“La deuda pública es uno de los instrumentos más poderosos de la política económica y, como si fuera una herramienta motorizada, puede utilizarse para alcanzar de manera eficiente las metas propias, pero también puede causar graves daños”, (Borensztein et al., 2007). Este trabajo realizado hace algunos años es considerado como uno de los pioneros en enfatizar los riesgos vinculados a las volatilidades macroeconómicas previas a la crisis del 2008, tras el análisis tan profundo realizado en los llamados ‘fundamentos’ de varios países latinoamericanos.
Según las cifras del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), hoy el Perú tiene un 24 % del PBI endeudado, con un crecimiento que galopa al 22.8 % año a año en la última década, principalmente por el incremento descomunal del gasto público que surge a partir de la pandemia, duplicando la deuda en cosa de un año. Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE, 2023), el sistema de gestión de las finanzas públicas en Perú presenta una combinación desafiante: un presupuesto que crece constantemente año tras año, pero que es rígido en su uso, es decir continúa estructuralmente con los mismos porcentajes de participación tanto para gasto corriente como para el gasto de capital, lo que limita la capacidad de respuesta del Estado. Solo para comparar, según cifras presentadas por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) el gasto corriente en el 2005 representa el 72 % del presupuesto total mientras que, en el 2025, casi invariante con un 70 %.
Sin embargo, bajo la mirada de algunos expertos latinoamericanos, nos encontramos en una situación fiscal estable, por ejemplo, según la Comisión Económica para América Latina y El Caribe (CEPAL) el déficit fiscal peruano del 2024 se sitúa en 3.5 % del PBI, por debajo del promedio de América Latina (4.7 %) y de las economías emergentes (5.5 %).
Perú cuenta con cuatro reglas fiscales que buscan mantener el orden en las finanzas del Estado: i) la deuda pública no debe superar el 30 % del PBI; ii) el déficit fiscal debe mantenerse por debajo del 1 %; iii) la tasa de crecimiento real del gasto no financiero debe ser como máximo un punto porcentual mayor al promedio de 20 años del crecimiento real económico; y iv) la tasa real de crecimiento del gasto corriente no puede ser mayor a la tasa real de crecimiento del gasto general (Decretos Legislativos N.º 1276 y 1621).
En los últimos 50 años, el Perú registra solo dos períodos de superávit fiscal en el resultado económico del sector público no financiero – SPNF (2006 – 2008 y 2011 – 2013). Sin embargo, en los últimos diez años esta presenta una tendencia negativa clara y preocupante, tornándose cada vez más aguda. Solo el 2024, el déficit supera a los últimos tres años, reflejando un patrón de gasto al parecer insostenible. Pero ello podría parecer una ilusión como un oasis en el desierto, porque en el último reporte trimestral de la situación de Perú emitido por el BBVA Research (2025), señala que, pese al deterioro fiscal, las principales calificadoras de riesgo mantienen su calificación crediticia de país “estable”, destacando la baja deuda pública, reservas suficientes para afrontar choques adversos a la economía y formulación de políticas económicas que garantizan estabilidad.
¿Buen manejo de la deuda pública?
En 2024, casi la mitad de las obligaciones totales del Estado peruano son emitidas para acreedores internos (48 %) las cuales se utilizan para financiar principalmente el presupuesto público. Debemos enfatizar que la deuda tiene como fuente de financiamiento tanto bonos como deuda contratada con diferentes entidades internacionales. En ese sentido, el 84 % de la deuda corresponde a bonos emitidos; mientras que el 16 % corresponde directamente con Multilaterales (12.1 %), Club de París (2.1 %) y otros (2 %). Del mismo modo, la amortización de la deuda pública tiene en su mayoría como vencimiento a 15 años. El esfuerzo fiscal de varios períodos presidenciales hizo que la deuda en dólares disminuya constantemente. Es así que, en el 2005, el 59 % de la deuda peruana se componga en moneda extranjera; mientras que en el 2025 se reduzca al 4 8%. Nada mal hasta el momento.
