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EL PLAN BIM PERÚ: Transformación digital del ciclo de inversión pública para una gestión eficiente y transparente

Escribe: Semanario Expresión
Edición N° 1407

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El Plan BIM Perú, enmarcado como una medida política prioritaria del Plan Nacional de Competitividad y Productividad (PNCP), constituye una estrategia estructural de modernización del Estado peruano en materia de inversión pública. Esta política se orienta a la adopción progresiva y obligatoria de la metodología Building Information Modeling (BIM) en el ciclo de vida de los proyectos de inversión, con el objetivo de mejorar la eficiencia, sostenibilidad, transparencia y trazabilidad de las obras públicas en el país. Su ejecución se encuentra a cargo de la Dirección General de Programación Multianual de Inversiones (DGPMI) del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), con una hoja de ruta que abarca desde el 2021 hasta el 2030.

Contexto y necesidad del Plan BIM Perú

Durante décadas, el Perú ha enfrentado limitaciones estructurales en su gestión de proyectos de inversión pública: ineficiencias en la formulación, errores técnicos en la ejecución, sobrecostos, duplicidades y baja calidad en el mantenimiento. Estas debilidades no solo afectan la calidad de vida de la población, sino que también erosionan la confianza en el Estado como promotor de infraestructura sostenible.

Uno de los problemas crónicos en la inversión pública peruana es la alta tasa de proyectos paralizados o no ejecutados dentro del año fiscal, lo que genera baja ejecución presupuestal. Esto se agrava por expedientes técnicos deficientes, escasa articulación entre niveles de gobierno y ausencia de mecanismos modernos de seguimiento. Además, el sistema actual de formulación de proyectos tiende a centrarse en la aprobación documental más que en la calidad técnica y factibilidad de implementación, lo cual termina afectando directamente la eficiencia del gasto público.

Frente a ello, el Decreto Supremo N.º 289-2019-EF y su modificatoria, el D.S. N.º 108-2021-EF, formalizan el Plan BIM Perú como una respuesta de política pública moderna, alineada con la política n.º 6 del PNCP. Esta medida busca optimizar los procesos de planificación, formulación, ejecución y operación de los proyectos públicos a través de la digitalización y la gestión colaborativa de información técnica.2. Estructura técnica y hoja de ruta

Hoja de ruta

2021: Desarrollo normativo inicial, aprobación de la Guía Nacional BIM, definición de estándares, desarrollo de pilotos y capacitación inicial.

2025: Aplicación obligatoria del BIM en el gobierno nacional y gobiernos regionales seleccionados, implementación de una biblioteca colaborativa y una plataforma de gestión nacional.

2030: Uso estandarizado de BIM en todo el aparato estatal, consolidación del talento humano especializado y madurez digital en todo el ecosistema de inversión pública.

 

 

Este despliegue se articula en torno a cuatro ejes estratégicos:

Liderazgo público: Construcción de capacidades institucionales, designación de roles clave (como el BIM Manager) y establecimiento de comités técnicos.

Marco colaborativo: Armonización de normativas, estándares y formatos. Se adapta la norma ISO 19650 al contexto peruano y se promueve el uso de Entornos Comunes de Datos (CDE).

Capacidad de la industria: Formación de profesionales, actualización curricular, certificación y articulación con el sector privado.

Comunicación y visibilidad: Difusión de contenidos técnicos, capacitación abierta, publicaciones, webinars y campañas nacionales.

Experiencias destacadas en el sector público

Uno de los casos más emblemáticos de implementación temprana de BIM en el sector público ha sido el del Gobierno Regional de Arequipa, el cual desarrolló un proyecto piloto de infraestructura educativa utilizando modelado BIM con apoyo del MEF. Esta experiencia permitió mejorar la calidad del expediente técnico y prever interferencias estructurales que normalmente se identificarían en obra, evitando sobrecostos.

