Hasta antes del 24 de mayo del 2023, para que un hurto simple sea considerado un delito y no una falta, el monto de la cuantía debía superar una Remuneración Mínima Vital (RMV), es decir, S/1025 en aquel entonces. A raíz de la promulgación de la Ley n° 31787, el criterio para el umbral entre delito y falta se estableció en el 10 % de una Unidad Impositiva Tributaria (UIT). En el 2023 este monto fue de S/495. Hoy es de S/535.
Según la norma, cuando el hurto recae sobre un bien cuyo valor no sobrepasa el 10 % de la UIT, la forma de reprimir al autor del hecho será con prestación de servicios comunitarios de 40 a 120 jornadas o con 60 a 80 días multa, sin perjuicio de la obligación de restituir el bien sustraído o dañado.
Uno de los casos que más resonó a nivel nacional respecto a la liberación de ladrones por tratarse de hurtos de menor cuantía fue el de Rivaldo Alexander Legarda Vásquez, un delincuente, entonces de 21 años, que había sido detenido en 17 oportunidades y liberado en igual cantidad de veces, debido a que los objetos que hurtaba no superaban la UIT vigente.
En diálogo con Expresión, el decano del Ilustre Colegio de Abogados de Lambayeque, Enrique Rodas Ramírez, señala que así como los magistrados del Poder Judicial y los fiscales del Ministerio Público se capacitan constantemente, también hacen lo propio los delincuentes, quienes saben qué deben hurtar y qué no, a fin de no sobrepasar el monto de menor cuantía y salir libres.
“Esto es un tema del Ministerio Público y del Poder Judicial que no encajan bien sus figuras. Los magistrados se van capacitando, pero los delincuentes también lo hacen. Ellos saben que los van a detener y con las mismas van a salir, porque la ley se los permite al tratarse de hurtos de menor cuantía, Ellos son solo infractores”, asevera.
Gestión municipal
En otro orden de ideas, el decano de los abogados también manifiesta su preocupación por los bajos indicadores de ejecución presupuestal en Proyectos de Inversión (obras y proyectos de desarrollo), a nivel del Gobierno Regional de Lambayeque y los 38 municipios.
El también vicepresidente electo del Consejo Regional de Decanos - Conrede Lambayeque, cuestiona que a menos de un mes para culminar el año el Gobierno Regional de Lambayeque tenga aún pendiente de ejecución del 32.5 % de su presupuesto para proyectos de inversión, la Municipalidad Provincial de Chiclayo el 70 %, la Municipalidad Provincial de Lambayeque el 76.1 % y la Municipalidad Provincial de Ferreñafe el 39.4 %.
“Justo la semana pasada tuvimos una sesión en Conrede y observamos detenidamente este problema. En Lambayeque no faltan profesionales capacitados, lo que pasa es que estos no están en la cosa pública. En las municipalidades se contrata a cualquiera, menos al más capacitado. Hay un desgano en el cumplimiento de metas y objetivos. Puede que un funcionario camine a una velocidad del 100 %, pero el de su costado lo hace el 30 %, y eso en gestión pública es muy complicado”, afirma.
Añade que la venida del Fenómeno El Niño es un riesgo latente, pero no se han culminado las obras de defensas ribereñas en los ríos Zaña y Chancay, lo cual es reflejo de la incapacidad de los gobernantes y sus funcionarios.
“No se trata de simplemente tener una maestría en gestión pública, sino de que realmente existan concursos para el ingreso a la función pública, donde se mida la capacidad, la eficiencia, la meritocracia”, afirma.
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