La acuicultura según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura – FAO, es una actividad dirigida a producir y engordar organismos acuáticos en su medio, con intervención humana.
Esta actividad tiene gran importancia mundial y muchos países le han dedicado extraordinaria atención, pues viene convirtiéndose en una de las principales fuentes de proteína para el consumo humano, generador de recursos económicos, fuentes de trabajo, divisas por exportación, así como también por fomentar actividades colaterales, entre las que figuran favorecer la diversificación de la industria metálica, construcción de jaulas flotantes para ser utilizadas en cultivos de peces y otras industrias conexas como son las fábricas de hilos, cabos y mallas de pesca; las de procesamiento de especies hidrobiológicas frescas y de ahumado y conservas.
Teniendo en cuenta su comportamiento dinámico en los últimos 60 años y la estabilización de la pesca de captura, es probable que el crecimiento futuro del sector pesquero derive principalmente de la acuicultura. Por su importancia en el suministro de alimentos e ingresos, la acuicultura está posicionada entre uno de los principales contribuyentes a la seguridad alimentaria; pues después del arroz, los productos forestales, la leche y el trigo, los peces son el quinto producto más importante y el mayor recurso de proteína animal disponible para los humanos.
En la actualidad, la actividad acuícola se centra en satisfacer las demandas alimentarias de los consumidores. No obstante, cada vez más se piensa en otras posibilidades que podrían aumentar en los próximos años. Productos para la elaboración de complementos vitamínicos, para combatir enfermedades como el cáncer, producción de cosméticos, elaboración de biocombustibles de segunda generación (como las microalgas) o para la recuperación de espacios naturales degradados.
En el mundo
Según el último informe de la FAO, ‘El estado mundial de la pesca y la acuicultura’ (Informe SOFIA, por sus siglas en inglés) edición 2024, la producción mundial de la acuicultura alcanzó en el 2022 un nuevo récord de 130,9 millones de toneladas (que comprendían 94,4 millones de toneladas de animales acuáticos y 36,5 millones de toneladas de algas), valoradas en 312 800 millones de USD, el 59% de la producción pesquera y acuícola mundial, esto es un 6,6 % más que 2020. Asia contribuyó a un 91,4 % de la producción acuícola total, seguida de América Latina y el Caribe (3,3 %), Europa (2,7 %), África (1,9 %), América del Norte (0,5 %) y Oceanía (0,2 %). Diez países principales (China, Indonesia, la India, Vietnam, Bangladesh, Filipinas, la República de Corea, Noruega, Egipto y Chile) produjeron más del 89,8 % del total. La acuicultura continental proporcionó un 62.6% de los animales acuáticos cultivados, la acuicultura marina y costera, el 37.4%. Por primera vez, la acuicultura superó a la pesca de captura en producción de animales acuáticos, con 94,4 millones de toneladas, lo que representa el 51 % del total mundial.
De unas 730 especies cultivadas, 17 especies básicas representan en torno al 60 % de la producción acuícola, mientras que otras especies son importantes a nivel local.
La acuicultura mundial se ha incrementado considerablemente en los últimos años, registrando un crecimiento medio anual del 6,1 % en los años 2000, del 4,4 % en la década de 2010 y del 3,7 % en los tres primeros años de la década de 2020.
En el 2022, América contribuyó con 4 millones 958 mil toneladas de animales acuáticos cultivados, el país que tiene una mayor producción acuícola en el continente americano es Chile con un poco más de 1 millón 509 mil de toneladas (30,4 %), Ecuador con un millón 123 mil toneladas (22,7 %), Brasil con 738 mil toneladas (14,9 %), Estados Unidos 478 mil toneladas (9,6 %) y otros países con 1 millón 111 mil toneladas (22,4 %).
En el Perú
El Perú en el 2022 registró una producción acuícola de 140 mil toneladas, el 2023 y 2024 de 105 mil y 108 mil toneladas, respectivamente. La actividad se encuentra sustentada principalmente en la producción de concha de abanico, trucha arcoíris, langostino, tilapia y algunos peces amazónicos como gamitana, paco, paiche, además de algunos híbridos derivados de ellos como la pacotana y el gamipaco.
En nuestro país por las condiciones que ofrece su territorio, la acuicultura puede llegar a ser un rubro de producción económica muy importante y convertirse en una, sino en la principal, actividad de producción de alimentos.
En la región Lambayeque la actividad acuícola es de escaso desarrollo en el ámbito continental, se da en la categoría productiva Acuicultura de Recursos Limitados-AREL (según la normativa una producción de hasta 10 toneladas brutas/año), de manera complementaria a otras actividades económicas, y se sustenta básicamente en especies como tilapia y trucha arcoíris.
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(*) Biólogo, director (e) de la Dirección de Acuicultura y Pesca Artesanal de la Gerencia Regional de Desarrollo Productivo – Lambayeque.
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