Impulsar la competitividad portuaria regional desde la articulación puerto – ciudad, es una de la preguntas a las que aún no se encuentran una sólida respuesta por parte de nuestras autoridades, desde una adecuada planificación territorial, así como de otros aspectos.
La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), respecto a la relación Puerto – Ciudad hace referencia a una serie de múltiples interfaces y aspectos para el desarrollo sostenible en conjunto, entre los cuales destacan:
Aspecto Económico: Orientada a la importancia de contar una infraestructura portuaria adecuada como un elemento dinamizador de las economías directamente a través de la actividades portuarias.
Aspecto Seguridad: Orientado a que la seguridad es un bien indiscutible pero es necesario aprender a aplicar las nuevas normas para que cumplan con los objetivos de unificación e integración de los puertos y las ciudades.
Aspecto Funcional y Urbanístico: Con el objetivo que los puertos y ciudades deben articular sus intereses para adaptarse a las transformaciones de los sistemas de transporte marítimo y las cadenas de logísticas, considerando también cuestiones de recalificación urbana y calidad de vida de los ciudadanos.
Aspecto Político y Social: Con el objetivo que el desarrollo portuario no esté alineado sólo a intereses políticos, sino unir y articular procesos de interés social en beneficio de cada uno de sus habitantes.
Aspecto Institucional y Gobernanza: Contar con un clima adecuado de cooperación institucional, articulando a entidades privadas, públicas y sociedad civil, así mismo, fortalecer las políticas públicas relacionadas al desarrollo marítimo.
Así mismo, muy aparte de tener en cuenta estos aspectos, se recomienda hacer un reconocimiento normativo de la relación ciudad – puerto de otras regiones, que sirvan como referente y ajustarnos a lineamientos de coordinación y cooperación interinstitucional para obtener un equilibrio en la relación de puerto-ciudad. Según José A. Pejovés, profesor de Derecho Marítimo a los miembros de la CIP-OEA, recomienda que “las legislaciones portuarias vigentes incorporen normas que regulen la relación de complementariedad que debería existir en el plan de desarrollo portuario y el plan de desarrollo urbano de la ciudad en la que está instalando el puerto”. (Mundo Marítimo: Información Marítima de Latinoamérica).
Desarrollo sostenible
La sostenibilidad portuaria, está catalogada como “las estrategias de negocio y actividades que satisfacen las actuales y futuras necesidades de los puertos y todas las partes interesadas (stakeholders), al mismo tiempo que se protegen y mantienen los recursos naturales y el bienestar de la humanidad (Contreras Lisperguer, 2010). Para hacer frente a los desafíos venideros con la globalización y la apertura comercial de nuevos mercados internacionales de las economías en el mundo, es necesario promocionar estrategias basadas en el desarrollo sostenible, estructurado no solo bajo el modelo de atenuación del impacto ambiental sino enfocado a la instauración de un umbral de desarrollo en el cual se alcance la viabilidad permanente del sector, se beneficie a los clientes directos, los operadores del servicio y las comunidades aledañas.”(Porto, A; Barboza, R. Revista ESPACIOS: Estrategias para el desarrollo sostenible del sector portuario, Vol. 38 (Nº 22) Año 2017)
El desarrollo sostenible desde la relación puerto – ciudad es fundamental, es un proceso que debemos poner en práctica desde la aplicación adecuada de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), como un conjunto de metas y desafíos que enmarcan a los 3 niveles de gobierno (Nacional, Regional y Local), la finalidad es generar un camino de muchas oportunidades para la integración de la ciudad con sus puertos en toda América Latina y el mundo, ampliar modelos de desarrollo y dejar de lado modelos de desarrollo tradicionales, alcanzar la inclusión, sostenibilidad, diversidad, entre otros aspectos, logrando así el bienestar económico de su población.
