El congresista lambayecano Yehude Simon Munaro se despide del cargo en julio próximo, pero promete dar hasta lo último en su gestión para continuar con los proyectos a favor de la región y reafirma, a través de Expresión, su compromiso de luchar por Lambayeque, que le ha dado todo.
Simon Munaro afirmó que no dejará la política y se compromete a ser un maestro para la siguiente generación de políticos, que deben privilegiar a la ética y a los valores en el ejercicio político partidario.
En breve dejará el Congreso, ha representado por cinco años a Lambayeque que lo eligió para el Legislativo, ¿Qué ha significado para usted esta experiencia?
Mi experiencia como congresista es mala, no me gusta, porque siento que estoy en un mundo donde no hay coincidencias y se repiten los mismos vicios de la política, donde cada partido trata de imponer lo suyo, pero no en función de lo que uno cree si no de intereses personales o de grupo.
Si bien es cierto se dan leyes que son fundamentales y un control al Poder Ejecutivo, en el congreso es muy pobre la huella que se deja. La gente no puede ver a los congresistas porque ve que tienen buen sueldo, que tienen buen carro y los errores de uno lo pagan los 130 que estamos ahí. No siento haber crecido políticamente, pero ha sido algo importante, nunca hemos dejado de pelear por Lambayeque, sin embargo mi crecimiento creativo no ha sido el que me hubiera gustado.
¿En cuántas leyes ha participado?
He participado activamente en no menos de 26 leyes, muchas de ellas en compromiso con la región Lambayeque. Como posición política y representando al Partido Humanista senté una firmé postura de no a la reelección congresal, pese a que el derecho les asistía a los congresistas que quisieron insistir en seguir en el Legislativo y quien lo ha logrado ha sido Javier Velásquez Quesquén. He manifestado siempre que quien ostente un cargo de esta naturaleza no debe ser ni enjuiciado y menos sentenciado y además que deben renunciar a lo que llaman inmunidad parlamentaria, que termina siendo impunidad.
He insistido en el proyecto de Ley sobre la ganadería en el país, un proyecto que ya hemos presentado, hay leyes muy buenas como la de discapacidad, que es una legislación muy avanzada, todo el tema medioambiental es interesante; cambios en la constitución del Estado, algunas modificaciones han sido fundamentales, todo lo que significa el Código Penal tuvo artículos modificados muy importantes sobre todo por el respeto a la mujer. Esto ha sido en esos cinco años con respecto a las modificaciones que signifiquen beneficios a la mujer, a los derechos de los niños, a la condena a quien golpea y asesina mujeres. Hay muchas cosas que quedan en el tintero, no por falta de voluntad mía, sino porque siempre es muy difícil ponernos de acuerdo en lo que realmente le conviene al país.
¿Qué leyes se quedan pendientes?
Falló la demarcación territorial o del ordenamiento, porque no hubo decisión política del Ejecutivo, ni de los propios partidos políticos. No es que el pasivo del congreso haya sido malo, ha sido interesante, pero no en la magnitud que todos quisiéramos.
¿Se lamenta de que este congreso no haya podido aprobar la bicameralidad?
Estamos tan desprestigiados que la gente no está pensando en que los senadores van a ser importantes, sino que van a hacer más carga burocrática, más sinvergüenzas, y en el fondo no es así. Nosotros planteamos la reducción del número de diputados para que haya senadores, pero la gente con toda razón no quiere saber nada con la clase política; no es solo del Perú este problema si no del mundo.
Estamos muy desprestigiados por culpa de unos cuantos. Sin embargo, cuando tú llegas y ves a quienes la gente elige sin ninguna experiencia y que lo único que tienen es dinero, te das cuenta que todo va de mal en peor. Aquí no están Luis Alberto Sánchez, Ramiro Prialé ni Bedoya Reyes, intelectuales de renombre que prestigiaron a la política.
¿Las dos cámaras habrían asegurado un mejor funcionamiento del Legislativo para el país?
