El nuevo edificio tendrá espacio para el estacionamiento, habrá centro de investigación, conservación, anfiteatro, sala de lectura, y hasta un restaurante.
Todo está quedando listo para materializar el proyecto de mejoramiento y ampliación de los servicios culturales del Museo Arqueológico Nacional Enrique Bruning de la ciudad de Lambayeque.
El proyecto tiene un costo de unos 25 millones de soles según informó el director del mencionado recinto museográfico, arqueólogo Carlos Wester La Torre; y ha sido elaborado por el equipo multidiciplinario que tienen y que está integrado por los economistas José Lenin Fernández Vieria, Julio Maza Céspedes, el bachiller en economía Cristian Alvarado Guevara.
Así mismo la arquitecta Cinthya Azucena Morán Lozada, el ingeniero Adolfo Matías Quispe Moscol, la bachiller en ingeniería Ana Silvia Sánchez Martínez y los arqueólogos Quirino Olivera Núñez y Carlos Wester La Torre.
PROPUESTA ARQUITECTÓNICA ANCESTRAL
El nuevo edificio tendrá matices ancestrales, pues será construido con un enfoque arquitectónico que conjugará lo moderno con lo ancestral. La idea es complementar tanto al Museo Tumbas Reales con el Museo Brüning e integrarlos al circuito urbano en la ciudad de Lambayeque.
Carlos Wester La Torre explica que entre ambos museos hay unos 400 metros aproximadamente, y a esa proximidad hay que sacarle provecho.
“¿Qué vamos a hacer? Hay que buscar una razón para unir ambos museos. Mire usted, la arquitectura Lambayeque es inspiradora. Y se repite en Sipán, en Chornancap, Ven que en Chornancap hay dos grandes monumentos próximos y nunca fueron problema, más bien se complementaron en el contexto urbano de esa época. ¿Por qué no hacemos que este contexto se inserte en nuestro panorama urbano actual, de tal manera que tanto el Tumbas Reales cono el Bruning formen parte del circuito de la ciudad y entonces, el mensaje viene del pasado y la herencia de lo Mochica está en nuestro ADN” remarca.
Por eso que la propuesta arquitectónica hunde sus raíces en Chornancap y tomamos de allí la ola y la montaña. Eso inspira para la propuesta arquitectónica para el nuevo edificio que será inaugurado para el centenario.
Explica que esta propuesta arquitectónica de la ola y la escalera nos permite no desaparecer al viejo edificio que alberga al museo que cumplirá 100 años, sino complementarlo y permitir que esta vejez se transforme en una nueva época, la época de este elemento que viene del pasado para actualizarse en el presente a través de la nueva propuesta museográfica inspirada en la Cultura Lambayeque”
El director del Bruning enfatiza que no pueden temer más áreas para ampliar y que aprovecharán el área original y el área adicional sobre el cual se ha hecho el diseño, cuyo aspecto final se logró luego de muchas reuniones y de ver diferentes propuestas arquitectónicas.
Al final, se decidió por esta propuesta que recoge la propuesta mochica de la ola y la escalera, elementos geométricos que permiten el tránsito del edificio antiguo hacia los nuevos ambientes y que ene veces se reunieron hasta quedar con esta propuesta, donde la ola ingresa al edificio viejo, que lo conservan, y con el enlace en el cuarto nivel termina en una plataforma en forma de T con lo que estamos en el contexto de la herencia Lambayeque.
¿QUÉ TENDRÁ EL NUEVO MUSEO?
El nuevo edificio tendrá espacio para el estacionamiento, habrá centro de investigación, conservación, anfiteatro, sala de lectura, y hasta un restaurante.
Los diversos ambientes del museo tendrá cuatro ejes temáticos: el primero, sobre paisajes, historia, tiempo y materiales. Se resaltará el tema del paisaje, sobre la historia a través del tiempo y mostrar la materialidad, es decir, la producción cultural de los antiguos pobladores para enfrentar el reto que les ponía el paisaje, el clima.
El segundo eje temático será la continuidad del cambio, el tercer eje sobre la tradición oral, misterio e historia y el cuarto eje sobre poder, genero religiosidad y ancestralidad en la costa norte.
CERCA AL CENTENARIO
El edificio que hoy conocemos y donde funciona el Museo Arqueológico Nacional Hans Heinrich Brüning, fue diseñado por el arquitecto Celso Prado Pastor y fue construido en 1966 con el financiamiento íntegro del gobierno de la República de Alemania, para albergar las más de mil cuatrocientas piezas arqueológicas pertenecientes a las culturas Lambayeque, Moche, Chavín, Vicús, y de la sociedad Inca.
