El desarrollo del pensamiento humano, desde tiempos antiguos, será siempre la categoría que sirve para lo bueno y también para lo malo, aunque este último puede ser necesario hasta para salvarnos la vida. Por algo existe la antípoda a cualquier categoría; es decir, lo justo en relación con lo injusto, lo agradable frente a lo desagradable, etc. En cuanto al acto de pensar, ¿podría decirse que memorizar es lo antagónico? Veamos.
La acción de crítica implica, según la RAE: «Analizar pormenorizadamente algo y valorarlo según los criterios propios de la materia de que se trate».
Ahora bien, ¿a qué le podemos llamar criterios propios? Se me ocurre decir que Chiclayo es la ciudad más desordenada urbanísticamente. Probablemente algunos profesionales entendidos en urbanismo con maestría aquí cerca me darían con palo por ser «tan crítico» con solo una afirmación. En realidad, qué criterios tengo para afirmar eso. Puede ser muy simple, suficiente con mirar otras ciudades y comparar o no es cierto que las calles de Ecuador son un jardín solo cuando se cruza la frontera empezamos a criticarnos.
El fondo de todo este rollo es la comparación que nos induce a realizar la crítica que, según la RAE, contiene nuestros propios criterios. Por lo tanto, cualquier ciudadano puede hacerlo sin que pretenda molestar a los entendidos. ¿Qué culpa tengo que, como ciudadano, pueda comparar y decir que vivo en una ciudad pestilente? Tengo criterio para sostener que Chiclayo es una ciudad desordenada. Sin embargo, existen universidades que le dan sentido a la arquitectura, pero al parecer no es evidente.
‘Hablar mal’
La RAE, por definición, otorga libertad de pensamiento mediante la crítica, que no es lo mismo que pensamiento crítico. No obstante, la misma entidad nos dice que la acción de criticar es «[h]ablar mal de alguien o de algo, o señalar un defecto o una tacha suyos». De otro modo, tengo licencia para hablar mal, que no es más que la verdad. No puede, entonces, confundirse que la crítica no otorga el privilegio de ‘hablar mal’, porque está permitido desde todo punto de vista. Sin embargo, ¿cómo entender la crítica que solo nos dice la verdad?
Desde mucho tiempo se habla de la ‘crítica constructiva’ debajo de la artimaña política o al pie de cualquier acuerdo siniestro para ‘hablar bien’ sabiendo que todo anda mal. En realidad, nuestra libertad, con licencia de la RAE, nos induce a decirnos críticamente la verdad, la cual encarna criterios hasta del sentido común, entonces no debemos encaramarnos cuando somos parte del problema y rehuimos de la solución, sabiendo que teniendo el poder no es posible hacer bien las cosas, ello tipifica para calificarnos como inútiles; es decir, que no somos útiles y que la misma RAE sentencia haciendo referencia a la persona, de quien se dice «[q]ue no puede trabajar o moverse por impedimento físico». Por lo tanto, decirle a cualquier autoridad que es inútil es solo decirle la verdad y que por sentido común surge el criterio para ser crítico sin pretender hacerle pasar un mal rato.
La diferencia
El tránsito de la crítica hacia el pensamiento crítico, es otro ‘level’ ―como dicen los chicos―, porque se trata del desarrollo cognitivo del pensamiento, que en la versión de Facione (1990) desarrolla seis habilidades: interpretación, análisis, evaluación, inferencia, explicación y autorregulación.
El único error visible es que sin la observación no se puede interpretar la realidad, de este modo, Facione admite la crítica que para ello el hombre es capaz de crear conocimiento desde el error ajeno sin pretender ninguna calificación, porque ser crítico es también manejar conocimiento, aunque moleste.
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(*) Educador, ganador de las Palmas Magisteriales 2016.
Flor de María Pachas en su narración “El perro de la luna” nos dice: “Desde tiempos lejanos, cuando el desierto cubría intensamente toda la tierra y la lluvia ausentaba su presencia para la estación venidera, aparecía por encanto de magia el perro biringo…”
Al perro peruano se le llama también “Viringo”, “Calato”, “Lampiño”, “Chino”, “Tai tai”, “Pila”, “Pelón” o “Yagua”. Es la única raza canina oriunda de nuestro país y su presencia se da a notar desde hace aproximadamente 300 a.C; tiempo en que Algunas culturas pre incas (Chavín, Salinar, Vicus, Mochica, Sicán, Chimú y Chancay) inmortalizaron a esta especie animal en sus manifestaciones culturales como mitos, leyendas, ceramios, esculturas, textiles, artesanías, etc.
