El fin supremo de toda empresa privada es maximizar su ganancia a menor costo y no es un secreto. Muchas veces se crea un emprendimiento o una empresa para obtener pingües ganancias y vivir mejor.
El problema es que solo se quiere ganar y ganar para vivir mejor, para satisfacer las necesidades básicas del capitalista y nada más.
Es por eso que muchas empresas en nuestro país no son bien vistas y la población sin negocio o empresa desaprueba el desempeño de estas. Pero la verdad es esa pues, al fin y al cabo.
Cuando hablamos de responsabilidad social y ambiental no queremos lavarle la cara a las empresas para que sean bien vistas por la población en su conjunto ni tampoco para quedar bien, pues, hablar de las responsabilidades que deben y tienen que cumplir las empresas introducimos conceptos que deben ser tomados técnicamente para que la esta y la sociedad se vean beneficiadas. Una con otra.
Cuando hablamos de responsabilidad social empresarial nos referimos al compromiso que tiene la empresa propiamente con la sociedad o el entorno donde se desarrolla y obtiene sus ganancias. Lo ejemplificaré más adelante.
Cuando hablamos de responsabilidad ambiental empresarial nos referimos al compromiso que tiene con el ambiente que lo rodea, con el cuidado de la naturaleza, aunque usted no lo crea.
Estos dos conceptos deben enseñarse y aplicarse en la universidad, se debe enseñar a los estudiantes que entrarán al rubro empresarial para tener empresas socialmente responsables y amigablemente ambientales.
Para ejemplificar los tipos de responsabilidad tomaré en cuenta los planes que desde BASE UNO consultora hemos diseñado para dos empresas netamente locales.
PRIMER CASO
El plan de responsabilidad social que diseñé fue para “Wayra resto bar” y “Allende resto grill” y consistía en buscar una asociación sin fines de lucro que necesite de los servicios brindados por las dos empresas. Encontramos y buscamos a la asociación sin fines de lucro “Refugio Animal” y les expusimos el plan.
“Refugio Animal” es muy conocida en Lambayeque por recoger perros y gatos de la calle, llevarlos a su albergue, alimentarlos, curarlos y darlos en adopción. Dicho plan consistía en juntar el excedente de comida en buen estado dejado por el comensal para dárselo a las mascotas y así garantizar su salud para que sean puestas en adopción y puedan desarrollarse en un ambiente sano. Los miembros de dicha asociación accedieron al llamado y capacitaron a los dueños de la empresa para separar la comida y llevarla al albergue.
Realmente me sorprendí por el cuidado que se les da a estas mascotas. Los dueños de las empresas hasta el día de hoy entregan puntualmente la comida. Veremos en los próximos días el resultado de esto.
Al dueño de la empresa no le cuesta nada entregar lo excedente, porque está dentro del presupuesto diario sin perjudicarse económicamente. Estas empresas se han comprometido y los miembros de la asociación también.
Esto en cuanto al plan de responsabilidad social.
SEGUNDO CASO
Al diseñar el plan de responsabilidad ambiental tomé en cuenta que el Perú es el tercer país en el mundo más vulnerable al cambio climático y que Lambayeque es uno de los departamentos más contaminados del país. ¡Qué miedo!
Lambayeque carece de áreas verdes bien conservadas y que los municipios han desatendido.
Por ahí leí que la Municipalidad Provincial de Chiclayo iba a ceder espacios a empresarios para que los conviertan en áreas verdes y así tener una vista mejor de la ciudad, dar oxígeno puro y limpio e introducir el concepto de biopublicidad para quienes acojan este proyecto.
Es así que busqué a los gerentes y subgerentes para hablar sobre el tema y hemos tenido reuniones que están bien avanzas para que las dos empresas antes mencionadas se encarguen de un área verde específica para mejora del ornato y contribuir con un granito de arena a mejorar el ambiente en Lambayeque. Este plan tiene un costo mínimo, pero con una rentabilidad social elevada siempre y cuando se cumpla al 100 % el plan y que las empresas y municipio trabajen en conjunto.
Los planes no caminan solos, son manejados por profesionales que deben tener bien en claro lo que se busca con esto.
Así he diseñado estos planes y seguro que en el transcurso de los días diseñaré más sobre estos temas que son muy interesantes. Reitero que es fundamental que las empresas cuenten con este tipo de planes para devolverle a la sociedad y al ambiente lo que estas le quitan producto de su expansión.
En Lambayeque no manejo cuántas empresas que han nacido cuentan con este tipo de planes, pero sería bueno conocerlas, hacerles seguimiento, medir su impacto y ponerlos en vitrina para que todos sepamos de ellas. En contraparte, las empresas que son sucursales, o sea que no han nacido en el departamento, sí cuentan con planes de responsabilidad social.
Lo gracioso del asunto es que a mi empresa no le he diseñado un plan de responsabilidad social y ambiental, pero lo haré próximamente.