En el marco conmemorativo del 204° aniversario de la proclamación de la independencia nacional, el general Mario La Torre Gálvez, comandante de la Séptima Brigada de Infantería del Ejército, conversa con Expresión sobre las actividades que desarrolla el Ejército Peruano en Lambayeque y cómo reafirma su proyección de servicio a la comunidad.
“Como herederos del valor de nuestros antepasados guerreros sicán, el Ejército del Perú, mediante la Séptima Brigada de Infantería del Ejército, cumple cinco roles estratégicos fundamentales para la nación”, comenta el alto mando militar.
Señala que el primer rol estratégico es garantizar la independencia, soberanía e integridad territorial, con presencia disuasiva permanente en fronteras y activos críticos nacionales, con capacidad de respuesta inmediata ante cualquier amenaza externa.
En según lugar, apoya el orden interno cuando el Poder Ejecutivo lo dispone, desplegando capacidades especializadas en respaldo a la Policía Nacional, siempre bajo estricto respeto al marco legal y derechos fundamentales.
El tercer rol es contribuir activamente al desarrollo nacional, especialmente en zonas rurales y de difícil acceso, fortaleciendo la presencia del Estado mediante trabajo articulado con todos los niveles de gobierno e instituciones públicas y privadas.
“El cuarto rol lo desempeñamos como actores clave del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres, respondiendo con rapidez y eficiencia ante emergencias naturales, brindando apoyo logístico, seguridad para los rescates, evacuación y ayuda humanitaria, priorizando siempre la vida de nuestros compatriotas. Finalmente, el quinto rol es proyectarnos al Perú internacionalmente. El ejército, a través de misiones de paz, participa con presencia antártica y cooperación bilateral, fortaleciendo nuestras capacidades y posicionando al país como actor confiable en la seguridad global”, destaca.
La Torre Gálvez menciona que “la sangre guerrera del pueblo lambayecano late en cada corazón del personal de la Séptima Brigada de Infantería”, especialmente en los soldados, hombres y mujeres que prestan su Servicio Militar Voluntario en varios rincones de la patria.
“Debo enfatizar que el Servicio Militar Voluntario representa una oportunidad transformadora para la juventud lambayecana, ofreciendo formación integral, acceso a estudios técnicos, programas como Beca 18 y desarrollo de liderazgo ciudadano. Nuestros soldados son la base del glorioso Ejército del Perú”, señala.
De otro lado, indica que el ejército mantiene presencia territorial activa mediante acciones cívicas integrales como campañas médicas, apoyo a programas sociales en alianza con entidades del Estado y privadas como la Cámara de Comercio, ONG y actividades de proyección institucional en zonas rurales. Esta estrategia – dice - contribuye a la reducción de brechas sociales y fortalece el tejido comunitario.
“Destacamos nuestra capacidad de respuesta inmediata ante emergencias, como se recordará en años recientes durante inundaciones, como el Fenómeno El Niño, El Niño Costero, el ciclón Yaku. En apoyo a la defensa civil ante cualquier emergencia nos hacemos presentes proporcionando apoyo logístico, evacuación y rehabilitación de infraestructura vital. Además, desarrollamos programas de capacitación especializada en gestión de riesgos, corresponsalía de guerra y manejo de crisis, trabajando juntamente con profesionales regionales para fortalecer la resiliencia territorial”, expone.
Servicio Militar Voluntario
El comandante de la guarnición militar de Lambayeque refiere que vestir el uniforme del Ejército del Perú es un alto honor para un joven peruano, de ahí que el Servicio Militar Voluntario es una plataforma integral con oportunidades de desarrollo personal y profesional que transforma vidas.
“Ofrecemos formación militar, física, moral y cívica que fortalece el carácter, autoestima, disciplina, constancia y responsabilidad social, inculcando valores como puntualidad, disciplina, respeto, civismo y trabajo en equipo. Los beneficios tangibles incluyen alimentación, vestuario, atención médica integral, seguro de vida, alojamiento, asignación económica mensual y atención psicológica, garantizando una experiencia formativa, digna y segura”, detalla.
A ello se suma, que a los jóvenes que participan del servicio militar voluntario se les proporciona capacitación técnico-productiva a través de convenios estratégicos con SENCICO, institutos técnicos y empresas que ofrecen becas y oportunidades laborales al culminar el servicio. Los voluntarios acceden preferentemente a Beca 18 modalidad Fuerzas Armadas y tienen ventajas competitivas (20 % adicional en calificación y descuentos) para carreras militares.
“El mayor beneficio es la transformación personal: los jóvenes regresan a sus comunidades con visión renovada del país, con otro enfoque, con herramientas reales para el éxito y compromiso genuino con el desarrollo nacional”, asevera La Torre Gálvez.
El Servicio Militar Voluntario está dirigido a hombres y mujeres entre los 18 y 30 años de edad, con DNI vigente, sin antecedentes penales ni judiciales, firmando declaración jurada de incorporación. A estos se les realizan exámenes médicos, pruebas psicológicas y físicas para garantizar aptitud necesaria para la instrucción militar y funciones del servicio.
