Sube!

EL NIÑO DE ETEN: Hablemos del único Milagro Eucarístico del Perú

Escribe: Semanario Expresión
Edición N° 1313

  comentarios   

“Una de las tentaciones más frecuentes puede ser quedarse en silencio cuando quizá se tendría que hablar, decir una palabra, hablar sobre el auténtico amor cristiano, sobre la importancia de la familia, sobre el matrimonio, sobre la vida, sobre la educación y la libertad”. (Monseñor Robert Francis Prevost, obispo emérito de la Diócesis de Chiclayo).

Estas palabras, pronunciadas el 21 de junio del 2020 en el Callao por monseñor Prevost, se dieron en un contexto de no quedarse callados frente a las amenazas que vienen en la forma de pecados contra la vida, como el aborto, la corrupción, el robo, la delincuencia, la violencia, el feminicidio y el abuso infantil. Así de enérgico siempre ha sido nuestro obispo emérito, quien desde enero del 2023 fue designado por el papa Francisco como prefecto de la Congregación para los Obispos.

¡Y qué felicidad para los peruanos tener ahora en el Vaticano a un vocero de la profunda fe que existe en el Perú! Ello, porque en junio del 2019, monseñor Robert anunció que se había iniciado el proceso para que el Vaticano reconozca formalmente el llamado milagro eucarístico de Eten (Perú) ocurrido en 1649.

Entonces indicó que el Vaticano había pedido “una investigación profunda de toda la información que hay sobre este milagro” que podría ser único al tratarse de la imagen del Niño Jesús. Previamente, en febrero del mismo año, el prelado entregó al Papa Francisco un libro con fotos, noticias de la devoción y testimonios sobre este milagro eucarístico, único en el Perú. Dicho material fue proporcionado por la hermandad Santa María Magdalena y Divino Niño del Milagro presidida por el P. Eleuterio “Lute” Vásquez Gonzales.  

Este silencio del que nos habla monseñor Robert, gracias a Dios tiene en él a una persona que da voz a los más necesitados y ahora, con su cercanía al Vaticano, el Perú confía en un pronto reconocimiento del milagro de Eten y la consecuente construcción del único Santuario Eucarístico del Perú. La Iglesia Peruana está comprometida con este anhelo de miles de devotos.

¿Qué se ha avanzado?

Desde 1649 hasta 1928, la conmemoración del milagro eucarístico tuvo diversas formas de celebración con cuadros que representaban al Niño Jesús aparecido en la hostia. Recién en 1929 llegó a Perú una imagen donada por el sacerdote español Jesús Zaragoza, quien presidió la primera Hermandad y fue primer mayordomo de la festividad.

La imagen es una escultura de 50 cm de altura, que representa al Niño Jesús con una túnica con manga larga, suelta, que deja libre el brazo izquierdo que sostiene la custodia. Esta túnica es de color morado con decoración pintada de dorado y un cordón dorado a la altura de la cintura. El Niño luce una cabellera larga que va hacia atrás y con raya al centro, ensortijada y negra. Para propósitos de la procesión y el culto en la iglesia, la imagen se coloca en una estructura que representa la Custodia. El conjunto es de 24 rayos compuestos y 23 rayos simples. En la parte central y superior se representa la imagen de la cruz como una proyección del rayo simple central, en cuya base se ha representado un círculo.

En enero del 2018 dicha imagen fue llevada a Huanchaco, donde recibió la bendición del Papa Francisco. Ese mismo año de conformó eclesiásticamente la primera hermandad en honor a Santa María Magdalena y Divino Niño del Milagro Eucarístico, bajo la presidencia del párroco de Ciudad Eten, Eleuterio Vásquez Gonzales, Padre “Lute”. Antes, las gestiones y celebraciones de feria estuvieron a cargo de una institución civil que a partir de ese año se apartó de la Iglesia Católica, pero que se aferra a seguir en el lugar sagrado.

La hermandad, encabezada por P. Lute logró importantes avances con diversas actividades como los “Sábados de Promesa”, “Encuentro del Niño con los niños”, peregrinaciones multitudinarias, exposiciones del Santísimo, edición y publicación de un rompecabezas, historieta, libro y agenda sobre el Milagro Eucarístico, gestionar en dos oportunidades la visita del cardenal Pedro Barreto a Ciudad Eten con la autorización de monseñor Robert Prevost; reconocimientos de gobiernos locales y regionales y más acciones; pero aún falta mucho más.

“El proyecto es ambicioso y cambiará la vida de este humilde pueblo. Yo sueño, avizoro que a Eten llegarán miles de peregrinos. Al primer Sábado de Promesa asistieron sólo 12 personas y después llegaron más de 600 personas. ¿Cómo no apostar por el desarrollo espiritual y social para este pueblo de Dios y para todo el país?”, rememoró en enero del 2019 el P. Lute.