Es un animal de ojos medianos negros o castaños. Hocico largo y nariz con pilosidades. Orejas anchas en la base y angostas en la punta. Cuello musculoso, flexible y largo; en algunos manchado. Cola corta con punta cubierta de pelos. Patas con músculos elásticos. Su piel puede ser negra, negro azulada y marrón.
Iván Reyna Ramos nos indica en su estudio “El perro sin pelo del Perú” que el animal carece de pelos debido a que el folículo piloso no se desarrolla como en cualquier otra raza canina, otorgándole desde entonces una inconfundible y particular característica. Hace referencia a la investigación del doctor Pedro Weiss, fundador de la Universidad Cayetano Heredia y estudioso de canes, quien sostiene que el perro sin pelo peruano no es una raza zoológica, sino una variedad teratológica; es decir, un ser "mutante", y que la falta de pelo es una característica genética denominada Síndrome de Hipoplasia Ectotérmica, un síntoma que significa "totalmente calvo".
Presencia en el antiguo Perú
En los restos encontrados en el complejo arqueológico de Túcume, en el pasado sede de tres culturas (Lambayeque, Chimú e Inca) se han distinguido tres variedades de perro peruano sin pelo. Fue, a la vez, un animal doméstico y uno de los principales recursos de carne para la dieta de los antiguos lambayecanos.
Fue un animal de primer orden para los principales del antiguo Perú. Cuando en 1987 se descubrió la “Tumba del Señor de Sipán” (Cultura Mochica) se pudo ver que, además de sus concubinas y sirvientes, en medio de la caja mortuoria se encontraban los restos de su perro viringo.
María Reiche, célebre estudiosa de la tradición Nasca, llegó a pensar que una de las majestuosas líneas de las pampas de Nasca correspondían a un perro peruano sin pelo. Tal afirmación la hizo en su obra “Contribuciones a la geometría y astronomía en el antiguo Perú”.
Durante el tiempo incaico este animal participaba de las ceremonias en honor de la divinidad lunar y en casos excepcionales era sacrificado. Además los perros sin pelo de color negro fueron considerados como “Guías de las almas” en su viaje al más allá.
Los españoles llevaron a Europa varios ejemplares como “Curiosidades”. Un manuscrito original e inédito, que se conserva en Madrid, contiene anotaciones de Francisco de Hernández donde cuenta que "En la Nueva Galicia existe una casta de perros sin pelo, de cuero liso pintado, de forma de perdigueros, aunque son algo mayores y tienen el modo de ladrar distinto a los demás, de los cuales el príncipe Carlos nuestro señor tiene uno".
Reconocimiento
Para que esta raza sea aceptada como autóctona del Perú, el ingeniero de origen italiano, Ermanno Maniero, acompañado de los peruanos Enrique Ureña y Hugo Quevedo, en representación del Perú y miembros del Kennel Club Peruano, se presentaron ante la Asamblea General de la Federación Cinológica Internacional, en la cual Maniero realizó una extraordinaria defensa sobre el "perro sin pelo del Perú", armando un largo y reñido debate hasta que por fin el 12 de junio de 1985, en Ámsterdam, Holanda, fue registrada con el número 310 en la nomenclatura de razas correspondiente al Grupo V de la FCI, en la sección de perros primitivos; y recién el 30 de mayo de 1994 fue aprobado el estándar con el nombre oficial de "Perro sin pelo del Perú".
El perro peruano sin pelo es “Un ejemplar elegante, esbelto, veloz, despierto, atento y celoso guardián; de carácter noble y afectuoso con sus amos; reservados con las personas extrañas de la casa; su dentadura casi siempre es incompleta; y su sentido auditivo está muy desarrollado. Es un perro muy veloz que llega alcanzar los 60 km por hora y puede llegar a saltar más de 2 metros de altura”.
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(*) Historiador y educador.
Según lo estipulado en el artículo 163° del Reglamento de Organización y Funciones (ROF) del Gobierno Regional de Lambayeque, “la Autoridad Portuaria Regional es un órgano descentralizado del Gobierno Regional Lambayeque, que cuenta con autonomía administrativa, funcional, técnica, económica y financiera en los temas de su competencia; dependiente de la Gobernación Regional”.
Origen
La Ley del Sistema Portuario Nacional (LSPN, Ley N° 27943), tiene por finalidad “promover el desarrollo y la competitividad de los puertos, así como facilitar el transporte multimodal, la modernización de las infraestructuras portuarias y el desarrollo de las cadenas logísticas en las que participan los puertos”. Para realizar estas tareas, se crea la Autoridad Portuaria Nacional (APN) como un Organismo Público encargado del Sistema Portuario Nacional, adscrito al Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC).
