La semana pasada hemos tocado y explicado algunos puntos sobre los transgénicos y haciendo una síntesis de lo señalado podemos decir: si tomamos en cuenta las semillas modificadas genéticamente, los incas también lograron modificarlas; no se sabe cómo se logró modificar el algodón del país y cómo éste llegó siendo un híbrido de la mezclas de dos especies de diferentes hemisferios; existen más de 4000 variedades de papas, ¿cómo se logró ello? Las semillas BT contienen una potente toxina para matar a los insectos, pero además tienen una resistencia para los herbicidas (encargados de matar a otras plantas o mejor dicho controlar las malas hierbas en los cultivos).
Asimismo, se logró tener octógonos para que el consumidor sepa que el producto procesado a consumir presenta alto contenido de sal, azúcar, grasas saturadas y trans, conllevando a que muchas empresas se esfuercen por elaborar nuevas formulaciones y sus productos finales estén libres de octógonos. Se saluda ello.
Por otro lado, no existe ley que obligue a las empresas a informar que usan transgénicos en la elaboración de una gamma de sus productos (ojo, no todos los productos usan transgénicos). Muchas empresas en la lista de ingredientes usan la palabra “modificado”, que realmente significa “modificado genéticamente” o sea transgénicos.
Cisgénicos y transgénicos
Leyendo la columna anterior he omitido diferenciar dos términos: “cisgénicos y transgénicos”, atención a este detalle, ambos son OGM (organismos modificados genéticamente), pero con diferencias sustantivas. Ésto se debe al gen proveniente y su incorporación hacia otro. Seamos pedagógicos, por ejemplo: tomate variedad Rio grandre (el que usualemnte consumimos)- y el tomate cherry (Solanum lycopersicum var. cerasiforme),entonces, presumamos que quisiera obtener un tomate de la mitad de tamaño de ambas especies, por tanto, tomo el gen del tomate cherry para obtener un nuevo tomate con el tamaño mediano de ambos tomates (a eso se le llama cisgénicos).
Para transgénicos se trata de especies distintas. Un ejemplo claro tuvo lugar en el año 2000, Ingo Potrykus y su grupo de investigación, con el apoyo financiero de la Fundación Rockefeller, logró obtener un arroz fortificado naranja, para ello, lograron identificar el gen del beta caroteno de la zanahoria (antioxidante precursor de vitamina A) dicho carotenoide es el responsable del color de la zanahoria (Daucus carota) e incorporarlo al arroz (Oryza sativa), resultando con ello, un arroz transgénico conocido como “Golden rice”.
Faltó mencionar además, lo sostenido por Betancourt (2014), “los principales países exportadores de transgénicos: EE.UU., Canadá, Argentina, Brasil, China y Sudáfrica. Goblamente se cultivan 160 millones de hectáreas de alimentos transgénicos, principalmente : arroz, maíz, soya, canola, alfalfa y algodón”.
¿La toxina Cry es tóxica para el humano?
No podría afirmarse ni negarse, pero si abrir muchas interrogantes -¿por qué digo ello?- porque no existen estudios en humanos sometidos a las casi 300 proteínas Cry identificada hasta el momento. Sin embargo, en el estudio realizado por Betacourt (2014), manifiesta que: “el gen cry, ha sido extraído del genoma de distintas subespecies de Bacillus thuringiensis, en por lo menos 28 cepas, entre las cuales la subespecie kursei e israelensis.
Las proteínas Cry más comunes son: CryCa, Cry1Ab, Cry1Ac, Cry2Ab, Cry1Ab, Cry9c, Cry1Ac, cry3Bb, cry3Aa”. Lo que si ha podido determinarse es “la Dosis Letal media (DLm)”, obtenida al alimentar ratones CD-1, hembras y machos de seis semanas de edad, con la proteína Cry 1Ac(¡ojo!, solamente una proteína de 300), por un periodo de 2 semanas, usando dosis de 1,620 mg Kg edad. Como resultado, la DLm para ratones hembras, de 1,290 mg y de 1,460 mg para ratones machos. Conllevando a que la agencia americana de protección al medio ambiente (EPA, 2010) la clasificara como una sustancia de toxicidad categoría III ( o mejor dicho Ligeramente o Poco peligroso)”, por tanto, podemos decir que desde 1996, año en el se introducieron transgénicos en América Latina tuvieron que pasar 14 años para que la agencia del gobierno federal de Estados Unidos encargada de proteger la salud humana y proteger el medio ambiente: aire, agua y suelo (EPA), le diese una clasificación III. ¿Por qué se esperó tanto?, pienso que ello corresponde al lobbie de ciertos investigadores y los poderes fácticos que rigen el mundo.
