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EXISTE PERO NO LO VEMOS: ESTRÉS LABORAL

Escribe: Eco. Fernando Fernández Gil.
Edición N° 991

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Al que menos escucho quejarse por todo lo que le pasa en su hogar, en el trabajo, con su novia, etc., sin embargo, creo que ese tipo de queja se deriva de un mal adquirido por la falta de planificación y la pérdida de paciencia y tolerancia en los quehaceres que la vida nos presenta en la camino.

 

Al entrar en queja con nuestro interior no es otra cosa que la presentación oficial del estrés causado por cualquiera de los quehaceres cotidianos y que no sabemos identificar y administrar.

 

El estrés es la acumulación de factores externos que llegan a nosotros como una vorágine que descontrola nuestro equilibrio emocional y tiene consecuencias muy perjudiciales en nuestro estado de ánimo, en nuestra salud, en nuestra apariencia y en nuestras relaciones con el entorno.

 

El estrés en general es lo que acabo de describir, sin embargo, existen tipos que se derivan por las acciones que realizamos a diario, y es así que, nos vemos envueltos en lo que se denomina estrés laboral, que es la acumulación del trabajo que no sabemos asimilar y que perjudica nuestra productividad hasta llevarnos a la camilla de un hospital.

El estrés laboral es causado por la falta de planificación laboral y familiar, que tiene como consecuencia, la pérdida de la paciencia y la tolerancia. Esto, llevado al extremo, es perjudicial para la salud.

 

El trabajo en sí no es dañino, y todo el mundo se queja por esto, pues, el trabajo cuando no es bien administrado y lo absorbemos es cuando empieza a pasarnos factura. Todo en exceso es dañino reza la publicidad de algunos productos que encontramos en la bodega y no escapa al estrés.

 

El estrés se está presentando o lo identificamos de diversas formas hoy en día. Solo escapémonos a los pasillos de un hospital para enterarnos que por el estrés es que tenemos muchas enfermedades que hoy aquejan a las sociedades. El mundo está estresado.

 

El estrés se presenta como un dolor abdominal, se presenta como náuseas,  dolores de cabeza, dolor facial, dolor estomacal, dolor general, fiebre, dolor ocular, con la presión por efecto de las emociones, y de diversas formas. El estrés toma la forma menos indicada para presentarse ante nosotros.

 

El estrés es nuestro enemigo principal hoy en día que debemos empezar a administrar para prevenir las consecuencias negativas que en muchos casos trae consigo.

 

La historia de Manuela y Plutarco ilustrarán mejor los escenarios en los que se presenta nuestro enemigo el estrés.

 

¡PACIENCIA, PACIENCIA, PACIENCIA!

Manuela es la dueña de una de las empresas más cotizadas de comida en el Perú y todos los días tiene que lidiar con los productores, empleados, proveedores, clientes, administradores y su familia. Ella tiene muchas cadenas de su empresa por el país por lo que tiene que estar al tanto de sus negocios para que todo marche bien.

 

Además de contar con toda una cadena de restaurantes tiene que administrar su hogar, pues, como muchas, es madre soltera, y ha sabido llevar por el buen camino a sus hijos y cuidar bien a sus padres. Es, además, quien ayuda a todos sus hermanos y los tiene supervisando sus empresas.

 

El día a día de manuela arranca a las 5 de la mañana con la distribución de los alimentos y trabajar con los proveedores y capacitar al personal para que atiendan bien a los clientes. Por años esta actividad fue hecha de la manera más tranquila posible pero, pasado los años, manuela fue incrementando su dinero, fue incrementando su personal, y fueron incrementando los “problemas”. Ella no iba al médico por chequeos ni nada que se le parezca. En su familia había problemas, pues, dos de sus hijas salieron embarazadas de personas poco decentes, uno de sus hermanos le robaba, y su papá tenía cáncer.

 

Todo eso se le acumuló y cada vez que sucedía algo en el trabajo ella explotaba, o cada vez que en su hogar había un problema, ella explotaba en el trabajo. Era todo una cadena. Su día a día empezó a opacarse y ya no era como en los tiempos aurorales. Todo el éxito la mareó.

 

En su hogar empezaron a tomar distancia de ella, su papá murió, sus hijas se fueron del hogar, sus proveedores empezaron a deberle, empezó a reducirse el número de clientes. Empezó el caos porque, según decía, a manuela se le empezó a ir la paciencia. Paciencia que sí tenía años atrás.

 

Un día le empezó a doler el pecho y cayó en uno de sus locales de comida. Manuela murió, según dijo su médico, por la acumulación del estrés y su corazón ya no aguantó.

 

MAL HOGAR            

Don Plutarco era un buen padre de familia. Tenía buen trabajo, una buena esposa, malos hermanos y dos hijos relativamente bien portados.

 

Uno de sus hijos empezó a tomar mucho alcohol y el otro tenía muchas mujeres que lo vivían. Su mujer empezó a trabajar hasta altas horas de la noche por lo que no tenía tiempo para estar en su hogar y sus hermanos andaban peleándose con él, una tras otro, por cuestiones de su empresa familiar.

 

Toda esa acumulación de factores negativos no fueron bien administrados por don Plutarco que le dio un derrame que lo dejó postrado en la camilla de un hospital. El médico les dijo a sus familiares que el estrés, los problemas como algunos lo llaman, le pasó la factura.

 

Don Plutarco sigue en el hospital sin poder moverse.

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