Con el fin de promover la indagación en las diversas áreas de participación en el que se proponen explicaciones y diversas alternativas de solución, basadas en la evidencia el pasado 29 de agosto, se llevó a cabo en el C.E.P. Santa María Reina, la XXV Feria Escolar Nacional de Ciencia y Tecnología.
La Madre Aleyda Alejandrina Carrasco Correa, Directora, en coordinación con la maestra Sandra Tuñoque Tenazoa, responsable del área de Ciencia y Tecnología, dio la bienvenida a las diferentes autoridades de la GRE, UGEL y autoridades universitarias, manifestó que “Eureka busca promover el desarrollo de la cultura científica en el Perú, con las estudiantes de Educación Secundaria, Primaria e inicial. Luego, se escuchó al Dr. Víctor Gonzales Soto, especialista en Ciencia y Tecnología de la GRE.
Los proyectos destacados fueron: en la Categoría “I”, Nivel Inicial: “Ascensor mecánico de agua” de Arias Neciosup Isabella: 1er Puesto, “Biodegradables para cuidar el medio ambiente” de Fernández Gómez Mariana y “Gomitas contra la anemia” de Guerrero Sila Diana, 2do Puesto.
Categoría “A”, Nivel Primaria: “Agua segura para Lambayeque: Purificación de agua mediante filtro a base de cáscara de huevo”, de Antonella Sofía Chávez Nazario y Luana Mariel Díaz Zegarra. 1er Puesto, “ Bioplástico de cáscara de mandarina” de Rafaela Pantoja Pretel, Segundo Puesto, “Jabón lavavajilla ecológico de cáscara de huevo, para el cuidado de la casa común” de la estudiante Jara Serrano Emma Kristell, el Tercer Puesto.
Categoría “B”, Nivel Primaria: “Gomitas caseras ricas en colágeno natural”, de Bances López Lixue, 1er Puesto, “Spray ecológico antiácaros” de Sánchez Ugarte Valeria, 2do Puesto, “Desodorante casero orgánico” de Monteza Torres, Mía, 3er Puesto. “Minigenerador de energía eólica” de Raphaela Vílchez Medina, 1er.Puesto, “Eco horario escolar:Una app escolar ecológica que reduce el uso de papel y energía” de Bianka Chiclayo García,2do Puesto.
Categoría “C”, Nivel Primaria: “Platos biodegradables a base de cascarilla de arroz”de Vania Puican Reque y Luciana Quiroz Piscoya, 1er Puesto, “Elaboramos yogurt casero a base de leche de cabra para mejorar el sistema inmunológico” de Alondra Aldana Arrascue y Abbygail Flores Carrasco, 2do Puesto, “Elaboramos a base de fruta el suplemento económico para fortalecer nuestro cuerpo” de Adriana Aguirre Herrera y Mayra Yafac Castro, 3er Puesto.
Categoría “C”, Nivel Primaria: “Energía biofotovoltaica para encender nuestras luces” de, Illary Minchán Dávila, 1erPuesto, “Elaboramos un purificador de aire casero a base de plantas” de Andrea Díaz Quiroz, 2do Puesto.
Categoría “D”, Nivel Secundaria: “ Activación térmica de la cascarilla de arroz para la remoción de arsénico en la región Lambayeque” de Dalessia Visconde Chirinos, 1erPuesto,”Formulación de jabón artesanal con hongos silvestres comestibles, propiedades naturales para el cuidado de la piel” de Isabella Quilcate Núñez y Sol Quiñones Guerrero, 2do Puesto.
Categoría “D”, Nivel Secundaria:” Invernadero inteligente” de Brissia Távara Huamán y Rafaela Linares Jiménez. 1er Puesto, “Energía que viene del mar: Olas que iluminan el futuro” de Fabiana Becerra Villasís y Ammie Vega Dávila, 2do Puesto.
Categoría “D”, Nivel Secundaria: En Ciencias Sociales “Museo virtual intercultural Lambayeque-SMR de Florencia Panana Molina y Luana Odar Supo, 1er Puesto, “Fortaleciendo la economía local a través de la artesanía en el distrito de Mórrope” de Cielita Santamaría Álamo y Kiara Zamora Díaz, 2do Puesto, “Peruanas del Siglo XXI: Reescribiendo la historia con voz femenina” de Mía Cumpa Vílchez y Camila Contreras Vegas, el 3erPuesto.
