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Walter Alva, Manuel Soria, Walter Bracamonte y Jorge Piscoya son reconocidos por el empresariado regional.
En significativa ceremonia, la Centenaria Cámara de Comercio y Producción de Lambayeque distinguió a cuatro destacados profesionales que aportan al desarrollo departamental, dos de ellos con reconocida labor en lo que va de la emergencia sanitaria por el Covid-19.
Los distinguidos son: Manuel Soria Alvarado, decano del Consejo Regional VIII del Colegio Médico del Perú; el general Walter Bracamonte Merino, comandante de la Séptima Brigada de Infantería del Ejército; el arqueólogo Walter Alva Alva, descubridor de la tumba del Señor de Sipán, y el empresario Jorge Piscoya Madueño, gerente general de San Roque.
“Es un deber del gremio empresarial, representado por la Centenaria Cámara de Comercio, reconocer a personas y empresas que han dado y siguen dando todo lo suyo de cara de generar las condiciones de desarrollo para nuestra región. Cómo no reconocer al doctor Walter Alva, al general Walter Bracamonte, que ha liderado el Comando Regional Covid, al médico Manuel Soria, que ha expuesto su propia vida durante la emergencia, y a una empresa como San Roque, que es una de nuestras abanderadas en el plano turístico, porque no hay visitante que llegue a Lambayeque que no lleve consigo una barra de king kong”, señala Carlos Burgos Montenegro, presidente de la CCLAM.
Menciona que la distinción otorgada permite reafirmar la presencia de la institucionalidad en el departamento y estimular a los buenos profesionales y empresarios a seguir contribuyendo, desde sus ocupaciones y actividades al progreso y bienestar de la ciudadanía.
“Esto permite estimular para aquellas empresas y personalidades sigan trabajando por el departamento, en circunstancias en las que necesitamos mayor unidad y buenos ejemplos a seguir, sobre todo en el servicio a la comunidad”, destaca.
La institucionalidad
Con la reciente emisión del Informe de Competitividad Regional elaborado por Comex Perú, que ubica Lambayeque en el sexto lugar a nivel nacional en los indicadores globales, Burgos Montenegro refiere que se puede analizar los resultados con mucho detalle, sobre todo porque en aspectos como el de institucionalidad y seguridad, el departamento se ubica entre los últimos lugares del país.
“Estamos en el décimo tercer lugar a nivel de presupuesto ordinario a nivel de gobiernos regionales. Es una pena tener que ver a Lambayeque como una de las regiones más vulnerables a nivel de corrupción y con un alto índice de delincuencia común. Frente a ello se necesita tener referentes sociales de buen trabajo, de conducta ética y eficiencia en el desempeño público y estamos seguros que las personas elegidas para ser reconocidas por la Cámara de Comercio tienen esas cualidades”, manifiesta.
Walter Alva Alva
El arqueólogo Walter Alva Alva es uno de los personajes distinguidos por la Cámara de Comercio y Producción de Lambayeque. Nacido en la provincia de Contumazá, Cajamarca, y graduado en la Universidad Nacional de Trujillo, llegó a Lambayeque en 1977 para asumir la conducción del Museo Nacional Brüning, desde el cual lideró sus primeras investigaciones.
Realizó excavaciones arqueológicas en las Salinas de Chao (1977), en el valle de Zaña (1977-1978), en el Morro Eten (1979) y en Purulén (1983). Sin embargo, fue con el hallazgo de la tumba del Señor de Sipán, en Huaca Rajada, que alcanzó fama mundial, al tratarse del primer descubrimiento de una tumba intacta de un gobernante del antiguo Perú. El suceso aconteció en julio de 1987.
Desde entonces, Alva Alva se ha convertido en uno de los más importantes referentes de la arqueología no solo del país, sino también de América Latina. Se considera que con el trabajo realizado junto a la antropóloga Susana Meneses y Luis Chero, revolucionó la arqueología peruana.
Tras el descubrimiento de la tumba del Señor de Sipán y del Viejo Señor de Sipán, Alva Alva emprendió un arduo trabajo, buscando apoyo internacional, para la restauración y conservación del ajuar funerario, objetivo que finalmente alcanzó con apoyo del gobierno alemán.
Asimismo, a partir del hallazgo de Sipán el Estado Peruano promulgó una ley para la protección de piezas arqueológicas contra el tráfico ilegal, marco que permitió la repatriación de una serie de objetos de incalculable valor que habían sido saqueados de Huaca Rajada y otros sitios de interés patrimonial en el país.
