El Mercado Modelo de Chiclayo se edificó para albergar a 600 comerciantes en el espacio que, según Carlos Enrique Zuloeta “se conocía en la década de los treinta como la Urbanización Martínez, que iba desde la calle 8 de Octubre hasta la calle Amazonas, luego en la década de los cuarenta se llamó Urbanización Barsallo a todo es sector que iba desde la calle 8 de Octubre hasta la hoy calle Cois… a las calles Arica y Amazonas, se les dio tales nombres en recuerdo a esas dos provincias; una que fue nuestra al sur y otra al nororiente peruano”.
Debió albergar a los comerciantes del Mercado Central que había sido declarado insalubre por la comuna chiclayana. Sin embargo, se resistieron al traslado y los puestos fueron cedidos a comerciantes independientes debidamente empadronados. Fue inaugurado siendo alcalde de la ciudad el doctor Salvador Aita Bloise; prefecto del departamento don Antonio Baca Walter y presidente de la República Manuel Prado Ugarteche, el día 12 de marzo 1960.
Según Velia Beltrán “su construcción duró desde 1957 hasta 1959... Era realmente un modelo de mercado en sus inicios, y seguía el mismo diseño de otros varios mercados que, por esa misma época se venían edificando en México. Tenía todas sus secciones debidamente proyectadas e implementadas, llegando en su tiempo a ser considerado uno de los más modernos y funcionales del país. Contaba con las debidas zonas de carga y descarga, complementada con frigoríficos, ubicados hacia la calle Juan Cuglievan. También para que las madres que laboraran en él tuvieran un sitio seguro y cercano en donde dejar a sus pequeños mientras atendían sus negocios, estaba la Cuna Maternal y había amplias zonas de estacionamiento hacia la calle Arica. Por el lado de la Avenida Balta había lugar para estacionar entre la plataforma y las tiendas del frontis”.
Personajes y recuerdos
En el mercado trabajó en calidad de inspectora la señorita Lila Rivadeneyra. don Roger Pisfil la recuerda: “Era tan recta, que todos los comerciantes ambulantes le teníamos terror. Desde que estaba bajando de su carro, ya corría la noticia, como si llegara el mismo diablo y a correr se ha dicho”.
Cotty de la Oliva recuerda a Lila Rivadeneyra: “La señorita Lila Rivadeneyra García, farmacéutica de profesión y regidora elegida por el pueblo. Se le recuerda bien por su trabajo responsable y honesto como inspectora; si hoy tuviéramos esa clase de autoridades Chiclayo no estaría en el caos en que se encuentra. Más tarde fue presidenta de la Beneficencia Pública de Chiclayo en dónde también demostró capacidad y solvencia moral como muchos bien la recuerdan”.
Hoy existe la urbanización “Santa Lila” donde residen los trabajadores de la Beneficencia Pública de Chiclayo. Don José Rosado recuerda a “don Carlos Romero Carretero, con su famosa Radio El Punto Negro, y como comerciante de locería estaba don José Castillo Rosado, con locerías El Triunfo”. Desde inicios de los años 80, el uso de la plataforma delantera (en la calle Arica) destinada como estacionamiento empezó a cambiar, organizándose la 1ra. Feria artesanal para la Semana Turística (diciembre de 1982). Luego la feria navideña, la feria escolar y la feria de fiestas patrias.
Según el fallecido prohombre chiclayano Miguel García Puémape “si bien el Mercado Modelo fue un gran aporte como equipamiento urbano de Chiclayo, no fue acompañado con un plan ordenado de desarrollo racional de los terrenos de sus vecindades. Limitaciones impuestas por la pobreza material de la ciudad. Y la miopía funcional de los gobiernos municipales, respecto de su futuro. Los resultados están a la vista: Chiclayo es una ciudad desordenada y sucia… Ciertamente debió planificarse adecuadamente el urbanismo de a lo menos 500 metros a la redonda, desde el centro geométrico del Mercado Modelo”.
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(*) Docente e historiador.
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