Sin embargo, amigos lectores, una elevada dependencia de la deuda pública es, bajo una mirada minuciosa, muy perjudicial si es que esta se utiliza para el gasto corriente del presupuesto público. Constantes déficits fiscales anuncian la llegada de riesgos financieros, encarecimiento del crédito, financiamiento privado limitado y exposición a crisis externas. La incertidumbre es el peor enemigo para los inversionistas. Por ende, si deseamos tener una mayor estabilidad como país, es de suma importancia contar con políticas claras hacia adelante. El Perú se merece una estabilidad hacia adelante.
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(*) Director de la Escuela de Economía de la Universidad Católica Santo Toribio de Mogrovejo.
(**) Alumnos del IX ciclo.
“La mejor salsa del mundo es el hambre, y como ésta no falta a los pobres, siempre comen con gusto”. Miguel de Cervantes S.
Bioquímicamente hablando un antioxidante es una molécula capaz de retardar o prevenir la oxidación de otras moléculas. Esto se logra al inhibir la formación o neutralizar los radicales libres, que son especies reactivas que pueden iniciar reacciones en cadena y causar daños celulares. Los antioxidantes funcionan como agentes reductores, ya que se oxidan ellos mismos para estabilizar los radicales libres, convirtiéndose en moléculas más estables y menos reactivas.
Los antioxidantes pueden ser enzimáticos, como la catalasa y la superóxido dismutasa, o no enzimáticos, como el glutatión y las vitaminas C y E. Su función es crucial para proteger a los organismos vivos del estrés oxidativo, que puede contribuir a enfermedades y al envejecimiento prematuro.
Reducción y oxidación (REDOX)
En química, los términos oxidación y reducción se refieren a procesos que involucran la transferencia de electrones entre especies químicas. Estos procesos siempre ocurren juntos en lo que se conoce como reacciones de oxidación-reducción o redox.
Oxidación
La oxidación es el proceso en el que un elemento pierde electrones, lo que resulta en un aumento de su número de oxidación.
Ejemplos: Agregar oxígeno a una molécula (por ejemplo, la conversión de acetaldehído en ácido acético).
Perder hidrógeno (por ejemplo, la conversión de etanol en acetaldehído).
Agente reductor: El elemento que se oxida actúa como un agente reductor porque cede electrones a otro elemento.
Reducción
La reducción es el proceso en el que un elemento gana electrones, lo que resulta en una disminución de su número de oxidación.
Ejemplos: Perder oxígeno (por ejemplo, la reducción de óxido de cobre a cobre metálico). Ganar hidrógeno (por ejemplo, la conversión de acetaldehído en etanol). Agente oxidante: El elemento que se reduce actúa como un agente oxidante porque acepta electrones de otro elemento.
En resumen, mientras que la oxidación implica la pérdida de electrones, la reducción implica la ganancia de electrones. Ambos procesos son interdependientes y siempre ocurren simultáneamente en una reacción redox.
¿Qué es el Nrf2, y para qué sirve?
El factor nuclear eritroide 2 (Nrf2) es un elemento esencial de transcripción que controla la manifestación de genes relacionados con la protección celular frente al estrés oxidativo y xenobiótico. Funciona como un director en la regulación de genes que combaten el estrés oxidativo y facilitan la eliminación de sustancias tóxicas, contribuyendo así a salvaguardar las células del perjuicio ocasionado por los radicales libres y otros compuestos perjudiciales. Está compuesto por 605 aminoácidos y contiene 7 regiones conservadas conocidas como dominios de homología Nrf2-ECH.Nrf2 regula la expresión de varios componentes clave del estrés oxidativo , la biogénesis mitocondrial , la mitofagia , la autofagia y la función mitocondrial en todos los órganos del cuerpo humano, en los sistemas nerviosos periférico y central…
Interacción de los antioxidantes y Nrf2
El Nrf2 al regular la expresión de genes antioxidantes y desintoxicantes al unirse a elementos de respuesta antioxidante (ARE) en el ADN. En condiciones normales, la proteína Keap1 mantiene inactivo al Nrf2 al promover su degradación. Sin embargo, los antioxidantes presentes en ciertos alimentos modifican esta interacción: Primero la inhibición de Keap1: Compuestos como el sulforafano (en brócoli), la curcumina (en cúrcuma) y el EGCG (té verde) interactúan con residuos de cisteína en Keap1, lo que libera al NRF2 y evita su degradación. Segundo la translocación nuclear: Una vez liberado, el NRF2 viaja al núcleo celular, donde activa más de 200 genes que producen enzimas antioxidantes (glutatión, superóxido dismutasa) y proteínas desintoxicantes. Tercero, respuesta celular integrada: Esta activación aumenta la capacidad celular para neutralizar radicales libres, reducir la inflamación y reparar daños en el ADN.