En paralelo, Walter Alva gestionó la exposición del ajuar funerario del monarca Mochica en los Estados Unidos de Norteamérica, recaudando los primeros recursos que posibilitaron la construcción del Museo Tumbas Reales de Sipán, ubicado en la ciudad de Lambayeque, el más visitado por los turistas nacionales y extranjeros fuera de Lima.
Este año, Alva Alva, quien ostenta diferentes reconocimientos como la Orden El Sol del Perú, la Medalla de Honor del Congreso de la República y varios Doctorados Honoris Causa, fue cesado del cargo como director del Museo Tumbas Reales de Sipán por límite de edad, aunque el reconocido arqueólogo asegura que todavía tiene mucho que dar para Lambayeque y el país.
“A mí nadie me ha jubilado. Solo he cesado de las labores administrativas, de estar al frente de un museo que -modestia aparte- yo mismo construí con mis propias manos. Creo que todavía tengo techo para seguir aportando a la arqueología, pues hay muchos proyectos que han quedado pendientes, en los cuales seguiré trabajando”, asevera.
Manuel Soria Alvarado
El médico Manuel Soria Alvarado no solo es uno de los héroes de la pandemia, sino también un sobreviviente de la misma. Cuenta que su pasión por la medicina inició cuando tenía apenas seis años. Por aquel entonces, en su natal Huancayo, vivía con su abuela paterna, quien era una paciente terminal de cáncer. Evoca que él a su corta edad se encargaba de darle sus alimentos y la acompañó hasta sus últimos días. “Él es mi doctorcito y salvará muchas vidas cuando crezca”, recuerda que le decía.
Señala que en el colegio siempre fue un alumno destacado, pues le motivaba el premio que se les daba a los alumnos que ocupaban el primer puesto: un botiquín, el cual muchas veces ganó y llevó para su casa. Cuando acabó la secundaria tuvo la disyuntiva entre seguir la vocación sacerdotal o la medicina. Al final, se decantó por salvar vidas con bata blanca.
Apunta que en ese entonces había solo cinco facultades de Medicina en el Perú, entre las que destacaba San Fernando, en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Allí ingresó y rápidamente se hizo destacado no solo por sus aptitudes académicas, sino también por su vena social para la lucha estudiantil.
“A mí la vena social me surgió desde el colegio. Yo terminé la secundaria en el año 70, durante una época muy convulsionada por el gobierno de general Juan Velasco Alvarado. Dentro de mis profesores tuve a dirigentes sindicales del SUTEP como Horacio Zeballos Gámez. Incluso a uno de mis maestros el régimen militar lo deportó a España junto a Rolando Breña Pantoja. Yo armé un Comité de Solidaridad porque mi maestro había dejado a su esposa y cuatro hijos pequeños. A partir de allí nació mi rebeldía social”, afirma.
Ese antecedente le impulsó a convertirse en dirigente estudiantil durante su época universitaria: fue líder de su promoción, presidente nacional de los serumistas y presidente de la Asociación Nacional de Médicos Residentes del Perú. Con el tiempo, Soria Alvarado también sería presidente del Cuerpo Médico del Hospital Luis Heysen Incháustegui y decano del Colegio Médico del Perú – Consejo Regional VIII, como lo es ahora.
Tras culminar su etapa en San Marcos, realizó su residentado en el Hospital Nacional Arzobispo Loayza y luego vino por un período de tres meses a Lambayeque como parte de un contrato firmado con la Cooperativa Tumán. Esos tres meses hoy se han convertido en 30 años, pues en Chiclayo conoció a la obstetra Adelina Iriarte Baca, quien es su esposa y con quien han tenido dos hijos: Teresa Soria Iriarte, que es médico como él, y Fabio Soria Uriarte, que estudia ingeniería mecatrónica.
Soria Alvarado está a puertas de cumplir 50 años desde que ingresó a la Facultad de San Fernando y 41 años de ejercicio médico. Cuenta con maestrías en San Marcos y en la Universidad Cayetano Heredia, y tiene la especialidad de medicina interna. Es uno de los impulsores de la conquista de la Ley N° 559 – Ley del Trabajo Médico, con la cual se consagró el estatus del profesional médico para lograr mejores condiciones laborales y un adecuado nivel salarial, aunque para ello debieron transcurrir cien días de huelga.