Competitividad regional
“La competitividad de un País se mide en relación al desarrollo de cada una de sus Regiones, donde una adecuada infraestructura portuaria es fundamental, con ella, seríamos un mecanismo de acceso al Comercio Nacional (Cabotaje) e Internacional.” (Díaz, R. Febrero 10, 2022. Competitividad y Modernidad: Los principales terminales portuarios del país. Semanario Regional “EXPRESIÓN”)
En ese sentido, es importante priorizar el Plan Nacional de Infraestructura para la competitividad (PNIC), para reducir las brechas vigentes. Según un estudio de la Universidad del Pacífico (2019), la brecha en infraestructura, en el corto plazo asciende a s/117.180 millones, mientras que a largo plazo a s/363.450 millones.
Por otro lado, el Instituto Peruano de Economía (IPE), elaboró el Índice de Competitividad Regional (INCORE 2021), como parte de su esfuerzo por analizar y dar a conocer los avances en el desarrollo económico y social de las regiones del Perú. El INCORE cuantifica la posición relativa de las 25 regiones a través de seis pilares de competitividad: Entorno Económico, Infraestructura, Salud, Educación, Laboral e Instituciones. En relación a la Región Lambayeque señala que no ha había ningún avance ni retrocedo en lo que corresponde a competitividad regional, “por segundo año consecutivo, Lambayeque se ubica en el puesto 6 en el INCORE.” (INCORE 2021).
Al respecto, es importante señalar que nuestras autoridades, en especial, los miembros del Directorio de la Autoridad Portuaria Regional, deben articular todos los mecanismos necesarios para que el Terminal Portuario de Lambayeque continúe siendo una prioridad, de esta manera ubicarnos en los primeros puestos de competitividad regional, en beneficio de todos los lambayecanos.
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(*) Ingeniero Naval, magíster en Gestión Pública y egresado de la Maestría en Administración Marítima y Portuaria.
Una de las tareas de la docencia y de quienes tenemos la responsabilidad de estar en las aulas dizque «enseñando» es comprender, mínimamente, lo que utilizamos como supuesta técnica, estrategia, método o cualquier otro recurso, incluso la vaca Lola. A todo ello «[e]l mapa conceptual […] es una técnica creada por D. Novak y Gowin (1988:19 y ss), quien lo presenta como estrategia, método y recurso esquemático» (Ontoria, 2006, p. 97). Curiosidades que nos dejó los años 90 cuando se introdujo el uso del mapa conceptual (MC) en reducidas separatas de programas de capacitaciones nacional, despilfarrando ingentes cantidades de dinero; sin embargo, estábamos frente a la ambigüedad del creador, o es estrategia o es método. No puede ser dos opciones al mismo tiempo, aunque se haga el mejor esfuerzo por hacernos comprender que un organizador, cuyo origen fueron las carreteras, es significativo para aprender cuando en realidad solo se trata de ser un simple organizador de ideas arbitrarias. Más abajo del mismo discurso se manifiesta que es un «instrumento o medio».
Siguiendo el tenebroso camino de los conceptos, se define que el MC es «un recurso esquemático para presentar un conjunto de significados conceptuales incluidos en una estructura de proposiciones» (Novak y Gowin, 1988:33). Nos acercamos mejor a la idea de organizar significados conceptuales; es decir, se introducía el coloniaje en la escuela para aprender conceptos con fuertes interpolaciones. Para Naisser (1981) es solo un organizador que segmenta ideas y establece jerarquía. Cuando el escolar llega hasta este nivel lo único que ha realizado es discriminar ideas para ordenarlas ya sea verticalmente u horizontalmente, nada más antipático y enajenado que solo haya servido para ello, cuando en realidad los estudiantes aún no procesan los significados conceptuales o son muy evidentes en los textos dados por el docente.
Organizador
Siguiendo la carretera de Novak y en la explicación de Ontoria, también se afirma que los MC «son instrumentos para negociar significados» y lo más peligroso para la cognición humana segregada de todos los privilegios de una buena educación es que «[p]ara aprender el significado de cualquier conocimiento es preciso dialogar, intercambiar, compartir y, a veces llegar a un compromiso» (Ontoria, 2006, p. 101). El atropello conceptual y el sentido trivial del organizador; sin embargo, enfatiza el poder del concepto creado por el mismo Novak al decir que un concepto es «una regularidad en los acontecimientos o en los objetos que se designan mediante un término» (Novak, citado en Ontoria, 2006, p. 102).
