmemorar los 30 años de circulación, Bodas de Perla, de este vuestro semanario. Diría que esto no es casualidad, es la respuesta al creer que todo lo que se hace con fe, amor y que se pone en las manos de Dios sí es posible.

Han transcurrido diversos acontecimientos, pasaron los años de manera alífera, en este tiempo ha sucedido de todo y vale recordar algunos tramos para tener presente que ellos nos hicieron fuertes para continuar en esta apasionante profesión del periodismo, que es servicio a la comunidad a través de las diversas formas en que se ejerce.

Expresión ha basado su labor en un periodismo de investigación, plural y de opinión, y a lo largo de estos 30 años encontramos respaldo y también oposición de quienes ejerciendo función pública no resistieron los ojos fiscalizadores de una prensa que se debe a la comunidad, por lo que tuvimos procesos judiciales que supimos enfrentar con valentía, conociendo que nos acompañaba la verdad de cada hecho publicado. No importó que nos cierren las puertas de algunas instituciones, en las que era prohibida la presencia de Expresión, ahí estuvimos tercos, de pie, ganándonos la credibilidad y el respeto, que son los valores que nos han fortalecido y acompañado durante estos 30 años de periodismo lambayecano.

Todo lo vivido ha valido la pena para resistir y festejar con agradecimiento por esta permanencia en el periodismo lambayecano. Gracias al ejemplo, cariño y respaldo de mis maestros a quienes hoy recuerdo con amor, nostalgia y gratitud, como Nicanor de la Fuente Sifuentes - Nixa, Glicerio García Campos, José Arana Cuadra, Elías Pinglo Chunga, José Abad Valiente, Alejandro Gonzáles Bravo, Freddy Medianero Ayudante y otros más.

Y en estas líneas especiales a mi querido maestro, amigo y confidente Cristian Díaz Castañeda, a quien le debo el augurio de permanencia de Expresión, respaldo que me dio el 1 de agosto de 1993, cuando le comuniqué de la salida del semanario. “Te irá bien, tienes agallas, lograrás tu permanencia en Lambayeque, posiciona a Expresión como semanario, que no haya ninguna tentación que te desvíe de esa periodicidad, busca la información que otros no publican”, me dijo mirándome a los ojos. Treinta años después no he olvidado su consejo.

Agradezco de corazón, levantando los ojos al cielo, el aporte profesional de Larcery Díaz Suárez y José Baxter Gonzales Solano, maestros colegas, amigos, con quienes caminé valiosos años con Expresión, ambos editores de nuestro semanario. Sin lugar a dudas su vibra, conocimiento y respeto en el periodismo es reconocido y para mí en particular un orgullo haber compartido jornadas de trabajo con ellos. Tiempo amplio nos acompañó Larcery, premio nacional de periodismo y ejemplo para quienes ejercemos la carrera. Cada galardón obtenido por él durante su permanencia en Expresión fue también para nuestro semanario, pues de los logrados, varios fueron a través de nuestras páginas.

Y no puedo dejar de mencionar a valiosas personalidades que en este tiempo de Expresión nos apoyaron. Recuerdo imborrable en nuestra memoria para Fortunato Salazar Beleván, Guillermo Baca Aguinaga, Rumenus Scander Scander, Lupe Fernández Castillo, Miguel Bartra Gonzáles, Antonio Becerril Rodríguez, Alejandro Lamadrid Ubillús, Margarita Gil Bustamante, Doris Fustamante Díaz, Elvira Tong de Bülow y muchos otros buenos amigos a quienes llevamos en el corazón.

Mi respeto, consideración y gratitud a Miguel Ángel Bartra Grosso y Fernando Noblecilla Merino, alcaldes de Chiclayo, demócratas a carta cabal, quienes en ningún momento limitaron nuestro trabajo; por el contrario, supieron escuchar, aceptar la crítica y reconocer su error.

Y a aquellos burgomaestres como Arturo Castillo Chirinos, que buscó una resolución en el Poder Judicial para que Expresión no hablara de él como alcalde, o Roberto Torres Gonzales, David Cornejo Chinguel y Marcos Gasco Arrobas, al expresidente del directorio de EPSEL Segundo Ramos Burga y a todos aquellos políticos que nos consideraron una piedra en su camino, desde aquí les digo gracias por su actitud, ella nos fortaleció, empoderó, nos hizo siempre apegarnos a los valores del ejercicio auténtico del periodismo. Aquí seguimos con la bendición de Dios 30 años después.

Gracias a quienes confiaron en nuestro trabajo para acompañarlos en la publicación de importantes proyectos editoriales que visionó Expresión y mi reconocimiento especial a la academia por su gran respaldo en estos años. A la Universidad Señor de Sipán, a la Universidad Católica Santo Toribio de Mogrovejo - USAT, a la Universidad César Vallejo, a la Universidad Tecnológica del Perú y a la Universidad de San Martín de Porres - Filial Norte, por su respaldo académico. En estas líneas agradezco al doctor Raúl Valencia Medina, hombre constructor,  ético, docente y decente en cada desarrollo de su actividad, pues durante su permanencia en Chiclayo aprendimos mucho de él, grandes jornadas de trabajo, capacitación, conversación de lo que un medio de comunicación debe privilegiar. En Expresión le guardamos respeto, consideración y admiración.

No puedo terminar mi acostumbrada columna semanal sin agradecer a todos los amigos empresarios que son una fortaleza y pilar importante en la permanencia de Expresión. Gracias a la familia Oviedo Picchotito, en los hermanos Edwin, Elvis y Octavio. Gracias a la Empresa Pomalca, a Induamerica, en la persona de la señora Nelly Perales Huancaruna, gracias a los hermanos Carlos y Samuel Roncal Miñano; a Edpyme Alternativa, a Manuel García Peña, Guillermo Pérez Sialer, Armin Bülow, Alfonso Pinillos Moncloa y a nuestros suscriptores de hace 30 años.

Agradezco también a dos personas que nunca nos cerraron las puertas: Humberto Llempén Coronel, Patricia Campos Olazábal y Carlos Mechán Carmona, académicos a quienes siempre tendremos gratitud.

Ellos y nosotros hemos desarrollado emprendimientos importantes para Lambayeque.

Lugar importante tiene en Expresión Olivio Huancaruna Perales, dos veces presidente de la Cámara de Comercio y Producción de Lambayeque, a él le debemos que la comunidad empresarial nos conozca no solo en Lambayeque sino en el mundo. Gracias por compartir con nosotros su visión empresarial y con ello la mirada que nos dio desde el inicio de cómo los lectores deben abrazar un medio que los ayude a surgir, que los empodere y que conozca de su ejemplo.

Del mismo modo al ingeniero Carlos Burgos Montenegro, decano del CIP Lambayeque y presidente de CONREDE.

Al terminar agradezco especialmente a mi familia por sostenerme y entender esta difícil profesión, la que vemos, tiene, resultados, y al equipo que me acompaña con Daniel Vera Vera, nuestros articulistas de tantos años, que semana a semana comparten sus conocimientos con nosotros, como Jorge Chávez Pita, Marco Alvítez Monteza, Martín Cabrejos Fernández, Freddy Centurión González, Velia Beltrán Centurión, Francisco Reluz Barturén, Carlos Mendoza Canto, Yefferson Llonto Caicedo, Juan Vejarano Vergara, Orestes Pantoja Hernández, Pedro Alva Mariñas y nuestra bienvenida a Juan Sheput Moore, Francisco Aspíllaga Valderrama y fray Mauro Vallejo Lagos.

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