En marzo de este año, Manuel Soria venció al COVID-19, tras permanecer mes y medio internado en Lima y haber luchado arduamente el 2020 contra la pandemia.
“Tengo mucho que agradecer a Lambayeque, por eso entregué todo mi trabajo en esta lucha contra la pandemia. Me he dedicado en alma, corazón y vida a Chiclayo y lo volvería a hacer”, asevera.
Walter Bracamonte Merino
Walter Bracamonte Merino nació en Tumbes y decidió seguir la carrera militar al igual que su padre, quien también fue general del Ejército del Perú en el arma de Infantería. Desde diciembre del 2019 es el comandante de la Séptima Brigada de Infantería del Ejército, acantonada en Lambayeque.
“Tengo 35 años de servicios como oficial del Ejército del Perú y estoy cumpliendo mi segundo año como comandante en Lambayeque, cargo que asumí el 1 de diciembre del 2019. He seguido el ejemplo de mi padre, quien fue general del Ejército, también del arma de Infantería. Precisamente por ver su trabajo es que nació en mí la vocación militar”, comenta.
Ingresó a la Escuela de Oficiales del Ejército a los 16 años, después de haber cursado estudios en el Colegio Pedro Ruiz Gallo, en Lima.
“Cuando me nombraron como comandante de la Séptima Brigada de Infantería del Ejército asumí el cargo con mucha responsabilidad, pues es todo un honor para mí comandar a este grupo de hombres, particularmente en la situación crítica que vivimos y en la que cada uno de ellos ha estado a la altura, como siempre en el Ejército, al lado del pueblo para defenderlo”, comenta.
Bracamonte Merino ocupó la jefatura de Educación del Ejército, en el Comando de Educación y Doctrina, fue jefe de Bienestar y como coronel se desempeñó como gerente general de la Asociación Círculo Militar del Perú.
Asimismo, fue director de la Escuela de Infantería y comandante del Batallón de Selva N° 49, La Pedrera, ubicado en el trapecio amazonico.
“Nuestros héroes son todos importantes, nuestro patrono es Bolognesi, pero siendo un oficial de infantería tengo especial admiración por el mariscal Andrés Avelino Cáceres, patrono de nuestra arma, quien es un ejemplo a seguir”, destaca.
Walter Bracamonte fue designado como jefe del Comando Regional Covid en la parte más crítica de la pandemia, destacando el trabajo articulado desempeñado con el sector salud y los gobiernos locales y el regional, sobre todo para la disposición de cadáveres.
“He aprendido mucho, he podido también desarrollarme en todas las capacidades y conocimientos adquiridos. A través de la carrera militar somos capacitados en todos en todos los grados y eso nos permite cumplir con los objetivos trazados”, resalta.
El general Bracamonte cuenta con una maestría en Administración por la Universidad del Pacífico, una Gestión Pública por la Universidad Esan y también una maestría en Ciencias Militares en la Escuela de Postgrado del Ejército. Además, es doctor en Educación.
Jorge Piscoya Madueño
Por las venas de Jorge Piscoya Madueño corre la dulce historia de King Kong San Roque. La génesis de este típico dulce se remonta a 1920, cundo un grupo de reconocidas damas lambayecanas empezaron a elaborar dulces en la casa de doña Victoria Mejía de García (bisabuela del homenajeado). La intención era proveer de alimentos a un grupo de pobladores de escasos recursos.
“Mi bisabuela con un grupo de señoras hacían dulces y de as utilidades que obtenían daban todos los 13 de junio víveres y medicinas a la población más necesitada. Pusieron una tiendita en la calle San Roque, hoy Dos de Mayo, donde uno de los productos preferidos del público era un alfajor de varias capas y gran tamaño. Le llamaban el alfajor de la calle San Roque”, recuerda.
Relata que en el año 1933 llegó la película del gorila King Kong a Lambayeque, con lo cual la población de aquel entonces empezó a comparar al alfajor de la calle San Roque con el gigante mono. De esa forma nacería el nombre con el cual hoy se le conoce al típico dulce. Diez años después, la familia García Mejía inscribió la primera patente de King Kong San Roque y a partir de allí empezó a desarrollar dulces de otros tamaños, variedades y sabores.
Menciona que, en 1970, ya cuando la empresa se encontraba en manos de Perpetua García, hija de la fundadora Victoria Mejía de García, decidieron mudarse a un local más grande que le permitiera fabricar un mayor volumen de dulces. Así, el proceso productivo se traslado a una moderna planta ubicada en el kilómetro 780 de la Panamericana Norte.
