El congresista César Vásquez Sánchez trabajó por largo tiempo en Lambayeque. Fue director del Centro de Salud de José Olaya y también del Hospital Regional Docente Las Mercedes, nosocomio en el que inició la gestión de un proyecto de inversión pública que permita la renovación de la infraestructura no monumental.
Según comenta, ahora como presidente de la Comisión de Salud del Congreso de la República, ha tenido la oportunidad de revisar el proyecto y buscar el consenso entre sus pares para que se priorice la ejecución de dicha iniciativa. Sin embargo, dos serios problemas aún no se han resuelto: la delimitación del área considerada como Patrimonio Histórico de la Nación de parte del Ministerio de Cultura, y el saneamiento físico legal del terreno a nombre del Gobierno Regional de Lambayeque, trámite que debe seguir la Sociedad de Beneficencia Pública de Chiclayo, actual propietaria.
Empero, la decisión política para que se trasfiera el terreno tiene como protagonista al alcalde de Chiclayo, David Cornejo Chinguel, quien desde el año pasado hizo el ofrecimiento de concretar la gestión, pero hasta el momento no ha cumplido.
“Cuando estuve en la dirección del hospital se avanzó con el perfil destinando 250 mil soles para su evaluación. En ese momento se tenía la limitante de la zona monumental, que es la que da hacia la Avenida Luis González, pero el nudo está en el saneamiento físico legal. Recordemos que en el 2015 había buenas relaciones entre la Municipalidad Provincial de Chiclayo y el Gobierno Regional de Lambayeque, e incluso el alcalde David Cornejo se atrevió a decir que en tres meses se haría la transferencia para que el proyecto, que supera los 300 millones de soles, se ejecute”, rememora el congresista.
¿EXTORSIÓN EDIL?
Vásquez Sánchez considera absurdo que por las discrepancias de tipo partidario entre el alcalde de Chiclayo y el gobernador regional, Humberto Acuña Peralta, no sea posible avanzar en la gestión del proyecto para la construcción de un nuevo nosocomio en el área no monumental del Hospital Las Mercedes.
“Desde que se han roto las relaciones entre el municipio y el gobierno regional el alcalde ha mostrado una conducta absolutamente egoísta ante la necesidad de la población”, lamenta el congresista.
Cuando se negociaba la transferencia del terreno del Hospital Las Mercedes al Gobierno Regional de Lambayeque, para que este pueda avanzar en la gestión del presupuesto de construcción de la nueva infraestructura, se convino en que a cambio la Beneficencia de Chiclayo recibiría la donación de un terreno para la habilitación de un nuevo cementerio para la ciudad. Paralizadas las conversaciones, todo quedó en el aire.
El presidente de la Comisión de Salud del Congreso de la República recuerda que aquella propuesta del gobierno regional nació en el desarrollo de las coordinaciones y que no se trató de un aporte condicionante para la transferencia del terreno que ocupa el nosocomio.
“Y si así hubiera sido, primero están las necesidades de los vivos antes que los muertos, con todo el respeto que merecen nuestros difuntos. No se puede poner en una especie de extorsión o condicionamiento ante el clamor de todo un pueblo que está agonizando por falta de infraestructura. Esto es algo que no tiene explicación, que no tiene justificación y que el pueblo sabrá juzgar, porque se está deteniendo un proyecto que hoy más que nunca tiene todas las puertas abiertas para realizarse. Yo, un ex director del hospital, presido la Comisión de Salud y he conversado con la ministra para la priorización del proyecto y que este se haga realidad”, refiere César Vásquez.
PROYECTO DE LEY
Como alternativa de solución, el legislador señala que se trabaja en un proyecto de Ley para que todos los hospitales que se funcionan sobre terrenos pertenecientes a las beneficencias públicas pasen de manera automática a titularidad de los gobiernos regionales, de modo que ya no existan problemas de tipo legal que impidan ejecutar proyectos de mejora de la infraestructura.
“Hemos dado el tiempo prudencial para que el alcalde pueda reivindicarse con el pueblo, recapacitar y dejar de actuar con el hígado y la emoción, sino con sensibilidad social ante un hecho tan necesario como lo es la construcción de un hospital emblemático como el de Las Mercedes. Como no podemos esperar ni estar sujetos a la voluntad de los alcaldes, estamos trabajando la iniciativa para que ya no haya necesidad de mendigar, para atender una necesidad en salud, a un político que a veces por la coyuntura, la emoción o el egoísmo, gobierna de espalda a su pueblo”, señala.
PRESUPUESTO CORTO
Desde Chiclayo, César Vásquez Sánchez, lamenta que en la Ley de Presupuesto para el año 2017 no se haya aprobado el incremento de recursos para el sector, lo que – asegura – limitará la aplicación de mejoras en abastecimiento, equipamiento e infraestructura asistencial.