No es lo mismo un acontecimiento que un objeto para utilizarlos como categorías y sobre ellas crear un concepto muy relativo del mismo concepto. El límite de los conceptos al utilizarlos para acontecimientos y objetos deja de lado categorías abstractas como los valores que merecen la atención del mismo concepto. Los conceptos son «la forma del pensamiento humano en la cual se expresan las características de los objetos, las relaciones de un objeto dado con otros, su origen y desarrollo» (Skatkin, citado en Barrios, 2006, p. 31); por lo tanto, el campo restringido de Novak nos conduce a organizar conceptos muy relativos y excluyentes de otras categorías más trascendentes que el acontecimiento y el objeto como argumento para el MC.
Utilizar un mapa conceptual bajo la creencia que el escolar maneja conceptos solo como regularidades de los acontecimientos y objetos no permite sostener que el desarrollo del pensamiento crítico se cumpla idealmente, porque el concepto no es para aprenderlo por capricho o por necesidad cuando en realidad no se conoce la utilidad o el sentido abstracto del mismo evita la comprensión absoluta.
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(*) Docente, ganador de las Palmas Magisteriales 2016.
En todos los casos se trata de responder una pregunta. O solo buscar una respuesta. Usted podrá decir que qué fácil, qué irresponsable reduccionismo, pero siempre se ha tratado de eso. La capacidad de formular preguntas implica un entendimiento de la realidad. Desconfía de quien proponga limitar este proceso a repetir cosas ya dichas. Mientras más leemos, más ignoramos. Y la forma de afrontar esa condición es haciéndose preguntas. Cosa que en nuestro país es frecuente y hasta desconcertante.
Esa pregunta que intentarás responder es el corazón de toda tesis. Le llamamos el problema de investigación. Dos tipos de lectura se requieren para plantearlo. La primera es la que todos conocen: fuentes académicas que reportan el conocimiento tal como se encuentra hasta cierto momento. Antes se tenía que bucear en bibliotecas para conseguirlas. Ahora están por todos lados. Tanto que hay que distinguir lo que realmente vale de lo que realmente da pena.
El segundo tipo de lectura es la que hacemos de la realidad. Hacer una tesis implica identificar en ella una situación contradictoria, un elemento paradójico. Es precisamente esa condición la que hace que nuestra pregunta sea una problemática.
Nuestro país, hace mucho tiempo, produce y renueva sus paradojas. Parecieran regresan cíclicamente.
Economía y educación
Paradójicas son, por ejemplo, las recientes declaraciones del gerente general de una conocida AFP: “No vimos el nivel de la pensión que tiene el ciudadano”. Treinta años les tomó darse cuenta lo que desde el primer día se preguntó la gente. Si su tesis elije este eje temático, sobrarían los objetos de estudio. Compare sistemas de pensiones en otros países. Compruebe de qué color se pinta la rentabilidad real anual histórica en lo que va del año. ¿Realmente existe libertad para elegir? ¿Quiénes son los que realmente pueden “elegir”? El artículo 11 de la Constitución afirma que el Estado garantiza el libre acceso a prestaciones de salud y a pensiones. ¿De verdad ocurre eso?
Hacer preguntas implica buscar evidencia empírica. Usted debe saber que en toda ciencia hay matemática. Que la dicotomía que separaba ciencias y letras terminó hace décadas. Hay que dominar la estadística, que no solo es obtener cifras, sino intentar interpretarlas. Las que proporciona Amnistía Internacional, por ejemplo: solo en el 2021, nuestro país reportó un total de 1435 niñas de menores de 14 años que se convirtieron en madres. Otras 140 833 adolescentes y mujeres acudieron a un Centro de Emergencia para denunciar violencia. ¿Qué variables pueden explicar una estructura tan perversa?
Tal vez sean las mismas que mantienen el círculo vicioso de siempre. Un nuevo caso de violación aparece en medios, siempre con más atrocidad que el anterior. Los políticos de turno despliegan su cortina de humo favorita: ¡pena de muerte!, ¡castración química! Y al final, la soledad del olvido. Que lo digan sino los familiares de la niña violentada recientemente en nuestra ciudad. Han tenido que utilizar sus redes para clamar por apoyo psicológico. De la sentencia para el agresor, ninguna novedad.