Para mí la bicameralidad es una condición de mejor democracia, porque cuando hay solo una cámara es una manera expeditiva de votar las leyes. Cuando hay dos cámaras es diferente, porque son representaciones y percepciones diferentes. Cuando se vota solo una vez se tienen muchos problemas, porque no siempre se reflexionan las consecuencias de las leyes.
¿La calidad de la clase política deja mucho que desear?
La clase política bajó mucho desde que cerraron el Congreso el 5 de abril de 1992. No está Lourdes Flores o Javier Diez Canseco, gente forjada políticamente tanto de la derecha como de la izquierda. Todo eso se fue perdiendo, se han ido prostituyendo los políticos, entonces encuentras gente que tiene sus propios intereses.
¿El Congreso se ha convertido en un centro de lobbys?
Definitivamente, y yo estoy avergonzado por ello.
¿Cuál va hacer la primera tarea del congreso?, ¿acaso mejorar la imagen del Legislativo?
No creo que la vayan a mejorar, ya hay como 18 a 20 congresistas electos que tienen antecedentes, que tienen juicios por no pagar alimentos, juicios familiares en los que se les liga con lavado de activos, entonces cada congreso viene siendo peor. Hay gente muy respetable. En la región Lambayeque que hay un congresista a quien le deseo lo mejor y le digo que se prepare, porque su experiencia en política es cero y su conocimiento sobre la región también es cero.
¿Tenemos que preocuparnos por la representación congresal lambayecana?
Uno puede tener serias discrepancias con Javier Velásquez, con Aguinaga, incluso con el mismo Virgilio Acuña, que es el menos experimentado en el Congreso, o el propio Rivas, pero tu veías ahí que había voz para Lambayeque y se conocían los problemas, con la excepción de Velásquez y con la elección de una congresista mujer creo que del fujimorismo y por ahí otro. Pero no sé hasta qué punto conozcan a profundidad o puedan hablar en el congreso en su primer año y si no lo hacen no van hablar en los cuatro años siguientes.
Entonces, si tú me preguntas qué les deseo: sinceramente, al margen de cualquier diferencia política, les deseo lo mejor y que se pongan a estudiar desde ahora y se preparen para ver cómo es la hermenéutica parlamentaria, para que no fallen. Lo que hemos fallado nosotros ellos no lo deben repetir.
Se retiró usted de la elección presidencial a último minuto, ¿ha superado los problemas con sus partidarios por esta decisión?
Los descontentos fueron excepciones, de cuatro o cinco que eran del partido, el resto eran invitados. Mal hubiera hecho yo en continuar y colocar en riesgo la inscripción del partido. Todos estuvieron avisados, sin excepción, incluso la señora Soto Herrera a quien se le avisó un mes antes del proceso cuando le dijimos a ella, a su esposo y a Walter Zamora, a quien respeto muchísimo, que la situación era complicada, que no teníamos la plata para gastar y que las encuestas eran muy malas para nosotros y que quien iba a perjudicarse era el partido.
Hubiera parecido un tipo egoísta porque yo podía retirarme como candidato y terminaba mi carrera política diciendo que fui candidato a presidente de la República, que es un mérito, y después de eso desaparecer cortando las alas a jóvenes que tienen que reemplazarme y a otros dirigentes. Creo que hoy muchos reconocerán que mi decisión fue audaz y valiente, he asegurado la vigencia de un partido que en cinco años estará nuevamente batallando por representar en diversas instancias a Lambayeque, tenemos muchos seguidores, porque conocen de nuestra honestidad y ética.
¿Qué hará Yehude Simon?