Categoría “E”, Nivel Secundaria, En Ciencias Sociales “Revalorando el legado y hazañas históricas de José Abelardo Quiñones Gonzales: El héroe de Alas” de la investigadora Isabella Albarca Arriarán, 1er Puesto, Aplicación de la técnica prehispánica cámara de relleno en la construcción sostenible” de María del Rosario Díaz Díaz y Carolina Carlos Samamé, 2do Puesto, “¿Primer historiador peruano o traidor a la memoria indígena? Revisión crítica del inca Garcilaso de la Vega” de Jimena Guevara Guevara, 3er Puesto.
Categoría “E”, Nivel Secundaria, En Soluciones Tecnológicas: “Diseño de un sistema ecológico basado en bioelectricidad vegetal y fitorremediación con indicadores naturales para el tratamiento y validación de agua contaminada” de Jocelyn Maldonado Huancas y Ada Rojas Porras, 1er Puesto, “Desarrollo de un sistema piezoeléctrico para la producción de energía eléctrica” de Alison Mendoza Gamarra y Andrea Arrué Zapata,2doPuesto, “Implementación de un desalinizador de agua de mar con energía solar y respaldo energético que permite abastecer de agua dulce a la población del distrito de Mórrope, provincia de Lambayeque región Lambayeque-Perú” de Arianna Dulce Saavedra Santisteban y Luciana Solange Villena Baca, 3er Puesto.
Madre Directora Aleyda Alejandrina Carrasco Correa, agradeció a los miembros del jurado calificador, catedráticos especialistas en Ciencia -Tecnología y Ciencias Sociales, quienes asumieron un arduo trabajo para seleccionar, calificar y pasar a la siguiente etapa. Participaron estudiantes de los 3 niveles educativos: Inicial, Primaria y Secundaria, donde se notó mucho entusiasmo, creatividad, esfuerzo y pasión, debido a la competitividad y a la calidad de proyectos presentados, demostrando así que la ciencia está en todo, principalmente en sus avances. Un agradecimiento muy especial a los maestros, por sus constantes innovaciones con mucha dedicación. Asimismo, a los Señores Padres de Familia, por su apoyo incondicional en estos maravillosos y asombrosos proyectos, compartidos en sus hogares- enfatizó nuestra querida Madre directora.
“No hay camino para la paz, la paz es el camino” (Ghandi)
En medio de los conflictos que atraviesan hoy al mundo -perpetrados por gobiernos opresivos que lideran invasiones, desalojos, deportaciones y persecuciones contra personas en condiciones de vulnerabilidad ante la mirada internacional-, el Día Internacional de la Paz corre el riesgo de pasar desapercibido una vez más.
La paz no suele figurar en presupuestos estatales ni en planes de gobierno, pero sin ella no existen condiciones para que las sociedades crezcan, progresen ni logren lo que nuestra dignidad humana merece.
Si llevamos la mirada a nuestro país y a la región Lambayeque, descubrimos que la paz se nos escapa de maneras silenciosas: cuando la violencia doméstica fractura hogares; cuando en las escuelas las mujeres y niñas aún enfrentan estereotipos y techos de cristal; cuando en el trabajo persisten abusos de poder disfrazados de liderazgo; cuando en las calles la falta de respeto a una simple norma de tránsito genera caos y deteriora nuestro ánimo; o cuando menospreciamos el rol vital de los bosques secos que caracterizan esta región, tan frágiles pero razón de nuestra resiliencia climática. Nada de esto es paz, y sin embargo estas son las realidades que vivimos a diario.
Hace 18 años, desde la Red Internacional de Estudiantes por la Paz (Red Espaz Chiclayo), tuvimos una certeza: ningún objetivo social, económico o cultural puede alcanzarse sin una cultura de paz que lo sostenga. Lo que para algunos sonaba a discurso religioso, idealista o ingenuo, para nosotros era un diagnóstico claro: cuando la paz no se garantiza, todos los demás aspectos de la vida humana comienzan a desmoronarse.
Nacimos como un grupo de voluntarios y seguimos siéndolo, porque creemos que, más allá de nuestras metas personales, tenemos un deber moral con el lugar donde vivimos. Empezamos hablando, dialogando, escuchando a nuestros mayores y consultando a instituciones académicas. Con el tiempo, ese ejercicio de reflexión se convirtió en acción: programas educativos, foros, alianzas, proyectos sociales, participación en campañas y representación en espacios nacionales e internacionales. Todo ello para defender la paz y denunciar aquello que la amenaza: la injusticia, la violencia y la negación de derechos.