Evidencia empírica
Con tesis o sin ellas, todos coincidimos en la importancia de la prevención. El valor de la educación sexual integral. Ella sienta las bases para que los niños reconozcan e intenten cambiar el modelo de masculinidad con que se nos educa. En base a estas premisas, se planteó el Enfoque de Igualdad de Género. Una estructura de contenidos para promover derechos y oportunidades, justicia y sobre todo empatía. Igualdad y dignidad para cuestionar los prejuicios que asumen que los hombres son “superiores” a las mujeres.
La Comisión de Educación del Congreso, ¿se habrá tomado el tiempo de leer estos documentos? Difícil. Su mismo presidente, el señor Edras Medina, integrante de la agrupación “Con mis hijos no te metas”, sostuvo alguna vez que el terremoto ocurrido en Chile se trataba de un castigo divino para dicho país “por haber aceptado el matrimonio gay y el enfoque de género”. Hace algunos días, el congresista José Cueto, integrante de la misma bancada, declaraba que el alto porcentaje de violaciones en la selva respondía a una “idiosincrasia diferente”.
Tal vez las creencias son personales. El asunto, sin embargo, es que estos señores son los que han desterrado el enfoque de género de los textos escolares. Los que han dado un zarpazo no solo a la reforma universitaria sino a la educación sexual en los colegios públicos. Son los mismos que acaban de elegir, en una sesión sin debate, a los nuevos miembros del Tribunal Constitucional. Ignoraron los cuestionamientos de la Contraloría y votaron en medio de un inusual “apagón” en los canales de mayor alcance televisivo. Así de oscura ha sido esta nueva repartija. Como a finales de los 90, una vez más se apuntó hacia el copamiento del Tribunal Constitucional. Y ya lo tomaron.
En la práctica, el más profundo conservadurismo se ha enquistado en el poder. Una vez más ganan los que no ganaron las elecciones. El más arraigado y fosilizado carácter conservador que, paradójicamente, es liderado por los dos partidos que se disputaron la presidencia hace un año nomás. Pero si fue ayer cuando firmaban pomposamente pactos para defender la educación, la democracia.
¿Y qué significará realmente eso que llaman democracia y se dice defender? ¿Qué representa cada día para nosotros, que sin representantes en el poder seguimos siendo el pueblo? Ese sería un buen tema para hacer tesis. Hartos de la realidad, tal vez ya no con documentos formales, sino como se hacen los buenos trabajos de campo: saliendo a la calle.
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(*) Sociólogo y docente universitario.
La economía peruana durante la última década se ha caracterizado por su solidez macroeconómica y significativo crecimiento del Producto Bruto Interno per cápita que se ha duplicado entre los años 2000 y 2019. Sin embargo, sostener dicho crecimiento económico requería avizorar reformas estructurales de largo plazo que conlleve a un utópico escenario de mejora de la calidad de vida, quedando postergado en los actuales indicadores económicos por encontrarse sometidos a la incertidumbre política de un gobernante que no tiene en claro la planificación de direccionar los escasos recursos públicos hacia política públicas que conlleve a revertir dichos indicadores económicos negativos sumado a un contexto internacional de presión inflacionaria, crisis energética y el menor crecimiento económico mundial por la crisis bélica entre Rusia y Ucrania.
De acuerdo al Instituto de Estadística e Informática en el mes de febrero el producto bruto interno creció 4,9% con respecto a febrero del año 2021; sin embargo, el empleo adecuado se encuentra en 11.1% por debajo del nivel de pre pandemia; las importaciones de bienes de capital y la confianza empresarial han caído en un terreno negativo que se acumula un año en dicha caída, mostrando el retroceso de la inversión privada que impacta en la no generación de empleo; que unido a la paralización de grandes inversiones mineras como Las Bambas desalienta la inversión y produce un deterioro de las cuentas fiscales del estado.