Una vez creada la APN conforme Ley 27943, se establecen las funciones y alcances, así mismo se crean Autoridades Portuarias Regionales (APR´s), en algunas regiones del país. La LSPN, norma que la Autoridad Portuaria Nacional desarrolle el Plan Nacional de Desarrollo Portuario como principal elemento de gestión, por otro lado, exige a cada Autoridad Regional la ejecución de su respectivo Plan Maestro Regional.
Según Ley 27943, en su artículo 4° dictamina que el Plan Nacional de Desarrollo Portuario es un documento técnico normativo elaborado por la APN, con base a planes maestros de cada puerto y a los planes regionales, referidos por cada Autoridad Portuaria Regional en el marco del desarrollo portuario de su región, el mismo que es presentado al MTC para su aprobación por Decreto Supremo.
El artículo 27° de la LSPN, establece: “Las Autoridades Portuarias Regionales, son órganos integrantes del Sistema Portuario Nacional, que serán establecidos en un puerto o conjunto de puertos marítimos, fluviales o lacustres, según lo establezca el Plan Nacional de Desarrollo Portuario, a partir de la jerarquización de la infraestructura pública y los activos que realice el Poder Ejecutivo por mandato de la Ley Orgánica de los Gobiernos Regionales.”
A su vez, señala que “las Autoridades Portuarias Regionales tienen personería jurídica de derecho público interno, patrimonio propio y con autonomía técnica, económica y financiera, depende de los Gobiernos Regionales.” (Ley N° 27943).
En el Plan Nacional de Desarrollo Portuario, dentro del marco del establecimiento de las autoridades portuarias regionales, manifiesta que “la instalación de las APR´s es un proceso en el cual la APN, en coordinación con los Gobiernos Regionales, las Municipalidades Provinciales Portuarias, los usuarios y los trabajadores portuarios, confluyen en el objetivo común de instalar dichas entidades de acuerdo con el cronograma que apruebe la APN en coordinación con el MTC, y la Secretaría de Descentralización de la Presidencia del Consejo de Ministros”.
En relación a la Autoridad Portuaria Regional de Lambayeque (APRL), en setiembre del 2012 se inició con su proceso de instalación, en diciembre del mismo año, se promulgó la Ley N°29951 – Ley del Presupuesto del Sector Público para el año fiscal 2013, donde, en su centésima vigésima primera disposición complementaria final, se crea entre otras, la Unidad Ejecutora de la Autoridad Portuaria Regional de Lambayeque en el pliego del Gobierno Regional de Lambayeque.
Funciones y alcances de la APRL
Dentro del marco de las funciones y alcances que tiene la Autoridad Portuaria Regional es pertinente señalar lo estipulado en el artículo 164° del Reglamento de Organización y Funciones (ROF), mediante el cual hace mención, entre otras más, las siguientes actividades: a) Dirigir, coordinar y supervisar todo tipo actividades y operaciones portuarias en general. b) Ejecutar el plan maestro de los puertos a su cargo. c) Elaborar y proponer el plan regional de desarrollo portuario y los planes maestros de los puertos bajo su jurisdicción, en concordancia con los objetivos regionales, provinciales y de desarrollo auto sostenible. d) Fomentar la actividad portuaria y su modernización permanente. e) Ejecutar la política portuaria aprobada en el plan nacional de desarrollo portuario. f) Fomentar el empleo portuario, su calidad y logro de una mayor productividad y remuneración, como consecuencia de la permanente capacitación y creciente especialización de los trabajadores portuarios. g) Normar, en lo pertinente, el acceso a la infraestructura portuaria así como el ingreso, la permanencia y salida de las naves y de la carga en los puertos sujetos al ámbito de su competencia; los permisos para la navegación comercial de buques; y en lo pertinente la apertura y cierre de puertos, remolcaje, recepción y despacho, seguridad del puerto y de las naves, así como cualquier otra actividad existente o por crearse.
Situación actual de la APRL
Tras la desactivación de la APRL a inicio del 2020, al momento se conoce que después de un acuerdo unánime entre los miembros del Directorio, conformado por Marcos Gasco Arrobas (representante de la Municipalidad Provincial de Chiclayo), Olivio Huancaruna Perales (representante del sector privado y presidente de la Cámara de Comercio y Producción), Ricardo Guimarey Hernández (representante de la Autoridad Portuaria Nacional), será el Abg. Marty Llontop Samillán, representante del Gore Lambayeque, será quien presidirá el nuevo directorio de la APRL.
En ese sentido es pertinente señalar que los miembros del actual Directorio de la Autoridad Portuaria Regional, jugarán un papel importante en aras del desarrollo, competitividad y sostenibilidad de la Región desde el sector marítimo, donde la ejecución del Terminal Portuario de Lambayeque debe ser una prioridad en beneficio de todos los lambayecanos.