¿Qué compuestos inhiben Keap1?
Diversos compuestos pueden inhibir la proteína Keap1, facilitando así la activación del factor de transcripción NRF2 y potenciando la respuesta antioxidante celular. Entre los principales inhibidores de Keap1 se encuentran:
Compuestos naturales: Algunos fitoquímicos como el sulforafano (presente en brócoli), la curcumina (de la cúrcuma) y el oltipraz han demostrado capacidad para modificar residuos de cisteína en Keap1, interrumpiendo su interacción con NRF2 y permitiendo la activación de este último.
Compuestos sintéticos: Existen moléculas diseñadas específicamente para inhibir la interacción Keap1-NRF2, como los triterpenoides sintéticos (por ejemplo, CDDO-dhTFEA), sultams y derivados de sulforafano, así como compuestos identificados como Keap1-Nrf2-IN-1, KI696, NXPZ-2 y ML334, entre otros. Estos compuestos han mostrado alta afinidad y eficacia en la disrupción de la unión Keap1-NRF2 en estudios celulares y preclínicos.
Otros moduladores: Además de los anteriores, se han desarrollado inhibidores que actúan sobre proteínas accesorias como β-TrCP, que también regula la estabilidad de NRF2, ampliando así las estrategias farmacológicas para activar esta vía antioxidante.
¿Qué son las ROS?
Las Especies Reactivas del Oxígeno (ROS) son un conjunto de moléculas químicamente reactivas que contienen oxígeno. Incluyen radicales libres y no radicales, como el superóxido (O??), el peróxido de hidrógeno (H?O?) y el radical hidroxilo (OH·)123. Estas moléculas se forman naturalmente como subproductos del metabolismo del oxígeno y juegan un papel crucial en la señalización celular y la homeostasis. Sin embargo, cuando su producción supera la capacidad del organismo para neutralizarlas, pueden causar daños oxidativos a las estructuras celulares, lo que conduce al estrés oxidativo. En condiciones normales, las ROS son esenciales para el funcionamiento celular, pero en exceso pueden ser perjudiciales.
El consumo de la Pitahaya
La fruta dragón en las investigaciones más recientes de 2025, su consumo se consolida como una fuente destacada de antioxidantes con importantes beneficios para la salud. Estudios recientes han demostrado que la pulpa de la pitahaya, especialmente la variedad roja, contiene altos niveles de compuestos bioactivos como vitamina C, flavonoides, betalaínas y licopeno, todos ellos reconocidos por su capacidad para neutralizar radicales libres y proteger las células del daño oxidativo. Uno de mis maestros, el investigador William Escribano-Siesquén, doctorado en ciencias e ingeniería, ha evaluado una investigación frente a los métodos tradicionales y tratamientos térmicos empleados en el procesamiento de frutas trastocan los constituyentes fitoquímicos y nutracéuticos restringiendo el aprovechamiento de sus beneficios, ante ello, una técnica innovadora y pertinente que permita la preservación de sus constituyentes, convergiendo en la sumersión en ultrasonido del pulpeado favorece la conservación de las propiedades antioxidantes de la pitahaya, la mezcla de la liofilización y el ultrasonido como tecnología emergente al aplicar 20 minutos de ultrasonido, a 40 kHz de frecuencia y 250 W de potencia, es la más conveniente para preservar la capacidad antioxidante de la pulpa de pitahaya.
Para finalizar los alimentos claves que potencian la vía Nrf2 incluyen: crucíferas (por ejemplo: el repollo, las coles de Bruselas, la col rizada, la rúcula, los rábanos y los berros): contienen sulforafano, uno de los activadores más potentes. Especias como la cúrcuma: su curcumina muestra efectos sinérgicos en la regulación de Nrf2. Frutas ricas en polifenoles (por ejemplo, arándanos, granadas entre otros): sus antocianinas y ácido elágico modulan la expresión de Nrf2. Té verde: el EGCG promueve la acumulación nuclear de Nrf2 incluso a bajas concentraciones. Por ello, lo comes hoy, destacado lector, lo notarás mañana.
