Lo cierto es que -duele admitirlo- en la batalla cultural del Halloween contra el Día de la canción criolla va ganando la primera…
Saleroso y jaranero el primero, desenfadadamente espectral, el segundo, ambas festividades -la una nacional, la otra foránea- dividen a los peruanos en una batalla campal de argumentos a favor y en contra de nunca acabar. Para este pasado 31 de octubre se volvió a avivar el eterno debate sobre si celebrar la canción criolla o el Halloween.
Desde la esquina de los criollos, se juega con los apegos nacionalistas que se mutan en chauvinismo para rechazar a la fiesta de las brujas y las calabazas con el mismo ímpetu con que se abre las puertas a la Navidad y al Día de la Madre, espetando que la noche de brujas tiene origen sacrílego sino satánico, y que sigue el camino de la purita alienación.
Los calabaceros se prenden de la universalización de ciertas manifestaciones, que desconocen progresivamente fronteras y naciones y terminan adueñándose de los apegos populares “inocente” e irremediablemente. Y qué más nos queda sino subirse al coche de sus embates para disfrutarlas en vez de molestarse infructuosamente con ellas, en diálogos de sordos y discusiones bizantinas. Total: así es la cultura y punto.
Lo cierto es que ingenua no transita la cultura. Lo cierto es que hace tiempo la práctica de la cultura se mueve en el mundo con el motor de las industrias culturales. Lo cierto es que siempre hay culturas que terminan imponiéndose sobre otras a las que rezagan, fustigan o nublan, y a las que -queriéndolo o no- conminan a desaparecer. Lo cierto es que -duele admitirlo- en la batalla cultural del Halloween - Día de la canción criolla va ganando la primera.
Va ganando el Halloween no por nada. La artillería pesada de las industrias culturales hoy está en los medios de comunicación acríticos y reproductores sin más, los provechos que hace de ciertas tendencias la conveniente disciplina del marketing, el poder viral de las redes sociales, y las políticas expansionistas emprendidas por algunos estados, que se valen de las armas citadas como antes se han valido de recursos más analógicos.
Así, a lo largo de la historia, el antiguo pensamiento filosófico, político, académico y legal griego y romano se impuso en el orbe tras borrar de los mapas de la época otras aspiraciones de modelos foráneos con quema de bibliotecas y persecución a muerte de sus sabios; la comida china obnubiló a nivel mundial con sus variados y sabrosos potajes las variantes gastronómicas de sus vecinos asiáticos, dueños también de platos tan variados como sabrosos; el inglés se arrogó el título de lengua universal desplazando a las de otros imperios que progresivamente iban cayendo en su devenir histórico, y hoy es por antonomasia el idioma de los negocios, la academia y las ciencias.
El enfrentamiento entre nuestro nacional Día de la canción criolla y el extranjero Halloween es un capítulo más de esa interminable lucha que dan entre sí manifestaciones culturales de un lugar propio con la avasallante irrupción de otra de fuera. Y aunque no nos guste admitirlo, más o menos sabemos cuál de las dos terminará imponiéndose sobre la otra.
----------
*Colaborador y articulista
Deja tu Comentario