La elección del cardenal Francis Robert Prevost, obispo emérito de Chiclayo, como máximo representante del catolicismo a nivel mundial, pone nuevamente a esta ciudad y a la región Lambayeque en los ojos del mundo. Basta una visita rápida por las cuentas de redes sociales de prestigiosos medios como CNN de Estados Unidos, Deutsche Welle de Alemania, El País de España, BBC de Londres, entre otras muchas otras, para constatar que cientos de millones de personas (sino miles) vieron y oyeron que el sumo pontífice León XIV vivió en Chiclayo y se nacionalizó peruano.
Los saludos de la señora Boluarte, el gobernador Pérez y demás autoridades del ámbito público y privado no se hicieron esperar; El gobernador lambayecano ya propuso la creación de dos monumentos con la imagen de León XIV, y ya se habla en Lambayeque de la “ruta del Papa”. Sin embargo, todo lo anterior es insuficiente si consideramos que el turismo religioso moviliza alrededor de 350 millones de personas por año y constituye una oportunidad que las autoridades deben evaluar y dar una respuesta adecuada como responsables de implementar políticas públicas que favorezcan del desarrollo regional.
Ante esta situación, resulta pertinente proponer la creación de un Circuito Turístico de alcance regional que bien puede tener la misma denominación que su santidad “León XIV”. Tomando en cuenta que la Diócesis de Chiclayo tiene en su jurisdicción las tres provincias del departamento de Lambayeque y la provincia de Santa Cruz, en Cajamarca, esta iniciativa debe ser liderada por el gobierno regional, a quien le corresponde impulsar medidas de alcance e impacto a nivel departamental.
Convocatoria y movilización
La creación de este circuito turístico debe motivar la convocatoria y movilización de las autoridades locales, representantes eclesiásticos, emprendedores del sector hotelero, gastronómico, guías turísticos, artesanos y otros vinculados al rubro de servicios turísticos. El proceso comprende la identificación, registro y diagnóstico de aquellos elementos materiales (infraestructura, artefactos, obras, etc.) e inmateriales (testimonios, acontecimientos, expresiones culturales, etc.) que constituyen un testimonio de la estadía en Lambayeque y nacionalidad peruana de Francis Robert Prevost.
Los gobiernos locales deben realizar de forma participativa la identificación y diagnóstico de los recursos, pero la categorización y ponderación en el máximo nivel instituido por el sector turismo, debe ser establecido por el gobierno regional. Asimismo, el gobierno central tiene la obligación de emitir los dispositivos normativos (Resolución ministerial y/o Decreto Supremo) que reconozcan los recursos que componen este circuito turístico regional e incorporarlos en el Programa de Inversiones del sector, garantizando la asignación presupuestal para adecuarlos, mejorar la disponibilidad y accesibilidad, así como fortalecer las capacidades de los actores locales y promocionar dicho circuito a nivel nacional e internacional para garantizar una adecuada y satisfactoria experiencia a quienes visiten nuestro departamento.
Respuesta a la oportunidad
En un futuro no muy lejano, confío en que su santidad León XIV reconocerá a Ciudad Eten como Ciudad Eucarística, convirtiéndola en un destino de peregrinaje del pueblo católico.
La creación del Circuito Turístico Regional “León XIV” significaría una expresión genuina de voluntad política y una respuesta seria a la demanda de millones de turistas que seguramente están programando una visita a Lambayeque para conocer la vida y obra del papa León XIV. Además, redundaría en beneficio de miles de emprendedores del sector hotelero, gastronómico, transportistas, guías turísticos y artesanos lambayecanos quienes aún buscan alternativas para recuperarse de los efectos de la pandemia.
(*) Sociólogo, ex director general en MINCETUR y especialista en Gestión y Políticas Públicas.
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