Chiclayo fue sede de la última réplica de la 28° edición del CADE Universitario, actividad que reunió a más de 500 estudiantes de la región norte en el campus de la Universidad Señor de Sipán – USS.
Una de las conferencistas invitadas fue Mariela Noles Cotito, docente de los cursos de Ciencia Política, Sociología y Discriminación y Políticas Públicas del Departamento Académico de Ciencias Sociales y Políticas de la Universidad del Pacífico.
La profesional posee en máster en Derecho por la University of Pennsylvania y másteres en Estudios Latinoamericanos y en Ciencia Política por la University of South Florida. Las investigaciones realizadas por la profesional incluyen temas como no discriminación, igualdad de género, inclusión social, género y políticas públicas, entre otras. En la actualidad trabaja en políticas de etnicidad en América Latina y la legislación que promueve los derechos de las poblaciones afrodescendientes de la región.
Derechos humanos y universidades
Abordó los avances en materia de derechos humanos en el país y el rol de las universidades y de los jóvenes para consolidar ciudadanía y un país más justo e igualitario.
“Creo que desde el lugar que ocupamos en la sociedad sea como estudiantes, como profesionales, como trabajadores, una de las cosas más importantes que nos falta, dentro de nuestra gran diversidad, es mirarnos un poco más como personas, como humanos, los unos a los otros; estamos muy centrados en nuestros propios intereses, en nuestra propia vida, en el día a día, todo ello hace que empecemos poco a poco a perder de vista cuáles son verdaderamente nuestras necesidades, particularidades o cuáles pueden ser las similitudes que tenemos con el otro”, señaló.
Noles Cotito considera que esa falta de empatía, ese desapego con las personas más próximas es una de las grandes limitantes que impide consolidar los derechos humanos entre los peruanos, para tener una sociedad de igualdades, sin discriminación y aceptando en el otro su importancia para nuestra propia existencia.
Frente a ello, refirió que espacios como el CADE Universitario, en el que se promueve que los estudiantes se tomen un momento dentro de sus agitadas agendas para mirar y dialogar sobre lo que está pasando en el Estado y todos sus problemas y cuál puede ser su rol para contribuir, es una estrategia importante, es una forma de mucha valía para acercar a los jóvenes a estos problemas a través del diálogo sincero y con sumo respeto.
“La universidad está profesionalizando a los jóvenes, pero a la vez debe de llevarlos a su condición de humanos, por ejemplo, enseñarles a los jóvenes que estudian las ciencias económicas que detrás de los números hay personas, hay humanos. En el derecho, obviamente hay que trabajar con las normas con las leyes, pero valdría la pena mirar un poquito más y preguntarnos cuál es el impacto de las normas, de las nuevas legislaciones en diferentes poblaciones presentes en el país”, acotó.
Ideales de igualdad
Dijo que los jóvenes en el país son un elemento valiosísimo para generar ideales de igualdad. “Creo que a partir de este grupo etario se puede generar proyectos o la creación de grupos donde se comparta conocimientos, la promoción de la colegialidad, es decir trabajar como colegas de forma coordinada y sostenida buscando siempre la consolidación de ideales de igualdad y de respeto mutuo”, señaló.
Dirigiéndose a los jóvenes les recomendó que escuchen su voz, pues hay un gran valor en la voz de los jóvenes, ellos son los protagonistas del hoy y también del mañana.
“Y para todos nosotros, los adultos, decirles que ciertamente, tenemos grandes retos por delante en materia de derechos humanos y que somos responsables de lo bien o mal que esté nuestra sociedad en esa materia. Mi trabajo académico con la sociedad me hace saber que aún hay mucho esfuerzo que imprimir a nuestras voluntades si caso deseamos que las nuevas generaciones encuentren un país más lejos de las desigualdades, pero más cerca de la cooperación, la ciudadanía y el respeto por el otro”, dijo.
Tras una minuciosa evaluación con estándares internacionales, la Universidad Señor de Sipán – USS, recibió la certificación Great Place to Work, convirtiéndose en la primera empresa lambayecana en alcanzar tan importante distinción, lo que la ubica en uno de los mejores lugares para trabajar en el país. En ceremonia especial realizada en su campus, las autoridades académicas y administrativas develaron la placa que certifica tan importante avance.
De acuerdo al diagnóstico elaborado para la certificación, el 81 % de los colaboradores de Universidad Señor de Sipán dicen que este es un excelente lugar para trabajar en comparación con el 75 % de los colaboradores de las empresas del mercado.
A ello se suma que el 78 % de los trabajadores se preocupan por sus compañeros; el 77 % reconoce que los líderes confían en que las personas harán un buen trabajo sin tener que estar supervisándolos; el 83 % siente que su participación es importante y que hace una diferencia en la organización, el 75 % cree que las personas están dispuestas a hacer un esfuerzo extra para hacer el trabajo y el 81 % señala que cuando ingresaron a la organización les hicieron sentir bienvenidos.
Compromiso
“Gracias a cada uno por colaborar y por su compromiso hacia nuestra marca universitaria. El trato en la universidad siempre ha sido amical, pero no solo se trata de tener un buen trato. Para que este sea un excelente lugar de trabajo se requiere la confianza en la organización, en los líderes jefes y en los propios compañeros. En ese proceso de transición, implementar esta nueva cultura nos costó trabajo, pues había que capacitar y entrenar a los líderes, para que ellos comprendan que el trato humano no solamente está en los libros. Se habla mucho de que el activo más importante no consta en los balances contables, es el talento la moneda que más brilla en la organización y para ello trabajamos para desterrar el famoso dedo castigador”, señaló Pedro Jaramillo Arica, director de Gestión de Talento Humano de la USS.
Menciona que para la universidad la certificación es un premio al esfuerzo de los trabajadores.
“Este es un indicador de que los trabajadores están contentos. Ser un lugar excelente para trabajar es un indicador determinante en las acciones de nuestras metas a corto y largo plazo. Great Place to Work está presente en 50 países del mundo en los cinco continentes y esto significa que en el Perú existen 55 empresas que el año 2022 han sido nominadas como las que han logrado la excelencia como lugar de trabajo. Decir que en Lambayeque somos la única marca, es un privilegio por el esfuerzo y dedicación de cada uno de los trabajadores por creer en nosotros. Nos fortalece porque este premio certifica que somos una empresa que está presta a liderar el mercado con el buen trato, el buen servicio, contribuyendo al desarrollo de la persona como ser humano. Saber cómo piensa, qué siente y cómo se comporta un trabajador nos permite acercarnos más a él”, enfatizó.
Gratitud
Durante la ceremonia, el rector de la universidad, Huber Rodríguez Nomura, entregó un reconocimiento especial al arqueólogo Walter Alva Alva, incorporado como Doctor Honoris Causa por la USS y quien desde la fundación de la casa de estudios ha dado permanente apoyo.
Del mismo modo se distinguió a la periodista Rosa Chambergo Montejo, reelegida como decana del Colegio de Periodistas de Lambayeque para el período 2024-2025, por su identificación con el quehacer universitario.
También fue reconocido el presidente de la centenaria Cámara de Comercio y Producción de Lambayeque, Olivio Huancaruna Perales, al ser uno de los referentes sobre el desarrollo empresarial e institucional en el departamento.