La tradicional Feria de Exposiciones Típico Culturales de Monsefú – FEXTICUM, cumple 50 años de creación y para celebrar sus Bodas de Oro, la municipalidad de este distrito, en alianza con otras entidades, ha organizado un nutrido y variado programa artístico, cultural y social, donde se degustarán platos típicos que serán el deleite de los visitantes. Los días centrales son el 28 y 29 de julio.
Expresión conversó con Limberg Chero Senmache, hijo del creador e impulsor de esta festividad, Limberg Chero Ballena, quien con orgullo afirma que el FEXTICUM es la única feria en el mundo que no ha parado. “Tenemos 50 años ininterrumpidos de una manifestación permanente, que ni la covid-19 ni ningún fenómeno natural de los últimos 50 años lo ha parado”, sostiene.
Refirió que, al haber calado el mensaje sencillo y directo del tema cultural, convertido en un modelo de negocio rentable, y que ha sostenibilidad en el tiempo, se completó el círculo en torno a un festival que se ha ganado un espacio en Lambayeque, y en un futuro a nivel nacional.
Dijo que el FEXTICUM se ha mantenido en el tiempo porque habido una política distrital, porque hay grupos culturales, de danzas, panificadores y artesanos, que con sus diferencias apuntan a lo mismo cuando se trata de esta festividad. “La sociedad civil, el sector privado y el gobierno municipal unidos, en función de un solo objetivo, es un hecho trascendental que ha costado 50 años de mensaje permanente y que ahora ha calado en el nivel regional y provincial”, explicó.
Chero Senmache indicó que hay un hecho económico detrás de un evento cultural, no muchas veces se ve que un evento cultural sea un motor de desarrollo económico, que vincule la sostenibilidad de la cultura a través de expresiones artísticas, que preserven la identidad de un pueblo, y ese es el caso del FEXTICUM.
¿Una característica importante del FEXTICUM es la capacidad de su gente, de sus autoridades, de reinventarse sin perder su esencia, esa que hizo concebir a tu padre esta feria?
Hay una construcción particular, dúctil, que siendo original, auténtica y nueva, responde a la historia y el legado cultural de las familias de Monsefú. Hay una suerte de simbiosis, de articulación, una capacidad del ciudadano de Monsefú, de poder articular en función de esos grandes objetivos. En nuestras diferencias, tenemos algunos temas que son comunes, y uno de ellos tiene que ver con la riqueza de nuestra identidad cultural, la necesidad de preservarla y mostrarnos orgullosos de lo típico cultural monsefuano durante todo el año, especialmente en la edición central del FEXTICUM.
¿En términos económicos cuánto representa el FEXTICUM para el distrito de Monsefú?
Solo me refiero a los días centrales, el 28 y 29 de julio. El año pasado se contabilizó por las entradas de Monsefú más de dos vehículos cada tres segundos (29 de julio), y cuando se hacen los cálculos para ese día hablamos de setenta mil personas, que en un criterio hiper conservador hablamos de 700 mil soles. Pero lo que se deduce es que esto es cinco veces más, y allí hablamos de por lo menos un millón de dólares solo en las fechas centrales. Sin embargo, el FEXTICUM tiene otras ramificaciones, como en el tema de comidas, donde se favorece al sector pesca, productos de pan llevar y abarrotes. También va a significar un crecimiento de ventas del mercado Moshoqueque. Entonces hablamos de cinco mil personas que son cabezas de familia trabajando en este rubro.
Si vemos el caso de la artesanía y los productos que se confeccionan para los concursos de marinera, souvenirs y recuerdos, a cargo de asociaciones de artesanas, hay un registro del CITE Sipán de más de tres mil, y ellas trabajan también con sus familias, entonces estamos hablando de quince mil familias más. En un estimado más grueso, hablamos que por lo menos el 10 % de la población de Lambayeque (un millón 300 mil habitantes) están vinculados directamente con el desarrollo de la industria del turismo y el FEXTICUM.
¿A partir del FEXTICUM se genera un flujo mayor de la economía departamental?
Mira, estamos saliendo del remanente de la covid-19, de la crisis política, de la guerra en Ucrania, del Yaku, el dengue y otros males, y sobre esa base lo que hemos tenido es una depresión del sector turístico lambayecano. Hemos llegado a registrar ocupación de camas de hotel a la mitad de su capacidad de lo que teníamos el 2019 o el 2021, y deberíamos llegar a las 400 mil camas anuales. Además, de todo lo que significa el FEXTICUM económicamente, tenemos que ver cómo este movimiento comercial, cultural, también tiene que ver con esa recuperación, que va a darnos sostenidamente el sitial que ya tuvimos.
Ahora, tenemos una ola adicional que nadie contaba al convertir al Perú en la capital gastronómica del mundo, y esos platos que se venden en esos restaurantes tienen su vinculación con el norte. Los comensales van a querer saber de dónde vienen esos ingredientes y podemos posicionar a Lambayeque como un centro gastronómico internacional producto de esa ola, tenemos que aprovechar este boom para que nos ayude a mejorar infraestructura y unirnos en una identidad lambayecana. Pero qué nos falta: conectividad, infraestructura, recuperar las calles que están desastrosas.
¿Gracias al FEXTICUM el distrito de Monsefú tiene empleo pleno?
Por encima del empleo pleno. Monsefú tiene 33 mil habitantes y en el tema de restaurantes y todo lo que tiene que ver alrededor de servicios del FEXTICUM, se especula que hay cinco mil personas adicionales trabajando, que es gente que viene de otro lado a hacer negocios.
Deja tu Comentario