No cabe duda que cuando el Ejecutivo decide entregar a borbotones los dineros estatales, para ser gastados por las diferentes unidades ejecutoras públicas, estos, si por lo menos son gastados en parte, no surten el efecto necesario para cerrar brechas en proporción a lo invertido, mientras que los saldos recurrentemente son devueltos al erario nacional o terminan – mayormente – en la bolsa de la corrupción.
Según el informe 2025 del Consejo Privado de Competitividad, el Estado Peruano ha invertido 100 000 millones de soles entre el 2019 y el 2024, millonaria suma que ha sido gastada en proyectos de infraestructura pública de educación, salud, transporte, saneamiento y el aparato encargado de impartir justicia, lo que equivale a colegir que desde el niño recién nacido hasta el de mayor edad en ancianidad extrema, cada uno haya entregado a la hacienda pública 3000 soles por cabeza.
El ineficaz gasto en transporte
El informe en mención pone al descubierto que en Transportes se invirtieron 47 000 millones, pero a duras penas la red vial pavimentada aumentó en 1.3 puntos porcentuales, sin contar, por cierto, el mejoramiento de la transitabilidad vehicular en las zonas urbanas y el mejoramiento de trochas carrozables y caminos vecinales que hoy brillan con luz propia, mostrando el mal estado en que se encuentran, a pesar de la gran inversión estatal que año a año no deja de crecer.
El gasto en educación
La inversión pública en el sector Educación, siendo paupérrima y miserable cuando se aprueba el presupuesto general para cada ejercicio fiscal, durante el periodo prescrito (2019-2024), ha sido de 30 000 millones de soles, que supuestamente sirvieron para construir, remodelar o mejorar colegios con los servicios básicos incluidos, que bien sabemos, cada vez están peor que antes y muchos de ellos, si no han sido bien trabajados, han terminado en ruinas por serias deficiencias técnicas o mal ejecutadas, dando lugar que este derecho inalienable se reduzca del 30.8 % al 29.4 % de su efectividad.
La dramática inversión en salud
La rebaja sustancial del presupuesto en el sistema de salud, demuestra que a pesar que se invirtió 15 000 millones de soles en el mismo periodo, el porcentaje de capacidad instalada adecuadamente estructurada no creció, manteniendo un estancamiento lesivo para el tratamiento de enfermedades pandémicas, atenciones ambulatorias y enfermedades de alta complejidad, que son demostrativos con la alta letalidad que hoy impera en el país por la falta de centros hospitalarios de buena calidad.
Gasto en saneamiento básico
Para supuestamente mejorar los sistemas básicos de saneamiento, el Estado, en el lapso de 6 años, ha invertido la mísera suma de 9000 millones de soles, dirigidos fundamentalmente a mejorar el sistema en hogares con acceso a alcantarillado que, como es evidente, no ha pasado en su estructura funcional, dando como resultado que este servicio indispensable para mantener medianamente una salubridad mínimamente adecuada, haya decrecido del 73.6% a 71.4% según el informe anualizado indicado.
En justicia
El sistema de justicia, siendo ineficiente y tardío en el Perú, ha recibido en el periodo prescrito 600 millones de soles, solo para mantener el sistema carcelario y cubrir las necesidades de los presos de cada uno de los establecimientos penitenciarios en el ámbito nacional, hacinados cada vez más producto de las demoras procesales del aparato de justicia y el incremento sustantivo de la delincuencia común y la corrupción imperante en el país.
La corrupción
Oficialmente, es sabido, de acuerdo al portavoz de la Contraloría General de la República, que siempre suele ser su máximo representante, que anualmente el robo y la ladronería en el país en todos los estamentos públicos y para todos los fines se incrementa año a año en 2000 millones de soles. Por ejemplo, en el año 2022 se metieron al bolsillo los corruptos 20 000 millones de soles; en el 2023, 2000 millones más que el año anterior y en el 2024, la execrable suma de 24 000 millones de soles.
Los 100 000 millones de soles gastados en el periodo referenciado, se han convertido en fierro y cemento, pero no han servido – por lo menos – para cerrar brechas comparativamente con la inversión realizada, lo que demuestra que lo gastado no cumplió el fin que se perseguía y tampoco ha sido eficaz, no solo por su negativa planificación, sino porque los ladrones de escritorio se llevaron hasta el último centavo que pudo haber quedado.
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(*) Consultor en Contrataciones del Estado.
respuesta de Luis Salinas el 2026-05-10.
Lamento profundamente la situacion general de dicha region ,por considerarla tan importante en todos aspectos. SALUDOS CORDIALES.
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