Desde hace 44 años, el Centro de Educación Básica Especial – CEBE San Pedro de Lambayeque realiza una loable labor en beneficio de niños con discapacidad de diferentes partes de Lambayeque, distritos y caseríos. Pese a las dificultades logísticas y de personal, el equipo docente ha logrado formar a generaciones jóvenes que egresan de sus aulas siendo independientes y productivos.
En su semana de aniversario, los niños, adolescentes y jóvenes participaron de un festival de talentos, donde demostraron su arte para deleite de sus familias, profesores y el público que asistió a la actividad.
Especialistas
Marisol Calonge de la Piedra, directora del CEBE San Pedro, cuenta que atienden a 86 niños con diferente tipo de discapacidad: intelectual, sensorial (sordera o ceguera) y física, así como el Trastorno del Espectro Autista. Sin embargo, la demanda de niños con discapacidad supera a la oferta educativa, lo que hace que haya muchos en lista de espera para ingresar al CEBE.
“Nosotros necesitamos psicólogos, terapistas, especialistas en terapia sensorial, auxiliares y más docentes, porque no nos alcanza. La capacidad de las aulas está sobrecargada de estudiantes. Deberíamos atender máximo a ocho estudiantes y tenemos aulas hasta con catorce alumnos. Necesitamos un terapista ocupacional, un terapista físico, unos tres auxiliares y aunque sea dos docentes de aula más. Estamos insistiendo y pidiendo al Ministerio de Educación para ver si nos asigna más personal, pero aún no tenemos suerte”, comenta.
Calonge de la Piedra señala que existen pocos docentes de educación especial en el Perú y en Lambayeque, por lo que muchas veces estas vacantes terminan siendo cubiertas por docentes de inicial o primaria que siguen estudios de capacitación, mas no son especialistas, sino que son maestros de la Educación Básica Regular.
Marisol Calonge, quien además es psicóloga y ha sido decana del Colegio de Psicólogos, afirma que, irónicamente, en el CEBE San Pedro no hay plaza para psicólogos.
“Contamos con el apoyo de internos de psicología porque tenemos convenios con diferentes universidades, gracias a que yo, además de ser docente, porque aquí soy directora por ser docente de educación especial, soy psicóloga y docente en algunas universidades, por lo que tengo el apoyo de estudiantes que están haciendo su internado, pero no existe en el CEBE ninguna plaza para psicólogo”, manifiesta.
Logros
Marisol Calonge refiere que los niños ingresan al CEBE desde los tres años y salen a los veinte. Durante estos diecisiete años se priorizan actividades funcionales como aseo, alimentación y vestido. Y, si tienen posibilidades académicas, lectura, escritura y cálculo básico.
“Buscamos que sean independientes y productivos, porque también los preparamos para el trabajo. A partir de los 14 años entran a un programa de educación para el trabajo. Allí tenemos taller de impresiones, serigrafía, tenemos un biohuerto y un taller de crianza de conejos y cuyes. Se les prepara a los chicos para que puedan tener una opción ocupacional”, explica.
En esta labor es importante el apoyo de los padres, por eso, dejando un viernes, se realizan Escuelas de Familia, donde orientan a los progenitores sobre cómo debe ser el trabajo con sus hijos en casa, cuenta Marisol Calonge.
“Nosotros acogemos a los niños que tienen una discapacidad severa o profunda, son aquellos que ya no pueden beneficiarse de la Educación Básica Regular y tienen que venir al CEBE. Los estudiantes que están incluidos es las escuelas regulares solo tienen discapacidad leve y moderada”, precisa.
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