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(*) Ingeniero Naval, magíster en Gestión Pública y egresado de la Maestría en Administración Marítima y Portuaria.
Un auditorio repleto, capaz de pagar hasta 210 soles por entrada, celebra a carcajadas las burlas de dos “comediantes” hacia la Selección Peruana de Futsal Down. Haciendo honor al nombre del programa que dirigen los sujetos en cuestión, nuestro premio Nobel de Literatura afirma que “había 1500 lenguajes (sic) en América, y como en ese entonces no se entendían, se mataban”. ¡Feliz Día del Libro a todo el Perú!
No sabemos cuánto ni desde cuándo, pero qué duros estos tiempos. Qué difícil encontrar palabras para describirlos cuando ahora es la inteligencia artificial quien sugiere qué escribir. Cómo sentarse a leer un libro ante la tentación de los videos graciosos, los chats grupales, las discusiones de Twitter. Cómo salir de ese poderoso estímulo visual que, como propuso Giovanni Sartori en 1998, convirtió al Homo Sapiens en el Homo Videns.
Tal vez hablándote de lo que pueden llegar a ser. Dicen que leer es un placer, pero tal vez quienes lo dicen no han salido de una burbuja entusiasta. Somos un país con niveles paupérrimos de comprensión lectora, uno donde las editoriales independientes hacen esfuerzos conmovedores por persistir en un mercado desigual, casi monopolizado. Imposible calificar nuestras políticas culturales porque tal concepto aún no existe.
Aporte irremplazable
Ante las imposiciones de un mundo cada vez más indolente, hoy debemos recordar que leer es un acto liberador. Las historias que llegan a nosotros estimulan la imaginación de tal manera que desarrollan un poder que crece infinitamente: el poder de cuestionar la realidad. El cuestionamiento es el fundamento de la creatividad. Albert Einstein decía que “la creatividad es la inteligencia divirtiéndose”. Eso es lo que forjamos desde el corazón de esa patria que es la infancia. Los mundos que alguna vez conocimos en los libros nos enseñaron que otro mundo es posible.
Leer te convierte en estudiante. No hay necesidad de pagar arbitrarias pensiones a los más exclusivos sistemas educativos o creerse eso que una universidad es mejor que otra solo porque sí. La decisión de quemarse los ojos leyendo forjará ese título profesional que un día soñaste e incorporaste a tu identidad. No hay docente ni metodología que pueda reemplazar el ancestral camino de la lectura. Aquí y allá, nos formamos leyendo. Abiertas las bibliotecas de todo el mundo y las bases de datos ofreciendo lo último de la evidencia científica, solo hace falta la decisión de leer. Hay que ser valiente. Ciencias o letras. Presenciales o virtuales. Públicas o privadas. En tu país o fuera de él. Siempre, siempre pero siempre, siempre leyendo. O lees ahora o callarás para siempre.
Importa la travesía
Se leen teorías y no para memorizarlas sino para procurar refutarlas. Se lee a los clásicos del pensamiento humano para reconocer algún punto de partida en la historia sin fin del conocimiento. Se lee para percatarse que las matemáticas explican el mundo, que la fama que les hicieron de aburridas funcionara como coartada para mantenernos alejados de un entendimiento mayor de la realidad. Se lee poesía, letras de canciones, versículos que hablen del amor y la fe. Se lee tanto que hasta se aprende a leer a los seres humanos en su inacabable complejidad.
Dice la evidencia que la inteligencia artificial podría ser capaz de hackear la mente humana. Que la llamada Big Data se perfila como el gran recurso económico del futuro y tomará un protagonismo impensable para persuadirnos sobre qué comprar y hasta por quién votar. Dicen que las redes sociales actúan como drogas, pues nos mantienen dependientes de la aprobación social traducida en “likes”, mientras les ofrecemos nuestra vida a través de fotos, datos personales, criterios de búsqueda y hasta la respuesta diaria a una pregunta inocente en el muro de Facebook: “¿Qué estás pensando?”.
Quienes lo dicen están en libros debatidos por todo el mundo menos por nosotros. Hombres y mujeres de ciencia que difunden sus ideas a sociedades que llamamos desarrolladas por una razón esencial: están informadas. Te hablo de ciudades que cultivan bibliotecas como espacios públicos y asisten a ferias de libros multitudinarias.
Leer libera. Y la gente, cuando es libre, solo quiere vivir mejor.
