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“ALMÁCIGOS DE HISTORIA LAMBAYECANA”: LIBRO VERÍDICO PARA ENTENDER EL PRESENTE DEPARTAMENTAL

Escribe: Daniel Vera Vera.
Edición N° 957

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Los últimos tres años han sido de intenso trabajo para el investigador y docente universitario Martín Cabrejos Fernández, quien con admirable empeño se dedicó a consultar diversas fuentes informativas para dar forma a lo que, en adelante, se constituye en la más precisa complicación histórica del departamento. La flamante obra nos invita a conocer a un Lambayeque documentado, pero nunca antes explicado en palabras sencillas, en una abundancia de detalles que permiten recrear los hechos que construyeron el presente.

 

“Almácigos de historia lambayecana” es el libro en el que Cabrejos Fernández explica, a través de diversos artículos, la evolución social del departamento, agrupándolos no en orden cronológico, sino temático, a fin de lograr su fácil entendimiento.

 

Los artículos incluidos en la obra fueron apareciendo en diarios, revistas o en la Internet a medida que la investigación del autor avanzó, abordando hechos poco estudiados como la llegada de judíos, alemanes o italianos a Lambayeque, o las condiciones inhumanas en las que trabajaron los chinos entre el siglo XVIII e inicios del XIX en las diversas haciendas de esta parte del país.

 

Es tan profunda la información que el investigador pone a disposición del lector, que este incluso puede identificar qué zonas, hoy desaparecidas o con nombres distintos, fueron escenario de los hechos que cuenta.

 

“Es una forma de hacer historia para el ciudadano de a pie. Yo veo a la historia como una ciencia del presente. Como ciencia, porque tiene un objeto de estudio que es el pasado, y por su pertinencia es una ciencia del presente. Es decir, la historia no sirve, y por eso que a los jóvenes no les agrada estudiarla, mientras no responda a mis preguntas frecuentes. ¿Cómo el tiempo primitivo de Lambayeque responde a mi presente, cómo me aporta? ¿Cómo el tiempo colonial o el inicio de la república responden a mi presente? Se necesita descubrir esa pertinencia histórica pero con un discurso que yo pueda entender, no de aquellos reservados para los intelectuales o especialistas, sino para el joven, el adulto o el adulto mayor que tiene interés por conocer”, explica Martín Cabrejos para delinear el propósito de su libro.

 

Refiere que no busca que la gente viva de glorias pasadas, porque la historia puede llegar a confundir. “La historia nos puede llevar a pensar que somos grandes por el legado del Señor de Sipán. Nosotros somos grandes por la interpretación del legado que hacemos del Señor de Sipán. Los hechos históricos no pasarán de ser anecdóticos sino realizamos una labor de interpretación de la historia desde el presente”, señala.

 

Quizá el mayor mérito de la obra de Martín Cabrejos es que todo su contenido se sustenta en fuentes documentales, las mismas que con minuciosidad ha ido organizando para validar cada acontecimiento relatado dentro de los ejes temáticos en los que está dividido el libro.

 

Con ello, el autor hace una separación bastante marcada de los relatos o publicaciones previas sobre la historia de Lambayeque que carecen de sustento real, y se basan en muchos casos en la imaginación o la creencia popular.

 

De este modo, Martín Cabrejos rompe la limitación que representa la dispersa bibliografía y documentación con contenido histórico en el departamento, tarea que lejos de calificar como difícil sentencia como agradable.

 

“La dificultad se atenúa cuando se hace con el agrado de servir y creo que el libro se convertirá en una herramienta que da respuestas. El propósito de presentar una gran cantidad de fuentes es para corregir un error o una debilidad que he podido apreciar en documentos históricos anteriores. La historia de Lambayeque se ha ido presentando como una secuencia de anécdotas, pero nadie nos ha referido quién hizo la investigación original, nadie nos ha referido cuáles son las fuentes originales de las que se extrajo la información, simplemente la hemos recibido y la hemos creído, y eso ha llevado a una serie de confusiones”, precisa.

 

GRAN PASO

Cabrejos Fernández sostiene que en el departamento no existe una metodología de trabajo consensuada entre los historiadores, lo que permitiría seguir en la labor de corregir los errores que se han difundido respecto a los acontecimientos pasados de Lambayeque.