“Alrededor de 1980 mi abuela paterna vio que varias personas querían también producir king kones, así que decidió dejar libre el término king kong y solo patentar San Roque. Para todos amanece el sol, decía mi abuela”, sostiene.
Resalta que, en 1994, la empresa incursionó en la exportación directa de sus productos y en 1999 se inauguraron las primeras tiendas en las principales ciudades del norte.
Apunta que él ingresó a trabajar en San Roque en 1995, tan pronto egresó de la Universidad de Piura, donde estudió ingeniería industrial y sería a partir del 2000 que asumió la dirección del negocio familiar. Desde entonces, su labor se ha centrado en trabajar por la internacionalización del típico dulce lambayecano.
En enero del 2019, la Contraloría General de la República, a través de la Gerencia Regional de Control, intervino la Municipalidad Distrital de Olmos. Semanas antes había sido detenido el alcalde que ese mes asumía funciones, Willy Serrato Puse, por presuntamente integrar la organización criminal denominada “Los temerarios del crimen”.
La Contraloría, con apoyo de la Policía Anticorrupción y el Ministerio Público intervino el municipio de Olmos siguiendo una pista: había una serie de obras, con millonarios presupuestos, que no se habían entregado, lo que hizo suponer que en el fondo existían actos de corrupción, advertidos incluso desde el segundo mandato municipal de Serrato Puse, entre el 2011 y el 2014.
En ese período, Olmos recibió extraordinarios presupuestos del gobierno central, por más de 120 millones de soles, para resolver el serio problema de la falta de servicios básicos (agua y alcantarillado), en el casco urbano y los caseríos y centros poblados de la jurisdicción.
Ningún otro distrito, ni Chiclayo, siendo capital departamental, había logrado tal financiamiento.
Indicios
Cuando Contraloría y la fiscalía intervinieron la comuna se trazó una línea de sospecha sobre diez obras valorizadas en 130 millones de soles, correspondientes estas a las gestiones de Willy Serrrato Puse, en el período 2011-2014, y Juan Mío Sánchez, quien lo sucedió en el cargo entre el 2015 y el 2018.
Fueron en total 16 auditores quienes realizaron las diligencias con la participación del fiscal coordinador anticorrupción Óscar Guevara Gilarmas, responsable de las investigaciones por estos hechos contra las dos últimas autoridades municipales en mención.
¿Qué se investigó? Entre las obras bajo sospecha estaban: la instalación, ampliación y mejoramiento del saneamiento básico rural en 26 caseríos del noroeste de la ciudad de Olmos, con un monto de inversión de nueve millones 727 mil soles, la que estaba paralizada desde el 2015 y el mejoramiento de las condiciones para el comercio del centro de abasto, valuada en cinco millones 626 mil 626 soles, que se encuentra en ejecución, por citar algunos ejemplos.
También, la instalación, ampliación y mejoramiento del saneamiento básico rural (agua potable y letrinas) en 23 caseríos del norte de la ciudad, valorizada en 15 millones 944 mil 78 soles. Los trabajos paralizaron en diciembre de 2015. La instalación, ampliación y mejoramiento del sistema básico rural (letrinas y agua potable) en 15 caseríos de Olmos, con la inversión de siete millones 195 mil 926 soles. Al momento de la diligencia, los trabajos estaban parados.
En esta lista se consideró la instalación, ampliación y mejoramiento de agua potable y letrinas en 30 caseríos del noroeste de Olmos, lo que significó una inversión de 19 millones 552 mil soles, también paralizada desde el 2015, al igual que la instalación, ampliación y mejoramiento del saneamiento básico rural en 33 caseríos por 13 millones 927 mil 367 soles.
A ello se sumó la ejecución de la obra de agua potable y alcantarillado en la localidad de Olmos, con un presupuesto de 47 millones 894 mil soles, iniciados en el 2013.
Todas las obras de agua y alcantarillado se contrataron en la gestión de Willy Serrato Puse. La del mercado de abastos en el período de Juan Mío, entre el 2007 y el 2010.
Las fianzas irregulares
En junio del 2018, el Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento exhortó a la Municipalidad Distrital de Olmos a formalizar, a través de su Concejo Municipal, la autorización para que se ejecuten y culminen las seis obras de saneamiento básico rural inconclusas.