Vivir mejor, tal vez, sea enseñar a leer a nuestros hijos e hijas. No resignarnos a la idea de dejarlos con el celular por un rato de supuesta tranquilidad. Porque leer es también hablarles, contarles nuestras historias de vida. Reconocer en ellas los contrastes del amor y el dolor. Aceptar que al fin y al cabo esto de vivir no se trata de buscar un final feliz, que tal vez no exista, sino tan solo lograr que el camino sea bueno. Recordarles leyendo que lo que realmente importa es la travesía.
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(*) Sociólogo y docente universitario.
La gran farsa ha llegado a su final, Castillo tiene que dejar el cargo presidencial sí o sí. A pesar de estar subsistiendo para seguir flotando en el poder, se tiene que ir. Los errores garrafales, sus desaciertos y desmanes presuntamente criminales no hacen sino indicarle el camino por donde llegó y tiene que retornar.
En los últimos días, es claro y consistente que el repudio ciudadano a la gestión de Pedro Castillo es cada vez más fuerte, por lo tanto, el sostén de su popularidad es cada vez más precario e insostenible, razón por la cual el destino del país no puede estar en manos de quienes lo están poniendo en vilo diariamente, producto de sus debilidades e inmoralidades insoslayables. Por lo tanto, debe y tiene que irse.
En ese sentido, como corolario de este vil engaño, lo sensato y oportuno es que Castillo renuncie, tal como la mayoría de la población se lo viene pidiendo en calles y plazas con voces altisonantes y arengas patrióticas, invocantes que permitan poner a buen recaudo la estabilidad política y económica del país, y de esta manera, poner fin a esta crisis que tanto daño nos viene causando en todos sus aspectos socio económicos y así lograr el relajamiento de las trifulcas entre el Ejecutivo y el Legislativo.
La democracia
El mandatario Castillo, hoy adicto al poder, necesita pensar en forma efectista, asumiendo que si él toma la decisión de dar un paso al costado, nuestra desgastada democracia será pasible de ser reforzada y, por qué no, recompuesta en todos sus niveles con una nueva elección y un cambio radical de hacer política en el Perú, cuya población hoy sumida en el hartazgo y la desazón del quehacer político, pueda dar el golpe de timón que permita la viabilidad y la eficacia de las políticas públicas en beneficio de la ciudadanía que clama vivir bien y ser partícipe de la construcción de un futuro mejor.
Hoy, indefectiblemente, necesitamos de un gobierno eficaz proclive a sostener decentemente un aparato gubernamental en todos sus niveles, que permita superar los daños sociales y económicos causados por la pandemia y el conflicto bélico entre Rusia y Ucrania. Es decir, necesitamos un poder Ejecutivo y un parlamento articulado, bien organizados que permita paliar y resistir los embates de ambas ocurrencias de la forma más conveniente y efectiva que frenen los daños causados hasta hoy.
Verdaderos líderes
Asimismo, por sobre todo, requerimos verdaderos líderes que asuman los grandes desafíos imperantes en la nación, que tomen decisiones acertadas, que atenúen los costos sociales y den soluciones paliativas que hoy no las tenemos, todo ello producto no solo de los conflictos internos de los políticos de turno, sino más bien del accionar inoperante e idiotizado de Castillo, quien como una hiedra en la pared se aferra al cargo como una causa real que en vez de avanzar, retrocede sin cesar.
La voz del pueblo, es la voz de Dios, por lo tanto el pueblo es soberano y decisorio, razón por la cual, así como elige un presidente, lo puede defenestrar. Eso es democracia participativa mediante el voto popular, máxime si la mediocridad radical de los políticos renuentes a asumir tal condición así lo exigen, lo que en buena cuenta tendría que desencadenar en una ruptura temporal del orden democrático mediante la presión mediática del soberano, que induzca a Castillo a tomar la decisión justa y necesaria de renunciar.
En ese sentido, es necesario tener en cuenta que los argumentos grotescos de Castillo para justificar lo injustificable, no le suman, no tan solo por su débil motivación y escases de ideas, sino también por sus discursos confusos, sus torpes y efectistas decisiones trasnochadas mal pensadas que, al fin y al cabo, diariamente lo debilitan y lo ponen al borde del abismo que él no quiere ver, y si lo está mirando, no quiere caer en él. ¡Castillo te tienes que ir!
(*) Especialista en Contrataciones del Estado.
El país se encuentra en un caos absoluto. Observamos los continuos paros a nivel nacional, debido al alza del combustible y en los artículos de primera necesidad los cuales perjudican a las familias. Asimismo, aún tenemos conflictos políticos entre los diferentes partidos, que trae consigo un retraso en el país a nivel social y económico.