Hace poco he visto cómo se ha convertido el desierto de Olmos, yo he puesto en mi redes sociales que agradezco a Dios, yo puedo morir tranquilo, tantos años luchando por Olmos y ya no es un anhelo sino una realidad de miles de personas trabajando; todavía no en la magnitud que quisiéramos, pero hay miles de hectáreas con palta, arándanos, banano, y ya todo comprado, ocupando todavía casi 10 mil hectáreas y faltan 28 mil siendo una primera etapa. Por Lambayeque muero tranquilo y siempre agradeceré todo lo que me dio.
¿Y qué será del Humanismo?
De la política no me voy a retirar nunca, pero por ahora de cualquier proceso electoral estoy absolutamente seguro y convencido que debo retirarme para dar espacio a ese cambio generacional, yo quiero ser un maestro. Dios me dé la oportunidad de ser maestro para trascender como tal y decir que tuve la capacidad de dar la oportunidad a nuevos jóvenes para que sean regidores, gobernadores, alcaldes y, si Dios quiere, poner en la silla presidencial a algún humanista.
Tenemos un instituto del que vamos a ver sus fortalezas, y siempre menciono a Dios porque he sido un beneficiario de su grandeza. Podré enseñar en una universidad que me está solicitando como docente. Ya terminé mi carrera de abogado, la próxima semana estoy sustentando mi tesis, tengo una maestría, yo no descanso y vendré a Chiclayo todas las veces que pueda. Yo amo a Chiclayo y Chiclayo me ama, es un matrimonio que va durar por siempre.
Olmos, es la gran esperanza y la despensa del país y del extranjero. ¿Lo cree así?
Yo me alegro de que Expresión nos haya acompañado, es la sexta visita que hice a Olmos, porque a veces vengo en silencio para recorrer diversos lugares lambayecanos. He caminado mucho porque me gusta hacerlo, pero más me gusta ver cómo se ha convertido ese desierto, que hoy en día produce miles de hectáreas en alimentos. Olmos está al 30 por ciento de lo que significa y ya es un milagro agrícola y será un milagro energético. El presidente Humala acaba de colocar la primera piedra de lo que será la naciente ciudad ecológica, como resultado de la lucha de un pueblo que se esforzó, batalló por lo que visionaron grandes peruanos hace más de 90 años. Quién puede negar que aquí todos los lambayecanos lucharon para hacer Olmos, yo lo reconozco, incluso a mis propios enemigos les reconozco su lucha por Olmos, aunque me critiquen y por más que me odien, reconozco que también lucharon. A todos ellos el Perú les debe esta realidad. Ahora hay que ir pensando en lo que debe ser la II etapa.
¿Ahora es cuando se debe visionar la segunda etapa de Olmos?
El Valle Viejo ya empezó, algunos agricultores aglutinados con su banano orgánico hablaban de cientos de hectáreas de las cinco mil que le corresponde y el Estado debe empezar a invertir en ellos, pero cuando hablemos de este incremento a cien mil hectáreas con agua que venga de Cajamarca, entonces Lambayeque será un regalo. Ayer alguien decía con mucha razón que después de Chavimochic, es la obra más grande, no es que sea más grande que Olmos, Olmos está produciendo lo que a Chavimochic le costó muchos años. Va hacer más grande, es el único proyecto que se ha realizado en los últimos 40 años.
Ha sido primordial la inversión privada en Olmos…
Qué duda cabe, de no ser por la inversión privada Olmos no se hacía, y eso debemos entenderlo, porque si fuera estatal estaría esperando 20 años más porque dependería del presupuesto de la nación, de que un congresista de otra región cuestione por qué se da a Lambayeque y se paralice. No es que uno no quiera que los agricultores lambayecanos sean parte de este milagro, pero es que aún no hemos resuelto que el 80 por ciento de propietarios campesinos puedan tener una vida de bonanza, y entregar 48 mil hectáreas seria entregar pobreza. Yo creo que la inversión privada, mal que no les guste a otros, ha sido fundamental para que esto funcione.
Yo decía cómo no va ser maravilloso ver obreros, campesinos trabajando, profesionales de las universidades de otros lugares, jóvenes dando toda su capacidad intelectual, gente del extranjero estando aquí y sentirse latinoamericanos y peruanos. Olmos está logrando lo que ni Chavimochic ha logrado integrar.