El empresariado
La confianza empresarial de la economía peruana se encuentra en un escenario adverso y en los mercados internacionales con las medidas planteadas por el legislativo y ejecutivo impacta en la calificación crediticia y reduce el grado de inversión, afectando de esta forma a los bonos peruanos como lo refleja la última caída de la bolsa de valores tras la medida aprobada como el sexto retiro de los ahorros previsionales de las AFP que ocasiona un impacto negativo en la economía peruana.
En los indicadores sociales como la pobreza monetaria para el año 2021 de acuerdo al Instituto de Estadística e Informática la pobreza afectó al 25.9% de la población del país y el índice de precios al consumidor registró la mayor alza en los últimos 13 años al cerrar el 2021 alcanzando el 6.43% explicado por el incremento de precios de alquileres, combustible y electricidad; perdiendo poder adquisitivo los peruanos dado el mayor costo de la canasta básica de alimentos.
El Banco Central de Reserva del Perú a marzo del 2022 proyectó que los indicadores económicos muestran resultados mixtos en su recuperación manteniendo el crecimiento de 3.4% de la economía peruana principalmente por la recuperación del sector minero que tras la crisis internacional se torna al alza los precios de los minerales, impactando positivamente en los términos de intercambio, un menor déficit fiscal y en la balanza comercial superavitaria; así como la recuperación del consumo privado, el empleo y una proyección más adversa del crecimiento de la inversión pública a 4%, dado las elecciones de los gobiernos subnacionales que conllevaría a una curva de aprendizaje de los nuevos gobernantes electos.
Escenario pos pandemia
El futuro pos pandemia para el Perú plantea la necesidad de conllevar a establecer medidas urgentes para reestablecer la senda del crecimiento económico, abordando principalmente tanto los limitantes del crecimiento de la productividad de la economía, así como la alta tasa de informalidad y el déficit de infraestructura productiva; así como el álgido aspecto institucional.
Para lo cual la cruda realidad de las vulnerabilidades que se acentuaron con la crisis de la COVID-19 aún persisten principalmente en la incapacidad de nuestras instituciones; así como la deficiente gestión pública marcada por la insensible corrupción que conlleva a no generar oportunidades de empleo para la población y afectando al clima de negocios; así como lograr una sociedad más eficiente y equitativa; siendo la frustración de la responsabilidad macroeconómica no lograr aterrizar el crecimiento económico hacia una mejor calidad de servicios públicos y por ende mejor calidad de vida.
A este punto es necesario comprender que las frustradas expectativas de la población; así como el desperdicio de la bonanza de los precios internacionales de los minerales y un gobierno de confrontación que no comprende el escenario internacional y la situación interna del país que ocasiona la inestabilidad económica conllevará que sus tropiezos, escándalos y desatinos políticos ocasionarían un futuro nebuloso para la economía peruana. Siendo necesario y urgente empezar a ejecutar reformas estructurales claves tanto para aumentar la productividad, reducir la informalidad y cerrar las brechas marcadas de infraestructura, siendo necesarias para impulsar el sector productivo del país, reducir los costos logísticos e impulsar los índices de producción; así como tener gestores públicos que conlleven a una verdadera reactivación económica con una mejora en la productividad que se traduzca en bienestar de los ciudadanos.
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(*) Economista, con Maestría en Ciencias con Mención en Proyectos de Inversión.
La campaña electoral municipal y regional de octubre próximo comienza a calentar y los postulantes y sus grupos políticos apelan a recursos vetados para ganar adeptos. Aprovechando el día de la madre, muchos candidatos regalaron canastas con víveres a mujeres en actividades claramente proselitistas. La Ley N° 30414 prohíbe que durante las campañas se entregue, prometa u ofrezca dinero, regalos, dádivas u otros obsequios de carácter económico a los electores. La ciudadanía tiene que demostrar cuánto ha madurado en el ámbito político y cuánto ha aprendido de sus errores al apoyar a candidatos embaucadores. Hay que escoger con inteligencia y lucidez las mejores opciones electorales, porque el país no está para más experimentos.