De igual forma, el gobierno anunció el incremento de la Remuneración Mínima Vital (RMV), de los trabajadores sujetos al régimen laboral de la actividad privada en 95 soles, pasando de ganar 930 a 1025 desde el primero de mayo del presente año, según Decreto Supremo Nº 003-2022-TR. Esta medida fue anunciada sin pasar por el Consejo Nacional de Trabajo, ni consultar la opinión técnica del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF).
Afectación
Todos estos acontecimientos afectan directamente a las empresas sin distinción de tamaño, rubro, o nivel de facturación. Tengamos en cuenta que, los emprendedores aún no se recuperan del impacto negativo generado por la pandemia, donde muchos tuvieron que cerrar sus puertas por largo tiempo, y recién el mes pasado el gobierno autorizó operar al 100 % de la capacidad total.
Con los problemas mencionados, los compradores van a ahorrar su dinero evitando así hacer gastos no prioritarios. Lastimosamente para los negocios, sus productos o servicios no se van a vender en las cantidades estimadas, retrasando las proyecciones de recuperación del capital invertido y, por supuesto, los indicadores de liquidez y solvencia. Por ello, ahora la tarea es tratar de captar a todos los clientes que sean posibles, y evitar que sus compras sean esporádicas.
En este sentido, comparto algunos consejos prácticos que pueden incluir los líderes en sus organizaciones y, de ser posible, implementarlos como políticas internas para que se mantengan perennes logrando así fidelizar a los compradores.
Recomendaciones
Recomiendo desarrollar un programa de servicio posventa y, para lograrlo, se deben hacer varios cambios. Por ejemplo, crear un área exclusiva para este fin, teniendo un trabajador como responsable, y con indicadores de cumplimiento de manera periódica. Sus funciones principales serán lograr la recompra de los usuarios y que la satisfacción sea óptima.
El responsable debe implementar estrategias y sugiero las de comunicación. La herramienta más utilizada actualmente es WhatsApp, en el cual se les agrega a grupos y se les ofrece descuentos exclusivos por ser parte de su comunidad. También funciona realizar llamadas pasados unos días de la compra, consultando el funcionamiento del bien, si cumplió o no con sus expectativas, y recordándoles la garantía que tiene. Del mismo modo, habrá un control de quejas. Cada reclamo presentado deberá ser atendido a la brevedad dando solución al inconveniente.
Otra recomendación es invertir en una plataforma de Customer relationship management (CRM). Este software permite contar con una base de datos actualizada, la cual muestra la fecha de compra, el producto, quién fue el vendedor, el monto del pago, etcétera. Además, ayuda a realizar un análisis del público objetivo, en cuanto a sus necesidades y deseos que tiene, sus preferencias en marcas, formas y lugares de compras, que puede utilizar el área de marketing.
Amigos emprendedores, los invito a implementar e invertir en estrategias para fidelizar clientes, con la finalidad de lograr los objetivos y rentabilidad esperada.
(*) MBA, consultor, mentor y catedrático. Especialista en Gestión Empresarial e Innovación.
El secuestro y violación de una niña de tres años en Chiclayo ha tocado las fibras más sensibles de la sociedad y ha provocado indignación a nivel nacional. Sin embargo, pese a ser un tema muy delicado algunos medios de comunicación, digitales y tradicionales, tuvieron una controversial conducta respecto a la cobertura de la noticia. Con tal de generar rating para sus audiencias -radios, periódicos y televisión-, no les importó un bledo mostrar las imágenes donde se observa a la menor rescatada por la Policía Nacional, tirada en el piso y con sus piernas amarradas. El tema ha abierto el debate de la pena de muerte para los ultrajadores sexuales, o como ha propuesto el presidente de la República, la castración química, aún cuando saben que por ahora ello es inaplicable en el país, porque el Estado suscribió en 1979 el Pacto de San José de Costa Rica que prohíbe esta pena capital.
El secuestro y posterior violación de una niña de tres años de edad en Chiclayo ha causado gran indignación a nivel nacional y ha tocado fibras sensibles en la sociedad, a tal punto que se han promovido marchas en diferentes ciudades del país, para pedir justicia para esta menor y una sanción ejemplar para el depravado sujeto que trastocó su inocencia. A voz unánime exigen la cadena perpetua, una drástica sanción que está contemplada en el sistema penal como máxima pena privativa de libertad para delitos graves, entre ellos la violación a menores de edad. Pero también ha sido indignante la forma cómo algunos medios de comunicación, digitales y tradicionales, cubrieron esa lamentable noticia. En muchos casos con tal de generar rating para sus audiencias -radios, periódicos y televisión-, no les importó un bledo mostrar las imágenes donde se observa a la menor recuperada por la Policía Nacional, tirada en el piso y con sus piernas amarradas, que algún agente insensato pasó a los periodistas, quienes en su afán de tener la primicia incurrieron en una práctica antiética y deshonesta profesionalmente. En otros casos mostraron de manera reiterada la fotografía de la niña cuando sus padres alertaron del plagio. Solo pararon la mano cuando instituciones protectoras de la integridad de los niños y adolescentes, y el Colegio de Periodistas de Lambayeque, emitieron pronunciamientos rechazando las publicaciones de medios regionales y nacionales, y demandaron no difundir ninguna imagen de la pequeña por contravenir los derechos contenidos en el Código del Niño y el Adolescente y las normas relacionadas a la revelación de la identidad y difusión de material sensible en casos de violencia.