El Estado peruano tiene que hacer la carretera de manera urgente…
Voy a poner todo mi esfuerzo para gestionar que el gobierno del presidente Humala considere la ejecución de esta carretera primordial, para que con facilidad las empresas puedan movilizar toda la producción que se cosechará en breve en las tierras del valle nuevo.
Se ha comentado mucho sobre su encuentro con el alcalde David Cornejo, ¿hay ahí un cálculo político o es de apoyo a la gestión?
Como político responsable debo ponerme al servicio de las autoridades locales. Yo no tengo esa enfermedad que busca que el rival tenga que fracasar cuando es autoridad, es por eso que me critican cuando me acerco a Toledo, porque soy grato y recuerdo que él nos dio Olmos; cuando me acercó a Alan García que nos dio agua y luz; cuando me acerco a Humala, quien tuvo la generosidad de continuar con el proyecto Olmos, que de no ser así hubiéramos comenzado con una serie de conjetura, de comisiones y otras cosas que hubieran paralizando el proyecto.
¿Eso significa que también le ha brindado su apoyo a Humberto Acuña?
He conversado con Humberto Acuña, cuyo partido nos ha atacado un millón de veces, pero hay que apoyarlo porque es gobernante regional y primero está la región, el pueblo a quien nos debemos.
Y también ahora el acercamiento con Cornejo…
David Cornejo fue nuestro candidato, quien debió ser alcalde representando al Partido Humanista, no fue así y eso no significa que no lo apoye y respete. Él ahora es el primer vecino y representa los intereses de los chiclayanos. Algunos me dicen por qué apoyas a Cornejo y mi respuesta es que hay avances en Chiclayo en cuanto a la limpieza, veo muchos sectores recuperados, arborizados.
Qué hago criticando al alcalde y calificándolo de corrupto si no tengo ningún documento para avalarlo, hay que ayudar, Chiclayo no es de David Cornejo, es de los chiclayanos, si hay algo corrupto lo denunciaremos, pero por ahora hay que poner el hombro.
¿Qué le inquieta de Lambayeque?
Me conmueve siempre Lambayeque, porque si no fuera por Lambayeque yo no tendría lo que tengo, aquí me dieron educación, formación y familia. Yo recuerdo siempre una parte de mi vida cuando estaba siendo investigado y un canal de televisión vino a Chiclayo a preguntar que les parecía que un congresista por Lambayeque esté siendo acusado de terrorismo y el reportero le metía el micro a la gente en el Parque Principal y la gente común y corriente decía eso no es cierto, Yehude es un buen hombre y los catedráticos de la Pedro decían lo mismo, entonces el periodista buscaba con locura que alguien dijera que era terrorista y se quedó ahí, terminó diciendo que los chiclayanos no sabían y que no se daban cuenta de la realidad.
Yo me sentí orgulloso de eso, también fueron a ver al padre José Luis Fernández y dijo que fui uno de los mejores alumnos del Colegio Manuel Pardo, quien me investigó fue un comandante que no me podía ver porque quería ascender y me dijo: “Yo tengo que acercarme a felicitarlo porque los lambayecanos lo quieren”, entonces en el momento más importante de mi vida, la gente no se escondió y se atrevió a defenderme.
Expresión, tuvo gesto de lucha por mi inocencia, y a quienes son mis rivales mi profundo agradecimiento, porque siempre defendieron mi libertad. Entonces, cómo no voy a ser agradecido, cómo no me va a conmover y preocupar cuando Lambayeque se atrasa en su crecimiento y desarrollo? Quisiera que los lambayecanos no duden que los amo y los respeto, y gracias a todo el apoyo estoy pasando a la historia como el político que logró realizar sueños de muchos años para los lambayecanos como Olmos y el Hospital Regional.
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