Hasta hace unas semanas, Dina Boluarte Zegarra, candidata la vicepresidencia por Perú Libre, era desconocida por un amplio sector de la población. Sin embargo, últimamente ha tenido presencia en los medios de comunicación en reemplazo de Pedro Castillo Terrones, quien desde el inicio de la campaña ha sido renuente a dar entrevistas. Para el abogado Jean Pierre Baca Balarezo, esto obedece a una estrategia para evitar que el candidato presidencial yerre con algunas de sus declaraciones.
“Por estos días están sacando mucho a la candidata a la vicepresidencia Dina Boluarte y creo que ella va a seguir siendo la vocera de Perú Libre para evitar que la prensa obtenga declaraciones de Pedro Castillo, quien no ha tenido mucho éxito al momento de comunicar sus ideas en los medios. Después del primer debate en Chota, aparentemente perdió cuatro puntos en las encuestas y lo que ocurre ahora es que el margen no es muy amplio, pese a que empezó con 20 puntos de ventaja”, sostiene.
Experiencia
Baca Balarezo afirma que Keiko Fujimori está mejor capacitada para disputar las lides electorales que su competidor Pedro Castillo, toda vez que no solo lleva 15 años postulando a la presidencia, sino que ha sido congresista y primera dama.
“El diablo sabe más por viejo que por diablo y creo que entre estos dos diablos está ocurriendo eso, que el ‘training’ y el recorrido que tiene Keiko Fujimori le está sacando ya una ventaja respecto a Pedro Castillo. Esta es su tercera vez postulando, pero su vida política viene de más atrás, desde que ejerció de primera dama. Siempre ha estado en un entorno de poder, con ministros de Estado, con mandatarios, eso te entrena en la dinámica política”, asevera.
Voto emocional
El abogado manifiesta que en el Perú el voto es pasional y no racional, por lo que Fuerza Popular estaría utilizando una estrategia ligada a tocar las fibras más sensibles de la población, a fin de reducir el antivoto que tiene el fujimorismo. En ese sentido, señala que el discurso de Keiko Fujimori está orientado a hablar sobre la familia, lo cual se evidencia en la supuesta reconciliación con su hermano Kenji.
Además, refiere que Keiko Fujimori ha deslindado con prontitud de los cuestionamientos sobre algunos integrantes de su equipo técnico como el sentenciado por actos de corrupción Jorge Baca Campodónico, ex ministro de Economía y Finanzas de Alberto Fujimori.
“En política es vital la comunicación y lo que ha ocurrido con Keiko Fujimori es que ni bien comenzaron los cuestionamientos deslindó con Baca Campodónico y aseguró que no sería parte de un eventual gobierno suyo, toda vez que solo forma parte del equipo técnico por su experiencia como asesor del Banco Mundial y del Banco Interamericano de Desarrollo”, apunta.
Indica que no ocurre lo mismo con Pedro Castillo, quien no ha podido deslindar hasta el momento de Vladimir Cerrón, líder fundador del partido Perú Libre.
“Se le vienen días muy difíciles a Pedro Castillo, quien tendrá que elegir entre dos bandos: por un lado, los técnicos que le piden deslindar de Vladimir Cerrón, y por el otro el mismo Cerrón, que es el dueño del partido por el que está postulando. Si hace lo primero, Cerrón le quitará su apoyo, ya que no tiene nada que perder, él ya consiguió la bancada desde la cual podrá gobernar y negociar con el Ejecutivo”, manifiesta.
Proclama Ciudadana
Por otro lado, sostiene que la suscripción de la Proclama Ciudadana ha dejado en el papel a Pedro Castillo sin su principal propuesta de campaña, que es llamar a una Asamblea Constituyente para la elaboración de una nueva Constitución.
“Pedro Castillo ha firmado una Proclama Ciudadana que, si la respeta, ya se quedó sin plan de gobierno. Uno de los compromisos es respetar los mecanismos de cambio constitucional, pero ya sabemos cuál será la correlación de fuerzas en el Congreso y Fujimori aglutinará 80 votos, mientras que Castillo se quedará con 50. Y para una reforma constitucional se necesitan 87 votos. Él pretende llamar a una Asamblea Constituyente para cambiar la Constitución y ese mecanismo no existe”, asevera.