Además de motivar el incremento de la fe, la gestión más importante a nivel de Diócesis ha sido conseguir en cesión de uso ante el Gobierno Regional de Lambayeque un espacio de 11 hectáreas para la construcción del Santuario Eucarístico en Ciudad Eten. En setiembre del 2021 el Obispado de Chiclayo abrió una cuenta para que los feligreses del país y el mundo contribuyan a la edificación del Santuario Eucarístico en Ciudad Eten, cuyo costo asciende a 11 millones de soles (2.7 millones de dólares). La cruzada de fe sigue en pie.

¿Qué pasó en 1649?

Primera aparición: Era pues la noche del miércoles 2 de junio de 1649, cuando imbuida de fe cristiana una gran masa de gente de este lugar y de pueblos aledaños, llenaba las naves de la iglesia de Santa María Magdalena que se encontraba adornada y profundamente iluminada. Llameantes cirios sobre el sagrario del Altar Mayor alumbraban el Santísimo Sacramento cuya custodia brilla radiante a los ojos de todos los presentes.

Pero al instante un rumor exaltado se produce al unísono en la masa humana, no un rumor estridente, sino una exhalación de suspiros de todos los corazones. Y luego se preguntan ¿Qué hay? ¿qué pasa? ¿Qué ven asombrados el sacerdote y el Sacristán en el viril de la Custodia? ¡Oh milagro divino! ¡Un hermoso Niño que se mueve en la Hostia dirigiendo su dulce mirada hacia la multitud! Jesús en persona que se presenta para certificar su existencia y divinidad. La gente se arrodilla, llora y exclama: ¡milagro, milagro! aparte del sacerdote Fray Jerónimo de Silva Manrique, la observaron el español Domingo Martínez, el sacristán de la Iglesia Andrés Neciosup, los alcaldes designados por los españoles Pablo Quinocial y Fabian Chancafe, y por todo el pueblo asistente.

Segunda aparición

Invitado el padre del convento de San Francisco de Chiclayo, Fray Marcos López a la fiesta de la patrona del pueblo de Eten: Santa María Magdalena, que se celebra el 21 y 22 de julio de todos los años, ese año (1649) se hizo cargo del oficio religioso de las vísperas en compañía de los padres Gerónimo de Silva Manrique cura y vicario de Eten, Fray Tomás de Reluz y Fray Antonio Crespo; todos de la orden franciscana y teniendo presente dicho acontecimiento de la aparición del Niño Jesús en la Hostia Consagrada en la noche de la Víspera de Corpus Christi, dispuso el descubrimiento del santísimo para experimentar tal suceso, lo cual fue negativo. Pero al día siguiente celebrando la misa con gran solemnidad, en el momento que el coro cantaba la comunidad, alzó los ojos hacia el Santísimo colocado encima del Altar y vio en la Hostia Consagrada una sombra confusa como el cuerpo de un niño. Acabada la misa, nervioso y confundido procedió, ayudado por los tres sacerdotes a bajar el Santísimo, hizo señas con los ojos al Padre Silva Manrique para que viera la sombra y este le indicó que efectivamente, veía algo.

Luego el Padre Marco López bajó el viril y llevándolo entre sus manos inició la procesión sin que ya nada se viera. Más, al detenerse para que la multitud de gente pasase adelante, vio detrás de la Hostia consagrada la misma sombra, aunque más oscura, la cual permaneció hasta que salió de la Iglesia. Siguió la procesión hasta el primer altar, donde quedó el viril encima, el padre reparó que la media luna en que la Hostia estaba puesta, se puso colorada por varios minutos, para luego no verse ya nada durante el recorrido de la procesión por otras calles. Ya de regreso a la Iglesia, el Santísimo fue encerrado en el Sagrario y la gente retirada a sus hogares.

Pero después como a las cinco de la tarde del mismo día, impulsados los padres por sus cavilaciones sobre lo visto, acordaron reunirse para hacerse algunas visiones en la Hostia. En efecto se reunieron y encerrados en la Iglesia con sus estolas puestas sacaron al Santísimo. lo pusieron encima del Altar y, ¡Qué sorpresa! ¡Qué prodigio! ¡El mismo Niño! El mismo Jesús a los ojos de los cuatro sacerdotes, confirmándoles su real aparición, en esta vez y en la anterior. Los sacerdotes se consternan ante la maravilla divina que presencian y el Niño voltea la cara como enojado y desaparece para inmediatamente presentarse en la Hostia tres corazones blancos unidos entre sí.

Los acontecimientos de esta visión milagrosa están perfectamente relatados y certificados por las autoridades eclesiásticas de aquellos años. El expediente original y sus copias se encuentran bajo custodia en la biblioteca del Vaticano en Roma, en el Archivo General de Indias de Sevilla, España y en la biblioteca del Convento de San Francisco de Lima.

Deja tu Comentario