Asimismo, el Programa Nacional de Infraestructura Educativa (PRONIED) ha incorporado el uso de BIM en licitaciones de diseño y supervisión de planteles escolares, fortaleciendo los mecanismos de trazabilidad y seguimiento de avance. Estas iniciativas confirman que el BIM no es una teoría técnica distante, sino una herramienta viable y efectiva que puede ser replicada por otras entidades del Estado.

Beneficios estratégicos y oportunidades de inversión

La adopción del BIM genera un cambio estructural con impacto directo en la calidad del gasto público:

Mejora en la planificación y formulación: Al contar con modelos tridimensionales y bases de datos técnicas integradas, se reducen los errores de diseño y se optimizan las fichas técnicas y los estudios de preinversión.

Reducción de sobrecostos: La detección temprana de interferencias y el modelado 5D (tiempo y costo) permite anticipar riesgos.

Aumento de la trazabilidad y transparencia: Cada etapa del proyecto es documentada y verificable digitalmente.

Eficiencia en la operación y mantenimiento: El uso del 7D (información para mantenimiento) facilita la sostenibilidad de la infraestructura pública.

Desde la perspectiva del mercado, el BIM también fortalece la bancabilidad de los proyectos, permitiendo una mejor articulación con la inversión privada y con organismos multilaterales.

Avances y recursos disponibles

A junio de 2025, el Plan BIM Perú ha logrado:

Aprobar la Guía Nacional BIM como documento de cumplimiento obligatorio para entidades del Gobierno Nacional.

Desarrollar proyectos piloto con asistencia técnica del MEF.

Publicar estándares y formatos técnicos disponibles en la plataforma oficial del MEF.

Implementar una estrategia de formación y capacitación masiva, con materiales abiertos, infografías, glosarios, y webinars.

Retos estructurales y sostenibilidad de la política

A pesar de su avance, el Plan BIM Perú enfrenta los siguientes desafíos:

Brecha de madurez digital en gobiernos subnacionales, que carecen de infraestructura técnica y talento especializado.

Falta de articulación normativa transversal, en especial con sistemas como Invierte.pe, SEACE y los Reglamentos de Contrataciones.

Desigualdad en la formación profesional, que requiere alianzas sostenidas con universidades, colegios profesionales y entidades certificadoras.

Financiamiento para la interoperabilidad técnica, necesaria para desplegar el Entorno Común de Datos nacional.

Importancia de la capacitación y difusión en el sector público

La adopción efectiva del Plan BIM requiere un cambio cultural profundo en la administración pública. Por ello, la difusión del enfoque BIM y la preparación de los funcionarios públicos son condiciones esenciales para su éxito. Se trata de una transformación que no se limita a lo técnico, sino que redefine la forma en que se concibe, gestiona y evalúa la inversión en el país.

Capacitar a los servidores del Estado en metodologías digitales, modelado 3D, interoperabilidad de datos y gestión colaborativa es clave para garantizar que las herramientas del Plan BIM sean correctamente utilizadas y sostenidas en el tiempo. De hecho, esta preparación podría marcar el inicio de una nueva era para la ejecución de inversiones en el Perú, una etapa donde el enfoque predictivo, basado en datos y colaborativo sustituya al enfoque reactivo y fragmentado que ha predominado por años.

El fortalecimiento de capacidades debe ser una tarea compartida entre el MEF, los gobiernos regionales, las universidades y el sector privado. Sin este componente humano, ninguna herramienta tecnológica podrá por sí sola lograr la transformación del sistema de inversión pública.

El Plan BIM como motor de modernización estatal

El Plan BIM Perú marca un hito en la historia de la modernización del Estado. Es una estrategia que articula tecnología, gobernanza y capacitación para mejorar no solo la eficiencia de la inversión pública, sino también la confianza ciudadana y la competitividad nacional.

La institucionalización del BIM contribuirá a cerrar brechas sociales, al garantizar que las escuelas, hospitales, caminos y centros de salud se construyan con mayor calidad, en menos tiempo y con mejor uso de los recursos. En definitiva, invertir en BIM es invertir en un Estado inteligente, eficiente y transparente.

(*) Economista, Doctor en Gestión Pública, jefe del Área de Planeamiento del Congreso de la República.

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