En cuanto a Keiko Fujimori y el compromiso de respetar las instituciones como el Ministerio Público, refiere que siempre es un riesgo que alguien investigado ejerza la primera magistratura del país, toda vez que la candidata de Fuerza Popular es investigada por ser la líder de una presunta organización criminal.
“Es un riesgo que corremos con Keiko Fujimori, pero creo que existen contrapesos y un protagonismo evidente por parte de los fiscales que la investigan, lo que haría casi imposible que en un eventual gobierno suyo pueda interferir en las decisiones del Ministerio Público y el Poder Judicial”, asevera.
A dos semanas de la segunda vuelta electoral, cada vez son más los políticos que van definiendo su voto. Para el ex ministro de Agricultura y de Vivienda, Construcción y Saneamiento del gobierno de Ollanta Humala Tasso, Milton von Hesse La Serna, hoy solamente existe una opción que ofrece garantías constitucionales: la de Keiko Fujimori. Si bien asegura que no es fujimorista, apunta que votar por Pedro Castillo significa perder la soberanía nacional, pues deja abierta la injerencia de regímenes dictatoriales como el de Cuba y Venezuela.
“No soy fujimorista, de hecho, fui perseguido por la comisión de Rossa Bartra, que inculpó a unos y exculpó a otros por los mismos motivos. Nos maltrataron, nos humillaron, nos acusaron de todo lo que uno se puede imaginar, pero más allá de eso, hoy solamente hay una opción que nos ofrece seguir las reglas de juego de la democracia, de respeto a las instituciones, a las Fuerzas Armadas, al Tribunal Constitucional, la Constitución y los poderes del Estado”, asevera.
Indica que ha trabajado como consultor internacional en 11 países de Latinoamérica, donde pudo apreciar las diferentes formas de gobierno. Recuerda en particular una experiencia que tuvo en Bolivia, cuando el presidente era Evo Morales.
“Una de las cosas que más me dio pena fue ir a Bolivia, convocado por un organismo internacional, a reunirme con una de las ministras y todo su equipo de trabajo. La conversación fue poco profunda y solo hablamos de algunas generalidades, porque los técnicos no eran tan calificados. Salí medio frustrado de allí porque no íbamos a llegar a ninguna parte. Sin embargo, luego me citaron a una segunda reunión y esta vez la ministra estaba acompañada de otros cinco asesores, pero me di cuenta que todos eran venezolanos y cubanos”, manifiesta.
Señala que el comunismo, representado en el Perú por Perú Libre, lo que busca es seguir un libreto que pretende implantar regímenes dictatoriales en Latinoamérica.
“Odian la soberanía del Perú, quieren que seamos gobernados por estos gobiernos dictatoriales de Cuba y Venezuela, que envían a sus técnicos a dictar el libreto. Votar por Castillo es perder la soberanía nacional, siguiendo un guion desfasado de mediados del silo XX del comunismo internacional, que está basado en una ideología del siglo XIX, que diagnosticó el mundo con lo que veía en ese tiempo en que no existía ni siquiera la luz eléctrica”, anota.
Retroceso
Sostiene que Pedro Castillo tiene una visión equivocada del desarrollo económico nacional, pues piensa “botar” a las empresas transnacionales, cuando son estas las que más tributan en el país.
No obstante, si bien el candidato de Perú Libre señaló en algún momento que las empresas transnacionales “tenían las horas contadas”, luego ha reparado en sus declaraciones y ha señalado que ofrecerá las garantías jurídicas para que sigan operando.
“El señor dice tantas barbaridades, como que dará el 10 % del PBI a educación, cuando la recaudación fiscal es de 13 % o 14 % como máximo, nunca llega a 20 %. También dice que va a dejar de pagar la deuda externa. Por ejemplo, ¿cómo voy al banco y le digo que ya no voy a pagar el crédito vehicular que tengo? ¿Acaso ese banco me volverá a prestar dinero?”, cuestiona.
Explica que la única manera de aumentar el gasto público es recaudando más impuestos y para ello hay dos formas: mediante los tributos ciudadanos y con el margen de utilidad de las empresas.
“Si yo expulso a la empresa privada, no estoy permitiendo la inversión, lo cual genera desempleo y ese 13 % de recaudación tributaria que tiene el Estado ahora va a bajar a la mitad y vamos a ser como Venezuela, donde todo se va a racionar, como lo fue el Perú de Velasco”, expresa.