Según el ministerio, la ejecución de las citadas obras pasaría a cargo del Programa Nacional de Saneamiento Rural – PNSR, debido a que la demora y paralización de las obras afectaba a más de 63 mil olmanos.
En ese momento, el ministerio fue enfático al señalar que la municipalidad, bajo la gestión de Willy Serrato, había incumplido con las responsabilidades asumidas en el marco de convenios de transferencia de recursos suscritos con el PNSR.
Parte de esas responsabilidades era cautelar de manera adecuada los recursos. Sin embargo, desde el principio todo estuvo mal y uno de los personajes que más presencia tuvo en el asunto es César Velásquez Quesquén, hermano del excongresista Javier Velásquez Quesquén.
La participación de este fue a través de la Cooperativa de Ahorro y Crédito Financoop, de la cual era socio y llegó a ser presidente del consejo de administración. Dicha entidad emitió un total de 21 cartas finanza, todas ellas fraudulentas, valorizadas en 57 millones de soles. El perjudicado directo fue el municipio de Olmos y, por ende, el Estado.
El meollo del asunto radica en que la gestión del exalcalde Willy Serrato Puse desembolsó prácticamente todo el presupuesto del proyecto de saneamiento a favor de las empresas Ingenieros ABC Contratistas Generales SAC y Ramca Contratistas SAC, confiándose en la garantía que las cartas de Financoop supuestamente ofrecía. Sin embargo, la entidad no tenía autorización de la Superintendencia de Banca y Seguros para la emisión de fianzas.
El tercer período
El octubre del 2019, a menos de un año de iniciado su tercer gobierno municipal, Willy Serrato fue nuevamente detenido, esta vez por presuntamente encabezar la organización denominado “Los faenones de Olmos”, por actos delictivos cometidos ese año.
Para la Fiscalía Especializada en Delitos de Corrupción de Funcionarios, Serrato Puse y sus coinvestigados participaron en el direccionamiento de obras y la concertación de proveedores para otorgarles licitaciones irregulares.
Del mismo modo, son señalados como responsables del favorecimiento a terceros vinculados a funcionarios para que presten servicios a la municipalidad presentando facturas de exproveedores. Todo ello se habría realizado entre enero y julio del 2019, período en el que Willy Serrato ocupó la alcaldía de Olmos hasta su suspensión en el cargo.
Para efectos de la investigación, la fiscal Karim Ninaquispe Gil tomó en consideración las declaraciones del colaborador eficaz N° 03-2019-FCEDCF, el mismo que habría dado detalles de cómo es que se realizaron las operaciones irregulares en la comuna distrital.
La característica de organización criminal se desprende debido a que cada investigado habría asumido funciones específicas para la adquisición de bienes y servicios, así como para la realización de contrataciones tramitadas durante la administración de Serrato Puse en la alcaldía de Olmos.
Cabecilla de organización
De acuerdo a la Resolución N° 1, emitida por el juez Reynaldo Leonardo Carrillo, con la que se admitió el requerimiento fiscal, Willy Serrato Puse habría cometido el delito de organización criminal.
“Al respecto se tiene el Acta de Transcripción de las declaraciones del aspirante a Colaborador Eficaz N° 003-2019-FCEDCF, folios 101-104, quien ha detallado la forma y circunstancia en que el referido imputado dirigía y organizaba a los funcionarios y servidores de la Municipalidad Distrital de Olmos para que se direccionaran las adquisiciones de bienes, servicios y obras que efectuaba dicha entidad, a favor de personas vinculadas a él. Asimismo, se tienen los documentos denominados: ‘Diligencia de ampliación de deslacrado, verificación y lectura de teléfono celular, marca Huawei Modelo 20 Pro’, incautado en el inmueble ubicado en la calle Santo Domingo cuadra 5, Olmos, a Gustavo Serquén Maco, y ‘Diligencia de ampliación de deslacrado, verificación y lectura de teléfono celular, marca Huawei Modelo 20 Pro’, en los cuales se evidencia la permanente coordinación y comunicación del imputado Willy Serrato Puse con diversos funcionarios de la Municipalidad Distrital de Olmos, respecto al avance de las obras y servicios que se ejecutaban y adquirían para la referida entidad, resultando llamativas las expresiones del imputado Serrato Puse: ‘… eso es poquito. Lo fuerte es lo del estadio’, en respuesta a su interlocutor, quien le habría indicado: ‘Dr. La Santo Domingo ya está’”, se detalla en la resolución.
