up

EN EL PERÚ: La libertad de Expresión está en peligro

Escribe: Rosa Amelia Chambergo Montejo (*)
Edición N° 1240

El miércoles último sostuve una entrevista con los periodistas de Radio Programas del Perú – RPP, en Lambayeque, Ruperto Arroyo y Henry Urpeque.

Su objetivo fue preguntarme sobre la posición del Colegio de Periodistas de Lambayeque frente a los constantes ataques del Ejecutivo y en particular del presidente de la república, Pedro Castillo Terrones, contra los periodistas de nuestro país. Al respecto respondí que el periodismo nacional rechaza las actitudes irrespetuosas a la labor informativa, que se han evidenciado, nuevamente en los últimos días.

El país sabe que lo sucedido hace unos días con la afirmación de Pedro  Castillo de que el periodismo es un “chiste” no es un hecho aislado, sino que se suma a los ataques que desde el partido de gobierno se ha dado a los medios de comunicación y periodistas desde la campaña electoral, a los maltratos de la seguridad personal del presidente y a las intenciones de marcar una agenda informativa o estandarizar los contenidos, como la negativa inicial de solo limitar las declaraciones y coberturas a la señal de TV Perú.

Hay también un componente que puede dejarse de lado y es el que los ministros, incluido el titular de la Presidencia del Consejo de Ministros – PCM, solo quieren responder sobre los temas que abordan en sus actos públicos. En más de una ocasión han pedido a los periodistas cambiar sus preguntas o simplemente se han negado a responder.

Pareciera que no se entiende que la función de un servidor público, más aún en un cargo tan alto como el que estos ocupan, es atender las expectativas de la población, que en este caso tiene a la prensa como portavoz directo.

A estas alturas, ni el canal del Estado se salva. El martes último se produjo el despido arbitrario del periodista Enrique Chávez, quien ha denunciado públicamente la falta de pluralidad del canal de todos los peruanos y ha advertido que la libertad de expresión corre peligro.

Esto supone un esfuerzo mayor de los gremios por defender nuestro trabajo informativo y asegurar que la población acceda al contenido noticioso diverso, aun cuando le resulta incómodo al régimen, pero manteniendo los principios de veracidad, pluralidad y responsabilidad.

La amenaza también está en el Congreso y la prueba es el proyecto que penaliza a los periodistas que informan sobre procesos de colaboración eficaz, pretendiendo así limitar el ejercicio informativo.

Lo que está pasando con la prensa nos recuerda una vez más que el periodismo nunca ha sido cómodo para los políticos. Como ejemplos de nuestra clase política reciente, tenemos el grito de “ignorante” de Pedro Pablo Kuczynski a un periodista en Arequipa y su recordado “No, no, no, no…”, o las presiones que ejerció Alan García para sacar del aire a Rosa María Palacios, con Prensa Libre, por informar sobre el caso BTR, conocido como “Petroaudios”.

También se recuerda la maratón del expresidente Ollanta Humala en la que llamó “gordo” a un periodista o a Daniel Urresti comparando a Carlos Villarreal, de RPP, con el entonces prófugo Benedicto Jiménez.

No tan atrás están los sinsabores de Alejandro Toledo y el periodismo o la manera en la que la dictadura Fujimorista coactó, persiguió y atacó a la prensa. Nadie olvida a César Hildebrandt renunciando en vivo, reprochando a los dueños de Panamericana haber vendido la línea editorial.

Tampoco es aislado el caso de César Acuña denunciando a Christopher Acosta por un libro basado en información periodística o la manera en la que el ahora ex fiscal supremo Víctor Rodríguez Monteza quiso tomar los documentos de IDL Reporteros por revelar el caso “Cuellos blancos del puerto”, donde está investigado.

En fin, sin ir muy lejos están los personajes de la política local como Arturo Castillo Chirinos, Roberto Torres Gonzales, David Cornejo Chinguel y Marcos Gasco Arrobas, no solo esquivos a responder preguntas incómodas, sino capaces de insultar y hasta denunciar a los medios.

A propósito de la entrevista con RPP, es para este medio representativa la frase que lanzó Marcos Gasco en una entrevista con Ruperto Arroyo, cuando le dijo que ya parecía periodista de Expresión solo por ser incisivo. ¡Periodismo que no pica, no es periodismo, señor alcalde!

Jefferson dijo con acierto que “si tuviera que decidir si debemos tener un gobierno sin periódicos o periódicos sin un gobierno, no vacilaría ni un instante en preferir esto segundo”.

-----

Directora - Editora fundadora.

Leer más