El politólogo Jorge Luis Vallejo Castello señala que la situación del presidente de la república, Pedro Castillo Terrones, se irá complicando en la medida que este no se ubique de manera correcta en la posición que ocupa.
A mitad de semana la Fiscalía Anticorrupción intervino en los ministerios de Economía y Vivienda, además de otros 45 inmuebles, como parte de las investigaciones en el caso denominado “Los gestores”, funcionarios involucrados en la tramitación de obras a cambio de coimas. ¿Sorprende que esto se haya dado?
No, y es el algo que debió hacerse hace mucho tiempo. En efecto, se vincula mucho a ambos ministerios en los casos de corrupción y en Chiclayo lo conocemos de sobra por las recientes gestiones municipales. Siempre se dijo: la corrupción es una cadena que tiene eslabones conectados no solo en los distritos, provincias o gobiernos regionales, sino que llegan hasta las puertas de los ministerios.
Las adendas de los contratos, las cartas fianzas y cómo se presentan, los arreglos en reuniones no del todo o nada transparentes, hacen ver este tipo de situaciones.
La intervención de la fiscalía debió darse hace tiempo. Esperemos en qué concluye y ojalá haya resultados concretos, más allá del operativo en sí.
Sería ideal que se conozca qué altos funcionarios se involucran en los actos de corrupción vinculados a las obras públicas…
Es probable que se conozcan. Este tipo de acciones nos han llegado a tener grabadas frases como: “Que robe pero que haga obra”, que internalizan a la corrupción como algo normal y común.
Escuchaba algunos congresistas del oficialismo comentar el informe periodístico del domingo sobre las reuniones del presidente de la república en la casa de Breña y hacer comparaciones con otros gobiernos, diciendo que también se vivió lo mismo y fueron casos más graves.
Por el hecho de que los gobiernos del pasado lo hayan hecho no quiere decir que sea admisible ahora. No se puede tapar el sol con un dedo, más aún si en el discurso de campaña se dijo que era una opción de lucha contra la corrupción, lo distinto, lo diferente, lo que ha elevado las expectativas.
Los errores del gobierno parecen sumar elementos para que en el Congreso de la República se reúnan los votos que posibiliten la vacancia del presidente. ¿Es posible que esta se produzca?
La valla todavía es alta, no creo que tengan aún los votos para la vacancia. Sin embargo, si algo hemos aprendido es que el Perú no deja de sorprendernos día a día. Nadie esperaba el reportaje del domingo por la noche, no sabemos qué nuevas situaciones o investigaciones podrían presentarse en los próximos días y que puedan terminar de inclinar la balanza.
Luego del mensaje del presidente Pedro Castillo esta semana, algunos congresistas que, al inicio, cuando se presentó la moción no estaban de acuerdo con un posible debate de la vacancia, ahora han pasado a otra situación que es más proclive a favor de la medida.
Es decir, a medida que pasen los días aparecen nuevos elementos de juicio que convenzan al Congreso de vacar al presidente…
El presidente de la república pierde peso político incluso dentro del grupo que lo invitó como candidato, como es Perú Libre. El secretario del partido, Vladimir Cerrón, ha convocado a una reunión de los comités para tratar el tema de la vacancia y estamos hablando del partido oficialista. Gusten o no, es el partido que lo llevó a la presidencia.
¿Podría verse al propio partido de gobierno apoyando la vacancia de Pedro Castillo?
Es posible, claro que sí. Si las próximas horas y días nos siguen sorprendiendo, la balanza se irá inclinando.
Ahora bien, de no producirse la vacancia, errores como las reuniones en la casa de Breña no pueden repetirse.
Le guste o no al presidente, Palacio de Gobierno es el espacio asignado para mantener una agenda pública de reuniones y despachar, algo que la Contraloría General de la República ya ha advertido. En Breña no se han realizado reuniones de índole personal, no se ha discutido un partido de fútbol o se ha hecho un intercambio de regalo, se han tratado temas de Estado.
Algo que ha quedado confirmado, además, por el ministro de Defensa, Juan Manuel Carrasco, quien dijo que no podía revelar los temas tratados en Breña porque eran asuntos de Estado…
Exactamente, peor aún porque se ha probado que en las reuniones han participado personas que no necesariamente son funcionarios. Entonces, ¿son reuniones personales, de asuntos gubernamentales, una mezcla?
El presidente debe ubicarse bien, entender en qué situación está y evitar seguir disparándose a los pies.
¿Insistir en el prurito de “es el gobierno del pueblo”, “un presidente campesino”, “un maestro rural”, sirven para convencer? ¿El presidente empieza a perder su base social, que además de la política, es importante para sostenerse en el poder?
