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DECANO NACIONAL DE LOS ARQUITECTOS: “NUEVA CIUDAD DE OLMOS TIENE UN DISEÑO DE LA DÉCADA DEL 50”

Escribe: Semanario Expresión
Edición N° 964

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Los reiterados pronunciamientos del Colegio de Arquitectos de Lambayeque en oposición al modelo de diseño de la Nueva Ciudad de Olmos tienen ahora el respaldo del consejo nacional de la orden profesional, cuyos integrantes sesionaron el último fin de semana en Chiclayo y ratificaron, a través de su máximo representante, el pedido al gobierno central para que revise el proyecto y tome en consideración las múltiples observaciones planteadas.

 

El caso de la Nueva Ciudad de Olmos ha puesto sobre la mesa un problema mucho más grave a nivel nacional: la falta de experiencia en planificación urbana.

 

José Enrique Arispe Chávez, decano nacional del Colegio de Arquitectos del Perú, sostiene que el afán de la orden es que no se cometan los errores del pasado en la conceptualización de muchas ciudades, cuyos resultados han sido negativos para sus habitantes, al ser insostenibles, con una serie de problemas no previstos.

 

ORDENAMIENTO

Según señalan los arquitectos, el proyecto de la nueva ciudad no ha consideración la información y diagnóstico de los estudios de Zonificación Económica y Ecológica – ZEE y el Plan de Ordenamiento Territorial de Lambayeque, lo que hace que la propuesta urbana no se articule a “las dinámicas sociales y económicas de la zona, a las necesidades de equipamientos y servicios básicos de poblaciones, principalmente trabajadores agrícolas, al reconocimiento de las potencialidades paisajísticas, culturales y de identidad y, sobre todo, potencializando los roles de los asentamientos poblacionales y promoviendo la expansión ordenada”.

 

“El señor presidente de la República, Ollanta Humala Tasso, se comprometió en su primer mensaje a la nación en promulgar una ley de ordenamiento territorial, que en el fondo significa muchas otras cosas, como dar la garantía y seguridad jurídica al principal de los inversionistas, que es el ciudadano de a pie, el que junta de sol en sol para generar un ahorro y acceder a la vivienda”, expresa Arispe Chávez.

 

La concepción de la Nueva Ciudad de Olmos se dio luego de los estudios realizados por los consultores contratados a través del convenio que suscribió el Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento, la Corporación Andina de Fomento – CAF, la comuna distrital y el Gobierno Regional de Lambayeque.

 

Entre el equipo de consultoría se encontraban reconocidos especialistas como el sismólogo Julio Kuroiwa, encargados de analizar la mecánica de suelos, vulnerabilidades, áreas inundables y otros aspectos de la zona donde se ubicará el nuevo asiento urbano.

 

“Probablemente se hayan hecho todos los estudios, pero esto parte también de una conceptualización de cómo hacer ciudad y dónde hacer ciudad. Las ciudades que se deben construir deben ser resilientes, que estén preparadas para las respuestas ante cualquier fenómeno de la naturaleza, pero además pensar en que ya existen ciudades cercanas, que tienen sus propias dinámicas y desarrollos, como la actual ciudad de Olmos, las cuales debieron ser tomadas en cuenta y potencializadas, para llegar a una gran ciudad, porque estamos hablando de un proyecto para más de cien mil personas. Muchas veces no es lo más aconsejable tomar parte del desierto y ahí empezar de cero”, explica el decano de la orden profesional.

 

MODELO

Lo más preocupante – señala el colegio – es el diseño empleado para la Nueva Ciudad de Olmos, debido a que se basa en los planteamientos empleados a mediados del siglo pasado postulados por el arquitecto suizo francés Charles Édouard Jeanneret-Gris, conocido como Le Corbusier.

 

“La Nueva Ciudad de Olmos tiene un diseño de la década del 50, del tiempo cuando se conceptualizaban las ciudades ubicando a la industria por un lado, por otro las zonas habitacionales y en otro extremo los servicios y con grandes distancias. Hoy se piensa en las ciudades compuestas por pequeñas zonas que tienen sus servicios, que responden a las dinámicas sociales y a las necesidades que se van generando en la zona con el crecimiento de las familias. Lo que se está planteando para la Nueva Ciudad de Olmos son grandes manzanas, grandes macrolotes”, menciona.

 

Añade que este planteamiento urbano resulta peligroso, porque el proyecto contempla la subasta de los macrolotes para que la inversión privada construya las zonas habitacionales, lo que puede resultar contraproducente para mantener los parámetros de seguridad, ornato y paisajísticos.

