La Empresa Prestadora de Servicios de Saneamiento de Lambayeque – EPSEL, espera concretar un convenio con el gobierno regional para la limpieza de sedimentos en la laguna Boró II, pero también lograr los recursos para realizar el mantenimiento de las lagunas de oxidación de San José, donde no se realizan trabajos de mejora hace más de dos décadas.
“Las plantas de tratamiento de aguas residuales de San José y Pampa de Perros tienen casi 24 años sin mantenimiento ni limpieza, están totalmente colmatadas. Se ha solicitado presupuesto al Ministerio de Viviendas, Construcción y Saneamiento para realizar una intervención que permita la recuperación de la capacidad de las lagunas, a través de acciones de mantenimiento”, señala Manuel Irigoyen Tenorio, gerente Operacional de EPSEL.
Refiere que lo mismo se necesita con las plantas de tratamiento de Lambayeque y las demás localidades que están bajo administración de EPSEL.
Lagunas Boró
Respecto a la laguna Boró I, de donde se obtiene agua para potabilización y suministro poblacional, el funcionario explica que el año pasado se realizaron trabajos de limpieza, en tanto en la laguna Boró II la intervención fue parcial.
“Actualmente se está gestionando un convenio con el Gobierno Regional de Lambayeque para la limpieza de la laguna Boró II, esto con el propósito de tener un almacenamiento adecuado del recurso hídrico. Asimismo, con maquinaria de la empresa se está haciendo la limpieza del Canal de Ingreso, desde la toma hasta las lagunas, empleando para ello una retroexcavadora, volquete y cargador frontal, para que el agua ingrese sin sedimentos”, destaca.
Respecto al almacenamiento de agua, el funcionario señala que la laguna Boró I está llena y Boró II, debido a la necesidad de limpieza, con un almacenaje mínimo. Lo que se espera – indica – es que antes del reinicio del período de lluvias se puedan ejecutar las acciones coordinadas con el gobierno regional.
“En estos momentos no tenemos problemas de escasez, debido a que el reservorio de Tinajones, debido a las lluvias, está lleno. Para este año no hay ninguna alerta de estiaje, lo que nos da confianza en que habrá recurso suficiente para suministrar a los usuarios. Nuestra preocupación más bien es que se incremente el caudal de ingreso a Tinajones y con ello la presencia de algas en las lagunas Boró”, acota.
El funcionario afirma que técnicamente la empresa de saneamiento se encuentra preparada para afrontar una situación de incremento de caudal y mayor capacidad de almacenamiento.
Agua de calidad
Sobre la calidad del recurso que se distribuye, Irigoyen Tenorio comenta que se tiene en permanente revisión las Plantas de Tratamiento de Agua Potable I y II en Chiclayo, y se ha elaborado el expediente técnico para el financiamiento de una nueva planta, con capacidad para producir 1200 litros por segundo, lo que permitirá mejorar no solo la calidad y calidad del servicio, sino también la continuidad.
“Tenemos una la primera planta con una antigüedad de más de 50 años, la segunda con 22 años de funcionamiento, sin que hayan recibido ningún mantenimiento, por lo cual se ha trabajado un proyecto por 12 millones de soles para su mejora, a fin de lograr la producción de 200 litros por segundo. En el caso de tercera planta, esperamos también crear una nueva línea de impulsión desde Boró, para mejorar la atención no solo en Chiclayo, sino también en José Leonardo Ortiz, La Victoria, Pimentel y San José”, manifiesta.
Comenta que el Área de Control de Calidad hace constante seguimiento al agua que se suministra a los usuarios, que además es supervisada por la Superintendencia de Servicios de Saneamiento – Sunass y la Dirección de Gestión Ambiental – Digesa.
“La calidad superficial tiene mejor calidad que la subterránea, pero procuramos cumplir con los estándares que las normativas exigen para asegurar a nuestros usuarios un suministro idóneo”, enfatiza.
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