El vía crucis que ha pasado la Universidad Nacional Pedro Ruiz Gallo – UNPRG, de Lambayeque, para obtener el licenciamiento debe servir de lección para todos, porque se han dejado en el limbo proyectos personales y profesionales de formarse en esta casa superior de estudios, pues varias generaciones han tenido que migrar ante tanta incertidumbre, sostuvo Manuel Castillo Venegas, titular de la Superintendencia Nacional de Educación Superior Universitaria - SUNEDU.
Sin embargo, dijo que con este logro -plasmado por unanimidad- ahora los jóvenes tendrán acceso a una vacante, por lo que exhortó a las autoridades de la UNPRG a que a la brevedad posible convoquen a su examen de admisión, y a su vez que la oferta académica que ya está lista para egresar sea entregada a la comunidad lambayecana.
“Grande tarea le espera señor rector, porque a partir de hoy se generan nuevos espacios de compromiso y obligaciones, miren al pasado para enmendar errores con miras a un presente mejor y un futuro promisorio para la universidad”, expresó el superintendente de la SUNEDU al hacer entrega del documento de licenciamiento al rector Enrique Cárpena Velásquez.
Castillo Venegas precisó que este es un hecho que no debe volver a suceder, porque no puede ser posible que una universidad pública no licencie. Por ello, el Estado dentro de los parámetros de proteccionismo que debe implementar, debe coadyuvar para que las universidades públicas cuenten con los recursos económicos que faciliten y permitan cumplir con las condiciones básicas de calidad.
Estado debe dotar de recursos
Explicó que el Estado tiene una gran responsabilidad, la cual es determinar que todas las universidades licenciadas cumplan con las condiciones mínimas de calidad y que las mantengan en el tiempo; “pero si el Estado no dota de los presupuestos necesarios, principalmente en el tema de investigación, cómo se le puede exigir a esa universidad que cumpla con ese estándar de calidad, con el tema de responsabilidad social”.
Finalmente, declaró que la SUNEDU está en esa línea de trabajo, de tocar las puertas del Poder Ejecutivo y del Congreso, a efectos de que en el presupuesto del 2024 se incluya a todas las universidades presupuesto adecuado, para que puedan cumplir con las condiciones de calidad.
La UNPRG tiene una población de más de once mil estudiantes, provenientes de las regiones del nororiente del país. También, catorce facultades y catorce programas académicos, 602 docentes ordinarios, 149 docentes contratados y 720 servidores administrativos, y brinda dos niveles de estudio: pregrado y posgrado.
Por su parte, el vicerrector académico, César Cardoso Montoya, indicó que la “nueva Pedro” tiene su respectivo sustento y responde a dos unidades de tiempo diferentes: un momento ingrato al que nunca más deben arribar, la resolución 038-2020-Sunedu, del 13 de marzo de 2020 que les denegó el licenciamiento. Pero también la nueva Pedro responde a un momento de apertura y de compromiso, con la resolución 015-2023-Sunedu, que les ha dado el licenciamiento.
Un cambio para quedarse
Cardoso Montoya aseveró que el cambio en la UNPRG ha venido para quedarse, y responde a un nuevo modelo educativo, ya no anda a la deriva. Por el contrario, condenó la trasgresión que siempre tuvo como blanco la norma, para burlarse y sacarle la vuelta, y producto de ello fue el no haber licenciado en su oportunidad.
“La nueva Pedro responde a este nuevo modelo educativo, donde destaca como algo novedoso el rol social territorial, bajo un nuevo concepto de universidad y de desarrollo territorial, una universidad que conoce su realidad y se pone al servicio del desarrollo de la región. Este nuevo rol social territorial, algo novedoso en la jerga académica, sustenta una percepción integradora de investigación, formación y extensión, donde hay roles de un nuevo docente que no sólo se dedicará hacer enseñanza-aprendizaje e investigación, sino esencialmente gestión universitaria como representantes del conocimiento”, estimó.
Manifestó que este nuevo modelo educativo gira en torno a cuatro ejes transversales, apuestan a ser una universidad moderna, propia del siglo XXI, referentes de esta parte del país, y esos cuatro ejes tienen que concretarse bajo una vigilancia epistemológica propia de todos nosotros.
Los cuatro ejes transversales son: calidad, digitalización (no habrá analfabetos digitales), internacionalización y sostenibilidad. A futuro, subrayó, esta universidad digitalizada brindará una nueva modalidad de enseñanza como es la virtualidad, con la que se democratizará y llegará a los diferentes rincones de su área de influencia.
La internacionalización, producto del proceso de globalización y de las redes sociales, por la cual todos estamos interconectados; y la sostenibilidad, para que el cambio se concrete con nuevas prácticas institucionales.
Transferencia del conocimiento
Asimismo, César Cardoso señaló que la universidad actuará territorialmente, cohesionando las funciones de docencia como transmisión del saber, investigación como producción del saber y responsabilidad social como transferencia del conocimiento.
Del mismo modo, que se inmiscuya en el mercado y se transite a una universidad híbrida, donde puedan desarrollar clases presenciales, pero también virtuales, y donde el vicerrectorado de investigación juega un rol fundamental, ya que a través de sus cuatro direcciones transitarán de una comunidad universitaria a una comunidad científica.
Detalló que la misión de la UNRPG es formar integralmente personas y profesionales con bases humanísticas (el retorno a los estudios generales), científicas y tecnológicas con respeto a la naturaleza, la interculturalidad y la promoción de la inclusión social, contribuyendo al desarrollo sostenible de la región y el país.
Manifestó que el nacimiento de la Pedro responde a una nueva forma de autoridad, que expresa el poder del conocimiento, representado por estudiantes, docentes y egresados como vértice de este poder del conocimiento y que revalora fundamentalmente la tercera dimensión de la Ley Universitaria 30220.
“Los estudiantes son la razón de ser y en ellos se concreta el alma y el espíritu de una institución tan importante como es la universidad, que debe participar en los debates sobre el futuro de la sociedad. No creo en una universidad muda, ciega y sorda, ésta tiene que generar opinión en la sociedad, tiene que ser partícipe de la discusión pública”, estimó.
Explicó que la marca Pedro apuesta por un estudiante polivalente, valioso, como lo exige la cuarta revolución industrial, que los obliga a tejer un nuevo tipo de alianza en mérito a este rol social territorial entre la empresa privada y la sociedad.
Un trabajo arduo de todos
En tanto el rector Enrique Cárpena sentenció que el licenciamiento es un hito histórico para la universidad, es el resultado de un arduo trabajo, de dedicación y sacrificio no solamente de quienes dirigen la UNPRG, sino de docentes, decanos, asambleístas, administrativos, que trabajaron muchas horas para lograr el objetivo.
Dijo que ahora tienen nuevos reglamentos, un nuevo estatuto, que tienen que cumplirlos como la ley exige, con dedicación, firmeza y respeto a la ley.
Informó que en la actualidad cuentan con 16 millones de soles para mantenimiento de las facultades y están en marcha grandes proyectos de inversión, como la construcción de la facultad de Arquitectura por 17 millones de soles, y próximamente colocarán la primera piedra de la facultad de Enfermería por 13 millones de soles.
“Tenemos confianza de asegurar las condiciones mínimas de calidad, hemos establecido coordinaciones de asesoría con la SUNEDU, quien nos seguirá orientando para cuidar la calidad de la enseñanza, en base a un trabajo técnico, académico y administrativo”, finalizó la máxima autoridad académica de la UNPRG.
Deja tu Comentario