 

“Hemos tenido grandes historiadores como Jorge Zevallos, Galino Domenack y Nicanor de la Fuente, y actualmente tenemos a otros muy importantes como Freddy Centurión, Miguel Díaz, Jorge Izquierdo y Guillermo Figueroa. Sin embargo, el problema es que nunca hemos pensado en la filosofía de la historia regional, nunca nos hemos juntado y tampoco establecido criterios en común sin perder cada uno su identidad particular. Al no tener un destino común sobre la información histórica es que a lo largo del tiempo se han publicado alcances dispersos, sin que exista tampoco la labor de compilar todos esos aportes para sistematizarlos y brindarle al ciudadanos una historia ordenada”, relata.

 

En ese sentido, el investigador refiere que “Almácigos de historia lambayecana” responde a esa necesidad al tomar información de los autores antes mencionados, ordenando lo que estos publicaron y añadiendo datos que se sustentan en la documentación existente.

 

“El libro no responde a todos los temas históricos de Lambayeque, pero es un buen paso inicial y esto implica que se tiene que seguir produciendo, porque la valoración de este tipo de trabajos no es inmediata, va a tomar algunos años. Estoy entregando un documento con fuentes confiables, es decir todo lo que está ahí escrito puede ser verificado, estudiado o llevado a las fuentes originales, y llegar a la conclusión que tiene fuentes primarias, algunas de ellas no consideradas antes así”, resalta.

 

EL NOMBRE

Martín Cabrejos confiesa que para elegir el nombre del libro ha viajado en el tiempo para recordar sus años de infancia en Túcume, donde vio de cerca la actividad agrícola en el cultivo del arroz y el especial cuidado que cada trabajador de a tierra le pone al almácigo.

 

“Como cholo lambayecano que soy, pasé parte de mi niñez en Túcume, donde vi a las personas que trabajaban con mi abuelo realizando la labor del trasplante del arroz y los escuchaba hablar, y siempre me llamó la atención el cuidado que le daban al almácigo, quizá con el misma interés y delicadeza que con el que un adinerado trata una joya muy preciosa. Solo el almácigo bien cuidado dará fruto. Pues bien, yo quiero que este libro se convierta en el almácigo y la persona que lo lea lo comente, lo entregue, lo regale, pida o busque más información. La historia es poco operativa si no se comparte”, enfatiza.

 

Este no es el primer libro de Martín Cabrejos. Antes publicó “Una mirada a Lambayeque desde la escuela”, que es una propuesta metodológica para la enseñanza de la historia; también “Hechos y dichos lambayecanos” y un poemario titulado “Apuntes de vida”. Está próximo a publicar “Todo comienza con Dios”, en el que comparte su experiencia pedagógica como docente de historia, y “¿Qué ocurrió en Lambayeque un día como hoy?”, que se encuentra en revisión.

 

FILTROS NECESARIOS

“Almácigos de historia lambayecana” consta de 507 páginas y su edición fue posible gracias al respaldo de la Universidad Católica Santo Toribio de Mogrovejo, a través de su fondo editorial.

 

Para lograr ello, el autor recurrió a uno de los principios rectores de la casa superior, donde se señala que esta promueve la investigación especialmente cuando esta es dirigida al desarrollo permanente de la cultura a nivel local, regional y nacional.

 

El libro fue revisado por los seis integrantes del Consejo de la Facultad de Humanidades, quienes dieron informe favorable para luego remitirlo a la Dirección de Investigación de la universidad, desde donde se entregó el machote para su revisión por dos especialistas, luego pasó al Vicerrectorado de Profesores y finalmente el Rectorado solicitó la emisión de veredicto respecto a la valoración de la obra. Este fue que se constituye en un valioso aporte para la cultura de Lambayeque.

 

“Para mí es motivo de alegría que el libro pueda tener el respaldo de la universidad, pero también que haya pasado por los filtros que estableció porque cada uno de estos ha sido un verdadero reto. Pasar los filtros me garantiza que estamos en buen camino, que podemos seguir investigando y que sí es posible hacer una investigación de calidad en base a fuentes históricas. Vale la pena todo eso, porque este libro es un homenaje a quienes antes que yo ya hicieron y hacen historia, gente muy valiosa que no ha tenido la suerte de publicar con el respaldo de una universidad, es por eso que son citados en las páginas. Este libro es también una bofetada para aquellas instituciones públicas y privadas que no terminan de entender que deben invertir en las publicaciones de los lambayecanos”, asevera. 

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