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CHICLAYO EN LOS TRAZOS DE PEDRO CÓRDOVA: UNA MIRADA DISTINTA DE LA CIUDAD

Escribe: Semanario Expresión
Edición N° 996

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Boletos de pasajes o servilletas, cualquier trozo de papel le fue siempre útil a Pedro Córdova Gutiérrez para hacer pequeños dibujos, algunos de los cuales guardaba en los bolsillos de sus pantalones o permanecían regados en su habitación. Un buen día notó que casi todos tenían algo en común: se trataban de trazos sobre lugares reales de Chiclayo, la ciudad que lo acoge, y que representaban la vida diaria de la “Capital de la Amistad” y sus habitantes.

 

Al entender el valor de sus dibujos, Pedro Córdova decidió compartirlos con otras personas y halló en las redes sociales, en Facebook principalmente, el canal más efectivo. Así nació el proyecto “Chiclayo en dibujos”, que tiene como principios documentar y recuperar la ciudad, todo con bocetos hechos a mano.

 

“Documentar la ciudad es una forma de apreciarla, de quererla, pues tienes que aprender a caminarla, a saber dónde está la sombra, a mirar los techos, a soporta la muchedumbre en horas pico, incluso estimar los lugares o edificios que nos parecen feos a primera vista. Documentar la ciudad con dibujos realizados desde el lugar mismo, jamás desde fotografías, se convierte entonces en un recuerdo congelado de un momento vivido contigo mismo. Aprendes a valorar la ciudad donde vives, a recordar las bancas o barandas de ciertos espacios públicos, incluso podrías llegar a extrañar a los gallinazos jóvenes y orgullosos que se trepan en las cruces de la catedral y edificios cercanos. Y si aprendes a querer a tu ciudad, la vas a cuidar, desarrollando una conciencia cívica”, explica.

 

LIBERTAD EN LAS CALLES

Córdova Gutiérrez nació en hace 27 años en Piura y llegó a Chiclayo en el 2010 para estudiar Arquitectura. Actualmente se desempeña como profesor del curso de Dibujo y Pintura para niños que ofrece la Municipalidad Provincial de Piura, y ha colaborado con diversas oficinas de arquitectura y proyectos como el de Raúl Silva, denominado “Jardín de los sentidos” en Trujillo.

 

El segundo principio de su proyecto, referido a la recuperación de la ciudad es una forma – precisa – de resistirse al miedo a través del dibujo urbano, pero además a la violencia y al caos. Y es que en su concepción, “dibujar la calle es recuperar la libertad” de sentirse seguro viviendo las ciudades.

 

“Tomar las calles en tiempos donde todos nos encerramos para sentirnos seguros, es una forma de protesta, de renunciar al miedo; la calle es de los ciudadanos, no es de la delincuencia ni del caos. Las calles vacías generan peligro, por eso hay que fomentar que la gente use las calles, que salga a pasear, que use sus parques y plazas. La gente no debería pagar para ir a establecimientos privados donde sentirse seguros, es aquí el éxito de los centros comerciales, por ejemplo, pues la gente le tiene miedo a la calle. Pero siempre hay formas de resistir y una de ellas es dibujando”, expresa.

 

“Chiclayo en dibujos” nació hace dos años y durante este tiempo el proyecto ha ido buscando y cuestionando sus estructuras, pues Pedro Córdova asegura que el dibujo no es el fin último, que hay un discurso detrás: “Tener una conciencia ciudadana y de pertenencia”.

 

“Dibujo a dibujo, la ciudad es infinita, Chiclayo en Dibujos dibuja para invitar a la gente a salir y a tomar sus calles, invita a la vida”, menciona.

 

DIBUJANTES URBANOS

Refiere Córdova Gutiérrez que no existe en Chiclayo, incluso en el Perú, antecedentes de un proyecto de dibujantes urbanos. Sin embargo, esta es una práctica que lleva ya varias décadas en ciudades de Europa y hoy en día se ha convertido en una corriente mundial denominada urban sketchers (los dibujantes urbanos).

 

“Durante mi último de año en la secundaria tuve un amigo que, venido de Lima, formaría junto conmigo y otro muchacho una banda de música punk. Tocamos oficialmente durante poco más de un año. Tiempo después, después de casi siete años desde la última vez, pasó por la ciudad donde actualmente vivo, Chiclayo, y nos vimos un rato en el Parque Principal. Ahora llevaba entre mis manos un librito lleno de dibujos impresos en hojas brillosas que me acababa de regalar mi viejo amigo. Yo, feliz. Este libro era una recopilación de decenas de dibujantes urbanos de España, de esta manera descubrí a los urban sketcher, que es una comunidad internacional que promueve el dibujo a mano de la realidad existente en nuestras ciudades modernas”, comenta.

