Ocho de cada diez hogares en Chiclayo consumen panetón.
En el Perú es imposible no asociar la Navidad con el panetón. El consumo promedio de este pan dulce en los hogares peruanos es el más alto del mundo, por encima incluso de Italia. El consumo per cápita es de 1.1 kilos, siendo los favoritos los que pertenecen a la firma Nestlé: Motta, Buon Natale, Chocotón y, sobre todo, D’Onofrio.
Gino Hamm Crovetto, jefe de Imagen de la marca D’Onofrio, señala que en el Perú se consumen más de 34 millones de panetones al año. En Lambayeque, Nestlé tiene el 40 % de la participación del mercado de panetones, por lo cual para este año la proyección de la marca es incrementar su participación en 15 % a nivel nacional y 18 % en Chiclayo.
“El mercado de panetones es bien interesante, pues al peruano le encanta este producto, sobre todo en Chiclayo, donde ocho de cada diez hogares lo consumen. En diciembre, el panetón forma parte de la canasta, aunque nosotros comenzamos a venderlo desde Fiestas Patrias. Al peruano le gusta tener siempre disponible el panetón porque es un producto muy simbólico, que trabaja el concepto de unión familiar, esa es la esencia de nuestra marca”, refiere.
Señala que en los últimos meses el consumo de panetón se elevó, primero en 20 %, y ahora 30 %, pese a que es un producto que no se comparte en otro canal que no sea el hogar. En Lambayeque, una familia va alrededor de dos veces al año a comprar panetones, y gasta alrededor de 18 o 20 soles por cada uno de ellos, según explica.
Puntos de venta
“Nos gusta muchísimo el panetón y es algo que buscamos mantener durante todo el año, pero reforzarlo sobre todo en fiestas navideñas. Para eso estamos trabajando en la disponibilidad, es decir, estar en la mayor cantidad de puntos de venta”, afirma.
Indica que, en Chiclayo, Nestlé tiene cobertura en cuatro mil puntos de venta, pero la meta de crecimiento es alcanzar los siete mil de un universo total de doce mil.
“Buscamos crecer en nuestra disposición numérica, tener más clientes para llegar a más familias, estamos en ocho de diez, allí tenemos una oportunidad de seguir conquistando más hogares y llevar esta alegría, la emoción que brinda nuestro producto (…) Un panetón trae doce tajadas, conforme nos acercamos a la Navidad empezamos a comerlo en el lonche, el desayuno, en las reuniones familiares”, asevera.
Inversión
Hamm Crovetto señala que Nestlé ha invertido más de 20 millones de soles en el mantenimiento de su fábrica, a fin de alcanzar el crecimiento proyectado de 15 %. Apunta que se ha adquirido una nueva máquina para hacer panetones un poco más pequeños, personales ideales para saciar antojos.
Asimismo, refiere que han adquirido una máquina embolsadora, la cual le coloca un ‘zipper’ (cremallera) al empaque del panetón, a fin de que -una vez abierto- este pueda cerrarse nuevamente y así mejorar la conservación del producto.
Nuevos productos
Asimismo, destaca que Nestlé ha innovado con su cartera de productos y ha sacado un panetón integral, el cual tiene 40 % menos azúcar que el tradicional, pero conserva su mismo sabor.
“Este panetón integral responde a una tendencia del consumidor que quiere cuidarse mucho más, tener una dieta más saludable. Ahora vemos que el azúcar es un monstruo para aquellas personas que quieren llevar una dieta balanceada, por eso les ofrecemos un producto que reúne las condiciones para superar este miedo en nuestros consumidores, pero sin descuidar el dulzor”, asegura.
Además, ya está en circulación el ‘Chocotoncito’ y el helado ‘Cassata’, el cual retorna nuevamente al mercado después de muchos años. Está hecho de crema de leche, chocolate, pasas y frutas confitadas. “Es un maridaje perfecto para nuestra cena navideña, para nuestros lonches. Tiene la esponjosidad del panetón y la cremosidad de un helado”, asevera.
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Escribe: Jorge Chávez Pita (*)
El último domingo del mes pasado, muchos peruanos henos sido testigos de la difusión, en un programa dominical, de un video donde se muestra la anatomía del presidente Pedro Castillo, que, a escondidas, con pasos apresurados en la oscuridad de la noche, recala y se interna en el bunker de su campaña eleccionaria.