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(*) Ingeniero y magíster en Gestión Pública. | luricsoji19@gmail.com
En la versión del destacadísimo escudero de la tía Dina, la que dijo ser mi mamá y por padre me impuso al memero en serie, se evidencia nuevamente que no aprendió nada en México cuando dizque estudiaba algún posgrado. Resulta que hace mucho tiempo, pero mucho tiempo un ministro inauguraba una institución con alta tecnología para la época y al finalizar su alocución dijo que lamentaba que tanta tecnología será para niños especiales, cuando por aquellos tiempos, así se les llamaba. Ya con el tiempo se ha dotado de definiciones más próximas que no discriminan por ello y que por el contrario se incorpora a la «normalidad», aunque ya con tanta variedad no sabemos quiénes son los normales o tal vez pensemos que ser político es normal, porque todo se ha normalizado, incluso las aberraciones de Quero.
Dentro de las normalidades entiendo que ser mochasueldo o sostener que las prácticas sexuales de los profesores con las niñas en la selva es un tema cultural tiene reparos, sobre todo cuando pensamos que lo normal es distinto de lo anormal. Ser autista o haber desarrollar el trastorno de Asperger, si acaso, es una personalidad que el mismo Freud dijo alguna vez, puesto que no interesa lo que dijo Freud y es más fácil discriminarlos antes que asumir que ellos son manifestaciones humanas que se caracterizan por rasgos diferenciadores. Cuando se habla de identidad, esta se sustenta en la valoración de las diferencias, por ello es que nuestra identidad es diferente de otra. Por lo tanto, un niño autista posee sus propias características que deben ser entendidas como normalidades que no son objeto de discriminación. En todo caso, los que no son idiotas son normales frente a los idiotas. Tanto como los babosos —segregar saliva— son normales dentro de su babosería y se distinguen de los no babosos, ¿así funciona el concepto discriminador de Quero?
Tratar sin discriminar
Es cierto que nadie quisiera que en la familia tengamos a un niño autista, porque no sabemos cómo debería ser nuestra interacción y, ¿si la supiéramos?, puesto que considero que «soy normal» y concierto coeficiente intelectual, lo que me corresponde es demostrar que mi inteligencia me permite tratarlo como corresponde sin discriminarlo, por lo tanto, mi normalidad se pone a disposición del niño autista para que en ese escenario se valore sus diferencias como cuando nos damos cuenta que somos diferentes por nuestra profesional, por nuestras creencias, por nuestro credo, etc. Yendo por el sendero de las diferencias, una persona pícnica sería anormal frente al ciclotímico, un individuo flemático sería anormal al viscoso, un pesimista sería anormal frente al altruista, un ahorrador sería anormal a un despilfarrador. En cambio, si pensamos que ser político es normal, claro que sí, pero no es lo mismo que el ministerio de educación sea conducido por un anormal por cuyas anormalidades sea noticia antes que por bajar la tasa de deserción escolar o estar atento cuando el vejamen aumenta en las escuelas.
Freud y Jung
El malísimo Quero debería repensar si su consciente intelectual o mínimo ejercicio de lectura haya revisado la línea de Car Jung, quien sostiene que la personalidad es «un conjunto de características que definen a una persona en cuanto a sus sentimientos, actitudes, pensamientos y conductas». En esta lógica, el introvertido sería anormal si se compara con el extravertido. Aunque los postulados de Jung no tuvieron el monopolio que tuvo Freud, siempre deja la sensación de la existencia de las diferencias.
Por otro lado, en el extremo de la libertad por definir la personalidad, el mismo Freud (maestro de Jung) decía que la personalidad «es un modo de lidiar entre los conflictos internos de la persona y las demandas exteriores». Nos vamos a lo más reciente y sobre la personalidad se define como «la organización dinámica dentro del individuo de aquellos sistemas psicofísicos que determinan su conducta y su pensamiento característicos» Gordon Allport (1986). Así como Salazar Bondy había dicho que ni los filósofos sabían lo que es exactamente la filosofía, entendemos que tampoco sabemos si Quero es normal dentro la «cuasi normalidad» o es que un autista y sus características le dan sentido ontológico y etológico a la personalidad sin pensar en lo que es normal o anormal.
