Quizás el nombre de este sector debió ser El Algarrobal, Esperanza, o Tierra de Valientes y no La Peña como se la conoce desde tiempos muy, pero muy lejanos y que hace referencia a su colindancia con un cerro del que fluye agua a través dos jagueyes. Tal parece que el nombre fue un esfuerzo por fijar la relación del lugar con el cerro proveedor de agua, en un ambiente en el que el agua escasea. Políticamente La Peña se ubica en la parte baja del distrito de Salas, provincia de Lambayeque. En términos ambientales está enclavado en el gran ecosistema del bosque seco de llanura.
El camino rural a La Peña
Se llega a La Peña recorriendo un tramo de la carretera asfaltada que une la carretera Panamericana con la ciudad de Salas, a mitad de tramo, en un punto conocido como Los Zapotes se sigue por un camino carrozable, flanqueado por cercos de madera, se cruza el cauce del río Salas que, por este tiempo luce afloramientos de agua. En este trayecto, de unos 20 minutos de duración, nos informarnos de algunos detalles de esta zona del bosque seco en la que destaca el algarrobo, tan importante por proveer de una sombra generosa, brindar su fruto y proveer de madera, ramas y hojas secas para facilitar la vida de las personas.
A lo largo del camino te encuentras con verdor por todo lado, no parece propiamente un desierto, y ello habla de los esfuerzos de la gente para instalar pequeñas áreas de cultivo y obtener recursos económicos que les permita sobrevivir. Igualmente, en el camino te encontrarás con cercos de ganado o con manadas de ovejos y chivos que van a sus zonas de pastoreo y con ello se evidencia que en esta zona hay espacio para la pequeña ganadería que aprovecha el pasto que crece luego de lluvias y que se constituye en una fuente de ingresos importante.
La gente que vive en La Peña
Las viviendas en La Peña están adaptadas para el clima tan especial de estos espacios, recordemos que en tiempos de verano, se suele llegar a los 35 grados. Se usa mucho los materiales de la zona como adobe, madera y los techos usan generalmente calaminas o elementos similares. Pero es frecuente que las viviendas tengan árboles al frente, en su cercanía o en un pequeño huerto familiar que prodiga sombra y frutos que permiten balancear la dieta familiar.
Recordamos que Rubén Samaniego Anchivilca, afincado en Salas, tenía la habilidad para relacionar los apellidos con lugares de procedencia. Para quienes tienen esa habilidad consignamos los apellidos de las dos últimas directivas del Comité de Desarrollo de La Peña para que tengan una idea de la gente que ha hecho de este lugar su querencia: Sosa, Esquén, Terrones, Chicoma, Rodríguez, González, Herrera, Alarcón, Ordóñez, Quispe, Sembrera, Mestanza, Coronel, Paz, De la Cruz, Reyes, Figueroa, Arce, Mayanga. En este aislado espacio de Salas se puede comprobar la gran movilidad de las familias saleñas y del norte del país.
Una experiencia de conservación.
Los comuneros han tenido varias experiencias sobre la protección del bosque seco. Algunas interesantes, otras no tanto, siendo la más importante la desarrollada con la asociación Huarango Nature iniciada el 2012 y que apostaba por la conservación de 100 hectáreas de bosque seco en un esfuerzo conjunto entre la asociación y el Comité de Desarrollo y que fue facilitado con la firma de un convenio con la directiva central de la Comunidad Campesina. De proyecto piloto se proyectaba extenderlo a otros sectores de la Comunidad.
Se construyó un vivero de especies nativas, se delimitó un área de conservación de 100 hectáreas, se hicieron faenas de reforestación, se instaló una bomba sumergible para proveer de agua a la escuela, al vivero y a la población, se desarrollaron capacidades. Pero lo más importante, como lo remarca Alberto Esquén Mayanga, es que la asociación pagó, en todo ese tiempo 1,300 jornales por el valor de s/.80 por jornal, lo que se constituyó en un importante ingreso familiar de carácter rotativo. Lamentablemente el proyecto fue cancelado por una inexplicable decisión del presidente de la Comunidad Henry Manayay de la Cruz y que la asociación decidió respetar y cancelar el proyecto. Sin embargo todo parece indicar que ello no ha frenado el afán conservacionista de los comuneros de La Peña.
El Comité de Desarrollo
Los comuneros, con el apoyo de los directivos de la Comunidad han dado vida y fortaleza a un nivel de gobierno comunal local denominado “Comité de Desarrollo del Sector La Peña de la Comunidad Campesina San Francisco de Asís de Salas” que se define como “el órgano de gobierno y administración en el sector La Peña. Asume las funciones equivalentes a los de la directiva comunal, en el ámbito territorial del sector”.
En estos días se desarrolló el cambio de posta de la directiva del Comité de Desarrollo representado por Marco Sosa Esquén (presidente saliente) y Gualberto Gonzáles Terrones (presidente entrante) en el marco de una intensa ceremonia que incluyó la exposición de una propuesta de estatuto, la juramentación a cargo del Ing. Elmer de la Cruz Bernilla, alcalde de la Municipalidad de Salas. Luego del brindis se compartió un generoso “cabrito” con innegable sabor de La Peña.
La capacidad de articulación
Los líderes comuneros de La Peña, como Carlos Sosa, Demetrio Bernabé, Alberto Esquén y muchos otros tienen claro que el desarrollo tiene que ver con la necesaria articulación con otros sectores del distrito y de otros lugares. Así abrieron las puertas para que ingresaran varias experiencias de desarrollo, mantienen una fluida relación con la municipalidad y autoridades locales. Están preparando su articulación con instituciones públicas provinciales y regionales y para ello esperan formular un plan de desarrollo local y poner en práctica la campaña “salvemos nuestros algarrobos”.
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*Oficina de Asesoría Rural de INDER. Celular 951679597
respuesta de yMyEOqsFdr el 2025-05-30.
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