El parlamentario de las filas de Alianza Para el Progreso señala que si bien con el inicio del gobierno de Pedro Pablo Kuczynski se han logrado algunos avances, como el pase de los trabajadores con Contratos de Administración de Servicios – CAS al régimen 728, así como incrementos remunerativos en el personal asistencial, se tiene aún una agenda de prioritaria atención que merece mayor acción del Estado.
“El sector salud atraviesa por su crisis más grave en la historia republicana, principalmente por el nivel de desorganización que hay y la desarticulación que en los tres niveles de gobierno: local, regional y nacional. Esto implica varias aristas como los recursos humanos, que en algo se está mejorando, y la infraestructura, para la que no se ha incrementado el presupuesto y en consecuencia los hospitales emblemáticos como Las Mercedes de Chiclayo, el Dos de Mayo en Lima, el Santa Rosa en Piura y otros, que necesitan ser reconstruidos, seguirán dando atención en pésimas condiciones”, asevera.
Vásquez Sánchez señala también que son pocas las posibilidades de mejorar la prestación de los servicios asistenciales para la población debido a la abultada deuda que mantiene el Seguro Integral de Salud – SIS, con los hospitales. El monto actual bordea los 670 millones de soles.
“En la Ley de Presupuesto del 2017 no se ha considerado el pago de la deuda del SIS, este sigue con el mismo tope de recursos y, por lo tanto, solo se podrán cubrir las nuevas atenciones. ¿Quién va a pagar las deudas que se tiene con los hospitales? Si no se les paga los hospitales irán al colapso, no resistirán. Se muestra el incremento de afiliados como un logro, pero no se ha aplicado el filtro necesario. Se ha integrado a muchas personas que no necesariamente son pobres. El SIS debe brindar atención completa a la gente pobre, no dejando vacíos como hoy sucede”, señala el legislador.
NI REDISTRIBUYENDO
Comenta que pese a que los integrantes de su grupo de trabajo no estaban de acuerdo con los montos asignados en la Ley de Presupuesto para salud, se vieron en la obligación de votar por la aprobación a fin de no generar inestabilidad en el gasto del próximo año.
“La ministra (Patricia García Funegra), tiene buena voluntad en hacer bien las cosas, es una persona principalmente honesta y avalamos su trabajo. Sin embargo, a partir del próximo año se convertirá en una gestora de pobreza, porque por más ganas que haya para cambiar las cosas, con el presupuesto asignado, será imposible”, indica.
Agrega que el no incremento de los recursos para salud se debe principalmente a que el Ejecutivo no sustentó de manera sólida las necesidades existentes y a que la Comisión de Presupuesto y Cuenta General de la República, que preside la fujimorista Cecilia Chacón, optó por priorizar otros sectores.
“Hay que reconocer también que la ministra dijo desde un inicio que la mejora no es solo cuestión de recursos, dando a entender que el presupuesto que se tiene es suficiente. Yo creo que con el trascurrir de las semanas ella se irá danto cuenta que no es así. Es cierto que una buena parte del dinero no se usa bien, que se malgasta, pero aun redistribuyéndolo o reutilizándolo no alcanzará para aplicar los cambios y mejoras que se necesitan”, manifiesta, precisando que los grandes problemas de salud como el pago de deudas, infraestructura y equipamiento no serán resueltos sin mayores recursos.
NO MÁS ELEFANTES BLANCOS
Vásquez Sánchez reconoce que la solución al déficit de infraestructura ya no pasa por la construcción de nuevos hospitales, sino por la mejora de los existentes, más aún porque debe tenerse en cuenta que durante los gobiernos de Alan García y Ollanta Humala se edificaron grandes complejos hospitalarios que hasta el momento no logran funcionar al 100 % de su capacidad resolutiva, pese a tener presupuesto para la contratación de personal y equipamiento de punta.
“Ese fue el error del gobierno aprista y que se intensificó enormemente en el gobierno de Ollanta Humala con el ofrecimiento populista de ‘un hospital en cada provincia’. No se puede continuar con la política de construir elefantes blancos, la solución más práctica y mediata es reconstruir los hospitales que ya tenemos, porque estos ya tienen presupuesto, especialistas, recurso humano, y si se les inyecta un poco más de recursos puede mejorarse. Eso de crear hospitales mientras otros no funcionan bien, no soluciona nada”, asevera.
La inversión en el primer nivel de atención, que lo conforman las postas médicas y centros de salud, es otro de los pasos que se requiere para la mejora de la infraestructura asistencial.
“En el Perú actualmente vivimos una especie de hospitalitis aguda, todo el mundo quiere atenderse en el hospital y por problemas muy sencillos que siempre se pueden atender en los puestos o centros de salud. El 80 % de la población debería atenderse en el primer nivel de salud, claro, si es que estos están bien equipados, con recurso humanos suficientes y abastecidos. Lamentablemente, como estas condiciones no se dan toda la población busca ir a los hospitales”, señala.