A su alrededor todo lo que se movía a media luz eran los miembros de su seguridad, altas autoridades deslizándose agazapados, como también vehículos que iban y venían al rescate de alguien a quien había que salvar y poner a buen recaudo.
La película propalada nos muestra al dignatario utilizando no el sombrero acostumbrado, característico de su tierra natal, emblema por cierto de su débil triunfo presidencial y sus actividades cotidianas de gobierno frente al pueblo que lo aviva y lo enaltece, sino, en esta oportunidad, se logra ver a un Castillo luciendo un gorro juvenil desnaturalizado, cómplice de su accionar al margen de las formas y la formalidad legal imperativa, prevalente para despachar y parlar con quien como primera autoridad le corresponde.
La bolsa
Dicho todo ello, la cereza del pastel se muestra como tal, cuando hace su aparición a paso ligero en el escenario circunstancial con luces artificiales, una dama con bolsa en mano a quien el señor del sombrero, en ese momento ataviado con un gorro de uso no recurrente, se proponía atender y al parecer recibir una bolsa negra de un tamaño muy perceptible a simple vista, la misma que ya no portaba la fémina al momento de su retiro – así lo muestran las imágenes vertidas -, es decir, dicha bolsa, por lógica, se quedó dentro del recinto presidencial, conteniendo sabe Dios qué.
Las preguntas claves se caen de maduras: ¿Por qué y para qué la dama concurrió al bunker presidencial a la hora que lo hizo?
La siguiente interrogante obligatoria sería, ¿qué contenía la bolsa que portaba y por qué se quedó dentro? Vaya usted a saber.
El hecho concreto y coincidente es que la dama en cuestión, de acuerdo a lo corroborado, ingresó al Palacio de Gobierno dos veces para conversar con el ensombrerado presidente Castillo, una vez con el dolarizado ex secretario Pacheco, esto días antes de que la empresa a la que asesoraba, integrante de un consorcio, obtuviera la buena pro de uno de los millonarios proceso convocado por Pro Vías Nacional, en el caso específico de un proyecto superior a los 250 millones de soles.
Las evidencias de un inadecuado accionar de Castillo son plausibles y determinantes, fundamentalmente por la forma y circunstancias de los hechos mostrados que lindan con la ilegalidad y la falta de transparencia en su actuar.
Es decir, despachar bajo el manto de la informalidad en un lugar inadecuado y recibir de esta manera, en horas trasnochadas, a personajes camuflados y operadores de empresas que contratan con el Estado.
Luego de estas visitas no solo ponen en el tapete fuertes suspicacias y dudas, sino en iguales condiciones, generan ciertos indicios de presuntos actos de corrupción materia de ser investigados en el contexto de los indicios razonables que demanden su certificación.
En descrédito
La condición moral del presidente Castillo tiene un decrecimiento pleno en su credibilidad, tal es así que los que apostamos por él y defendimos a ultranza sus principios morales pregonados con engaño, no solo hoy dudamos, sino ya no creemos en ellos.
Más aún, es casi seguro que luego de estas bochornosas ocurrencias, muchos de nosotros, por decir lo menos, nos pondremos en la otra orilla, es decir, previamente aceptando que nos equivocamos al emitir nuestro voto a su favor, decirle al hasta hoy presidente de la república que ya no le creemos, no lo aceptamos y que antes de que todo se confirme cambie el sombrero por el gorro y dé un paso al costado por dignidad.
La traición es un hecho devastador, el engaño es tóxico y degradante, la moralidad y la transparencia son valores fundamentales de las personas.
Ya no nos sentimos identificados con usted señor Castillo ni representados en su condición de presidente del país. ¡Tiene que dejar el cargo! El pueblo que no votó por usted se lo viene exigiendo hace ya un tiempo, hoy los que no lo hicimos también se lo pedimos. Váyase señor por donde vino, es mejor así.
(*) Especialista en Contrataciones del Estado.
El 30 de noviembre ha sido publicada, en edición especial del diario El Peruano, la Ley N° 31365; Ley de Presupuesto del Sector Público para el Año Fiscal 2022, la cual fue debatida y aprobada – por amplia mayoría - por el Congreso de la República el último 25 de noviembre. El presupuesto del año próximo asciende a S/ 197,002’269,014, casi catorce mil millones de soles más que el del presente año, de los cuáles, S/ 125,449 millones serán gastados en las distintas regiones de nuestro país por los distintos niveles de gobierno: Local (27%), Regional (42%) y Nacional (32%).
