Sube!

PARA PERIODISTAS Y COMUNICADORES: UTP Chiclayo ofreció taller Inteligencia artificial y herramientas de verificación

Escribe: Semanario Expresión
Edición N° 1418

  comentarios   

En un contexto global marcado por la sobreabundancia de información, la propagación de noticias falsas y la irrupción de la inteligencia artificial (IA), el fact-checking se ha convertido en una herramienta esencial para periodistas, comunicadores y ciudadanos. Así lo subrayó Javier Albarracín, director del Centro de Tecnología y Transformación Digital de la Universidad Tecnológica del Perú - UTP, durante una reciente exposición sobre herramientas de verificación y desinformación ofrecida a periodistas y comunicadores sociales de Chiclayo.

Albarracín recordó que la manipulación de información no es un fenómeno nuevo, pero advirtió que en la actualidad se enfrenta a un escenario más complejo debido a la velocidad y el alcance de internet y las redes sociales. “Las noticias falsas no son un tema exclusivo de nuestros tiempos; sin embargo, en los últimos años su difusión no para de crecer. Hoy en día se propagan con mayor rapidez gracias a los blogs, el social media y, más recientemente, a la inteligencia artificial con fenómenos como los deepfakes”, afirmó.

Tipos de desinformación y sesgos cognitivos

El especialista explicó que no toda la información falsa tiene la misma naturaleza ni persigue los mismos objetivos. Existen errores sin intención de daño, pero también casos de manipulación deliberada. “Podemos hablar de información errónea, cuando alguien difunde datos falsos creyendo que son ciertos; de desinformación, cuando se transmite con malas intenciones; y de propaganda, que es aquella información sesgada para favorecer una posición política o ideológica”, detalló Albarracín.

Además, alertó sobre los sesgos cognitivos que facilitan la aceptación de contenidos engañosos. Entre ellos, mencionó la “verdad ilusoria”, que ocurre cuando una mentira repetida muchas veces termina pareciendo real. “Las personas tienden a aceptar como válido aquello que confirma lo que ya piensan, o a creer que algo es común solo porque lo recuerdan con facilidad. Estos sesgos son aprovechados para viralizar noticias falsas y manipular la opinión pública”, sostuvo.

La escalera de la manipulación

En su exposición, Albarracín describió lo que denominó la escalera de la manipulación, un conjunto de prácticas que potencian la desinformación: desde los deepfakes y la creación de fake news hasta la descontextualización y la propaganda. “Hoy se pueden inventar problemas, polarizar a la sociedad, esconder hechos o crear cámaras de eco donde solo se escucha una versión de la realidad. Todo esto debilita la democracia y mina la confianza social”, advirtió.

Frente a este panorama, destacó la importancia de contar con herramientas digitales de verificación, que permitan a periodistas y ciudadanos identificar la autenticidad de imágenes, videos y documentos. Plataformas como Google Fact Check Tools, AFP Factual, FactCheck.org, OjoBiónico y PerúCheck, entre otras, han marcado un antes y un después en la lucha contra la desinformación. “Estas iniciativas demuestran que la colaboración entre medios, academia y ciudadanía es vital para defender el derecho a la verdad”, enfatizó.

 

Indicadores de confianza en el periodismo

El representante de la UTP también resaltó la necesidad de fortalecer la transparencia en los medios de comunicación. Citó los ocho indicadores de confianza propuestos por el Trust Project, que incluyen prácticas como el uso de fuentes locales, la diversidad de voces y la explicación de los métodos de verificación. “El periodismo debe ser cada vez más claro en cómo obtiene y contrasta la información, porque solo así recuperará la credibilidad que muchas veces se pone en duda”, subrayó.

Un aspecto central de la conferencia fue el papel de la inteligencia artificial generativa (GenAI). Albarracín explicó que, aunque esta tecnología abre oportunidades en educación, comunicación y análisis de datos, también presenta desafíos importantes. “Las IA ya son capaces de crear textos, imágenes, videos y audios que pueden ser indistinguibles de la realidad. Esto significa que debemos redoblar los esfuerzos de verificación para evitar caer en trampas digitales”, puntualizó.

Advirtió, asimismo, sobre el fenómeno de las “alucinaciones” en modelos de lenguaje, es decir, cuando producen información inventada o incoherente. “Un gran poder representa una gran responsabilidad. La IA no puede sustituir el criterio humano ni el rigor periodístico en la búsqueda de la verdad”, dijo.

Finalmente, Albarracín hizo un llamado a la ciudadanía para adoptar una postura crítica frente a la información que circula en línea. Recordó tres pasos fundamentales para evitar la desinformación: cuestionarlo todo, leer más de una fuente e interactuar con los contenidos. “Todos tienen derecho a su propia opinión, pero no a sus propios hechos. En la era de la posverdad, necesitamos ciudadanos más críticos, periodistas mejor preparados y tecnologías más transparentes”, concluyó.

Deja tu Comentario