Creo se está resquebrajando y lo hemos visto con las protestas en La Libertad (de ronderos) y los problemas que ha tenido en el sur (visita a Arequipa).
Son tantas las promesas que se han hecho, tantos los ofrecimientos, que los actores que los han recibido en esta diversidad de intereses y actores, que las demandas empiezan a pasar factura.
El discurso de “soy rondero”, “soy maestro”, “vengo de un lugar apartado” también agota. Él tiene que entender que ya no estamos en campaña, que está gobernando y tiene el impulso de todas las carteras ministeriales para cerrar brechas, sin que eso lleve a un descalabro al país.
Discurso similar al de Alejandro Toledo y terminó con un respaldo del 6 % al final de su gobierno…
Por eso él tiene que darse cuenta de los errores que está cometiendo. A veces se duda si es impericia o la intención de medir hasta dónde da la cuerda para tensarla. El presidente tiene que asesorarse de manera adecuado, miremos lo que ha pasado con el secretario de la Presidencia.
Es normal que desconozca algunos temas, pero tiene la obligación de rodearse de los mejores cuadros.
El Congreso de la República, con sus idas y vueltas, ¿se muestra más afiatado el que el Poder Ejecutivo?
Mantiene la polarización de la campaña y eso se ve en los discursos que expresan las campañas. Entendamos también que el Congreso es una pugna muy fuerte de intereses, existen temas internos, agendas que tienen que ver con universidades u otros aspectos, también está la corriente reivindicativa.
Creo que el Congreso se está moviendo más por intereses temáticos y de grupos, que los intereses generales de la nación.
El sismo de 7.5 grados ocurrido al amanecer del domingo en Santa María de Nieva (Amazonas) ha encendido nuevamente las alarmas sobre la importancia de prevenir frente a un eventual movimiento telúrico. Sin embargo, para el exjefe del Instituto de Defensa Civil – INDECI, Lambayeque, Carlos Balarezo Mesones, esta aparente conciencia ciudadana durará poco, pues la población peruana, en su mayoría, se cree invulnerable frente a la ocurrencia de desastres naturales.
“Antes de la pandemia se publicó una encuesta en la que se preguntó a la población si había participado en un simulacro de sismos y la respuesta era preocupante, pues muy pocos lo habían hecho. Pero más preocupante aún fue la respuesta a si sabían que tal día se iba a realizar el simulacro, pues más del 70 % sí estaba al tanto. En otras palabras, no les dio la gana de participa. No es falta de difusión, aunque siempre se pone ese pretexto”, asevera.
Apunta que existe un estudio de la Cruz Roja Colombiana sobre el comportamiento de los latinos respecto a eventos catastróficos y los factores que influyen en la prevención. Resalta que una de las conclusiones es que se padece del ‘Síndrome de invulnerabilidad’.
“Creemos que nunca nos pasará nada, pero cuando nos pase será demasiado tarde para arrepentirnos. ¿Hasta cuándo nos durará la preocupación del terremoto en Amazonas? Hasta que nos pase el susto, y eso será en pocos días, luego volveremos a nuestra rutina, tanto autoridades como ciudadanía”, manifiesta.
Anota que tan importante como hablar de la prevención estructural es hablar de la prevención no estructural, que incluye los simulacros de sismo, las mochilas de emergencia y las cajas de reserva: una para las primeras 24 horas y otra que alcance hasta las 72 horas.
Riesgo
Balarezo Mesones subraya que el Perú se ubica en el Cinturón de Fuego del Pacífico, zona del planeta donde se produce más del 80 % de la actividad sísmica y oceánica a nivel mundial. Aquí también se ubica la mayor cadena de volcanes, por lo que el país registra una alta vulnerabilidad, pues -si bien la ciencia ha avanzado a pasos agigantados- aún es imposible predecir la ocurrencia de un movimiento telúrico, a diferencia de otros eventos climáticos como el Fenómeno El Niño.
Resalta que el Instituto Geofísico del Perú – IGP, trabaja en la instalación del Sistema de Alerta para Sismos, pero este no predice la ocurrencia de uno, sino que -una vez producido- lanza una advertencia para que las poblaciones adyacentes al epicentro tengan algunos segundos de diferencia y adopten medidas para salvar sus vidas.
“Si hubiésemos tenido este sistema cuando ocurrió el terremoto de Pisco (2007), en Lima hubieran tenido 40 segundos para prepararse antes de que lleguen las ondas sísmicas. Ese tiempo es de mucho valor. Es probable que este sistema funcione a finales de este año o a más tardar el próximo y lo hará en las principales ciudades del Perú, incluidas Lambayeque y Chiclayo, donde se instalarán las torres. Ya hemos suscrito este convenio con INDECI y el IGP”, refiere.
