Chiclayo es la joya de Aeropuertos del Perú - AdP, es el terminal aéreo con mayor potencial, por su ubicación privilegiada en el norte del país y ser equidistante respecto de dos destinos importantes como Piura y Trujillo, expresó el gerente general AdP, Evans Avendaño.
Señaló, además, que Chiclayo es el centro de conectividad terrestre en el norte, está muy cerca de donde se produce la oferta agroexportadora, y tiene una clase media que ha estado creciendo por encima del promedio nacional en los últimos años. “Chiclayo tiene todas las potencialidades de convertirse en un hub regional aeroportuario en el futuro”.
El gerente general de AdP participó en el II Encuentro de Líderes Empresariales, que se realizó en Chiclayo, organizado por Caene, educación ejecutiva, y la Universidad César Vallejo.
Dijo que una muestra de que el aeropuerto José Quiñonez Gonzales es una joya para AdP, es que hace poco rehabilitaron la pista de aterrizaje con una inversión de 45 millones de dólares, constituyéndose en la mejor pista después del terminal de Jorge Chávez en Lima, lo cual es fundamental para seguir manteniendo el servicio que ofrecen para que ingresen aviones con mayor periodicidad.
Refirió que el proceso de lo que será el futuro terminal aeroportuario de Chiclayo está en etapa avanzada, el expediente técnico está en un 70 %, donde se invertirán unos 400 millones de dólares. “Su infraestructura se multiplicará por quince, contará con mangas, una plataforma para siete aeropuertos, amplia sala de checking, área de servicios, puestos de seguridad”.
Hay ocho vuelos diarios
Avendaño explicó que el nuevo aeropuerto estará operativo por lo menos en unos siete años. “Cuando tomamos la concesión del aeropuerto en 2006 solo había dos vuelos a Chiclayo, era una concesión deficitaria, donde los ingresos era menores que los costos; pero hoy la realidad es distinta y tenemos ocho vuelos diarios”.
Indicó que cuando Aeropuertos del Perú asumió la concesión de doce aeropuertos regionales, a través de una asociación público privada, el Estado les subsidiaba el 52 % de sus ingresos para poder subsistir; pero antes de la covid-19 ese subsidio bajó a solo el 6 % de sus ingresos, y si siguen creciendo a este ritmo AdP tendrá el privilegio de entregarle un canon al Estado por su gestión eficiente.
Precisó que en un marco contractual el tema de los incentivos es fundamental, si no cómo se explica que una empresa que en manos del Estado era estructuralmente deficitaria, se convirtió en una empresa rentable que administra un bien público.
Aseveró que a través de este contrato, el Estado les ha delegado una serie de responsabilidades, no sólo en el mantenimiento, la operación e infraestructura aeroportuaria, es por ello que AdP tiene el 80 % de sus fuerzas comprometidas en desarrollar esta nueva infraestructura.
Proyectos pasan por normatividad del Estado
Evans Avendaño declaró que esta concesión tiene la característica de ser cofinanciada a nivel operativo y de inversiones; es decir, todos los proyectos de infraestructura que desarrolla AdP tienen que pasar necesariamente por la normatividad del Estado, llámese Invierte.pe o el Sistema Nacional de Inversión Pública. “Si la decisión fuera únicamente privada, ya tendrían siete aeropuertos más de los que maneja AdP”.
Expresó que los proyectos de inversión de AdP no son privados, tienen la denominación de proyectos de inversión pública, al ser así tienen que pasar por toda la normatividad del Estado, que demora años en sacar adelante las aprobaciones, es todo un sufrimiento. “Lo que se tiene que corregir es un tema institucional, achicar el Estado para que los dejen trabajar”.
El ejecutivo subrayó que Aeropuertos del Perú no reparte utilidades en todos estos años, sino que los reinvierte en infraestructura, porque es la principal fuente de crecimiento que tienen a largo plazo, cual es la visión de los privados. Dijo que empezaron con 60 personas y ahora tienen más de 600 empleados.
Libre mercado y competencia
Avendaño explicó que AdP brinda un servicio esencial a las aerolíneas que es el de seguridad, de allí que los aeropuertos tienen un nivel de protección asociado a la seguridad y por eso ingresan aviones Boeing 320. Por ello, se mejoraron las pistas de aterrizaje, la infraestructura, el equipamiento, se compraron camiones de bomberos y se reabrieron algunos aeropuertos que estaban cerrados por falta de mantenimiento (Iquitos y Talara).
Sentenció que cuando hay libre mercado, hay competencia y se mejoran los servicios, los costos, son más eficientes, los precios caen y ganan todos. “Por eso, conceptos de cierre de mercado, no globalización, aplicación de más impuestos, control de precios, están desfasados. Lo importante es la competencia, para que nadie tenga la potestad arbitraria de fijar los precios”.
Estimó que este sector antes de la concesión era de lujo, tenía cero crecimiento y lo administraba la estatal Corpac. Hoy hay tarifas más accesibles, producto del libre mercado, aunque todavía pueden trabajar más para bajar más los costos. “Las empresas privadas suelen generar riqueza, empleo, acumulación de capital y rentabilizan un activo, en este caso AdP busca rentabilizar el activo aeroportuario”.
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