El filósofo, político y escritor italiano Nicolás Maquiavelo decía que “la política es el arte de engañar”. El escritor Paulo Coelho precisaba que “lo peor de una sociedad manipulada por la política es ver a pobres defendiendo a ricos culpables de su pobreza”. Mientras que el dirigente soviético Nikita Kruschev señalaba que “los políticos son iguales en todas partes. Prometen construir un puente incluso donde no hay río”. Traigo a colación estas célebres frases dadas en su momento por estos personajes históricos, pues pese al tiempo transcurrido siguen vigentes en la actual coyuntura política peruana, y con mayor razón cuando está en marcha el proceso electoral municipal y regional de octubre próximo en el país. La campaña ya inició, aunque no con la fuerza que caracteriza a este tipo de lides; y muchos candidatos -poco creativos e innovadores- están utilizando estrategias políticas apelando al populismo barato o a viejas prácticas usadas en el pasado, donde el postulante o el grupo político buscaba posicionarse en el mercado electoral en base a la entrega de dádivas como si ello les fuera asegurar el triunfo. Al parecer los líderes políticos, y la clase política en general, no han aprendido la lección y siguen jugando con las expectativas de la gente, se aprovechan de sus necesidades económicas y recurren de manera muy tenue a la parte emotiva, sensible, para ganar la simpatía del elector. Esta novela ya lo hemos visto en comicios pasados, pero hoy se vuelve a repetir, aunque ya no con el desparpajo de antes, sino empleando métodos más sutiles, pero igual de vergonzosos e indignantes.
Estamos a solo cinco meses de este plebiscito popular, donde elegiremos a las nuevas autoridades de los gobiernos subnacionales (municipalidades y gobiernos regionales), y los aspirantes que buscan ganar adeptos para consumar con éxito esta pretensión, no pierden el tiempo y han comenzado a intensificar sus campañas, algunos con mayor energía que otros. Pero en este comienzo muchos partidos políticos están recurriendo a prácticas vedadas del pasado que han merecido el rechazo unánime de la sociedad, pues sus candidatos han comenzado a regalar a mano suelta seguramente para tratar de fidelizar con el elector, y lo hicieron justamente en una fecha importante del calendario como es el día de la madre, donde entregaron canastas con víveres y otros presentes. No tendría nada de malo si esta persona -ahora convertido en candidato- siempre ha tenido este tipo de desprendimientos con sus vecinos, o si siempre ha ayudado sin ningún interés de por medio; pero si ahora lo hace motivado solo por alcanzar el poder político sería muy reprobable y asqueroso. Como se sabe, en aras de salvaguardar la libertad del voto, así como los principios de igualdad y equidad en los procesos electorales, el Congreso de la República aprobó la Ley N° 30414, del 17 de enero de 2016, a través de la cual se incorporó el artículo 42 de la Ley de Organizaciones Políticas, Ley N° 28094, estableciendo la prohibición que durante las campañas electorales se entregue, prometa u ofrezca dinero, regalos, dádivas u otros obsequios de carácter económico, de forma directa o a través de terceros, y se fijó una multa de 100 UIT, así como la exclusión del candidato infractor.
El antecedente
Justamente César Acuña Peralta fue excluido de la campaña presidencial del 2016, por haber incurrido en una falta grave al violar el reglamento del Jurado Nacional de Elecciones, tras dar dinero en efectivo a los electores. Aunque esta norma fue modificada el 2017 por la Ley N° 30689, se mantiene la figura de la exclusión directa del candidato, siempre y cuando reincida en la conducta y el monto de las dádivas sean mayores a S/ 8,100. Todo proceso que conlleve a la elección de nuestros gobernantes debe tener como condición sine qua non la expresión auténtica, libre y espontánea de los ciudadanos para apoyar a determinado partido o candidato. En tal sentido, los ciudadanos no deben verse sometidos a influencias de ningún tipo que podrían derivar de prácticas del clientelismo electoral, al ejercer su derecho de sufragio. Qué duda cabe que las elecciones son la piedra angular de la democracia representativa, pues a través de ella los gobiernos y los elegidos legitiman su mandato. Universal Rights Group en un estudio sobre “Elecciones libres y justas” señaló: “Donde las leyes electorales son sólidas, y donde las comisiones, los procesos y los mecanismos electorales son fuertes, una elección exitosa puede encaminar a un país hacia la democracia a largo plazo, la estabilidad y el disfrute mejorado de los derechos humanos. Pero donde la infraestructura electoral nacional es débil o está abierta al abuso, la desconfianza, el agravio y la ira pueden crecer rápidamente” (https://www.universal-rights.org/).