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(*) Docente e investigador Renacyt. Palmas Magisteriales 2016.
La acuicultura según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura – FAO, es una actividad dirigida a producir y engordar organismos acuáticos en su medio, con intervención humana.
Esta actividad tiene gran importancia mundial y muchos países le han dedicado extraordinaria atención, pues viene convirtiéndose en una de las principales fuentes de proteína para el consumo humano, generador de recursos económicos, fuentes de trabajo, divisas por exportación, así como también por fomentar actividades colaterales, entre las que figuran favorecer la diversificación de la industria metálica, construcción de jaulas flotantes para ser utilizadas en cultivos de peces y otras industrias conexas como son las fábricas de hilos, cabos y mallas de pesca; las de procesamiento de especies hidrobiológicas frescas y de ahumado y conservas.
Teniendo en cuenta su comportamiento dinámico en los últimos 60 años y la estabilización de la pesca de captura, es probable que el crecimiento futuro del sector pesquero derive principalmente de la acuicultura. Por su importancia en el suministro de alimentos e ingresos, la acuicultura está posicionada entre uno de los principales contribuyentes a la seguridad alimentaria; pues después del arroz, los productos forestales, la leche y el trigo, los peces son el quinto producto más importante y el mayor recurso de proteína animal disponible para los humanos.
En la actualidad, la actividad acuícola se centra en satisfacer las demandas alimentarias de los consumidores. No obstante, cada vez más se piensa en otras posibilidades que podrían aumentar en los próximos años. Productos para la elaboración de complementos vitamínicos, para combatir enfermedades como el cáncer, producción de cosméticos, elaboración de biocombustibles de segunda generación (como las microalgas) o para la recuperación de espacios naturales degradados.
En el mundo
Según el último informe de la FAO, ‘El estado mundial de la pesca y la acuicultura’ (Informe SOFIA, por sus siglas en inglés) edición 2024, la producción mundial de la acuicultura alcanzó en el 2022 un nuevo récord de 130,9 millones de toneladas (que comprendían 94,4 millones de toneladas de animales acuáticos y 36,5 millones de toneladas de algas), valoradas en 312 800 millones de USD, el 59% de la producción pesquera y acuícola mundial, esto es un 6,6 % más que 2020. Asia contribuyó a un 91,4 % de la producción acuícola total, seguida de América Latina y el Caribe (3,3 %), Europa (2,7 %), África (1,9 %), América del Norte (0,5 %) y Oceanía (0,2 %). Diez países principales (China, Indonesia, la India, Vietnam, Bangladesh, Filipinas, la República de Corea, Noruega, Egipto y Chile) produjeron más del 89,8 % del total. La acuicultura continental proporcionó un 62.6% de los animales acuáticos cultivados, la acuicultura marina y costera, el 37.4%. Por primera vez, la acuicultura superó a la pesca de captura en producción de animales acuáticos, con 94,4 millones de toneladas, lo que representa el 51 % del total mundial.
De unas 730 especies cultivadas, 17 especies básicas representan en torno al 60 % de la producción acuícola, mientras que otras especies son importantes a nivel local.
La acuicultura mundial se ha incrementado considerablemente en los últimos años, registrando un crecimiento medio anual del 6,1 % en los años 2000, del 4,4 % en la década de 2010 y del 3,7 % en los tres primeros años de la década de 2020.
En el 2022, América contribuyó con 4 millones 958 mil toneladas de animales acuáticos cultivados, el país que tiene una mayor producción acuícola en el continente americano es Chile con un poco más de 1 millón 509 mil de toneladas (30,4 %), Ecuador con un millón 123 mil toneladas (22,7 %), Brasil con 738 mil toneladas (14,9 %), Estados Unidos 478 mil toneladas (9,6 %) y otros países con 1 millón 111 mil toneladas (22,4 %).
En el Perú
El Perú en el 2022 registró una producción acuícola de 140 mil toneladas, el 2023 y 2024 de 105 mil y 108 mil toneladas, respectivamente. La actividad se encuentra sustentada principalmente en la producción de concha de abanico, trucha arcoíris, langostino, tilapia y algunos peces amazónicos como gamitana, paco, paiche, además de algunos híbridos derivados de ellos como la pacotana y el gamipaco.