Carlos Wester, explica que el museo que formó Enrique Brüning abrió sus puertas el 10 de julio de 1921 en la casa del ingeniero alemán, que estaba ubicada en la calle Dos de Mayo 271, en el corazón de Lambayeque.
En 1966 se logró que el gobierno alemán financiara la construcción del actual edificio y el museo se oficializó con el nombre de Hans Heinrich Brüning, quien desde que llegó de Alemania para trabajar en la fábrica de azúcar de una exhacienda azucarera.
Wester resalta que a lo largo de las últimas décadas el Museo se han mantenido con una regular cantidad de visitas
Fotos: Exposición del arqueólogo Carlos Wester La Torre por el décimo aniversario de la Unidad Ejecutora Naylamp.
Un recinto ceremonial con forma en “D”, con más de 12 tumbas, patrón constructivo típicamente de la cultura Wari, que corresponde al período conocido como Horizonte Medio, desde los años 600 al mil después de Cristo, ha sido hallado en la Huaca Santa Rosa del distrito de Pucalá. Este es uno de los pocos descubrimientos de vestigios de dicha cultura en la costa peruana.
El arqueólogo Edgar Bracamonte Lévano manifiesta que entre los entierros encontrados existe un sacrificio de la época Mochica Tardío. Se trata de las osamentas de un individuo de sexo masculino que había sido decapitado y tenía las manos hacia atrás, amarradas con una soga. Dicho sacrificio se habría originado de un entierro formal, ya que luego de la muerte el personaje fue envuelto en tela y fue puesto junto a una mujer.
“Claramente es el sacrificio de una persona miembro de grupo y por eso ha sido enterrado en esta área”, expresa.
En el lugar ceremonial también se encontraron tumbas con vasijas y objetos líticos, y otros materiales como mucha presencia de huesos que corresponde al período final del Horizonte Medio entre los años 900 y mil después de Cristo.
FOSAS
A los arqueólogos aún les falta escavar un promedio de 12 a 16 fosas que se encuentran en el recinto ceremonial de la cultura Wari. Los trabajos que vienen realizando ya se encuentran en la última semana, La próxima semana paralizarán las labores por la temporada de lluvias y volverán a reiniciar los trabajos cuando las amenazas del aguacero cesen.
Para que realicen los trabajos de excavaciones, contaron con una inversión de 30 mil soles destinados por el Estado, dinero que sirvió para contratar al personal obrero. Gracias al monto que recibieron pudieron asegurar la continuidad de las labores arqueológicas en el sitio.
“El monto obtenido ha sido una oportunidad maravillosa, ya que nos brindaron la facilidad para realizar las excavaciones, siempre vamos a trabajar con el recursos que tengamos y buscar la manera de complementarlos”, explica.
EXCAVACIONES
Las excavaciones se realizan con el apoyo de arqueólogos de Universidad Nacional de Trujillo y estudiantes de arqueología de la Universidad Nacional Pedro Ruiz Gallo. Estas culminarán el 24 de diciembre.
En la zona arqueológica además se encontraron restos óseos de ocho mujeres, de los cuales siete fueron retirados también pertenecen a la época Mochica Tardío.
Bracamonte Lévano señala que los trabajos se vienen realizando en el complejo arqueológico Santa Rosa desde septiembre y están asesorados por el arqueólogo Walter Alva Alva, logrando descubrir varias tumbas y construcciones del Horizonte Medio.
CERÁMICOS
Hasta el momento se han registrado restos de botellas finamente decoradas que tradicionalmente se le conoce como cerámica mochica de línea fina, fragmentos de cerámica fina y domestica de Cajamarca y restos de polícromos de afiliación Wari y sus estilos derivados.
También se descubrieron objetos de metal, orejeras de madera, cucharas, puntas de obsidiana y de sílex muy bien talladas, que no pertenecen a esta zona. Otro sorprendente hallazgo es la construcción de una cisterna de aproximadamente dos metros de diámetro, elaborada con adobes y en cuyo interior se hallaron ofrendas de camélidos y vasijas. Esta tradición es poco conocida en Lambayeque y corresponde a prácticas ceremoniales foráneas.
El recinto en forma de “D” de carácter ceremonial que han hallado mide 8.20 metros y tiene un vano de acceso de 1.10 metros, fue construido con barro en el interior y exterior del lugar. El ceremonial Wari se habría construido en los años 800 y 900 después de Cristo.
“Estamos considerando que la arquitectura Wari descubierta en Pucalá se relaciona con la presencia de la cultura Cutervo y Chota, que aprovecharon la estrecha existencia con la cultura Mochica y Cajamarca para que llegar al norte del país”, narra Edgar Bracamonte.