El abuso de herbicidas
Los llamados “Glyphosate-Resistant Crops (GR crops)” o “los cultivos resistentes al glifosato (cultivos GR)”, tal es el caso de Brasil las variedades de GR de soja y maíz se introdujeron oficialmente en las cosechas 2005/06 y 2011/12, respectivamente, mostraron un aumento en el uso del Glisofato, siendo para el año 2010 uno de los más elevado en los 16 años de uso, según lo registrado en la investigación de Adegas et al. (2022) “Soja y maíz resistentes al glifosato (GR) en Brasil: pasado, presente y futuro”, este abuso representa que aumente la probabilidad de trazas de estos alimentos que servirán posteriormente para agroindustria en la elaboración de productos procesados.
Glifosato el polémico
Informes preclínicos y clínicos han demostrado los impactos nocivos del GLP (Glifosato)y otros ingredientes del GBH en el microbioma intestinal, el tracto gastrointestinal, el hígado, los riñones y el endocrino, así como en los sistemas reproductivo y cardiopulmonar manifiesta, Mazuryk et al. (2024) en su estudio “Glifosato: Hepatotoxicidad, Nefrotoxicidad, Hemotoxicidad, Carcinogenicidad y Casos Clínicos de Intoxicación del Sistema Endocrino, Reproductivo, Cardiovascular y Pulmonar”.
Cáncer y glifosato
En una revisión realizada por Prasad et al., (2012) manifiestan: “El glifosato tiene una amplia gama de efectos tumorigénicos en los sistemas biológicos, y la evidencia epidemiológica sugiere que el uso de glifosato en los cultivos está relacionado con una amplia gama de cánceres, incluidos el cáncer de hígado, el cáncer de mama, el cáncer de tiroides, el cáncer de páncreas, el cáncer de riñón, el cáncer de vejiga y cáncer mieloide”.
Pero no todos los estudios dan malas cuentas y noticias aciagas que nos sumergen a cal y canto con los transgénicos y el glisofato, pues, recuerde que aunque más oscura sea la noche, más pronto será la aurora, y en ese haz de luz, se ha publicado un interesante artículo titulado: “Un sensor de papel recubierto de polímero con impresión molecular fluorescente para la detección rápida e in situ de glifosato” por los investigadores Wang, M., et, al. (2023), en la revista Moléculas 28, no. 5: 2398 con doi.org/10.3390/molecules28052398, señala que: [ …] Debido al uso y abuso masivo de pesticidas, prácticas que han generado graves amenazas a la salud humana, la comunidad investigadora debe desarrollar tecnología de detección rápida e in situ de residuos de pesticidas para garantizar la seguridad alimentaria[ …] preparándose mediante una estrategia de impresión superficial un sensor fluorescente basado en papel, integrado con un polímero de impresión molecular (MIP) dirigido al glifosato. El MIP se sintetizó mediante una técnica de polimerización por impresión sin catalizador y exhibió una capacidad de reconocimiento altamente selectiva del glifosato. El sensor de papel recubierto con MIP no solo permaneció selectivo, sino que también mostró un límite de detección de 0,29 µmol y un rango de detección lineal de 0,5 a 10 µmol. Además, el tiempo de detección solo tomó unos 5 minutos, lo que resulta beneficioso para la detección rápida de glifosato en muestras de alimentos. [ …].
Se concluye pues, que usted tiene derecho a estar informado sobre este tema controversial para muchos, pero diáfanos y concretos para otros, por consiguiente, se debe comunicar al consumidor lo que se lleva a la boca de forma clara en un país no se cobra el interés por leer lo que contiene el producto, tanto para usted lector en su edad adulta, así como para nuestros hijos. Y, aunque no lo crea, incluso en algunos productos comerciales como las llamadas “mentitas”, muchas también contienen transgénicos (a través de jarabes modificado de maíz), en algunos productos snack para las fiestas infantiles, tales como chizitos o palitos de queso, también los hay; existe los oximorones en ingredientes: “puede contener trigo y soja” no espefica si el trigo y soja, son transgénicos, la palabra “puede” no es clara, puede que sí, puede que no. Si se le dificulta leer antes de consumir un prodcutos procesado, entonces promueva o promovamos juntos, que desde el congreso aprueben una ley obligatoria con letras grandes en la parte frontal del producto que diga: “Contiene transgénicos”, y sea usted, quién tome la decisión de comprar o dejar de hacerlo.
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(*) Ingeniero y magíster en Gestión Pública | e-mail: luricsoji19@gmail.com
respuesta de JOSE LARIOS BERNAL el 2020-09-11.
Hasta la fecha continua el desorden en el Ilustre Colegio de Abogados de Lambayeque, siendo Decano el ex magistrado Jose Maria Balcazar Zelada.JOSE
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