 

Sobre las técnicas usadas, explica que todo es válido, desde lapiceros, plumillas, hasta plumones; desde papel, cartulina hasta madera y otros materiales. “Hay quienes usan colores, acuarelas o solamente dibujan en blanco y negro en tinta. El requisito indispensable es que el dibujo debe ser realizado a mano alzada (sin instrumentos) y siempre desde el lugar mismo, parado, sentado o echado si gustas, pero siempre mirando el lugar, viviendo el momento. Viviendo la ciudad. Una vez hechos los dibujos, que en el caso de ‘Chiclayo en dibujos’ generalmente son a tinta y lápices de colores, son escaneados y publicados en las redes sociales”, señala.

 

Pedro Córdova administra la página y por lo general los dibujos publicados son de su autoría. Sin embargo, poco a poco se han ido sumando el proyecto más personas con las que se han organizado cinco salidas grupales para dibujar y compartir habilidades, dudas o simplemente conversar acerca de sus experiencias como dibujantes.

 

“Amigos de siempre son Brian, Jota, Patricia, Guillermo, Ignacio; y nuevas personas que empezaron a disfrutar de una misma motivación como Silvia, Bryan, Jhonatan, Marco, Karina y Paola. Espero que más personas encuentren en el dibujo urbano una forma de expresarse y desarrollar un pasatiempo enriquecedor, tanto para el dibujante como para la ciudad”, reflexiona.

Nueva óptica

La elaboración de un dibujo en formato de cartulina A4 demanda, por lo general, de una hora y media de trabajo. Luego es posible aplicar color.

 

“Dibujar la parte trasera del Colegio Manuel Pardo, con parte del coliseo, me pareció algo complejo por la cantidad de detalles, no es que me haya costado, pero sí hay que tener paciencia, con ciertos lugares. También me pareció interesante el dibujo que hice de la Plazuela Elías Aguirre, pues siempre hay grupos de personas en todas partes: en el monumento, en las bancas, paradas, solo faltarían personas en los hermosos árboles, así que fue buena idea hacer ese dibujo. También tengo un dibujo del parquecito que queda frente al Banco de la Nación, le tengo aprecio porque es una acuarela hecha en el voucher de un banco, pequeñita. Y en Trujillo, el coliseo Gran Chimú que parece un platillo volador, también me demandó paciencia y un par de horas mirando los quiebres, pliegues y redondeces que tiene este edificio que siempre está lleno de muchachos con sus patinetas.  No hay dibujo difícil, solo es cuestión de buen humor y de tener ganas de hacerlo”, afirma el artista.

 

EL PROYECTO

La pasión de Pedro Córdova por el dibujo tiene dos momentos, según comenta. El primero en su niñez, cuando representaba en trazos las láminas escolares, y luego en la universidad, al estudiar arquitectura, en la que cada vez es más escaso el dibujo a mano, considerando que la tecnología permite ahora el uso de software y programas.  

“Entonces el proyecto ‘Chiclayo en dibujos’ busca rescatar y valorar el dibujo a mano, que se siente más humano, los dibujos por computadora tienen sus propias ventajas pero todos parecen iguales, no sabrías de quien es cada dibujo, en cambio en un dibujo realizado a mano, los trazos doblados, la imperfección, el esfuerzo del pulso, se notan; y esto le da una riqueza personal a la obra. Es tuya”, señala.

 

El promotor del proyecto indica que entre los objetivos inmediatos se tiene el fomento de más salidas grupales para dibujar a mano alzada, y también ofrecer clases a personas interesadas en el trazo urbano sobre papel. Se espera también en el mediano plazo documentar otras ciudades cercanas e incluso festividades de pueblos como Lambayeque, Túcume, Mórrope y Ferreñafe.

 

“Para largo plazo, espero sacar una publicación impresa de recopilación de los dibujos más representativos que he hecho en estos dos últimos años en la ciudad de Chiclayo. Si bien la plataforma de las redes sociales permite la circulación y difusión de información, siempre hay personas que gustan tener un ejemplar impreso que puedan hojear con sus dedos, cada noche antes de dormir. También espero seguir exponiendo mi trabajo en diferentes escuelas de arquitectura del país o en las plataformas posibles que quieran dar a conocer a los ciudadanos el trabajo que vengo realizando con ‘Chiclayo en Dibujos’”, precisa.

 

Anota que la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Chiclayo, en dos oportunidades, ha permitido exponer para sus estudiantes de primeros ciclos el trabajo, haciendo hincapié en valorar el dibujo a mano como practica inmediata y de entrenamiento para conectar ojo cerebro y mano de manera inmediata.

 

La Alianza Francesa de Chiclayo también ha permitido, mediante una conferencia, exponer el proceso creativo que hay detrás de la publicación de los dibujos en Facebook. “Este proceso es sumar dos cosas: Primero, vivir y caminar por toda la ciudad hasta descubrir qué queremos dibujar; y segundo: hacer y terminar el dibujo para capturar ese momento de sentirse bien: recuperar tu ciudad”, enfatiza Córdova Gutiérrez.

 

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