Recuerda que antes del ingreso del chavismo en Venezuela, la empresa estatal del petróleo (PDVESA) era una de las más poderosas y alimentaba de este mineral a todo el hemisferio occidental, lo que le generaba una renta diaria de millones de dólares. Sin embargo, hoy sus niveles de producción son tan bajos, que el régimen ha lanzado una campaña para atraer capitales extranjeros que deseen operarla.
Según la Agencia Reuters, Venezuela necesita 58 mil millones de dólares para volver a los niveles de producción que tenía en 1998, antes de que Hugo Chávez asumiera el poder.
Exportaciones
Explica que hoy el norte del Perú atraviesa por un boom en las agroexportaciones con productos tales como la palta, la uva, los arándanos y los espárragos, que dan trabajo a medio millón de personas. Sin embargo, si se limita el comercio exterior, los empleos también se reducirán.
“En la mentalidad de Perú Libre está que el país puede ser autosostenible, que puede producir pan y pollos. No se dan cuenta que el pollo, por ejemplo, es básicamente maíz amarillo duro, que viene importado”, resaltó.
Señala que para la producción de pollo hace falta el maíz, que en el Perú es mucho más caro que en el exterior y además es de menor calidad. Ergo, el pollo subiría de precio. En el caso del pan, afirma que el trigo peruano no es adecuado para su elaboración, por lo que es imprescindible importarlo del extranjero.
“Vamos a comer ese pan popular del primer gobierno de Alan García, que era espantoso. Ni siquiera se podía comer y encima te lo daban después de unas colas enormes”, añade.
Democracia
Anota que la situación del país no va a cambiar con una nueva Constitución, sino con trabajo arduo, con técnicos capaces y objetivos realizables.
“Los chicos de hoy día no han vivido lo que es el comunismo. Yo sí viví la falta de libertad cuando era niño. Yo crecí en un Perú con un régimen casi comunista, como fue el de Velasco Alvarado, donde nuestros padres no podían hablar, deportaban a los periodistas por discrepar y los militares se metieron en todo, generando un desastre económico como el que hoy vemos en Venezuela”, apunta.
Asimismo, rechaza que Pedro Castillo sostenga la idea de desactivar algunas instituciones como la Defensoría del Pueblo y el Tribunal Constitucional.
“Más allá de que una candidata sea simpática o antipática, ella (Keiko Fujimori) es la única que ofrece un camino de libertad, de crecimiento, de democracia, de respeto a las instituciones: mientras que la otra opción representa el regreso a un país que fue invivible y por el cual muchos decidimos en su momento huir del país en busca de nuevos horizontes”, exclama.
Señala que el gobierno de Venezuela fue calcado del régimen cubano, que a su juicio es una dictadura que gobierna desde hace 60 años y ha obligado a miles de sus habitantes a huir a Estados Unidos.
“Lo mismo está pasando con los cinco millones de venezolanos que están por el mundo y con el millón que habita ahora en nuestro país. Ellos dejaron a su patria. Eso pasará con los millones de peruanos que nos tengamos que ir del Perú a ejercer nuestras profesiones o crear nuestras empresas afuera. Le dejaremos el país a una partida de incompetentes adoctrinados por Cuba y Venezuela para crear el marxismo, comunismo, que tanto daño le hizo al Perú ya en el pasado”, manifiesta.
Finalmente, señala que el voto por Pedro Castillo en la primera vuelta obedeció a la insatisfacción ciudadana, a la protesta, sobre todo de los jóvenes, quienes rechazan a la clase política. No obstante, apunta que no es suficiente la figura del candidato, sino del equipo técnico que lo acompaña.
“Estoy seguro que los chicos van a reflexionar. El mensaje ha sido captado, su protesta, su inconformidad con el ‘status quo’, pero no dejemos que la pataleta nos lleve a destruir el país, no votemos por la improvisación, la ignorancia económica, la incapacidad de gobernar un país que es complejo. No destruyamos la riqueza ni las fuentes de trabajo de nuestros padres con nuestro voto”, exhorta.
Al cierre de esta edición, Castillo Terrones ya había presentado a su equipo técnico. Este lo conforman: Hernando Cevallos Flores (coordinador de salud), Celeste Rosas Muñoz (coordinadora de producción y desarrollo) y Juan Pari Choquecota (coordinador de economía). Otros miembros son el exfiscal Avelino Guillen Jáuregui, el físico nuclear Modesto Montoya Zavaleta, el economista Roberto Vela Pinedo, la socióloga Anahí Durand Guevara y el jurista Julián Palacín Fernández.