“Una vez soldado del Perú, siempre soldado del Perú. El reenganche brinda la oportunidad de carrera y desarrollo profesional para licenciados del Servicio Militar Voluntario, permitiendo continuidad en el servicio con beneficios superiores. Los beneficios principales incluyen el desarrollo profesional continuo con acceso a formación tecnológica, especialidades técnicas y logísticas que amplían empleabilidad futura; estabilidad económica con asignación mensual superior, seguro de vida, servicios de salud y alojamiento cuando corresponde”, menciona.
Añade que los reenganchados desarrollan vocación de servicio participando en acciones, operaciones militares y misiones de desarrollo nacional, con posibilidad de postular a escuelas de oficiales, escuelas técnicas de las Fuerzas Armadas, formación en la Policía Nacional del Perú, el INPE, serenazgo y policías municipales.
Formación cívica
El general Mario La Torre refiere que el amor a la patria no se hereda, se enseña; no se nace con él, se forja en el corazón, desde el seno del hogar. En ese sentido, afirma que la formación cívica debe ser pilar transversal en todo el sistema educativo, familiar y comunitario.
“Desde mi experiencia militar, soy un convencido de que el civismo se fortalece cuando el joven comprende su rol nacional, valora la libertad, democracia, historia patria y antepone el bien común al interés personal. El Ejército contribuye activamente mediante campañas cívicas, jornadas comunitarias, ceremonias patrióticas y visitas educativas a colegios y universidades, sembrando valores más allá de nuestras filas”, sostiene.
Precisa que la formación cívica debe ser coherente con los tiempos actuales, conectando con los jóvenes a través de nuevos lenguajes, tecnología, redes sociales, proyectos productivos, liderazgo juvenil y formación ética integral.
Cercanía a la comunidad
El Ejército del Perú no solo forma soldados, sino que contribuye a forjar peruanos ejemplares. Por ello, la Séptima Brigada de Infantería mantiene compromiso permanente con el fortalecimiento de la conciencia cívica y práctica de valores, trabajando articuladamente con instituciones educativas públicas y privadas regionales.
“Realizamos visitas guiadas a nuestras instalaciones, charlas motivacionales sobre identidad nacional, conferencias sobre historia y héroes nacionales. Apoyamos activamente a la Legión Cáceres filial Lambayeque con legiones estudiantiles, difundiendo valores como respeto, disciplina, solidaridad y amor patrio. También, participamos en ceremonias escolares, desfiles cívico-patrióticos y campañas de sensibilización en fechas emblemáticas, coordinando estrechamente con autoridades educativas en esfuerzos complementarios”, comenta.
La Torre Gálvez precisa que el desarrollo nacional no es solo tarea económica, sino también misión moral. “Las Fuerzas Armadas no solo defendemos soberanía y contribuimos al desarrollo, sino que también formamos ciudadanía. Educar con el ejemplo y trabajar codo a codo con nuestras escuelas es prioridad institucional”, acota.
Referente y reflexión
La autoridad militar sostiene que el coronel Francisco Bolognesi Cervantes es el alma inmortal del ejército, pues no es solo Patrono del Ejército del Perú, sino también “símbolo viviente de honor, cumplimiento del deber y de anteponer la patria a la propia vida”.
“En Arica, defendió más que una posición militar: defendió un principio moral fundamental de lealtad, coraje y dignidad nacional ante la adversidad. Su ejemplo es plenamente vigente: en tiempos que exigen integridad, compromiso y amor verdadero por el país, nos recuerda que la defensa del Perú no siempre es con armas, sino con ética, coherencia y liderazgo silencioso. Honramos su legado diariamente, no solo con palabras, sino con disciplina, servicio a la población, presencia en emergencias y compromiso con el pueblo. En cada acción llevamos su mensaje: el Perú se defiende, se construye y se honra”, destaca.
Finalmente, el comandante de la Séptima Brigada de Infantería del Ejército deja el siguiente mensaje por el 204.° aniversario patrio:
“A la noble comunidad lambayecana, tierra de señores y cuna de guerreros, en este 204.º aniversario de nuestra independencia, los Guerreros de Sipán de la Séptima Brigada de Infantería: Bastión del Norte, enviamos un saludo lleno de respeto, admiración y esperanza. Este aniversario patrio, fecha de celebración orgullosa, es también la oportunidad para recordar nuestro origen, reflexionar sobre nuestra identidad y decidir nuestro destino como nación. En tiempos de desafíos y transformaciones, el llamado histórico es claro: el Perú necesita más unidad, compromiso y responsabilidad compartida.
Los invito a mirar el futuro con determinación, enseñar a nuestros hijos a amar al Perú con hechos, no solo palabras, entendiendo que la patria no es idea abstracta: la patria somos todos nosotros cuando actuamos con honestidad, solidaridad y respeto mutuo. ¡Felices Fiestas Patrias, Lambayeque! ¡Que viva el Perú!”.
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