La exministra de la Mujer, Ana María Choquehuanca, a la sazón presidenta de la Asociación Nacional PYME Perú y vicepresidenta de la Confiep, participó de un desayuno empresarial organizado por la Universidad Señor de Sipán, donde tuvo la ponencia central denominada “Universidad y empresa: binomio que impulsa desarrollo”.
En su disertación, sostuvo que las empresas y las universidades son dos pilares fundamentales de la economía y del conocimiento, cada una juega un rol primordial y juntos pueden crear una simbiosis muy poderosa que impulse el crecimiento y la innovación en el país.
Refirió que por esa razón es de suma importancia que las universidades estén conectadas con las necesidades del mundo laboral, que adecuen sus mallas curriculares a la actualidad empresarial, para formar profesionales capacitados y alineados con las demandas del mercado y listos para lograr desarrollo para todos.
Además, agregó, que la colaboración entre universidad y empresa puede favorecer al adelanto tecnológico y la innovación, mejorando de esa manera la economía del país. Asimismo, la transferencia de tecnología al mundo empresarial puede generar bienes y servicios más competitivos, así como acelerar el desarrollo de nuevas industrias, como la industria manufacturera que genera tanto empleo y riqueza.
Mypes, principal fuente de ingresos
Choquehuanca recordó que ella nació en una empresa fundada por su padre hace casi 50 años, y su lucha por lograr el desarrollo de esta microempresa fue un compromiso de vida. “Quienes hemos trajinado por el mundo empresarial, en una empresa que se inicia desde cero, con mucho sacrificio, con altas y bajas, quienes hemos pasado la hiperinflación, el fujishock, desastres naturales, y que carga una mochila de 42% en el tema laboral informal, sabemos cuán difícil es el campo empresarial”, refirió.
Explicó que juntos pueden construir un clima favorable para el campo empresarial, estableciendo un binomio real que no se quede solo en el discurso, sino que genere desarrollo para todos.
Indicó que las micro y pequeñas empresas (Mypes) son la columna vertebral de la economía mundial, son la principal fuente de ingreso, constituyen el 99% de unidades productivas y de servicio en el país, contribuyendo con el desarrollo de los territorios donde desarrollan sus actividades.
En ese sentido, expresó que el motor de la actividad empresarial moderna es la relación universidad-empresa, y la creación y el lanzamiento de pequeñas empresas con alto potencial, innovadoras y de rápido crecimiento, es el fundamento de la actividad empresarial.
“Por qué no impulsar desde Chiclayo un foro del emprendimiento de alto nivel, la universidad al brindar recursos técnicos y asesorías promueve innovación y el desarrollo económico no solo de los estudiantes, sino también de la localidad. Así, la universidad se convierte en un motor de cambio y desarrollo, potenciando el talento humano”, subrayó.
Contracción económica de 1.43%
La presidenta de la Asociación Nacional PYME Perú, sostuvo que dada la importancia de la relación universidad-empresa como motor del crecimiento y desarrollo, el Perú necesita fomentar esas relaciones, especialmente cuando hay contextos adversos como el actual (crisis política y social), reflejada en los últimos reportes de la economía nacional, donde se señala una contracción económica de 1.43% en mayo de este año en comparación a mayo del 2022.
Ello sin considerar que la contracción de las pequeñas empresas después de la pandemia fue de 25%; es decir, 425 mil pequeñas empresas dejaron de funcionar.
Choquehuanca aseveró que actualmente las universidades son fundamentales para abordar los desafíos del mundo actual, estas deben adaptarse rápidamente a los avances tecnológicos y las demandas del mercado laboral, el desarrollo de programas de estudio que estén en línea con las necesidades de la industria.
“Los requisitos de habilidades dependen cada vez más de la cooperación con el sector empresarial, porque las universidades tienen que nutrirse del conocimiento, la experiencia de los empresarios, no puede haber ese divorcio”, consideró.