Los beneficiados
Para la fiscalía, las personas que aparecen como proveedores de bienes y servicios, así como las que se beneficiaron de los servicios a través de terceros tienen vinculación con Willy Serrato Puse.
Ese es el caso de Orlando Soplopuco Sánchez, trabajador de la municipalidad de Olmos, quien se desempeñaba como asistente en la subgerencia de Desarrollo Urbano y Rural de la comuna, coordinaba directamente con Serrato Puse determinados servicios, conforme se aprecia en las conversaciones de WhatsApp.
“Dicha persona sería primo hermano de Danissa Nunura Sánchez, pareja sentimental de Willy Serrato Puse, con quien tiene un hijo de iniciales W.R.S.N, evidenciándose además que Danissa Nunura Sánchez viene siendo procesada en la Carpeta Fiscal N° 598-2014, por la presunta comisión del delito de lavado de activos, imputándosele por ser testaferro de Willy Serrato Puse, a quien también se le procesa en dicha investigación, conjuntamente con otras personas”, se detalla en la resolución judicial.
La fiscalía sostiene además que existen indicios plausibles para considerar que el proveedor José Hernández Sánchez sería primo de Orlando Soplopuco Sánchez y de Danissa Nunura Sánchez.
“Se puede inferir que los familiares de Danissa Nunura vienen siendo beneficiados con contratos con la entidad agraviada. Además, José Hernández, de acuerdo al Portal de Transparencia del MEF, ha sido proveedor de la Municipalidad Distrital de Olmos entre el 2007 y el 2014, habiendo facturado en la gestión de Willy Serrato Puse. No obstante, no aparece como proveedor de ninguna entidad estatal entre el 2015 y el 2018, y recién en la gestión de Willy Serrato Puse aparece nuevamente como proveedor de la entidad municipal, habiendo hasta la fecha recibido de la entidad la suma de 53 mil 337.92 soles”, indica la resolución.
El Ministerio Público sostiene también que Serrato Puse sería amigo de los proveedores Miguel Ydrogo Díaz, exregidor de la municipalidad de Lambayeque, quien visitó al exalcalde cuando se encontraban detenido por el caso “Temerarios del crimen”. Además, este fue jefe de campaña de Willy Serrato para las elecciones del 2018. Ydrogo Díaz habría cobrado a la municipalidad a través de terceras personas, conforme se ha acreditado en las conversaciones de WhatsApp.
Serrato Puse también habría sostenido una cercana amistad con el proveedor Fabricio Calderón Ubillús.
Por segundo año consecutivo, Lambayeque se ubica en el sexto puesto a nivel nacional en el Índice de Competitividad Regional – INCORE, de acuerdo a lo precisado por la Sociedad de Comercio Exterior del Perú – Comex Perú.
A nivel de pilares, el departamento se encuentra en el tercio superior en los pilares de Laboral y Salud. No obstante, en el pilar instituciones se ubica dentro de los últimos lugares, debido al incremento en la percepción de inseguridad.
PBI
Se destaca también que la producción del Producto Bruto Interno – PBI, de Lambayeque creció a una tasa de 4.4 % promedio anual entre 2008-2019.
Según el Instituto Nacional de Estadística e Informática – INEI, en el 2008 el crecimiento del PBI regional fue del 9 %, cayendo a 5.3 % en el 2009 y subiendo a 6.8 % al año siguiente. Para el 2011 el PBI volvió a caer, llegando al 5.8 %, en el 2012 subió considerablemente a 9.5 % y para el 2013 el crecimiento fue de 3.6 %.
Entre el 2008 y el 2020 el crecimiento bajo del PBI fue en el 2014, con solo 2.1 %. En el 2015 creció en 4.4 %, 2.5 % en el 2016, 2.6 % en el 2017, 4.1 % en el 2018 y 2.4 % en el 2019. Sin duda, el año de mayor impacto fue el 2020, debido a la crisis por la emergencia sanitaria. El año pasado, el PBI no creció, sino decreció, en -6.5 %.
Por otro lado, se destaca una evolución favorable del PBI per cápita anual, que entre el 2008 y el 2019 pasó de seis mil 554 soles a nueve mil 375, un crecimiento promedio de 3.3 %.
El año pasado, por la pandemia, el PBI per cápita descendió a ocho mil 843 soles.
