El reconocido empresario Humberto Cannata Ganoza falleció hoy, dejando un gran legado para la gastronomía chiclayana, después de fundar en 1973 su primera tienda, a la que junto con su esposa, Nelly Rázuri, bautizó con el nombre de Wantán, en la calle Alfredo Lapoint.
A lo largo de 50 años el negocio se ha caracterizado por ofrecer insumos orientales y preparar los hornados más tradicionales de Chiclayo, sobre todo para las fiestas de fin de año.
La historia comenzó mucho antes, cuando Humberto Cannata y su socio, Ramón Wong, administraban el famoso chifa Kuo Man, en la avenida Luis González.
Contrario a lo que muchos han creído, don Humberto Cannata fue de origen italiano, pero se convirtió en experto cultor de la cocina oriental en el país, alcanzando nombre propio y trascendiendo fronteras.
Su aporte a la cultura gastronómica de Lambayeque fue reconocido por el gobierno regional y la Municipalidad Provincial de Chiclayo.
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