El 4 de febrero de 1992, en Venezuela, un grupo de militares intentó derrocar al presidente Carlos Andrés Pérez. Entre los tenientes coroneles que encabezaron esta intentona golpista estaba Hugo Chávez Frías, quien fue arrestado. Seis años después, el militar venezolano postularía a la presidencia de su país y ganaría con el 56.2 % de los votos válidos. Asumió oficialmente la más alta magistratura de su país el 2 de febrero de 1999 y no salió de allí, sino hasta que falleció en marzo del 2013.
Para el diputado venezolano Jony Rahal Khouri, Hugo Chávez supo capitalizar el descontento popular que tenía por entonces la población del país caribeño, que vivía un clima de hartazgo de la clase política y los partidos tradicionales, lo que sirvió como caldo de cultivo para una explosión social.
“Chávez capitalizó ese descontento, supo ganarlo. Él era un militar y después de dos intentonas de golpe ganó en las urnas las elecciones de 1998. Él dijo que no iba a expropiar a las empresas ni cerrar los medios de comunicación, que no iba a estatizar a ningún organismo ni institución privada. Pero bueno, hoy en Venezuela lo que existe es una dictadura criminal, una delincuencia organizada que usurpa el poder”, destaca.
Nicolás Maduro
A la muerte de Hugo Chávez, Nicolás Maduro Moros asumió funciones el 5 de marzo del 2013 como presidente encargado. Posteriormente, el 14 de abril de ese año ganó las elecciones presidenciales con el 50.61 % de los votos válidos. En el 2018 salió reelecto con el 67.84 %, aunque en ambas ocasiones la legitimidad de los comicios fue cuestionada.
“Maduro se ha reelegido en elecciones fraudulentas, por eso el mundo no lo reconoce a él como presidente, sino a Juan Guaidó, que es el presidente de la Asamblea Nacional. El año pasado también se materializaron unas elecciones parlamentarias fraudulentas. Es cierto que se vencía el período del actual parlamento, pero al no haber elecciones libres tenemos que continuar en el cargo. El mundo entero desconoció a esta fraudulenta Asamblea Nacional que se ha instalado, a estos diputados ilegales que hoy están”, expresa
En las elecciones parlamentarias del 2015, la oposición venezolana obtuvo el 56.21 % frente al 40.92 % del chavismo. Eso le permitió tener 112 escaños y controlar la Asamblea Nacional. Sin embargo, el Tribunal Supremo de Justicia la declaró en desacato, con lo cual quedó prácticamente sin capacidad de acción.
El año pasado se realizaron nuevas elecciones parlamentarias en las que el oficialismo obtuvo el 69.34 % y la oposición apenas el 25.67 %. La diferencia entre ambos obedece a que no hubo consenso entre la oposición para participar de los comicios, ya que sus principales líderes desistieron al considerar que no existían las garantías de un proceso transparente.
Socialismo
Rahal Khouri afirma que desde que Hugo Chávez asumió el poder e implementó un gobierno socialista, Venezuela se ha empobrecido cada día más, al punto que hoy el salario mínimo es de apenas tres dólares, con el cual no es posible adquirir siquiera un kilo de carne. Dicha situación ha provocado una migración masiva de venezolanos, que a la fecha ya suman seis millones, de los cuales un millón radica en el Perú.
“Este es un régimen criminal al que poco le interesa el sufrimiento de los venezolanos. Ya van seis millones que han huido forzosamente para buscar oportunidades. Salen, dejan atrás sus vidas, sus historias, sus casas, agarran a sus niños en brazos y caminan desde Caracas, Barinas, Zulia, desde cualquier parte, atravesando caminos llenos de riesgo para llegar a Colombia, Ecuador, Perú, Chile o Argentina”, señala.
Le sorprende que aún haya algunos líderes en Sudamérica que consideren a Nicolás Maduro como un presidente democrático y que en Venezuela se vive una democracia plena, cuando la misma Organización de las Naciones Unidas ha declarado que el dignatario caribeño ha cometido delitos de lesa humanidad.
