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LA PAZ NO SE ESPERA, SE CREA: La Red Espaz Chiclayo cumple 18 años

Escribe: Ana Yi Soto (*), Paul Rivera Jaramillo (*)
Edición N° 1418

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“No hay camino para la paz, la paz es el camino” (Ghandi)

En medio de los conflictos que atraviesan hoy al mundo -perpetrados por gobiernos opresivos que lideran invasiones, desalojos, deportaciones y persecuciones contra personas en condiciones de vulnerabilidad ante la mirada internacional-, el Día Internacional de la Paz corre el riesgo de pasar desapercibido una vez más.

La paz no suele figurar en presupuestos estatales ni en planes de gobierno, pero sin ella no existen condiciones para que las sociedades crezcan, progresen ni logren lo que nuestra dignidad humana merece.

Si llevamos la mirada a nuestro país y a la región Lambayeque, descubrimos que la paz se nos escapa de maneras silenciosas: cuando la violencia doméstica fractura hogares; cuando en las escuelas las mujeres y niñas aún enfrentan estereotipos y techos de cristal; cuando en el trabajo persisten abusos de poder disfrazados de liderazgo; cuando en las calles la falta de respeto a una simple norma de tránsito genera caos y deteriora nuestro ánimo; o cuando menospreciamos el rol vital de los bosques secos que caracterizan esta región, tan frágiles pero razón de nuestra resiliencia climática. Nada de esto es paz, y sin embargo estas son las realidades que vivimos a diario.

Hace 18 años, desde la Red Internacional de Estudiantes por la Paz (Red Espaz Chiclayo), tuvimos una certeza: ningún objetivo social, económico o cultural puede alcanzarse sin una cultura de paz que lo sostenga. Lo que para algunos sonaba a discurso religioso, idealista o ingenuo, para nosotros era un diagnóstico claro: cuando la paz no se garantiza, todos los demás aspectos de la vida humana comienzan a desmoronarse.

Nacimos como un grupo de voluntarios y seguimos siéndolo, porque creemos que, más allá de nuestras metas personales, tenemos un deber moral con el lugar donde vivimos. Empezamos hablando, dialogando, escuchando a nuestros mayores y consultando a instituciones académicas. Con el tiempo, ese ejercicio de reflexión se convirtió en acción: programas educativos, foros, alianzas, proyectos sociales, participación en campañas y representación en espacios nacionales e internacionales. Todo ello para defender la paz y denunciar aquello que la amenaza: la injusticia, la violencia y la negación de derechos.

Hoy, al cumplir 18 años, la Red Espaz se mantiene como una organización independiente, sin agenda política ni afiliación religiosa, abierta a la diversidad y sustentada en un principio esencial: en nuestras diferencias debe prevalecer el entendimiento y el respeto mutuo.

El Día Internacional de la Paz no puede ser solo una fecha en el calendario. Debe ser un recordatorio de que sin justicia, sin dignidad y sin respeto por la vida, no existe paz posible. Y que construirla es una tarea diaria, colectiva y urgente.

Desde Red Espaz, reafirmamos nuestro compromiso de velar por los derechos de las personas, contribuir al desarrollo juvenil mediante programas formativos y promover la salud como un derecho universal. Asimismo, se destaca el proyecto “Sonrisas Brillantes”, que beneficiará a más de mil niños de Lambayeque gracias al auspicio de la Unión Europea, llevando atención y esperanza a quienes más lo necesitan para mantener una salud bucal saludable de manera gratuita.

Un café por la paz: Jóvenes que transforman realidades 

Es un conversatorio, iniciativa planteada en el marco del mes del Día Internacional de la Paz, que reúne a estudiantes de secundaria y universitarios en un espacio de diálogo cercano, amigable y formativo. La meta es simple pero trascendente: motivar a los jóvenes a cultivar valores, fomentar la ayuda social y descubrir en la conversación una herramienta para el cambio. Todo ello desde la gratuidad y el voluntariado, porque creemos que la paz se aprende, se practica y se comparte.

Los dos primeros conversatorios fueron realizados en la I.E. “Santísima Virgen de la Puerta” en el distrito de Saltur, y en la Institución Educativa Emblemática “Colegio Nacional Santa Lucía”, patrimonio cultural de Ferreñafe; espacios donde los jóvenes lograron reflexionar sobre la importancia de promover la cultura de paz y apostar por sus proyectos de vida. En tiempos de desafíos globales, iniciativas como estas nos recuerdan que la paz no es una utopía distante, sino una tarea diaria. Y que en cada joven comprometido late la posibilidad de construir un Perú más justo, solidario y humano.

Asimismo, consideramos que sin paz no hay desarrollo; motivo por el cual invitamos a la sociedad civil, los voluntarios, a las autoridades, funcionarios públicos del Perú y del exterior a promover la cultura de paz, respetar los derechos humanos, y construir juntos sociedades justas, pacíficas e inclusivas para lograr la igualdad de oportunidades y justicia social.

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(*) Comunicadores.

 respuesta de cnPzeRUujqb el 2025-09-28.

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