Progresivamente todo espacio público y con impacto visual (paredes de viviendas, paneles y buses) será aprovechado por los aspirantes para estampar su nombre con los colores del movimiento político al que representa, y lanzar alguna propuesta que jale la mirada de los ciudadanos, no importa si una vez en el cargo lo cumple o no. En esta campaña hay que estar con los ojos bien abiertos para no ser sorprendidos por los charlatanes de la política, que ofrecerán el oro y el moro con tal de ganar votos. También vemos en el partidor a los personajes camaleónicos de la política, aquellos que han pasado de un partido a otro con suma facilidad, poniendo en tela de juicio su integridad ética y moral, y hoy han sido reciclados para esta contienda. Indigna ver, por ejemplo, que exalcaldes, excongresistas y exfuncionarios públicos que han tenido la alternativa de gobernar, que en su momento tuvieron el poder en sus manos para cambiar la situación de sus jurisdicciones, para mejorar las condiciones de vida de sus habitantes; y que hicieron muy poco o casi nada, hoy salen de sus cuarteles de invierno para pedir una vez más el respaldo del electorado, sin hacer un mea culpa y reconocer sus errores. Muchos retornan a esta justa muy orondos y seguramente pondrán mil excusas para no admitir su incapacidad e ineficiencia en el cargo que ostentaron; pero el pueblo sabio sabrá juzgarlos de manera implacable en las urnas. No más saltos al vacío.
Madurez ciudadana
El proceso del domingo 2 de octubre será una nueva oportunidad para demostrar cuánto hemos madurado como ciudadanía en el ámbito político, cuánto hemos aprendido de nuestros errores al apoyar con nuestro voto a candidatos embaucadores, que una vez que accedieron al poder se olvidaron de sus raíces y de sus promesas. Esta será una ocasión especial para poner a prueba nuestra capacidad de inteligencia y lucidez mental, para apostar por las mejores opciones electorales y no caer en la misma rutina de cada cuatro o cinco años; es decir, elegir al outsider, por aquel que rompe esquemas en la campaña y plantea propuestas de corte populista que suenan bien al oído, pero muchas veces no se pueden ejecutar. O contentarse con el “menos malo”, o como ha ocurrido en los procesos de los últimos 30 años, cuando estaba vigente la cuestionada reelección: “roba, pero hace obra”, en alusión a muchas autoridades que hicieron de la política un modus vivendi. La verdad es que no estamos para más experimentos ni para hipotecar el futuro de millones de personas, después de tantos desencantos, de equivocaciones graves, de elegir a autoridades que terminan siendo una total decepción y atrapados en la telaraña de la corrupción.
Ser elegido alcalde o gobernador es un enorme reto y responsabilidad para con sus coterráneos, se convierten en las primeras autoridades de un territorio por el cual deben velar siempre, ellos tienen que ser gestores por excelencia para arrancar presupuestos del Estado para la ejecución de obras vitales para el desarrollo de sus ciudades o regiones. Lamentablemente muchos de quienes llegan a estos cargos de representación equivocan la función encomendada, se desvían del objetivo central y abusan de su posición de dominio para enriquecerse con los recursos del Estado, o para favorecer a su círculo de amigos y familiares con obras o puestos de empleo. Un panorama complicado que se ha hecho muy común en el país, lo cual deviene generalmente en actos de corrupción. Por ello, todo ciudadano tiene que interesarse por indagar el pasado y presente de los candidatos, conocer sus cualidades morales y éticas, si tienen cuentas pendientes con la justicia, porque ello será vital en el desempeño que tengan como autoridad. Como advierte Rolando Arellano en su libro “Vamos a comprar un político”: “La mayoría de ciudadanos pone más interés y cuidado en la elección de la próxima refrigeradora o televisor que compremos, que en la elección de la siguiente autoridad de nuestra ciudad, región o país. Los peruanos nos hemos vuelto mejores compradores y no nos dejamos engañar por las ofertas; pero eso no ha sucedido aún con la población en su función de ciudadanos, y votamos por olfato, por descarte o por obligación”.