Además, dichas entidades repudiaron este tipo de prácticas lejanas a los cánones éticos y deontológicos que provocan la revictimización y solo alimentan el morbo colectivo con el dolor de la víctima y sus familiares. Y exhortaron a los periodistas y sus medios a guardar respeto y regirse al ordenamiento jurídico nacional e internacional en salvaguarda de la integridad de quienes son víctimas de violencia. Pero a este agravio mediático se sumaron publicaciones irresponsables y temerarias en la red social de Facebook, donde vastos sectores de la sociedad civil en su afán de solidarizarse con la niña agraviada y su familia, y repudiar el trágico hecho, no dudaron en exponer fotografías de la niña del momento mismo del rescate, cuando ello está sancionado por ley. El Estado de manera integral brinda protección a las víctimas de violencia sexual, más aún si son menores de edad, para salvaguardar su integridad; por nada del mundo se debe revelar su identidad porque eso los podría marcar en su vida futura. Por ello, hay que tener mucho cuidado con los mensajes que se emiten por las redes sociales, porque muchos pueden ser reales, pero hay otra gran cantidad de información que son fake news o noticias falsas, que distorsionan la realidad y buscan direccionar la mente de las personas en determinado sentido. En otros casos, aprovechando el alcance que tiene esta plataforma, esos mensajes deformados, y hasta mal intencionados, pueden enervar el ánimo de la gente y cometer más violencia de la existente.
Morbo y sensacionalismo
La divulgación de noticias engañosas provoca un peligroso círculo de desinformación, pues una noticia falsa se replica decenas de veces en cuestión de segundos, y puede inducir a la gente a tomar determinadas acciones en relación a un tema en controversia. Wikipedia define a las noticias falsas como un tipo de bulo, que consiste en un contenido pseudoperiodístico difundido a través de portales de noticias, prensa escrita, radio y televisión, y las redes sociales, cuyo objetivo es la desinformación. Ante la andanada de fake news que se produjeron durante la pandemia de la covid-19, desde Facebook exhortaron a la comunidad para que colabore a detectar y denunciar la aparición de noticias falsas. Medios importantes y serios han puesto en práctica el denominado fact-checking, que es un verificador de datos que tiene como objetivo reducir la desinformación o las noticias falsas que se propalan por esta red social y fortalecer la calidad de las noticias que circulan por dicha plataforma. La gerente de Desarrollo de Programas para Medios de Facebook en América Latina, Dulce Ramos, señaló que uno de los objetivos de la plataforma es que los usuarios logren informarse para decidir por sí mismos, qué es lo que leen, en quién confían y qué cosas comparten.
Y eso es lo que ha pasado con la tragedia que le ha tocado vivir a esta pequeña, muchos usuarios de forma imprudente mostraron la imagen que la Policía captó cuando la niña es rescatada, en minutos se viralizó en las redes sociales, aumentando el morbo y generando sensacionalismo en desmedro de una familia que tenía el corazón destrozado. Cuando lo que se debió enfocar más eran los rasgos sicópatas del violador, del indeseable sujeto que marcó para siempre a una niña candorosa. Se debió profundizar en conocer si el infractor ha tenido antecedentes de este tipo y no solo quedarse con las imágenes impactantes del caso que ha conmovido a todos. Y como ha sucedido antes con casos tan deplorables como éste, se ha puesto en la palestra el tema y se insiste en el debate de la pena de muerte para los ultrajadores sexuales, o como ha propuesto el presidente de la República, la castración química, cuando saben que ambas tesis por ahora no son aplicables en el país. “La única respuesta a la exigencia o regulación de la aplicación de la pena capital, se basa principalmente en que disminuirán los hechos de violación y será la solución perfecta a los problemas; es decir, que en el futuro se va a prevenir, disuadir, intimidar o disminuir los índices de criminalidad”, sostiene Epifanio López Cantoral en análisis que hizo sobre el asunto para Pasión por el Derecho.