Añadió que ante las nuevas demandas del mercado laboral, los estudiantes requieren una formación diferente, donde se estimule el desarrollo del pensamiento para aportar ideas innovadoras de alto impacto, con el objetivo de enfrentar los retos y las necesidades de la sociedad actual.
Experiencia laboral antes de egresar
Sin embargo, precisó que algunas universidades suelen ser lentas al momento de actualizar sus programas de formación o cuando actualizan sus métodos de enseñanza, y los quieren adaptar al mundo empresarial. En ese sentido, es necesario actualizar el proceso de actualización de los programas de estudio, pues el mundo actual cambia rápidamente.
La empresaria reveló que un aspecto clave es la experiencia laboral antes de egresar de las universidades, porque fomenta el desarrollo de habilidades, competencias y relaciones laborales valoradas por los empresarios. Esto ayuda mucho a mejorar la empleabilidad de los jóvenes.
“En el Perú, las cifras indican que bajo ciertas condiciones, al ser prácticas aumenta en un 34% la probabilidad de trabajar en un empleo relacionado con la carrera estudiada. Asimismo, el impacto del licenciamiento de las universidades, se ha reflejado en la implementación de mecanismos para la inserción laboral de los estudiantes”, subrayó.
Ana María Choquehuanca indicó que cuando un estudiante termina su carrera suele elegir entre dos caminos: iniciar su vida laboral trabajando para una empresa, o está la acción del emprendimiento y la generación de la fundación de su propia empresa, y para hacerlo no solo necesita tener una idea de negocio, sino también conocimientos para hacer crecer ese emprendimiento.
Convertir ideas de negocios en realidad
Puntualizó que las ganas del joven de conquistar al mundo, el entusiasmo, la voluntad y prepararse para pasar por este camino no es tan fácil, pero lo puede ir superando porque allí mezcla la pasión por lo que hace con la estrategia. Esa es una fórmula para todo lo que hacemos en la vida.
Detalló que la colaboración entre universidades y empresas es fomentada por el Estado a través de la Ley Universitaria, que los alienta a la creación de empresas. Miles de jóvenes egresan de las universidades sin saber a dónde ir, donde colocarse y la mayoría de casas de estudio no tiene bolsa de trabajo -con excepción de la USS que acompaña a sus egresados en esta tarea-.
“Se requiere una universidad que permita convertir ideas de negocios en realidad, sobre todo prepare al futuro empresario, para afrontar las diversas barreras que debe sobrellevar si decide abrir un negocio. Entonces es urgente encaminar al país al progreso y sentar las bases para el desarrollo económico, a través de las universidades, tomando en cuenta su importancia en la formación de nuevos talentos y su impacto en el desarrollo empresarial a través de la cooperación con el sector privado”, sentenció.
Sin embargo, fue crítica al sostener que el Estado no termina de convencerse que la relación conjunta público-privada es la fórmula adecuada para generar desarrollo y crecimiento en el país, “no podemos seguir divorciados del sector público, porque maneja recursos de todos los peruanos, y el sector privado maneja talentos, el complemento de lo que puede ser un matrimonio feliz”.
Dos formas de hacer empresa
Choquehuanca finalizó su exposición apelando a una conversación que tuvo con un empresario ya fallecido. “Él me decía, Ana María debemos tener en cuenta dos cosas cuando inicia en el campo empresarial: preguntarnos para qué queremos hacer empresa, y hay dos formas de hacerlo. Uno, hacer empresa para uno o hacer empresa para los demás. Cuando hacemos empresa para uno, podemos crecer rápido, porque nos concentramos solo a ella, pero el entorno no desarrolla. Pero cuando uno hace empresa para los demás es gratificante, porque te siguen todos, no creces mucho, pero crece tu país”.
Declaró que con el paso del tiempo aprendió que hacer empresa en el Perú es realmente gratificante, a pesar de la mochila que cargan en el tema laboral y tributario. “Y cuando hablamos de hacer empresa para los demás, hablamos de ese binomio universidad-empresa, porque son los jóvenes quienes van a ayudarnos a desarrollar nuestras empresas”.
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