Las evidencias arqueológicas descubiertas forman parte del Proyecto Arqueológico Valle Lambayeque, que tiene como objetivo principal estudiar el final de los mochicas. Los descubrimientos de la Huaca Santa Rosa de Pucalá y El Chorro demuestran una identidad diversa durante el Horizonte Medio, por lo que existe la posibilidad que el valle medio de Lambayeque estuviera dividido en grupos con diferentes historias y que los arqueólogos están por descubrir.
“Seguiremos con los trabajos, porque sabemos que existen más tumbas y no sabemos qué puedan contener las demás”, dijo.
El fotógrafo y realizador audiovisual Hanz Plenge Rentería presentó su primera muestra fotográfica titulada ‘Memorias del camino’, consistente en 15 imágenes que destacan la belleza natural del paisaje peruano en diferentes contextos.
“Memorias del camino” no solo tiene como protagonista al paisaje, sino también a cuatro personajes femeninos que se integran con los escenarios y exponen la cosmovisión andina por medio de la mirada de tres generaciones distintas que revelan el misticismo cultural de cada lugar.
“Uno de los retratos es de una maestra sanadora de Sondorillo, ubicado en Huancabamba. Ella se llama Justa y tiene gran conocimiento sobre el uso de plantas medicinales, atiende los partos del pueblo y los caseríos aledaños y aunque la edad le pesa, aún sigue curando y atendiendo a su gente”, cuenta.
Otra estampa fotográfica se desarrolla en Huánuco, durante la celebración de la cosecha de papa.
“Unas pequeñas hermanitas posaron para mi cámara. Logré capturar unas miradas muy profundas, la herencia de una cultura ancestral y el futuro de la cosmovisión andina”, dice.
Señala además que uno de sus retratos fue hecho en el Callejón de Huaylas, en donde la protagonista es la laguna Querococha, que sirve como fondo a una campesina ancashina que posa con becerro.
“Cada imagen presentada brilla en su propio contexto y es capaz de transmitir diferentes emociones, además de integrarse a cualquier ambiente”, indica.
El fotógrafo informa que el colectivo estará a la venta para uso decorativo, pues cada estampa es propicia para embellecer cualquier ambiente. Las producciones fotográficas varían en tamaños, factor que define el precio.
Algunos cuadros miden 90 por 60 centímetros, 60 por un metro y 16 centímetros, entre otros. Hanz Plenge refiere que quienes deseen adquirir alguna, podrán encontrarla a precios muy cómodos.
INSPIRACIÓN
“Suelo viajar mucho, de modo que caí en cuenta que cada momento es una inspiración diferente. Por ello, en mis ratos libres aprovecho en tomar algunas fotografías que con el paso del tiempo me animé a compartir. La producción de la exposición me tomó casi dos meses entre la selección y gestar un concepto. Finalmente, ‘Memorias del camino’ es un trabajo que reúne fotografías que tienen varios años esperando ver la luz”, manifiesta.
Hanz Plenge es un fotógrafo y realizador audiovisual independiente que se desarrolla en el rubro hace cinco años y pese a que su trabajo, en mayor medida, está más ligado al área corporativa, es el paisajismo en donde se ha enfocado y ha encontrado la inspiración para expresarse en el arte fotográfico.
“Mi trabajo está más ligado al tema corporativo y de publicidad, pero pretendo mostrar mi otra faceta mediante fotografías que evidencien el encanto de distintos lugares del Perú a fin que la gente conozca más sobre mi trabajo”, expone.
El fotógrafo afirma que en el Perú existen lugares preciosos, ocultos y muchos aspectos por conocer y ese es el principal motivo de la exposición: que las personas conozcan que hay una realidad distinta en otros sectores desde una perspectiva personal y fotográfica.
Para Hanz Plange, cada imagen significa un reto diferente, pues encontrar la luz perfecta en un atardecer, caminar durante horas para contemplar un paisaje en los andes o lograr capturar la mirada de un personaje es impresionante y a pesar que tiene gran dificultad, genera una enorme satisfacción.
“A lo largo de todo este tiempo descubrí que por medio de la fotografía uno interactúa con sensaciones, pensamientos y emociones constantemente. Algunas imágenes, como las montañas de los andes evocan el cambio climático y la sensibilidad por el medio ambiente, aspectos muy importantes”, asegura.
PROYECTOS
El realizador audiovisual actualmente desarrolla el proyecto documental ‘Totora, golpe a la mar’, que retrata la pesca en caballitos de totora en la región Lambayeque.
Asimismo, en el 2017 realizó el documental ‘Baile Tierra – Cantares de Zaña’ para la Dirección Desconcentrada de Cultura de Lambayeque y la mayoría de sus trabajos actuales son servicios audiovisuales para empresas privadas y ONGs.
“Esta vez apuesto por el lado artístico y creo que los resultados, hasta ahora, son realmente buenos. Este es un primer paso, es un reto personal y espero darle continuidad”, finaliza.