Un problema peliagudo
Pero hay otro punto central en este debate y es el referido al campo jurídico-político, porque para aplicar la pena capital en Perú se tendría que denunciar la Convención Americana de Derechos Humanos -CADH- (Pacto de San José de Costa Rica), adoptado el 22 de noviembre de 1969. Dicho instrumento jurídico internacional prohíbe la aplicación y extensión de la pena de muerte, puesto que el Estado Peruano suscribió y ratificó dicho tratado en 1979. Actualmente, la Constitución Política establece la pena de muerte sólo para los delitos de traición a la patria, en caso de guerra y actos de terrorismo; en concordancia con los pactos internacionales suscritos por el Estado. En la línea de lo que puede ocurrirnos como Estado, el estudio Muñiz hizo un estudio sobre las “Implicancias internacionales de la modificación de la Constitución para aplicar la pena de muerte a violadores de niños”. Allí sostiene que “si denunciamos el Pacto de San José, se perdería la competencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Esto significa que las violaciones a los derechos humanos ya no podrán ser conocidas por la Corte Interamericana, perdiendo así una instancia internacional de protección a nuestros derechos”. Entonces ¿por qué cierto sector político se empecina en insistir su aplicación en casos de violaciones para menores de edad?, cuando saben que la CADH impide a los países que lo suscribieron extender esta pena capital a delitos que no la contemplaban al momento de su adhesión.
Una encuesta del diario El Comercio-Ipsos que se realizó a raíz del caso de la niña Jimena, quien fue raptada, violada y asesinada en San Juan de Lurigancho (Lima) el año 2018, reveló que el 87% de peruanos está a favor de que se implemente la pena de muerte para quienes violen y asesinen a menores de edad. Sobre el particular, el antropólogo Raúl Castro señaló que las altas cifras aprobatorias de esta medida reflejan una reacción de la sociedad ante la impunidad que tiene un delito que “transgrede toda consideración humanitaria”, como es la violación y asesinato de un menor. “La tolerancia social frente a estos actos abominables es cero. El hecho de que la aprobación de la pena de muerte sea casi unánime demuestra también que existe una sensación de falta de justicia frente a estos delitos, a través de canales regulares (Código Penal, Poder Judicial, leyes del Congreso), por eso se apela a una sanción extrema, como es quitar la vida al asesino”, dice. Según el Programa Aurora, del Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables, de enero a octubre del 2021 se atendieron más de 12,828 casos de violencia sexual en menores de 0 a 17 años. Estas denuncias se registraron en los Centros de Emergencia Mujer (CEM) e involucran acoso, tocamientos, entre otras manifestaciones. Del total de casos atendidos por los CEM, de enero a diciembre del año pasado, el 86% correspondió a mujeres y el 14 % a varones. La modalidad más común es la violencia psicológica (46,3%), violencia física (39,6%) y sexual (13,7%). Asimismo, entre enero y febrero del 2022 se han atendido 1,080 casos de violaciones sexuales, todos en población de 0 a 17 años. Esto evidencia la situación de desprotección y vulnerabilidad en la que se encuentra este sector de la población.
Consideración vital
Al comienzo de este artículo cuestiono el deleznable papel que han tenido ciertos medios de comunicación por la forma cómo sus periodistas han abordado este caso de violación, y para ellos quiero dejar dos reflexiones sustanciales que hicieron dos de los más importantes hombres de prensa y estudiosos en América y el mundo, sobre esta noble y sacrificada profesión relacionadas a la ética y a los valores que deben ponerse en práctica en cada momento del trabajo y nuestras vidas. Durante la 52° Asamblea de la Sociedad Interamericana de Prensa, Gabriel García Márquez pronunció uno de sus discursos más trascendentales en torno al oficio periodístico. Allí hizo un llamado de atención sobre los valores que los periodistas deberían poseer para desempeñar su labor con plenitud, y recalcó que “la ética no es una condición ocasional, sino que debe acompañar siempre al periodismo como el zumbido al moscardón”. En tanto que el escritor y periodista, Ryszard Kapuscinski, afirmó que el deber de un periodista es informar de manera que ayude a la humanidad y no fomente el odio o la arrogancia. La noticia debe servir para aumentar el conocimiento del otro, el respeto del otro. Y agregó que “para ejercer el periodismo, ante todo hay que ser buenos seres humanos. Si se es una buena persona se puede intentar comprender a los demás, sus intenciones, su fe, sus intereses, sus dificultades, sus tragedias”.
(*) Licenciados en Ciencias de la Comunicación, primer vicedecano del Colegio de Periodistas de La Libertad.