En nuestro país por las condiciones que ofrece su territorio, la acuicultura puede llegar a ser un rubro de producción económica muy importante y convertirse en una, sino en la principal, actividad de producción de alimentos.
En la región Lambayeque la actividad acuícola es de escaso desarrollo en el ámbito continental, se da en la categoría productiva Acuicultura de Recursos Limitados-AREL (según la normativa una producción de hasta 10 toneladas brutas/año), de manera complementaria a otras actividades económicas, y se sustenta básicamente en especies como tilapia y trucha arcoíris.
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(*) Biólogo, director (e) de la Dirección de Acuicultura y Pesca Artesanal de la Gerencia Regional de Desarrollo Productivo – Lambayeque.
El Plan BIM Perú, enmarcado como una medida política prioritaria del Plan Nacional de Competitividad y Productividad (PNCP), constituye una estrategia estructural de modernización del Estado peruano en materia de inversión pública. Esta política se orienta a la adopción progresiva y obligatoria de la metodología Building Information Modeling (BIM) en el ciclo de vida de los proyectos de inversión, con el objetivo de mejorar la eficiencia, sostenibilidad, transparencia y trazabilidad de las obras públicas en el país. Su ejecución se encuentra a cargo de la Dirección General de Programación Multianual de Inversiones (DGPMI) del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), con una hoja de ruta que abarca desde el 2021 hasta el 2030.
Contexto y necesidad del Plan BIM Perú
Durante décadas, el Perú ha enfrentado limitaciones estructurales en su gestión de proyectos de inversión pública: ineficiencias en la formulación, errores técnicos en la ejecución, sobrecostos, duplicidades y baja calidad en el mantenimiento. Estas debilidades no solo afectan la calidad de vida de la población, sino que también erosionan la confianza en el Estado como promotor de infraestructura sostenible.
Uno de los problemas crónicos en la inversión pública peruana es la alta tasa de proyectos paralizados o no ejecutados dentro del año fiscal, lo que genera baja ejecución presupuestal. Esto se agrava por expedientes técnicos deficientes, escasa articulación entre niveles de gobierno y ausencia de mecanismos modernos de seguimiento. Además, el sistema actual de formulación de proyectos tiende a centrarse en la aprobación documental más que en la calidad técnica y factibilidad de implementación, lo cual termina afectando directamente la eficiencia del gasto público.
Frente a ello, el Decreto Supremo N.º 289-2019-EF y su modificatoria, el D.S. N.º 108-2021-EF, formalizan el Plan BIM Perú como una respuesta de política pública moderna, alineada con la política n.º 6 del PNCP. Esta medida busca optimizar los procesos de planificación, formulación, ejecución y operación de los proyectos públicos a través de la digitalización y la gestión colaborativa de información técnica.2. Estructura técnica y hoja de ruta
Hoja de ruta
2021: Desarrollo normativo inicial, aprobación de la Guía Nacional BIM, definición de estándares, desarrollo de pilotos y capacitación inicial.
2025: Aplicación obligatoria del BIM en el gobierno nacional y gobiernos regionales seleccionados, implementación de una biblioteca colaborativa y una plataforma de gestión nacional.
2030: Uso estandarizado de BIM en todo el aparato estatal, consolidación del talento humano especializado y madurez digital en todo el ecosistema de inversión pública.
Este despliegue se articula en torno a cuatro ejes estratégicos:
Liderazgo público: Construcción de capacidades institucionales, designación de roles clave (como el BIM Manager) y establecimiento de comités técnicos.
Marco colaborativo: Armonización de normativas, estándares y formatos. Se adapta la norma ISO 19650 al contexto peruano y se promueve el uso de Entornos Comunes de Datos (CDE).
Capacidad de la industria: Formación de profesionales, actualización curricular, certificación y articulación con el sector privado.
Comunicación y visibilidad: Difusión de contenidos técnicos, capacitación abierta, publicaciones, webinars y campañas nacionales.
Experiencias destacadas en el sector público
Uno de los casos más emblemáticos de implementación temprana de BIM en el sector público ha sido el del Gobierno Regional de Arequipa, el cual desarrolló un proyecto piloto de infraestructura educativa utilizando modelado BIM con apoyo del MEF. Esta experiencia permitió mejorar la calidad del expediente técnico y prever interferencias estructurales que normalmente se identificarían en obra, evitando sobrecostos.