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(*) Licenciado en Ciencias de la Comunicación y Primer Vicedecano del Colegio de Periodistas de La Libertad.
El retiro cada vez más cercano de las actuales autoridades municipales en la región Lambayeque viene apurando la convocatoria de procesos selectivos para la contratación de bienes y servicios, principalmente para la ejecución de obras, donde sus empleados de confianza hacen denodados esfuerzos para concretarlos, en muchos casos direccionando su adjudicación y, de esta manera, incrementar la corrupción en esta parte del país.
De acuerdo al Sistema Electrónico de las Contrataciones con el Estado - SEACE, se puede advertir las paulatinas convocatorias que vienen realizando las comunas de la región Lambayeque, en su mayoría, para contratar la ejecución de obras en cada una de las jurisdicciones, para lo cual los burgomaestres nombran los comités se selección preferentemente conformados por expertos independientes y funcionarios de su confianza, quienes utilizando mecanismos a todas luces vedados, elaboran las bases con algunos candados escondidos, para luego de evaluar las ofertas presentadas por los postores, lograr que estas en su mayoría, sino son admitidas, sean descalificadas subrepticiamente aprovechando los requisitos sesgados para lograr el objetivo de otorgar la buena pro al postor previamente acordado.
La forma de consumar el hecho
La radiografía de las corruptelas en las que incurren los comités se encuentra plasmada en el de admisión, evaluación, calificación y adjudicación de la buena pro de cada uno de los procesos, las mismas que obligatoriamente tienen y deben ser publicadas en el SEACE, donde con meridiana claridad se evidencian las malas mañas que aplican los comités y los estropicios que estos ocasionan al descartar cuanta oferta que hubiera que admitir y, si en esta etapa no logran su propósito furtivo de bajarse la oferta, sin duda en la siguiente etapa de su evaluación, una a una pasarán a mejor vida producto de la acuciosidad desmedida de estos miserables operadores de la corrupción.
El direccionamiento en su cabal medida
Consumados los hechos previos al insano accionar de estos personajillos de quinta, proceden a manipular sistemas informáticos y ponen al postor direccionado en un lugar expectante en el orden de prelación, para luego de seguir escrudiñando y tratando de hallar en el acervo documental contenido en la oferta de los postores sobrevivientes, sino son por errores de forma, alevosamente deciden sacarlos de carrera buscando alguna inconsistencia que no resulta ser tal, pero les sirve para que de un plumazo, hagan constar en el acta del proceso la palabra recurrente “descalificado”, continuando con su orgía de desatinos con la adjudicación al participante que, con un acuerdo previo bajo la mesa, favorecerlo con la adjudicación de la buena pro sin reparo alguno.
La implicancia de un hecho de corrupción
En primer lugar hay que analizar qué calidad moral tiene un corrupto. La conclusión imperativa y razonablemente establecida es: Un corrupto es tal cual, por consiguiente es un enano mental para hacer el bien, que no solo no tiene valor para vivir, sino que los valores de la ética y la honestidad que le otorgan un estatus moral a un ser humano, son solo una utopía para ellos y una forma de vivir constantemente apropiándose de lo ajeno, utilizando para tal fin sus artimañas bien diseñadas, y de esta forma lograr con eficacia robarse los dineros estatales.
En este contexto, la implicancia de un hecho corrupto, siendo un delito tipificado como un crimen organizado, también es pernicioso con implicancia directa respecto al arrebato sistemático de los dineros asignados por el estado para beneficio de la ciudadanía, los cuales bajo argucias y estrategias soterradas son arrebatados vilmente por los corruptos burócratas que, sino ostentan el poder, operan en favor del que lo tiene, en este caso, la autoridad de turno, que en la mayoría de los casos es quien dirige y decide las estrategias para concertar y consumar el hecho corrupto a su favor.
(*) Especialista en Contrataciones del Estado.