Hoy, al cumplir 18 años, la Red Espaz se mantiene como una organización independiente, sin agenda política ni afiliación religiosa, abierta a la diversidad y sustentada en un principio esencial: en nuestras diferencias debe prevalecer el entendimiento y el respeto mutuo.
El Día Internacional de la Paz no puede ser solo una fecha en el calendario. Debe ser un recordatorio de que sin justicia, sin dignidad y sin respeto por la vida, no existe paz posible. Y que construirla es una tarea diaria, colectiva y urgente.
Desde Red Espaz, reafirmamos nuestro compromiso de velar por los derechos de las personas, contribuir al desarrollo juvenil mediante programas formativos y promover la salud como un derecho universal. Asimismo, se destaca el proyecto “Sonrisas Brillantes”, que beneficiará a más de mil niños de Lambayeque gracias al auspicio de la Unión Europea, llevando atención y esperanza a quienes más lo necesitan para mantener una salud bucal saludable de manera gratuita.
Un café por la paz: Jóvenes que transforman realidades
Es un conversatorio, iniciativa planteada en el marco del mes del Día Internacional de la Paz, que reúne a estudiantes de secundaria y universitarios en un espacio de diálogo cercano, amigable y formativo. La meta es simple pero trascendente: motivar a los jóvenes a cultivar valores, fomentar la ayuda social y descubrir en la conversación una herramienta para el cambio. Todo ello desde la gratuidad y el voluntariado, porque creemos que la paz se aprende, se practica y se comparte.
Los dos primeros conversatorios fueron realizados en la I.E. “Santísima Virgen de la Puerta” en el distrito de Saltur, y en la Institución Educativa Emblemática “Colegio Nacional Santa Lucía”, patrimonio cultural de Ferreñafe; espacios donde los jóvenes lograron reflexionar sobre la importancia de promover la cultura de paz y apostar por sus proyectos de vida. En tiempos de desafíos globales, iniciativas como estas nos recuerdan que la paz no es una utopía distante, sino una tarea diaria. Y que en cada joven comprometido late la posibilidad de construir un Perú más justo, solidario y humano.
Asimismo, consideramos que sin paz no hay desarrollo; motivo por el cual invitamos a la sociedad civil, los voluntarios, a las autoridades, funcionarios públicos del Perú y del exterior a promover la cultura de paz, respetar los derechos humanos, y construir juntos sociedades justas, pacíficas e inclusivas para lograr la igualdad de oportunidades y justicia social.
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(*) Comunicadores.
El Distrito Rotario 4465, que agrupa a 76 clubes desde el Callao hasta Tumbes, en costa, sierra y selva, impulsa proyectos de gran impacto en diversas áreas del desarrollo humano, gracias al apoyo de la Fundación Rotaria con inversiones que van desde 30 mil hasta 400 mil dólares. Así lo informa Liliana Soberón Furutani, presidenta del Comité Distrital de la Fundación Rotaria, quien destaca la importancia de la participación activa de los clubes y del fortalecimiento de alianzas para transformar comunidades.
“Estamos trabajando con siete áreas de interés que nos están permitiendo hacer proyectos de gran impacto. Como mínimo, se trata de iniciativas de 30 mil dólares, que pueden llegar hasta 400 mil. Los clubes trabajan identificando necesidades de acuerdo con las demandas de las poblaciones y de las personas que nos contactan”, explica Soberón Furutani.
El Distrito 4465, conformado por unos 1380 rotarios en la costa, sierra y selva norte del país, concentra sus esfuerzos en educación, salud, acceso al agua, desarrollo comunitario y lucha contra enfermedades. Uno de los objetivos globales de Rotary, recuerda la dirigente, ha sido históricamente la erradicación de la polio. “Para el año 2020 pensábamos que ya terminábamos con esta lucha porque solo teníamos registrados dos casos en el mundo. Sin embargo, con la pandemia hubo un retroceso y se presentaron más contagios. Ahora esperamos lograr la meta de eliminar la polio de la faz de la tierra”, señaló.
