La Asociación Cívica Integración Lambayeque – ACIL, es una organización de la sociedad civil legalmente constituida e inscrita en registros públicos. Tiene permanente participación en espacios de acercamiento con los tres niveles de gobierno y promueve la acción coordinada para que se concreten importantes proyectos regionales, así como en la lucha contra la corrupción.
Expresión conversó con el presidente de ACIL, Javier Figueredo Salmón, quien puso énfasis en la urgencia de unir esfuerzos para que se formule un plan de contingencia efectivo de cara al Fenómeno El Niño, anunciado para los próximos meses.
La asociación tiene asiento en la Comisión Regional Anticorrupción, participa en mesas técnicas referidas a proyectos como La Calzada, para el valle La Leche; el saneamiento básico y la dotación de agua potable segura y de calidad para las tres provincias.
El gobernador regional, Jorge Pérez Flores, ha presentado un listado de proyectos, encabezados por el Terminal Portuario, a los que se considera como fundamentales para garantizar el desarrollo de Lambayeque. ¿Cuál es, desde la perspectiva de ACIL, la agenda a priorizar para el mediano y largo plazo?
Las expectativas de ACIL son muchas y en más de una oportunidad nos han dicho por qué abarcamos tanto. Sin embargo, hay una serie de requerimientos que son prioritarios para la región y que no se pueden dejar de lado.
Desde la sociedad civil consideramos que es necesario hacer gestión y superar la falta de esta, que es un gran defecto a nivel local, regional y nacional, preocupación que nosotros asumimos y enfrentamos.
Entre los proyectos es importante el Terminal Portuario Regional y la nueva vía de evitamiento al este de Chiclayo, pero también atender otros aspectos como la construcción del complejo hospitalario, porque la salud no puede quedar de lado.
¿Se refiere al que ha ofrecido EsSalud, carretera a Pomalca, o el que ofreció en campaña el gobernador regional con la torre oncológica en el Hospital Regional?
Me refiero al nuevo Hospital Naymlap y el hospital de alta complejidad. No es posible seguir con la precariedad que se tiene en el Hospital Almanzor Aguinaga Asenjo o mantener atención hospitalaria en los espacios que alquila EsSalud en la Casa Comunal de la Juventud.
Como sociedad civil, nos generó gran incomodidad que el 28 de julio la presidenta de la república, Dina Boluarte, haya anunciado hospitales para Piura, La Libertad y Áncash, dejando de lado a Lambayeque que es la región referencial. El hospital Almanzor Aguinaga atiende a toda la macroregión, por lo que es inadmisible que siga postergado.
El complejo hospitalario ya tiene código de inversión y, sin embargo, no se le da trámite. Eso es falta liderazgo político.
¿Considera que hace falta peso político de los representantes de Lambayeque para poner en agenda nacional estos proyectos?
Creo que hay buena voluntad, pero la buena voluntad no es suficiente. Lamentablemente no todos los congresistas están haciendo la labor que debieran, por eso es que insisto en la necesidad de hacer gestión y sumar esfuerzos. ¿Por qué regiones como La Libertad y Piura han conseguido mejoras? Porque hay unión de esfuerzos.
Como sociedad civil hemos convocado a los congresistas, al gobernador y los alcaldes, porque nuestro rol es el de acompañar y apoyar, pero debe haber voluntad de ellos también. Las buenas declaraciones no concretan nada.
¿Qué destaca de lo que se está avanzando en Lambayeque?
Los avances en el estudio del drenaje pluvial para Chiclayo, José Leonardo Ortiz y La Victoria. Este es un proyecto muy ambicioso y estamos tratando de ayudar en todo lo que sea posible.
Se viene un Niño Global y es necesario pensar con claridad en lo que se está haciendo o dejando de hacer. Tenemos que prever, tenemos meses para prepararnos y lo que se debe evitar es que la historia de catástrofe se repita.
Hemos tenido acercamientos con la Autoridad para la Reconstrucción con Cambios – ARCC, la empresa Typsa, que está a cargo de la consultoría y los municipios, para poner a disposición de estas entidades el apoyo de la sociedad civil.
Todos los viernes tenemos reuniones virtuales y en ellas participan las autoridades para informar qué avances van logrando, también las visitamos y ponemos las capacidades técnicas y profesionales que tienen los integrantes de ACIL a su disposición.
Lo cual es sumamente importante, porque se ha visto a ACIL, junto al Consejo Regional de Decanos de los Colegios Profesionales – CONREDE, y la Cámara de Comercio y Producción de Lambayeque, convocando a las autoridades y planteando rutas de trabajo coordinado…
Como ya lo he dicho, hay buena voluntad. En algún momento se criticó la falta de coordinación entre las autoridades y sus planes de acción, por eso es que las empezamos a convocar y se ha logrado superar, en parte, esa deficiencia.
Ahora, lo que corresponde es poner manos a la obra y empezar a actuar. Las autoridades tienen que decirnos qué acciones van a iniciar de cara al fenómeno que se viene, pero no hacerlo en dos meses, sino desde ya. La historia no puede repetirse, los efectos del Niño del 2017 y del ciclón Yacu han sido terribles, que eso vuelva a pasar es inadmisible.
¿Cómo califica la gestión realizada de enero a julio por el gobernador Jorge Pérez y la alcaldesa de Chiclayo, Janet Cubas?
Es buena, en la medida que se han trazado determinadas líneas de trabajo, sobre las cuales ahora toca accionar. Falta sumar esfuerzos, motivar a que las demás instituciones se suman y nutran la buena disposición que hay.
Se dejó de hacer muchas cosas en el pasado, por lo que no podemos pretender que en siete meses se solucionen los problemas y carencias que tiene Lambayeque.
¿El mismo análisis se tiene de la gestión de la alcaldesa Janet Cubas?
La alcaldesa tiene muy buena voluntad y sobre todo capacidad para escuchar a los demás. Se han planteado temas urgentes como el saneamiento básico del casco central o el Terrapuerto, y lo que se espera es que en los próximos meses se empiece a ver resultados concretos de su trabajo.
Está claro que no se puede hacer mucho por falta de recursos y tiempo, pero en lo que se puede avanzar tiene que hacerse.
¿Reconoce en ambas autoridades voluntad para escuchar a la sociedad civil e incluso buscar apoyos en entidades como los colegios profesionales y el empresariado, algo impensable en gobiernos anteriores?
Creo que esta vez la sociedad civil está siendo escuchada, algo que antes no pasaba o era poco frecuente con las autoridades anteriores, lo cual es buen síntoma.
ACIL, como organización de la sociedad civil, está conformada por 56 profesionales de diferentes rubros, dentro de los cuales están decanos de colegios profesionales, presidentes de gremios empresariales e incluso exautoridades. Eso nos ofrece la visión técnica de quienes mucha capacidad y experiencia, permitiéndonos llevar y hacer planteamientos razonables.
En ACIL hay gente a la que no le interesa ni el puesto ni el sueldo.
De cara a lo que se viene con El Niño Global, estamos demandamos a las autoridades para que se pongan a la acción e inicien la limpieza de canales, descolmataciones y otras acciones paliativas. Sin el ánimo de ser agorero, no creo que más que eso se pueda hacer, el tiempo juega en contra. Lo que se debe hacer es que al menos se pongan las bases para que el impacto del fenómeno no sea tan fuerte.
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