Este domingo, nuestra selección se enfrentará a Nueva Zelanda. Según una encuesta realizada en 21 países, el 38% de aficionados al fútbol son mujeres.
Desde siempre, el fútbol ha sido considerado uno de los espectáculos deportivos -y culturales- más seguidos por grandes y chicos en todo el mundo. En el Perú, nuestra selección pasó por muchas derrotas hasta que el equipo formado por Ricardo Gareca, en el 2018, le devolvió la ilusión a la hinchada peruana.
Sin embargo, esa pasión que se vive en cada encuentro de nuestra blanquirroja tiene una explicación más allá del furor colectivo por la selección. La ilusión de los millones de peruanos se debe a una serie de factores externos que se inculcan desde los primeros años de vida.
“El estímulo que recibimos los peruanos y, en general, los países latinoamericanos con respecto al fútbol se inicia a una edad muy temprana. ¿Cuántas veces hemos recibido de regalo una pelota o algún miembro de la familia nos llevó al estadio? Incluso, muchos niños y niñas comenzaron su vida deportiva con actividades recreativas en el colegio, donde el fútbol era el deporte favorito. El fútbol, en nuestro contexto, está presente en diversos momentos de nuestras vidas”, señaló José García Delgado, psicólogo y docente de la Universidad César Vallejo.
Según el especialista, los esquemas de pensamiento indican que la persona es quien decide dónde poner la importancia sobre algún evento, objeto o actividad. Si esa persona viviera en otro país, o en otro contexto con otras costumbres, probablemente el deporte predilecto nacional sería el béisbol, el fútbol americano u otro.
Otra hipótesis para descifrar la pasión que desata el fútbol es la teoría de Abraham Maslow, que habla sobre la jerarquía de necesidades o pirámide de necesidades humanas, en cuyo tercer nivel se ubica la necesidad de pertenencia o necesidades sociales. Esta teoría indica que los seres humanos tienen la necesidad de pertenecer a un grupo social y sentirse identificados con un grupo amical o, en este caso, identificación como país.
De esa forma también se puede explicar por qué los peruanos se identifican tanto cuando juega la selección. Por más diferencias que existan, todos pertenecen a una nacionalidad y encuentran en ese grupo la identificación con la camiseta.
“Es una competencia emocionante y estresante en algún sentido. Genera complicidad, ya que nosotros no somos los que jugamos, pero sentimos que lo estamos haciendo. Gritamos y nos emocionamos como si estuviéramos en el lugar de nuestra selección”, acotó el especialista de la UCV, quien especificó que el fútbol tiende a desencadenar estados emocionales intensos.
Frente a esta pasión deportiva, muchas veces descontrolada, el Dr. José García Delgado compartió algunas razones de por qué el fútbol es el deporte preferido de muchos:
Finalmente, el especialista invitó a todos los peruanos a disfrutar del encuentro de la selección peruana contra el equipo de Nueva Zelanda y a celebrar de la unión que fomenta este encuentro.
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