Actividad comercial
La principal actividad económica de Lambayeque ha sido el Comercio, aunque su participación cayó de 19.2 % en 2008 a 17 % en 2020. Asimismo, la segunda actividad económica pasó de Manufactura a la actividad de Agricultura, Ganadería, Caza y Silvicultura en el periodo analizado.
Así, mientras el Comercio ocupa el 17 % de las actividades económicas en Lambayeque, la Agricultura y afines se ubica con el 10.7 %, seguida de la Manufactura, con 9.4 %; la Construcción, con 8.2 %; la Administración Pública; las Telecomunicaciones, con 7.8 %; el Transporte, Almacén, Correo y Mensajería, con 6.8 %, Alojamiento y Restaurantes con 1.4 % y Otras actividades, que representan el 30.9 %.
Exportaciones
Según la Superintendencia Nacional de Administración Tributaria – SUNAT, las exportaciones de Lambayeque tuvieron un crecimiento promedio anual de 12.3 % entre 2001 y 2019. En el 2020 alcanzaron el valor más alto, con un total de 718 millones de dólares, un 8.3 % más respecto de 2019.
El dinamismo de las exportaciones no tradicionales se evidencia con el crecimiento promedio anual del 17.8 % entre 2001-2019.
Asimismo, el número de MYPES exportadoras de Lambayeque ha experimentado un crecimiento al pasar de 48, en 2000, a 102 MYPES en 2019. Estas tuvieron un crecimiento promedio anual de 4 % entre 2000 y 2019. Sin embargo, en 2020 tuvieron una caída de 5 % respecto a 2019.
En el 2020, los principales destinos de exportación de Lambayeque fueron EE.UU., Países Bajos y Reino Unido. ​Los principales productos de exportación fueron arándanos o murtones (27 %), paltas frescas o secas (17.5 %) y los demás cafés sin descafeinar (8 %).​
Empleo
Los sectores Agropecuario y Pesca generaron la mayor cantidad de empleos con 143 mil 880 puestos de trabajo, seguidos por Comercio con 12 mil 500 y otros servicios con 91 mil 436.
En porcentaje, la generación de empleo es la siguiente: Agropecuario y Pesca (25 %), Comercio (21 %), Otros Servicios (16.1 %), Transportes y Comunicaciones (10.4 %), Manufactura (8.5 %), Construcción (6.8 %), Alojamiento y Restaurantes (5.7 %), Administración Pública (4.8 %), Electricidad, Gas y Agua (0.3 %), y Minería e Hidrocarburos (0.2 %).
Por otro lado, el salario mensual promedio aumentó a mil 204 soles (+68 %) entre 2010 y 2019. Sin embargo, sufrió una caída de 4.3 % en el 2020, pasando a ser mil 152. En el caso del salario formal es 2.6 veces más que el salario informal.
Pobreza
De acuerdo al informe de Comex Perú, el 40 % de los lambayecanos no cuenta con servicios básicos. Dicha información se toma de la Encuesta Nacional de Hogares – ENAHO.
“En cuanto a la pobreza multidimensional importante reducción. En el 2020, el 40.1 % de la población no contaba con los servicios básicos, cifra que está por debajo del promedio nacional, que es del 41.7 %”, señala el informe.
Salud
En el 2016, el 11.8 % de niños menores de 5 años tenían desnutrición crónica en Lambayeque. Sin embargo, en 2020 este indicador cayó a 9.5 %, ubicándose debajo del promedio nacional de 12.1 %.
Asimismo, se cuenta con 199 establecimientos del primer nivel de atención en 2020, donde el 100 % tiene capacidad instalada inadecuada, y seis hospitales de segundo y tercer nivel de atención en 2020 cuentan con 100% con capacidad instalada inadecuada
Educación
La población analfabeta en 2020 fue 6.3 %, ubicándose por encima de la media nacional de 5.5 %.
En 2020, el 53.7 % de colegios tiene acceso a los tres servicios básicos, aunque se encuentra por encima del promedio nacional, la brecha aún es amplia.
Gasto público
En la última década, el gasto público per cápita anual de Lambayeque ha crecido un 66 %, al pasar de mil 913 a tres mil 172. Sin embargo, este crecimiento ha sido menor al del promedio nacional, que lo hizo en 68 %.
La inversión pública en Lambayeque ha dependido en gran medida del desempeño de los Gobiernos subnacionales en los últimos diez años.
