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LOS FUNDADORES DEL PUEBLO: Historia de los franciscanos en Chiclayo

Escribe: Fr. Mauro Vallejo Lagos (*)
Edición N° 1313

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La gestación de Chiclayo como urbe está muy ligada a la presencia de los primeros misioneros franciscanos que llegaron al Perú en 1532 y especialmente a los habitantes de los antiguos señoríos de Cinto y Collique.

Pioneros iniciales son el padre Marcos de Niza, primer prelado y comisario que llegó conjuntamente con otros frailes, destacamos al P. Alonso de Escarcena que fue el primer Guardián (Superior), a quienes con toda justicia se les puede llamar: "los fundadores de Chiclayo” (1559), pues a partir de entonces se da inicio a un proceso de convergencia de indígenas.

Bajo la advocación de «Santa María de la Concepción del valle de Chiclayo» y la dirección del Padre Fray Antonio de la Concepción, se levantaron la Iglesia Matriz y el Convento Franciscano para evangelizar a los numerosos nativos del lugar (1585).

Influencia

Durante esos largos años (1559-1827) se evangeliza toda esta región fundando Terceras Órdenes (Orden Franciscana Seglar), atendiendo doctrinas (parroquias de indígenas), realizando misiones populares. La doctrina de Chiclayo en poco tiempo se convirtió en próspero pueblo. Cabe destacar que en el Convento franciscano el indígena collique Nicolás Puicón (1632-1677) fue acólito e integró el coro parroquial y a la edad de ocho años el pequeño fue entregado a la tutela del religioso franciscano P. Fray Juan de Ayllón, de quien tomó el apellido como se estilaba en esas épocas. Por su santidad de vida, actualmente Nicolás Ayllón es considerado “siervo de Dios” y su proceso canónico avanza para ser reconocida oficialmente la santidad de su vida y pueda así llegar a los altares.

Paulatinamente los frailes franciscanos estimaron conveniente que las calles que fueron surgiendo tuvieran el nombre de un santo: Santa Inés (Sáenz Peña), San Isidro (Manuel María Ízaga), San Pedro (Vicente de la Vega), Santo Domingo (Juan Cuglievan), Santa Catalina (Lora y Cordero), San Marcos (Torres Paz), San Cayetano (José Balta), Santa Bárbara (Alfredo Lapoint) que a partir de 1929 fueron cambiando por las actuales denominaciones.

El mal entendido “patriotismo” hizo que los frailes franciscanos el año 1827 fueran expulsados de Chiclayo; el Convento quedó deshabitado por completo y así fue deteriorándose. Hasta que por ley del 22 de diciembre de 1832 el gobierno lo destinó a Centro de Enseñanza, con el nombre de Colegio Nacional de “San José”. Pero no es sino hasta el 24 de septiembre de 1859 que se logra la apertura oficial del referido Centro de Estudios en la ciudad de Chiclayo. La iglesia matriz pasó a ser dirigida por sacerdotes diocesanos.

Sin embargo, los franciscanos no abandonaron a los fieles chiclayanos, venían a Chiclayo desde Trujillo para atender espiritualmente a las Terceras Órdenes y haciendo misiones populares. Huella imborrable de la presencia franciscana son el milagro de Eten (Fray Jerónimo de Silva Manrique ofm, el año 1649) y la Cruz de Motupe (Fray Juan Agustín Abad, ofm, entre los años 1860-1865).

Retorno y permanencia

El año 1924 los franciscanos deciden retornar para radicar en Chiclayo, estuvieron como beduinos (primero en la calle Colón y luego en la Calle Maravillas), hasta que, en 1945, la Sra. Victoria Silva de Dall’Orso donó el terreno donde el Padre Bernardino Idoyaga edificó la actual Basílica y Convento, concluyendo la obra el Padre Raimundo Guereta Zurinaga hasta donde pudo (pues aún están inconclusas ambas edificaciones). En 1957, el recién creado obispado de Chiclayo, confía la cura pastoral de la Parroquia a los Padres Franciscanos, recibiendo el nombre de San Antonio de Padua, siendo el primer párroco el mencionado P. Raimundo Guereta, que un tiempo, además, ejerció el cargo de Director de la Casa de la Cultura.

Desde aquel entonces han ejercido el servicio de Párrocos los siguientes sacerdotes franciscanos: Fr. Luis Blanco (1965-1969), Fr. Martín Chávarri Urrelo, 1969-1972), Fr. Marcos Arciniega López de Armentia (1972-1975), Fr. Policarpo Garrido Santacruz (1975-1981), Fr. Álvaro Díaz Pérez (1981-1987), Fr. Miguel Rivera Zúñiga (1987-1990), Fr. Martín Chávarri (1990-1993), Fr. Policarpo Garrido (1993-1996), Fr. Isaac Shahuano Murrieta (1996-2000), Fr. Joaquín Monasterio Gutiérrez (2000-2005), Fr. José Escurra Mayaute (2005-2011), Fr. José Santamaría Garrido (2011-2013), Fr. Dante Villanueva Chávez (2014-2017), Fr. José Escurra (2017-2021), Fr. Marco Quinteros Tinoco (2021-2023) y actualmente Fr. Alfredo Perales Díaz.

Esperamos que la figura del fraile de marrón y su mensaje de paz y bien continúen por muchos años más en esta tierra generosa y capital de la amistad.

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(*) Guardián del Convento San Antonio de Chiclayo.

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