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LA ÚLTIMA NOVELA DE YEHUDE SIMON MUNARO: DEPÓSITO DE HOMBRES EN TIEMPOS DE TIRANÍA

Escribe: Semanario Expresión
Edición N° 1071

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La obra de 484 páginas escrita por el político, abogado y médico veterinario Yehude Simon Munaro titulada “Depósito de hombres en tiempos de tiranía”, no solo retoma su propia voz; también da voz a los menos favorecidos, a los olvidados, y lleva a su máxima expresión la dicotomía del género de la novela autobiográfica o la biografía novelada. Es decir, pone de manifiesto la línea sutil que separa la realidad de la fantasía en toda su extensión.

 

La novela ha sido dedicada a Hubert Lanssiers… maestro intensamente humano, tal como lo ha escrito Simon, a todos los hombres y mujeres que nunca abandonaron la lucha por la libertad y dignidad de los inocentes y a su querida familia nunca ausentes en su ausencia.

 

“Depósito de hombres en tiempos de tiranía”, narrada en primera persona es un esquema lineal con breves matices de flashback, en esta radiografía –en el más estricto sentido figurado- el autor-personaje rescata los valores escondidos detrás de la pérdida de la conciencia social y enfrenta al terrorismo y a los cotos de poder con armas no convencionales: las de la política y la inteligencia.

 

Esta novela basada en hechos reales aporta otra mirada de la condición que prevalece en una cárcel de máxima seguridad en épocas críticas; retrata la ignominia que devora a quienes, con culpa o sin ella, descienden los escalones y traspasan los umbrales de estos “depósitos de hombres” que, sin un juicio de valor, la sociedad solo mira de soslayo.

 

Simon Munaro refiere en la presentación de su reciente publicada novela “Vivir lo cambio todo. Cuando en tu camino surge al que te detiene y te hace saber en un solo instante que has perdido todo lo que amabas, lo que tenía valor para ti, ¿qué te sostiene? ¿Qué te permite seguir viviendo cuando tu rumbo ha cambiado y te vas quedando sin humanidad? Sabes que ya no eres el mismo. O sí lo eres, solo si queda en ti lo profundo del valor, de la fuerza que hace renacer cada día, y dura solo eso: el tiempo de tu vigilia, tu existencia reducida a pequeños trozos de tiempo. Entonces, lo único que te sostiene es el carácter, la pasión, la fuerza, las ganas de seguir combatiendo por los sueños que no se van aunque te nieguen la luz del día, las calles, el abrazo”.

 

Agrega “Cuando un día es solo eso, un día más. Pero cada hora, cada día algo cambia y se reafirma. Nada termina, todo vuelve a empezar cuando solo te tienes a ti como compañía confiable. No te puedes defraudar, tus ideales y tus sueños deben seguir ahí, en cada vigilia, para no perderte, para no convertirte en un extraño. Importa – y mucho – la forma de mirar el mundo, de vernos, de observarnos. Lo único que no puedes perder es tu reflejo, tiene que estar de acuerdo con lo que siempre imaginaste de ti mismo. Eres tu dueño y solo existes a través de lo que eres, no te puedes fallar, a riesgo de ser un simple desconocido”.

 

Yehude Simon afirma “Cambiamos, lo hacemos todo el tiempo. Creamos nuestras pequeñas leyendas, vivimos cada día; pero sin ese hilo conductor no existimos, nos desbarrancamos de nosotros mismos. No podemos fallarnos. No podemos decir que la vida no ha merecido la pena, porque hay un tiempo que pasa, con relojes que siguen en curso, con el mundo que no espera a nadie y menos cuando no formamos parte de él; cuando nos sentimos excluidos, relegados al mundo interior, el único al que tenemos acceso real”, acota.

 

Al mismo tiempo afirma “Cuando estamos físicamente encerrados la luz y la oscuridad solo pueden venir de nosotros mismos, en nuestro interior se refuerza la visión de un cambio para la gente y una mente que nos llevan de la mano a otra historia, importa que la ilusión se mantenga. Nunca es tarde, el destino está ahí y, o lo cogemos con las manos o desaparecemos en él sin sentido”.

 

Yehude relata “En la prisión descubrí todos mis valores y capacidades, entre ellas los extremos del asombro, la indignación, la pasión y la irrealidad de las apariencias anodinas. Viví la gran presencia de lo sutil en el dolor y en la fuerza, la simpleza de los momentos. Por eso creo en la humanidad como un motor cuya energía nunca muere, solo se transforma. De nosotros depende que siga siendo positiva; nunca exhaustos, nunca abandonados a nuestra suerte, siempre mirando la luz aunque no sea negada”.

Finalmente refiere “Lo que está en este texto son los caminos que elegí para sentirme unido a mi pueblo, caminos llenos de matices de una vida que sigue teniendo un sentido: liberación”.

 

Entre los escritos, varios son los relatos narrados por Yehude Simon como el titulado La Cacería, Unas horas Antes, Prisioneros, La Siembra, Caldo de Gallina. La  Noche Oscura, Chacal Uno, Chacal Dos, Un Viejo Dirigente de Izquierda entre otros escritos en los que el político relata en primera persona acontecimientos de la prisión que vivió nueve años. Si Simon estuvo entre las rejas tres mil setenta y tres días; como el lo escribe fueron “ –tiempos de tiranía-“, su libertad recuperó  su alma y al salir exclamó “¡Que valiosa es la libertad!.

 

“Cuando uno está en una situación límite como la que he vivido, piensa en dos cosas: en la muerte o en la esperanza. Yo elegí esperanza, decidido a seguir luchando por mi patria”, termina escribiendo Yehude en un relato auténtico, enternecedor, humano hasta las lágrimas. 

 

Yehude Simon Munaro en Depósito de Hombres en tiempo de tiranía certifica lo que la escritora española Carla Montero escribiera a la célebre frase de Winston Churchill en el año 1944, cuando  dijo que “la historia la escriben los vencedores” y ella agrega “Pero el tiempo da voz a los vencidos”. Y efectivamente Simon políticamente, familiarmente hoy es un hombre de éxito que a través de sus escritos deja experiencia, lecciones de vida para aprender.

 

 

Yehude Simon Munaro, nació en Lima, el 18 de julio de 1947. Es fundador y actual presidente del Partido Humanista del Perú, con una larga trayectoria en la gestión pública.

 

Fue diputado por Lambayeque de 1985 a 1990, presidente del Consejo de Ministros de 2008 a 2009, presidente del Gobierno Regional de Lambayeque en los períodos 2003-2006 y 2007-2008, congresista de la República de 2011 a 2016  vicepresidente del Congreso de la República de julio de 2011 a julio 2012.

 

A lo largo de su trayectoria he recibió distintas condecoraciones y reconocimientos, entre las que destacan la Gran Cruz de la Orden Isabel la Católica, otorgada por el rey Juan Carlos de España.

 

También ha participado como ponente en Cánada, Ecuador, España, Francia y México, entre otros   países, abordando temáticas como gobernabilidad, cambio climático y gestión pública.

 

Es autor de los ensayos Estado y guerrillas en el Perú de los 80 (IEES, 1988), El grito de la agonía (edición del autor, 2011) y Mi visión del Perú (edición del autor, 2011); además del poemario Hablar una vez más (edición del autor, 1995), premiado por el PEN Internacional de Noruega, y del libro El pasajero y otros cuentos (edición del autor, 1998).

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