Asimismo, el Programa Nacional de Infraestructura Educativa (PRONIED) ha incorporado el uso de BIM en licitaciones de diseño y supervisión de planteles escolares, fortaleciendo los mecanismos de trazabilidad y seguimiento de avance. Estas iniciativas confirman que el BIM no es una teoría técnica distante, sino una herramienta viable y efectiva que puede ser replicada por otras entidades del Estado.
Beneficios estratégicos y oportunidades de inversión
La adopción del BIM genera un cambio estructural con impacto directo en la calidad del gasto público:
Mejora en la planificación y formulación: Al contar con modelos tridimensionales y bases de datos técnicas integradas, se reducen los errores de diseño y se optimizan las fichas técnicas y los estudios de preinversión.
Reducción de sobrecostos: La detección temprana de interferencias y el modelado 5D (tiempo y costo) permite anticipar riesgos.
Aumento de la trazabilidad y transparencia: Cada etapa del proyecto es documentada y verificable digitalmente.
Eficiencia en la operación y mantenimiento: El uso del 7D (información para mantenimiento) facilita la sostenibilidad de la infraestructura pública.
Desde la perspectiva del mercado, el BIM también fortalece la bancabilidad de los proyectos, permitiendo una mejor articulación con la inversión privada y con organismos multilaterales.
Avances y recursos disponibles
A junio de 2025, el Plan BIM Perú ha logrado:
Aprobar la Guía Nacional BIM como documento de cumplimiento obligatorio para entidades del Gobierno Nacional.
Desarrollar proyectos piloto con asistencia técnica del MEF.
Publicar estándares y formatos técnicos disponibles en la plataforma oficial del MEF.
Implementar una estrategia de formación y capacitación masiva, con materiales abiertos, infografías, glosarios, y webinars.
Retos estructurales y sostenibilidad de la política
A pesar de su avance, el Plan BIM Perú enfrenta los siguientes desafíos:
Brecha de madurez digital en gobiernos subnacionales, que carecen de infraestructura técnica y talento especializado.
Falta de articulación normativa transversal, en especial con sistemas como Invierte.pe, SEACE y los Reglamentos de Contrataciones.
Desigualdad en la formación profesional, que requiere alianzas sostenidas con universidades, colegios profesionales y entidades certificadoras.
Financiamiento para la interoperabilidad técnica, necesaria para desplegar el Entorno Común de Datos nacional.
Importancia de la capacitación y difusión en el sector público
La adopción efectiva del Plan BIM requiere un cambio cultural profundo en la administración pública. Por ello, la difusión del enfoque BIM y la preparación de los funcionarios públicos son condiciones esenciales para su éxito. Se trata de una transformación que no se limita a lo técnico, sino que redefine la forma en que se concibe, gestiona y evalúa la inversión en el país.
Capacitar a los servidores del Estado en metodologías digitales, modelado 3D, interoperabilidad de datos y gestión colaborativa es clave para garantizar que las herramientas del Plan BIM sean correctamente utilizadas y sostenidas en el tiempo. De hecho, esta preparación podría marcar el inicio de una nueva era para la ejecución de inversiones en el Perú, una etapa donde el enfoque predictivo, basado en datos y colaborativo sustituya al enfoque reactivo y fragmentado que ha predominado por años.
El fortalecimiento de capacidades debe ser una tarea compartida entre el MEF, los gobiernos regionales, las universidades y el sector privado. Sin este componente humano, ninguna herramienta tecnológica podrá por sí sola lograr la transformación del sistema de inversión pública.
El Plan BIM como motor de modernización estatal
El Plan BIM Perú marca un hito en la historia de la modernización del Estado. Es una estrategia que articula tecnología, gobernanza y capacitación para mejorar no solo la eficiencia de la inversión pública, sino también la confianza ciudadana y la competitividad nacional.
La institucionalización del BIM contribuirá a cerrar brechas sociales, al garantizar que las escuelas, hospitales, caminos y centros de salud se construyan con mayor calidad, en menos tiempo y con mejor uso de los recursos. En definitiva, invertir en BIM es invertir en un Estado inteligente, eficiente y transparente.
(*) Economista, Doctor en Gestión Pública, jefe del Área de Planeamiento del Congreso de la República.