Menos recursos para la Inversión Pública
En términos generales, lo que se ha incrementado es el gasto corriente en algo más de 6,000 millones de soles, pasando de S/ 119,708 millones el 2021 a S/ 126,083 millones el 2022, y, el servicio de deuda en aproximadamente 7,000 millones, pasando de S/ 15,966 millones el 2021 a S/ 22,953 millones el 2022, mientras que el gasto de capital, leáse Inversión Pública, lejos de aumentar, por el contrario ha disminuido en algo más de 600 millones, pasando de S/ 47,967 millones el 2021 a S/ 47,355 millones el 2022. Es necesario remarcar que al mes de octubre 2021, la ejecución de la inversión pública se encuentra en 50.5%, restando escasos días para finalizar el ejercicio fiscal.
Un primer cuestionamiento sería, si nuestro país necesita inversión pública para reactivar la economía en este periodo post pandemia, ¿porqué incrementar el gasto corriente y el servicio de deuda para financiar bonos y más populismo, en detrimento de importantes proyectos que podrían generar empleo e impulsar el crecimiento económico?. Los Pedros (Castillo y Francke) nos deben una respuesta.
Lambayeque nuevamente postergada
Si bien es cierto, Lambayeque, ocupa el lugar 14 entre las regiones de nuestro país en cuanto a asignación presupuestal con S/ 2,832’497,639, también lo es que, cuando se hace el análisis de la asignación presupuestal per cápita, ocupamos el último lugar a nivel nacional con solo S/ 2,136 por cada uno de sus 1’326,076 habitantes, mientras que la región Moquegua es la más beneficiada con la asignación presupuestal per cápita de S/ 6,808 por cada uno de sus 195,225 habitantes.
Recordemos que en condiciones de equidad del nivel de vida de la población (necesidades básicas satisfechas), la asignación de recursos presupuestales se haría en función a la cantidad de habitantes de cada región; sin embargo, dada la inequidad subsistente en nuestro país, uno de los principales indicadores para la asignación de recursos es o debería ser el “nivel de pobreza” de los habitantes de una determinada región, y en ello, estamos todos totalmente de acuerdo; sin embargo, este esquema se rompe, cuando vemos que la región con mayor asignación presupuestal per cápita es Moquegua, la cual dista de ser la más pobre de nuestro país. La razón por la que esta región ha sido la más beneficiada es justamente por el Canon (del que regiones como Lambayeque no gozan), que termina siendo un elemento que lejos de solucionar los problemás de ineficiencia distributiva, por el contrario los ahonda, independientemente de su pésima utilización por tarte de los gobernantes de turno en las regiones que gozan de su asignación.
Distribución del gasto en Lambayeque
Del total de S/ 2,832 millones, el 29.3% (S/ 829 millones) del presupuesto asignado a Lambayeque será utilizado en Educación, este monto representa S/ 75 millones menos que lo presupuestado para el presente año, lo cual es contrario a la política de priorización de dicho sector. El otro sector que para el actual gobierno, supuestamente esta siendo priorizado es el de salud, al que se le ha asigando solo el 14.2% (S/ 402 millones), un millón de soles más que el presente ejercicio fiscal, a pesar de ser, nuestra región, una de las más golpeadas por la pandemia del Covid-19, existiendo aun muchas cosas por atender, como por ejemplo, la ejecución del Hospital de Ferreñafe, considerando que esta localidad fue de las más afectadas por la pandemia a nivel nacional.
Información poco clara
En la Guía de Orientación al Ciudadano del Presupuesto Público 2022 que publica el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), a diferencia de años anteriores, no se ha consignado la información de la genérica del gasto de cada región, es decir, no se ha consigando cuánto del monto presupuestado por región es para gasto corriente y cuánto es para gasto de capital (inversión), lo que nos podría llevar a pensar que se trata de ocultar el hecho que el mayor gasto para el 2022 está centrado en financiar un mayor populismo, antes que la ejecución de proyectos que incrementen el empleo y crecimiento económico en nuestro país.
Hablar de eficiencia distributiva implica asignar los recursos de manera equitativa, de tal forma que todos los peruanos nos veamos favorecidos por igual, evitando los desequilibrios y postergaciones que es donde anida el descontento y genera el reclamo popular.
(*) Economista.