La dirigente rotaria enfatizó que esta campaña global ha enfrentado obstáculos por factores religiosos, políticos y culturales, particularmente en algunos países africanos. “Hubo un relajamiento en el proceso, pero estamos retomando las riendas para alcanzar el objetivo”, afirmó.
Agua y paz, prioridades actuales
Soberón Furutani resalta también la prioridad que representa el acceso al agua potable en las comunidades. “A nivel nacional uno de los grandes problemas es la calidad y acceso al agua. Es una de las grandes metas que tenemos, porque el agua está directamente relacionada con la salud, la educación y la paz en las comunidades”, subraya.
En ese sentido, indica que Rotary también trabaja en lo que se denomina paz positiva, un concepto que busca generar cohesión social a través de la satisfacción de necesidades básicas. “Nosotros nos dedicamos a trabajar en la paz positiva, que es la acción de las personas para llevar tranquilidad a sus comunidades. Resolver problemas como el acceso al agua es parte de ese camino”, expresa.
Financiamiento y estructura
Consultada sobre el financiamiento de estos proyectos, Soberón Furutani precisa que Rotary se sostiene gracias a las aportaciones de sus miembros y a las actividades organizadas por cada club. “Somos voluntarios que pagamos una membresía anual que nos hace parte de esta red global. Además, realizamos actividades económicas que permiten reunir fondos. Cada club aporta a la Fundación Rotaria y, gracias a ello, podemos ejecutar proyectos de impacto”, explica.
La Fundación Rotaria, además, tiene un asiento en las Naciones Unidas, un reconocimiento a su rol histórico en la construcción de la paz mundial. “Un grupo de rotarios formó parte del movimiento inicial que dio origen a la ONU, y hasta hoy tenemos un espacio reservado en sus reuniones”, recuerda Liliana Soberón.
El papel de Lambayeque
El norte del país, y en particular Lambayeque, ha tenido un rol protagónico en el movimiento rotario. “Lambayeque ha sido muy representativo en nuestro distrito. Ha tenido buenos líderes que han llegado a ser gobernadores y los clubes de la región son sólidos y antiguos. El Rotary Club Chiclayo, por ejemplo, tiene alrededor de 96 años”, destaca.
Actualmente, Lambayeque cuenta con diez clubes que trabajan en línea con los objetivos distritales y globales. Según Soberón Furutani, su antigüedad y solidez hacen que la región sea un referente dentro de Rotary en el Perú.
Juventud y alianzas estratégicas
Uno de los desafíos más importantes para el movimiento rotario es la participación de las nuevas generaciones. Para ello, los clubes del Distrito 4465 han establecido alianzas con universidades, colegios e instituciones colaboradoras. “Estamos generando proyectos atractivos para que los jóvenes se sumen. Ellos son los semilleros de voluntarios y necesitamos que se involucren en esta lucha por cambiar la realidad local”, sostiene.
En esa línea, Soberón Furutani informa que para enero se tiene programada una feria de proyectos en la que se presentarán al menos 36 iniciativas. “En estos encuentros participan rotarios de otros países, quienes deciden en qué proyectos colaborar. De ellos depende gran parte del financiamiento, pues la cooperación internacional es vital para que los proyectos se concreten”, puntualizó.
Otro mecanismo clave es el hermanamiento entre clubes peruanos y del extranjero, que permite unir esfuerzos para ejecutar campañas médicas, donaciones y programas sociales. “El hermanamiento no solo genera amistad y compañerismo, que son bases del rotarismo, sino que nos permite trabajar en áreas de interés comunes y dar continuidad a los proyectos”, señala la dirigente.
Gracias a estas alianzas, iniciativas locales pueden recibir apoyo técnico y financiero internacional, lo que multiplica su impacto en comunidades vulnerables.
Finalmente, Liliana Soberón hace un llamado a la ciudadanía a sumarse a los esfuerzos rotarios. “Les diría que se interesen por ser solidarios con la comunidad, que tratemos de trabajar por nuestra región y hagamos algo por cambiar nuestra realidad. Cada uno de nosotros es actor de la vida comunitaria y si no lo hacemos nosotros, nadie vendrá a hacerlo por nosotros”, subrayó.
La dirigente remarca que Rotary es una institución de servicio con más de cien años de historia, que ha demostrado ser capaz de incidir en temas globales y, al mismo tiempo, atender necesidades concretas de comunidades locales. “Nuestro mensaje es claro: juntos podemos cambiar este lugar y transformar vidas”, concluye.