Los sectores que concentraron el mayor gasto en inversión pública fueron Agropecuaria, Transporte y Saneamiento.
Sin embargo, la ejecución de la inversión pública de los gobiernos locales ha sido cada vez menor y cerró con un 39 % de avance en 2020.
A fines de septiembre del 2021, la ejecución de la inversión pública del Gobierno Regional de Lambayeque alcanzó el 56.5 % y los gobiernos locales, el 42.7 %.
La Contraloría General recomendó al procurador público especializado en delitos de corrupción de Lambayeque iniciar acciones legales penales contra una exfuncionaria de la Municipalidad Distrital de Monsefú, y un exsupervisor de EPSEL S.A., comprendidos en presuntos hechos irregulares por el pago de 822 mil 125,05 soles al Consorcio Monsefú sin contar con el sustento técnico.
Los involucrados han sido identificados como María del Pilar Garnique Custodio, como ex gerente de Infraestructura y Desarrollo Urbano de la comuna monsefuana, y Víctor Hugo Recuenco Céspedes, exfuncionario de EPSEL.
Los hechos se produjeron durante la ejecución de una obra de agua potable y saneamiento urbano en el distrito de Monsefú, cuyo monto total contractual es de 31 millones 284 mil 394.50. soles.
La obra se ejecutó durante la administración municipal de Miguel Ángel Bartra Grosso. El consorcio estuvo conformado por Constructora EGC&S – Servicios Generales SAC, Frevema Perú SAC y Representaciones y Servicios Generales GUZVEN SAC.
Hallazgos
Mediante el Informe de Control Específico N° 17473-2021-CG/GRLA-SCE, con periodo de evaluación del 1 de setiembre de 2017 al 30 de abril de 2021, se identificó la presunta responsabilidad penal y administrativa debido al trámite, conformidad y pago efectuado en el 2017 de las valorizaciones de obra, que incluyeron avances de partidas no ejecutadas durante la ejecución del proyecto.
Recientemente una comisión de control realizó una inspección en campo y verificó que las partidas relacionadas a obras electromecánicas y equipamiento valorizadas y pagadas, no fueron ejecutadas, situación que fue advertida también por la Contraloría, en diciembre de 2018, mediante el informe de Acción Simultánea N.° 009-2018-OCI/3472-AS, y por el supervisor a través de la Valorización N.° 28 donde aplicó descuentos por metrados no ejecutados.
En ese entonces (14 de diciembre de 2018) se identificaron cuatro hechos, siendo uno de ellos, la aprobación de las valorizaciones que incluían las partidas no ejecutadas y otras inconclusas, advirtiéndose también la existencia de partidas relacionadas al componente de agua potable que fueron reportadas con un avance del 100 %, pese a que físicamente no mostraban ningún avance.
La obra
Se trata del servicio de control referido a la ejecución del saldo de la obra de “Mejoramiento del Plan Maestro de Saneamiento de Agua Potable, Desagüe y Tratamiento de Aguas Residuales de Monsefú”, que busca beneficiar a 20 mil 634 personas y contribuir a la disminución de la incidencia de enfermedades diarreicas agudas, parasitarias e infecciosas en este distrito.
El informe fue comunicado al alcalde distrital de Monsefú a fin de que se adopten las acciones administrativas que correspondan para el deslinde de responsabilidades.
Para la Contraloría, con lo realizado se trasgredió el artículo X, 10° y 12° de la Ley General del Sistema Nacional de Presupuesto, aprobado por Ley N° 28411, del 6 de diciembre del 2004m referido a la eficiencia en la ejecución de los fondos públicos, la finalidad de los Fondos Públicos y los gastos púbicos.
Asimismo, contravino el principio de eficiencia y eficacia, recogido en el literal f) del artículo 2 de la Ley de Contrataciones del Estado, aprobada mediante la Ley N° 30225, modificado con Decreto Legislativo N° 1341, vigente desde el 3 de abril del 2017.
“La situación se ha producido por el accionar del supervisor de obra quien elaboró y tramitó las valorizaciones de obra N° 9 y 1, que contenían avances que no se han ejecutado hasta la fecha, y por la gerente de Infraestructura y Desarrollo Urbano, al haber dado conformidad a las referidas valorizaciones, pese a que estas valorizaciones no contaban con el sustento de la realización de los trabajos que en ellas se indicaban, ocasionando el pago de 822 mil 125.05 soles a favor del contratista”, señala el informe de Contraloría.
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