“Lo que busca el comunismo leninismo es tener el control social sobre el estómago de la gente, sobre los funcionarios públicos, sobre el ciudadano para que se convierta en un simple habitante arrodillado a lo que el Estado, dueño de absolutamente todo, le puede dar. Y uno tiene que aceptarlo, así sea de mala calidad”, opina.
Persecución
Rahal Khouri manifiesta que el chavismo ha expropiado aproximadamente mil 500 empresas y, solo en lo que va del gobierno de Nicolás Maduro, quien tomó el mando en 2013, se registran más de 400 presos políticos, 150 perseguidos políticos, seis millones de emigrantes y 150 jóvenes fallecidos durante las protestas del 2017 y 2018.
Refiere que el chavismo se ha mantenido en el gobierno, financiando al narcotráfico y al terrorismo, convirtiéndose en un “santuario de la disidencia” de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia – FARC, y del Ejército de Liberación Nacional – ELN, también de Colombia.
“Me dio envidia sana ver cómo aquí los peruanos salieron a protestar hace algunos meses y las instituciones funcionaron inmediatamente cuando fallecieron dos jóvenes producto de las manifestaciones. El pueblo superó a la fuerza del poder. En Venezuela eso no sucede. Han asesinado a más de 340 jóvenes con disparos en la cabeza y no pasa nada porque Chávez marginó los derechos civiles conculcados de los venezolanos, tal es así que ya no tenemos derecho a la vida, ya no tenemos capacidad de asombro”, afirma.
Plan regional
Además, sostiene que este modelo de gobierno socialista es planeado desde el Foro de Sao Paulo, conglomerado de partidos de izquierda, que infiltra a agentes cubanos en diversos países de Sudamérica, a fin de adoctrinar a la población y aprovecharse de las debilidades que presentan los gobiernos democráticos, cuya capacidad de respuesta frente a su población vulnerable es tardía.
Añade que esta misma dinámica se intenta replicar en otros países como Ecuador, Chile y ahora último en Colombia con la protesta social contra la reforma tributaria que pretendió imponer el gobierno del presidente Iván Duque.
“Esta plaga delincuencial en Venezuela tiene sus repercusiones en la región a través del Foro de Sao Paulo. Los cubanos están infiltrados en todos los países latinoamericanos. Ellos se aprovechan de esa debilidad para inyectar una supuesta esperanza, que no es más que una farsa, porque lo que el comunismo leninismo busca es perpetuarse en el poder, poco le importa sus ciudadanos. Lo que ellos hacen es acabar con el aparato productivo y tener el control de la sociedad, de lo que diga la gente”, cuenta.
Relata que ni bien llegó al poder, Hugo Chávez convocó a un Referéndum Constituyente, el cual fue apoyado mayoritariamente por la población (81 %). Así, se cambió la Constitución, aunque esta tampoco fue respetada por el régimen, ya que desmanteló a todas las instituciones autónomas e independientes.
“Él quería demostrar que era bueno, demócrata, pero luego comenzó a desmantelar a todos los poderes, los tuvo arrodillados a él y cuando los controló quiso hacer una reforma constitucional en el 2007, que la perdió, pero con el tiempo nos metió de contrabando la continuidad del poder, la reelección continua. Sin embargo, todo esto es un formato, no es una personalidad, no es Chávez, son los cubanos que replican esta dinámica en toda Latinoamérica”, asevera.
Pandemia
Por otro lado, apunta que el gobierno de Nicolás Maduro solo ha comprado 700 mil dosis de vacunas, que alcanzan para inmunizar a 350 mil personas. Sin embargo, los primeros en vacunarse han sido los altos dirigentes del Partido Socialista Unido de Venezuela – PSUV.
Además, advierte que se está condicionando la puesta de las vacunas a la tenencia del Carnet de la Patria, documento de identidad opcional implementado durante el régimen de Nicolás Maduro. Este carnet ha sido cuestionado por ser utilizado como un mecanismo de control y exclusión social de quienes no son militantes del Partido Socialista Unido de Venezuela – PSUV.
“Quienes no simpatizan con el régimen, simplemente son ciudadanos de segunda y de tercera clase. El gobierno les dice que, si no están con él, no tienen derechos”, alerta.
A la fecha en Venezuela han fallecido aproximadamente 600 trabajadores de salud. Los médicos, las enfermeras y el personal sanitario en general ha protestado ante la desatención del régimen, pero ha sido rápidamente reprimidos por los colectivos armados del gobierno, según versión de Rahal Khouri.