Construcción informal
El especialista señala que en un sismo no solo colapsan las edificaciones antiguas, sin mantenimiento o de material rústica, sino que también lo pueden hacer las que son modernas, pero no respetan los criterios urbanísticos. Menciona como ejemplo al terremoto de Pisco, donde un moderno hotel ubicado en el centro de la ciudad colapsó.
“Ese hotel era una edificación moderna de tres pisos, pero empezó a tener mucha demanda y a los dueños no se les ocurrió mejor idea que construir dos pisos más. Aquí hubo responsabilidad de los dueños, pero también de la misma municipalidad que autorizó la ampliación sin que se haga un estudio de suelo. Ellos no pensaban que sucedería un terremoto, pero ocurrió. En el hotel fallecieron más de 50 personas y en la iglesia San Clemente más de 40. Entre ambas edificaciones, una moderna y otra antigua de comienzos del siglo XX, murieron 90 personas de un total de 597 que dejó el terremoto”, acota.
Enfatiza en que más del 60 % de las construcciones en el Perú son informales, hecho sobre el cual las municipalidades tienen una gran responsabilidad, pues son las encargadas de velar por el crecimiento ordenado de las ciudades, pero pocas cuentan con un Plan de Desarrollo Urbano actualizado o un Plan de Acondicionamiento Territorial.
Tsunamis
Señala que no existe ningún pretexto para que las ciudades del litoral hayan crecido desordenadamente, pues la ocurrencia de un tsunami, tras un sismo, es una alerta permanente. Explica que deben darse dos condiciones para que sea casi segura la ocurrencia de un maremoto: que el epicentro en el mar tenga menos de 50 kilómetros de profundidad y que la magnitud sea de más de siete grados.
De darse esas condiciones, puede producirse un tsunami transoceánico (si el epicentro es en otro país y llega a través del mar) o local. En este último caso tardaría un aproximado de 20 minutos antes de llegarla primera ola.
Recuerda que en el 2004 se ejecutó el estudio de ciudades sostenibles, el cual tuvo como producto final el Mapa de Peligro y el Plan de Uso de Sueldos y Medidas de Mitigación ante Desastres. Se estudiaron 147 ciudades a nivel nacional, entras las que se incluyeron Lambayeque y Chiclayo. El proyecto fue ejecutado por INDECI con recursos del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo – PNUD, y a todas las ciudades del litoral se les entregaron los estudios para que planifiquen su crecimiento.
“La Marina de Guerra les entrega a los alcaldes los mapas de inundación por tsunami y, si no los tienen, cada municipio puede solicitarlos o acceder a la página de la Dirección de Hidrografía y Navegación, donde conocerán la zona de afectación ante una primera y segunda ola, los metros de cada una, las rutas de evacuación y las zonas seguras que pueden probarse en un simulacro e incorporarse en los Planes de Desarrollo Urbano. Hoy tenemos ciudades, incluida Lima, que han crecido mucho hacia el mar y están en grave riesgo”, sostiene.
Si se produjera el terremoto de magnitud 8.8 como el que estiman los expertos por el silencio sísmico -indica- el posterior tsunami afectaría seriamente a Lima, que es la única capital en América del Sur frente al Océano Pacifico.
Feria navideña
Por otro lado, en su condición de subgerente de Gestión de Riesgo de Desastres de la Municipalidad de Lambayeque, informa que en la ‘Ciudad Evocadora’ se ha puesto en marcha la campaña ‘Navidad segura y lucha contra los pirotécnicos’, a fin de concientizar a la población sobre los peligros del uso del material deflagrante y detonante, así como realizar intervenciones en las fábricas de pirotécnicos.
“Haremos un trabajo conjunto con las diferentes gerencias y subgerencias de la municipalidad, pero también necesitamos el apoyo de otras instituciones que han sido convocadas como la Policía, la Subprefectura y el Ministerio Público con las que haremos operativos. Programaremos visitas a los locales para ver sus condiciones de seguridad y también a las fábricas de pirotécnicos, que en Lambayeque son menos a comparación de Chiclayo, José Leonardo Ortiz, La Victoria o Monsefú”, menciona.
Señala que, pese a la pandemia, el año pasado la Superintendencia Nacional de Control de Servicios de Seguridad, Armas, Municiones y Explosivos de Uso Civil – SUCAMEC, incautó 14 toneladas de pirotécnicos.
“Mientras la gente se moría, había otros no solidarios que buscaban comprar pirotécnicos. No los compremos. ¿De qué nos sirven? Simplemente ponemos en riesgo nuestras vidas y la de nuestras familias. Es una tremenda irresponsabilidad, un absurdo. Tampoco vayamos a locales que no reúnen las condiciones de seguridad como ciertos mercados, cuando hoy hay centros comerciales que venden productos a precios tremendamente competitivos”, finaliza.