En un entorno económico marcado por la incertidumbre, la volatilidad y los constantes ajustes regulatorios, el rol de la gestión contable y financiera se vuelve decisivo para la supervivencia de las empresas peruanas. Así lo sostiene el contador público colegiado Tadeo Caballero Ruiz, gerente del Estudio Caballero, quien ofrece un análisis amplio sobre los principales retos que enfrentan las micro, pequeñas y medianas empresas en el Perú, así como las transformaciones que vive la profesión contable.
Caballero Ruiz advierte que el principal cuello de botella que limita la competitividad de las pymes no es la falta de mercado ni las dificultades tributarias, sino la deficiencia en la gestión interna. “Pienso que el problema es de gestión”, afirma. Explica que, en regiones como Lambayeque, numerosas compañías de origen familiar han crecido sin acompañar ese crecimiento de procesos profesionales. “Muchas compañías nacieron siendo empresas familiares y han crecido muchísimo, pero cuando llega la segunda generación no están preparados para el cambio. Es ahí donde los profesionales de nuestro sector podemos apoyar muchísimo”, sostiene.
A ello se suma un fenómeno persistente: la alta tasa de mortalidad empresarial en los primeros meses de vida. Según refiere, “más del 60 % de micro y pequeñas empresas fracasan tempranamente, y eso es por una falta de planificación financiera”. Para él, la gestión contable es clave no solo para ordenar números, sino para dar sostenibilidad y rumbo estratégico a los negocios.
Gestionar riesgos
Consultado sobre las prácticas de gestión que deberían adoptar las empresas para enfrentar un entorno cambiante, Caballero Ruiz explica que la medición de riesgos es hoy una práctica más extendida, pero no es suficiente. “Lo importante no está en solo medirlos, sino sobre todo en mitigarlos, y eso se logra con políticas claras y conocidas por todos los colaboradores”, indica.
Para el gerente del Estudio Caballero, el buen gobierno corporativo ya no es un lujo reservado para grandes corporaciones, sino una herramienta imprescindible para empresas de cualquier tamaño. “El buen gobierno corporativo es clave para estar pasos adelante, anticipándose adecuadamente”, enfatiza. Esto implica desde la transparencia en la información hasta la definición de responsabilidades y mecanismos de control.
Tadeo Caballero identifica errores recurrentes que se repiten en distintos niveles empresariales. En el caso de pequeñas empresas, destaca la ausencia de planificación financiera como un riesgo crítico. “Una empresa necesita una cierta espalda financiera en la etapa preoperativa y en los primeros seis meses”, señala. La falta de proyecciones realistas del flujo de caja o de una correcta estimación de ingresos y gastos suele ser determinante en los primeros tropiezos.
En negocios más grandes, identifica un problema distinto pero igualmente grave: el mal uso de financiamiento bancario. “Ocurre a veces que se toman líneas de crédito sin la debida planificación, tomando créditos de corto plazo para comprar activos de largo plazo”, señala. Este descalce entre el tipo de deuda y la naturaleza de la inversión genera quiebres en la cadena de pagos y obliga a los accionistas a inyectar capital adicional para evitar crisis mayores. “Se requiere un mayor aporte de accionistas para equilibrar la situación”, añade.
Transformación digital
La digitalización también está transformando la práctica contable. Caballero Ruiz afirma que “los cambios en los últimos años han sido vertiginosos” y que herramientas basadas en inteligencia artificial permiten ahora automatizar labores repetitivas para concentrar el tiempo en análisis de mayor valor.
Sin embargo, advierte que el uso de estas tecnologías debe ser responsable. “No toda la información es confiable. Lo importante es saber qué herramientas se usan y cómo se usan, porque el responsable de la formulación y presentación es el profesional contable y no la IA”, subraya. Para él, la ética profesional cobra mayor importancia en un contexto donde la inmediatez y los automatismos pueden llevar a errores si no existe supervisión técnica adecuada.
Reforma tributaria
Respecto al sistema tributario peruano, considera que está lejos de ser competitivo. “El sistema tributario peruano necesita una reforma”, afirma. Para él, el problema central es que las reformas se hacen “solo en base a paliativos”, sin abordar los problemas estructurales que desalientan la formalidad.
Explica que muchas normas buscan promover a las micro y pequeñas empresas, pero imponen requisitos que finalmente les hacen perder los beneficios. “Terminan perjudicando al empresario”, señala. Por ello insiste en que la política fiscal debe ser “clara, predictible y con seguridad jurídica”.
Entre los cambios que sí considera positivos está el IGV Justo, que permite a las pequeñas empresas pagar el impuesto hasta 90 días después de la emisión del comprobante. “Esto otorga un tiempo prudencial al empresario para realizar la cobranza y cumplir con el pago”, comenta.
No obstante, advierte dos temas críticos: elegir proveedores confiables y pagar oportunamente las obligaciones tributarias. “Los sujetos sin capacidad operativa pueden terminar siendo perjudiciales”, alerta, aludiendo a los proveedores que comprometen la validez de las declaraciones tributarias.
Formalización
Tadeo Caballero reconoce que hay múltiples mecanismos para formalizar negocios, pero el principal obstáculo sigue siendo la falta de orientación. “Lo importante es que el microempresario encuentre una orientación debida; esto a veces cuesta y lo corre al empresario, pero el costo futuro es mayor o letal”, sostiene.
Sobre la informalidad, considera que se trata de un problema estructural que responde también a la desconfianza institucional. “El ciudadano y el empresario no confían en el sistema tributario ni en el ente recaudador”, analiza. Ante ello, insiste en que el rol del contador debe incluir tareas de educación financiera y tributaria: “Nuestro papel orientador y de fomentar cultura tributaria se hace clave”.
Un nuevo perfil
El gerente del Estudio Caballero destaca que la profesión contable vive un proceso de profunda transformación. “El contador actual debe ser más dinámico”, sostiene. Hoy se necesita manejar habilidades que permitan interactuar de manera efectiva con clientes y stakeholders, además de dominar herramientas tecnológicas, incluida la inteligencia artificial.
Asimismo, enfatiza la importancia de los estándares globales: “Miramos a las normas internacionales de información financiera, las normas de la OECD, tributación internacional, entre otros”. Estos conocimientos permiten al profesional contribuir con análisis más sofisticados en un entorno cada vez más globalizado.
Finalmente, Tadeo Caballero señala que las empresas peruanas deben observar tendencias globales en contabilidad y tributación para anticipar cambios regulatorios. La primera, afirma, es adaptarse al lenguaje universal de los negocios a través de las NIIF (IFRS). La segunda, fomentar revisiones periódicas mediante auditorías financieras o tributarias preventivas. “Esto permite mantener la información dentro de los mejores estándares y responder a la razonabilidad, fehaciencia y causalidad”, explica.
Sostiene que la calidad de la información financiera será decisiva para competir en mercados más exigentes. El objetivo: que las empresas puedan tomar decisiones gerenciales con datos oportunos, veraces y estratégicos.
A modo de reflexión, Tadeo Caballero enfatiza que los desafíos actuales requieren una visión mucho más estratégica de la gestión empresarial. “El aporte de nuestra profesión es clave. La contabilidad, lejos de ser un proceso administrativo, es hoy una herramienta central para garantizar la supervivencia, el crecimiento y la competitividad del tejido empresarial del país”, señala.
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