 

Los arquitectos en su pronunciamiento señalan que la Nueva Ciudad de Olmos “no ha considerado un área central como eje articulador y catalizador de funciones económicas, cívicas, administrativas y culturales en cada una de las etapas de crecimiento, y la zonificación de uso del suelo proyectada no considera áreas que cumplan con la demanda de la población en relación a las áreas verdes, a los equipamientos y mobiliario urbano y a la articulación entre las grandes manzanas, que debe realizarse progresivamente”.

 

“Esta microzonificación y que el manejo de los parámetros urbanísticos estén en manos de los alcaldes es un grave riesgo, porque no se pone como antesala los lineamientos de cómo debe trabajarse una ciudad. Otro tema es no saber si las empresas que compren los macrolotes los desarrollarán urbanísticamente de manera inmediata o los reservarán para el futuro, lo que generaría una ciudad fantasma. Plantear una ciudad al libre mercado generaría muchos problemas, porque dejaría de ser planificada, organizada y segura”, señala José Enrique Arispe.

 

Asimismo, cuestiona que el modelo de la ciudad, que se anuncia como sostenible, no considere un sistema para el manejo del recurso hídrico, un sistema con alternativas de energías y tampoco un sistema para el manejo de los residuos sólidos, un sistema vial sostenible.

 

MEJORAS

El decano del Colegio de Arquitectos del Perú lamenta que durante la colocación de la primera piedra de la Nueva Ciudad de Olmos, el presidente de la República haya señalado que el proyecto se ejecutará tal como está, y que no habrá espacio para las modificatorias.

 

En su opinión, el mandatario nacional o quien lo suceda debe entender la necesidad de revisar el proyecto urbanístico a fin de corregir las debilidades que actualmente presenta, para prevenir problemas futuros como ya se han visto en otras partes del país.

 

“Todo proyecto es perfectible, creo que el señor presidente se equivocó cuando manifestó que esto era inamovible, en el mundo no hay nada inamovible, ni siquiera los cuarteles son inamovibles. Lo que se debe entender es que se necesitan ciudades dinámicas y si hay propuestas mejores adoptarlas, porque no solo se van generando nuevas necesidades, sino que también hay un gran desarrollo tecnológico que hace cambiar sustancialmente los conceptos de ciudad”, anota.

 

MALOS PROYECTOS

El representante gremial no se limita a cuestionar el modelo propuesto para la Nueva Ciudad de Olmos, también va en contra de los proyectos inmobiliarios que no responden a las necesidades de las familias, los mismos que – asegura – reciben la sanción del mercado.

 

“En Lima actualmente hay más de 20 mil unidades habitacionales que no se venden por varias razones, una de ellas, la principal y que no se toca, son los intereses bancarios. ¿Por qué los intereses de los bancos que actualmente ofrecen créditos de vivienda son tan altos si estos mismos bancos cobran en Bolivia no más del 5.5 %”, señala.

 

Agrega que otro problema es que los programas de vivienda que impulsa el Estado solo generan acceso para los sectores B y C, pero no para la población ubicada en el nivel socioeconómico D y E, que es la que más necesita de una vivienda digna.

 

“No se ve un solo programa comparado a los que se hicieron en los gobiernos de Fernando Belaunde, conjuntos habitacionales que hasta la actualidad son modelos de organización urbana y de planificación de la vivienda. Generalmente los proyectos que se ejecutan a través del Fondo Mi Vivienda o Techo Propio son para favorecer a la empresa privada, a pequeños grupos que en muchos casos no garantizan buenos servicios, dedicándose simplemente a densificar y a trasgredir la ley”, asevera.

 

Finalmente, Arispe Chávez señala que el colegio no se mantiene silente ante la inconducta profesional y ética de algunos de sus agremiados, razón por la que continúa imponiendo sanciones y suspendiendo a los malos arquitectos.

 

“Tenemos sanciones cuando se incumplen las normas y el Código de Ética. Tenemos sancionados, muchos, y no solamente pequeños, sino también arquitectos conocidos, de mucha experiencia profesional y que han cometido errores. Aquí no se tapa a nadie, las comisiones de Ética funcionan con total autonomía”, enfatiza.

 

+ NOTICIAS

  • La ciudad será construida sobre un área de 730 hectáreas y se espera beneficiar a 111 mil 762 personas. Del mismo modo, se planea sobre esta área la construcción de más de 22 mil 800 viviendas y una inversión de 667 millones de soles. El período de construcción es de 23 meses.

 

  • El servicio de alcantarillado de la Nueva Ciudad de Olmos contará con la instalación de seis mil 600 metros de colector principal de aguas residuales, tres estaciones de bombeo y cuatro mil 800 metros de líneas de impulsión.

 

  • Respecto al agua potable, se construirá con una planta de tratamiento de agua residual y otra de agua potable, dos mil 26 metros de línea de conducción de agua cruda, 29 mil 370 metros de línea de conducción de agua tratada, cuatro reservorios y líneas de impulsión.

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